En invierno, la nieve y la niebla helada suelen hacer acto de presencia en buena parte del territorio catalán, lo que dificulta la circulación a los conductores por las carreteras, ya que disminuye la adherencia de los neumáticos y también la visibilidad. Para que estas inclemencias meteorológicas provoquen los mínimos contratiempos posibles en el asfalto, hay que seguir unas recomendaciones básicas que ayudarán a evitar accidentes.

En zonas de montaña donde las bajas temperaturas y las nevadas son habituales en esta época del año, se aconseja utilizar los neumáticos de invierno, ya que proporcionan más adherencia y una mayor respuesta de frenado.
Para conducir sobre nieve seguid estos cinco consejos:
- Moderar la velocidad
- Conducir con suavidad, sin golpes de gas y sin girar la dirección de forma brusca
- Usar el freno tan poco como sea posible y, si es imprescindible, hacerlo con mucha suavidad; por este motivo es recomendable aumentar la distancia de seguridad con el resto de vehículos
- Si bajamos del vehículo para poner cadenas, hay que hacerlo con seguridad: si es posible, fuera de la calzada, y si se hace en el arcén, hay que llevar puesto el chaleco reflectante y colocar los triángulos de señalización
Con vehículos de cambio automático, hay que procurar conducir en posición manual. En los vehículos que dispongan de control de estabilidad/control de tracción (ESP) y tengan la posibilidad de desactivarlo, es aconsejable hacerlo
