La información es poder

La movilidad en la red viaria catalana ha cambiado mucho durante los dos últimos años. Una pandemia mundial y la liberación de los peajes de varias autopistas han supuesto un zarandeo muy importante en nuestras costumbres y en nuestra manera de desplazarnos, en el cómo y en el cuándo nos desplazamos. Si a esto le añadimos que la cifra del número de vehículos que circulan por nuestras vías ya llega a niveles prepandemia, ahora más que nunca es vital estar bien informados antes y durante nuestros desplazamientos.

Antes de iniciar el viaje

Dicen que la información es poder e informarse antes de coger el vehículo nos puede ayudar a movernos con más seguridad. Saber por adelantado el estado del tráfico, conocer cuáles son las vías que van más llenas o si hay alguna incidencia importante que complique la circulación nos permitirá tomar las mejores decisiones para hacer nuestra movilidad más segura.

Una de las opciones para informarse antes de iniciar el viaje es consultar la cuenta de Twitter del Servicio Catalán de Tráfico (@transit). Desde esta cuenta informamos minuto a minuto de todas las incidencias que hay en nuestra red: accidentes, averiados, obras, retenciones, incidencias provocadas por la meteorología y cualquier otra incidencia que pueda afectar al tráfico y que pueda dificultar la circulación. De este modo, se tiene la opción de buscar alternativas que nos permitan no tener que perder nuestro tiempo atrapados en una cola.

Una segunda opción es consultar la página web de incidencias (https://cit.transit.gencat.cat/cit) del SCT, donde se puede encontrar toda la información del tráfico en la red viaria de interés para los conductores.

En ruta

Una vez en marcha, los paneles de mensajería variable situados en muchos puntos de nuestras vías nos permiten también estar informados de incidencias próximas al lugar por donde estamos circulando. Los paneles nos avisan de posibles retenciones, cortes de carril o cortes de vía, de manera que podemos estar alerta y, si hace falta, ir reduciendo la velocidad. E incluso, si nos es posible, buscar vías alternativas para evitar la incidencia.

En este sentido, el Servicio Catalán de Tráfico ha instalado recientemente unos paneles Full Matrix con la tecnología más actual en este campo. Estos nuevos paneles dan más posibilidades de señalización y de configuración de mensajes. Los leds se disponen uniformemente en toda la superficie del panel y se pueden construir mensajes con un alto grado de libertad.

Las crónicas radiofónicas de tráfico

Y la última opción, pero no por eso la menos válida, son las crónicas radiofónicas del estado del tráfico que realizamos los periodistas del departamento de prensa del SCT y que se pueden escuchar en la mayoría de emisoras del país (a veces, también incluso en el 3/24). Las crónicas radiofónicas tienen utilidad tanto si las escuchamos antes de coger el coche como si ya estamos conduciendo. Además, se pueden escuchar mientras hacemos otras actividades, bajo la ducha o tras el volante. Y están redactadas y explicadas con voluntad de servicio, lo que significa que se explican con claridad las incidencias más importantes y que están provocando retenciones destacadas.

Así pues, si cuando estamos haciendo planes para el fin de semana siempre nos aseguramos de escuchar la previsión meteorológica, también hay que coger como costumbre estar bien informados del estado de la red viaria antes de iniciar cualquier trayecto con nuestro vehículo. Y una vez ya estamos tras el volante, continuamos teniendo herramientas para estar bien informados y, de este modo, tener un viaje más seguro y cómodo.

Prevención y corresponsabilidad en la carretera, factores clave en la buena acogida de las campañas de seguridad vial de 2021

El año pasado, el Servicio Catalán de Tráfico centró las dos campañas de sensibilización en los colectivos vulnerables de los motoristas y los ciclistas. En “La ruta més segura”, los conductores y conductoras de moto de gran cilindrada se convertían en unos prescriptores que no solo explicaban su experiencia en la carretera, sino que también instaban a adoptar conductas cívicas y responsables al manillar para evitar la siniestralidad vial de este colectivo. Sobre todo, cuando una de cada tres víctimas mortales en la red viaria interurbana de Cataluña son motoristas, y solo el año pasado hubo 47 muertos. Asimismo, en “Evitem-ho”, se buscaba la necesidad de tener más percepción de riesgo y conciencia de la propia vulnerabilidad a los ciclistas y también el respeto mutuo entre este colectivo y el resto de usuarios de la carretera. Todo ello dado que en 2021 murieron 4 ciclistas en zona interurbana, aunque desde el año 2010 han muerto más de ochenta.

La experiencia al servicio de la prevención

El testimonio de los ocho motoristas protagonistas de la campaña “La ruta més segura”, cuatro hombres y cuatro mujeres, pone de relieve la experiencia de aprender de los propios errores en la conducción o de las situaciones de riesgo provocadas por los demás usuarios de la red viaria. Algunos de los temas que destacan durante los spots de esta acción comunicativa son la importancia de llevar un equipamiento de protección adecuado, realizar un buen mantenimiento de la motocicleta y practicar una conducción tranquila y preventiva, sin exceder la velocidad permitida y respetando las señales de tráfico. Además, también exponen aspectos más personales como, por ejemplo, las consecuencias de haber sufrido un accidente grave en carretera, cómo viven las familias la afición por la moto o la pérdida de amigos a causa de un siniestro mortal. Todas estas reflexiones inciden en que la responsabilidad al manillar debe ser máxima y también ponen el foco en el valor de la vida.

Prevención y corresponsabilidad en la carretera, factores clave en la buena acogida de las campañas de seguridad vial de 2021

El año pasado, el Servicio Catalán de Tráfico centró las dos campañas de sensibilización en los colectivos vulnerables de los motoristas y los ciclistas. En “La ruta més segura”, los conductores y conductoras de moto de gran cilindrada se convertían en unos prescriptores que no solo explicaban su experiencia en la carretera, sino que también instaban a adoptar conductas cívicas y responsables al manillar para evitar la siniestralidad vial de este colectivo. Sobre todo, cuando una de cada tres víctimas mortales en la red viaria interurbana de Cataluña son motoristas, y solo el año pasado hubo 47 muertos. Asimismo, en “Evitem-ho”, se buscaba la necesidad de tener más percepción de riesgo y conciencia de la propia vulnerabilidad a los ciclistas y también el respeto mutuo entre este colectivo y el resto de usuarios de la carretera. Todo ello dado que en 2021 murieron 4 ciclistas en zona interurbana, aunque desde el año 2010 han muerto más de ochenta.

La experiencia al servicio de la prevención

El testimonio de los ocho motoristas protagonistas de la campaña “La ruta més segura”, cuatro hombres y cuatro mujeres, pone de relieve la experiencia de aprender de los propios errores en la conducción o de las situaciones de riesgo provocadas por los demás usuarios de la red viaria. Algunos de los temas que destacan durante los spots de esta acción comunicativa son la importancia de llevar un equipamiento de protección adecuado, realizar un buen mantenimiento de la motocicleta y practicar una conducción tranquila y preventiva, sin exceder la velocidad permitida y respetando las señales de tráfico. Además, también exponen aspectos más personales como, por ejemplo, las consecuencias de haber sufrido un accidente grave en carretera, cómo viven las familias la afición por la moto o la pérdida de amigos a causa de un siniestro mortal. Todas estas reflexiones inciden en que la responsabilidad al manillar debe ser máxima y también ponen el foco en el valor de la vida.

De los post-tests de esta campaña se desprende que el formato testimonial y el discurso constructivo y amable de los protagonistas reales son efectivos cuando los espectadores reciben su consejo de adoptar una conducción tranquila, segura y responsable con la moto, recordando que lo importante es el trayecto y no tanto el destino. Estos consejos deben convivir con el énfasis que también se les transmite en relación con la pasión por la moto, que favorece que se sientan identificados con la campaña pero que a su vez la hace más compleja. También se valora positivamente que no se apele al miedo para concienciar. Pese a que el público toma conciencia de los riesgos de conducir un vehículo de dos ruedas y de la posibilidad de caer, esto no debe traducirse en tener miedo a desplazarse en moto, pero sí a tener prudencia y respeto. Y, en este sentido, esto se considera bien resuelto en los distintos spots de la campaña.

A través de su experiencia, los protagonistas de la campaña también explican a los espectadores “me ha pasado esto, he aprendido, aprende tú también para que no te ocurra lo mismo”. Sin embargo, el anuncio no criminaliza la moto y las conductas incívicas que a menudo se le asocian, sino que reconoce que a veces se cometen errores, y anima a seguir utilizándola pero siempre con sensatez y respeto. También gusta la idea que transmite uno de los spots de la campaña de que, en ocasiones, la presión grupal puede influir negativamente a la hora de coger la moto y hacer imprudencias, como por ejemplo exceder la velocidad permitida. Ante esto, se cree que el anuncio insta a no “calentarse” yendo en moto, a ser consciente de los propios límites y a adaptarse a las circunstancias personales y al estado de la vía cuando se conduce.

Como medidas de prevención y autoprotección, se está de acuerdo en que un buen mantenimiento de la motocicleta es imprescindible. Asimismo, y por la falta de chasis, se considera determinante llevar el equipamiento adecuado. En este sentido, en verano es más fácil relajarse, bajar la guardia y no llevar la ropa y las protecciones oportunas, y es entonces cuando uno puede dejarse la piel en la carretera. Por tanto, cala la idea de que, si conduces una moto, debes hacerlo bien, como es debido y adaptándote al contexto.

La responsabilidad compartida en el uso de la vía pública

La historia de la campaña “Evitem-ho” está basada en hechos reales y explica las dos perspectivas de un mismo hecho, que es un accidente de tráfico en el que murió un ciclista. El spot muestra cómo un grupo de ciclistas pone un ramo de flores en una carretera para recordar a la víctima, mientras un amigo recuerda y narra el fatídico momento. En el anuncio también se relata cómo vivió el siniestro el conductor del otro vehículo implicado.

De los post-tests de esta campaña se desprende que, en general, se acepta la idea de que los accidentes de tráfico conllevan secuelas imborrables y que por eso uno debe ser consciente de la corresponsabilidad de todos los usuarios de la vía pública a pie de carretera. Gusta que se expongan los hechos sin buscar culpables ni criminalizar a nadie y que tampoco caiga en el morbo. Se acaba teniendo empatía por el conductor que ha atropellado al ciclista, que no ha tenido ninguna actitud temeraria sino un descuido, y también por el ciclista fallecido, que era la parte más frágil.

Se cree que el spot ayuda a las dos partes implicadas a hacer autocrítica y a reflexionar. Los ciclistas admiten que, a veces, lo hacen mal en la carretera, por ejemplo ocupando toda la calzada y no yendo en fila, pero consideran que difícilmente matarían a alguien en caso de imprudencia. En cambio, el conductor del turismo sale peor parado: el conductor que tiene un descuido  mata a alguien, y eso tiene consecuencias de por vida. Es una dura condena.

Tanto de esta campaña como de la anterior se valora favorablemente que no caigan en la amenaza con relación a las sanciones y la detracción de puntos o incluso con la cárcel. No son anuncios represivos y son empáticos. Esto hace que se identifiquen con sus protagonistas.

Algunos aspectos para mejorar las campañas

En el caso de “La ruta més segura”, uno de los aspectos que se señalan como mejorables es que el anuncio se dirige a conductores de moto de gran cilindrada, quienes se cree que ya suelen ir bien preparados y protegidos y con un buen mantenimiento de la moto. Ante esto, se considera que podría utilizarse un eje de comunicación similar pero también dirigido a otros tipos de motocicletas, entornos –como la ciudad– e incluso otros vehículos. También se considera que en los spots se debería de incidir más en las imprudencias de los motoristas, aparte de lo que ya hacen bien, y en los peligros que este colectivo se encuentra en la carretera y en la ciudad y que también los ponen en riesgo. A partir de ahí, llamar a la prudencia desde su realidad. Por último, también se cree que funcionaría mejor que los protagonistas de cada spot fueran equitativamente hombres y mujeres, y no que en la mayoría de los distintos anuncios estén segregados. En cuanto a la campaña “Evitem-ho”, aunque la historia se percibe verosímil, se echa de menos a protagonistas reales para contarla. Sobre todo porque, en el contexto actual, se pide un alto grado de realidad y autenticidad.

Planes de contención para reducir la siniestralidad

A raíz del aumento exponencial de la siniestralidad registrado durante el pasado mes de abril, con 23 víctimas mortales, el Servicio Catalán de Tráfico y la División de Tráfico de los Mossos d’Esquadra iniciamos un primer plan de contención para poner freno al flujo constante de víctimas en las carreteras. El plan se sostiene principalmente sobre cuatro pilares:

  • Intensificación de la presencia policial en todo el país
  • Incremento de los vuelos de información, vigilancia y control
  • Refuerzo de radares en línea para controlar la velocidad
  • Difusión constante de consejos de seguridad y mensajes de concienciación vil en los paneles de las carreteras y en las redes sociales

Objetivos

Los principales objetivos de este plan específico para reducir la siniestralidad son:

  • Prevenir y reducir los accidentes graves y mortales, con especial atención a los accidentes de motoristas, ciclistas y peatones
  • Reducir los comportamientos de riesgo, con un plan de patrullaje integral que controla distracciones, excesos de velocidad, uso de los sistemas de seguridad pasiva y consumo de alcohol y drogas, entre otros
  • Promover una movilidad segura del transporte de mercancías en vehículos pesados y ligeros

Los controles policiales han abundado especialmente en las vías que concentran un alto número de víctimas mortales o heridas graves, es decir, la AP-7, la A-2, la N-II, la N-260, la C-13, la C-14, la C-31, la C-32, la C-25, la C-35 y la C-58.

Resultados

En cuanto a la actividad policial de este plan de contención por parte de la División de Tráfico de los Mossos d’Esquadra, se han efectuado 850 controles y se han interpuesto 20.295 denuncias relacionadas con la seguridad vial durante el mes de mayo. Las sanciones más comunes han sido por:

  • Falta de ITV
  • Distracciones
  • Exceso de velocidad
  • Consumo de alcohol o drogas
  • No obedecer las señales de tráfico

Respecto al resto de meses del año, “se ha detectado un incremento de infracciones por distracciones y también un aumento de denuncias por consumo de alcohol y drogas”, explica el inspector Andreu González, jefe de la División de Tráfico de los Mossos d’Esquadra. Por otro lado, se ha observado una reducción de infracciones por exceso de velocidad, si lo comparamos con otros meses de este 2022. A su vez, las denuncias en el ámbito del transporte durante el mes de mayo han sido similares a las del resto de meses. “Respecto a los hechos penales relacionados con el tráfico, los delitos de conducción bajo los efectos del alcohol y conducir sin permiso han sido los más representados”, subraya González.

AP-7

Conforme ha ido avanzando el 2022, con la movilidad ya plenamente recuperada después de la pandemia, ha ido cobrando un funesto protagonismo la autopista AP-7, hasta el punto de acumular el 20% de las víctimas mortales de este año. Con la liberación de los peajes, el volumen de tráfico en esta vía se ha incrementado hasta un 40%. Si bien el trasvase de tráfico a otras vías menos seguras que la AP-7 ha comportado una notoria reducción de siniestralidad en esas carreteras, esto también ha generado varios efectos colaterales para la AP-7, como por ejemplo el uso masivo de una vía que necesita reformas estructurales, el incremento exponencial del tráfico de vehículos pesados o el preocupante aumento de los atropellos mortales.

Para neutralizar esta creciente siniestralidad en la AP-7, el Departamento de Interior ha dado continuidad al plan de contención, ahora de forma específica e intensiva para la autopista AP-7. A grandes rasgos, las medidas consisten en:

  • Controles de velocidad para reducir la velocidad media de conducción: controles estáticos y dinámicos a lo largo de toda la vía y también controles específicos a vehículos que tienen velocidades limitadas, como el transporte de mercancías
  • Controles integrales en vehículos de transporte para detectar conducción bajo los efectos del alcohol o las drogas, y para asegurar el cumplimiento de los tiempos de conducción y de descanso
  • Refuerzo de la inspección aérea para detectar infracciones

En junio, durante el plan específico de vigilancia de la AP-7, dirigido especialmente al control de la velocidad excesiva y del transporte, se realizaron 339 controles de velocidad, con 306.236 vehículos controlados y 6.505 vehículos denunciados (esto supone el doble de controles y el triple de denuncias en la AP-7 respecto al 2019). En relación con los controles integrales en vehículos de transporte, se  llevaron a cabo 145, en los que se detectaron 199 infracciones de la normativa de transportes y 816 de la normativa de tráfico. De estas, conviene destacar que 327 fueron por exceso de velocidad y 296, por distracciones. Estas medidas se pusieron en marcha el fin de semana largo de la Segunda Pascua y se mantienen para los próximos meses. No obstante, paralelamente a todas estas medidas, hace falta también la complicidad de todos los conductores y conductoras, ya que la prudencia y el cumplimiento de las normas son indispensables para reducir el número de víctimas en las carreteras.

Más mujeres motoristas formadas, nuevo objetivo del programa Formación 3.0

El año que viene la actividad ampliará el número de sesiones y se extenderá a zonas urbanas

En memoria de Pere Arnella, nuestro compañero del Formación 3.0.

Aumentar el número de mujeres motoristas formadas es el objetivo de la octava edición del programa en carretera para motoristas Formación 3.0. La actividad formativa, organizada por el Servicio Catalán de Tráfico y ANESDOR, pretende incentivar y conseguir en esta temporada 2022 una participación más proporcional y equitativa en relación con el género.

Teniendo en cuenta que la finalidad del programa es que los y las motoristas mejoren su técnica de conducción y aumenten así la seguridad a pie de carretera, el director del Servicio Catalán de Tráfico, Ramon Lamiel, destaca que “es importante darle un impulso para que participen más mujeres, dado que queremos poner en valor sus conductas menos temerarias y más responsables en la conducción y, específicamente, en esta movilidad de ocio en la que se enmarca el Formación 3.0”.

Esta formación, que se instala los fines de semana a pie de carretera de diferentes puntos del territorio para corregir y recomendar técnicas de conducción sobre dos ruedas, ha contado ya con la participación de más de 3.500 usuarios de motocicleta. Concretamente en la edición del año pasado participaron 681 motoristas y solo un 7% (49) eran mujeres. 

Una sesión 100% femenina en el Montseny

El pasado sábado 14 de mayo en la BV-5301, en el Montseny, el Servicio Catalán de Tráfico hizo una convocatoria exclusiva a mujeres motoristas para incentivar la participación femenina en la actividad. Asistieron sobre dos ruedas varias protagonistas de la campaña de concienciación vial La ruta más segura y las instagrameras moteras @carolniguerobiker y @ainhoajt, con el objetivo de que más mujeres motoristas conozcan la formación.  

La sesión ha estado muy bien, me han corregido errores y me servirá para mi día a día. Aplicaré los consejos y me formaré más para aumentar mi seguridad”, asegura Carol Noguero. Pepi Martínez, que lleva más de 5 años yendo sobre dos ruedas, destaca del programa Formación 3.0: “He tomado conciencia de que tengo que aprovechar más el carril, voy demasiado por el medio y cuando entro a la curva no tengo suficiente visibilidad. La instagramera Ainhoa Juncà cree que el tema del trazado que explican los instructores de las sesiones es importante para podernos anticipar a imprevistos, así como también la mirada a las curvas para visualizarlas correctamente”.

Novedades del Formación 3.0

Cada temporada el programa ha constado de 25 sesiones, que se desarrollan en carreteras abiertas, frecuentadas por motoristas durante el fin de semana y que registran un cierto riesgo de accidentalidad, de las cuatro demarcaciones catalanas. Como novedad de la edición que estamos preparando para el año que viene, está previsto que la actividad amplíe el número de sesiones a 40 y que el programa dé el salto a zonas urbanas y periurbanas, con el objetivo de llegar a diferentes tipos de conducción y usos de las motocicletas. 

Sobre esta cuestión, el director Lamiel asegura que este aumento del 60% de los puntos de formación del programa supondrá un arraigo más fuerte de esta formación práctica en toda Cataluña y esperamos que se traduzca en una reducción de la siniestralidad de este colectivo vulnerable, tanto en carretera como en zonas urbanas.

Las y los motoristas que quieran realizar esta actividad formativa, que es de carácter gratuito, harán un recorrido con su motocicleta de unos veinte minutos, acompañados y grabados por los instructores de la formación. Finalizados los recorridos, se visualizarán las imágenes y se comentarán los detalles que puedan mejorar la conducción del motorista para garantizar al máximo su seguridad. Cuando se acabe la actividad, recibirán la grabación y una hoja con diez puntos sobre el estado técnico de su motocicleta.

El coordinador de los instructores del Formación 3.0, Ferran Roca, destaca que “esta actividad es para que los motoristas vean las carencias que tienen cuando conducen la motocicleta; de este modo se dan cuenta de que tienen necesidad de formarse y conseguimos que vayan a un centro a mejorar su conducción. De hecho, como novedad de la edición de este año, se sortearán entre los participantes cuatro sesiones, una en cada demarcación, para profundizar en la mejora de la conducción sobre dos ruedas. Estas sesiones se realizarán al final de la temporada de este 2022.

La formación para ciclistas llega a las tiendas especializadas

Los ciclistas son, junto con peatones, motoristas y usuarios de vehículos de movilidad personal (VMP), el grupo de usuarios más vulnerable ante el reto de una movilidad sostenible y más segura para todos. En lo que va de año, en las carreteras catalanas, tres ciclistas han muerto, una veintena más han resultado heridos de gravedad y más de 200 han sufrido lesiones leves por un accidente de tráfico.

Para concienciar a este colectivo y para concentrar público potencial, los Mossos d’Esquadra han empezado a dar charlas de movilidad segura en tiendas especializadas. La primera tuvo lugar en Lleida, en Cicles Fransi, a principios de julio, coincidiendo también con la campaña de controles intensivos para prevenir las conductas de riesgo de los conductores de bicicleta coordinada por el Servicio Catalán de Tráfico.

En esta formación, Jesús Alcalde, agente de los Mossos y coordinador del área de educación y formación vial del Área Regional de Tráfico de Ponent, habló de los beneficios del uso de la bicicleta, de las normas básicas de circulación con este vehículo, de las medidas de autoprotección, de la estadística de accidentalidad de los últimos años y de la gestión de las emociones como conductores de bicicleta. En este sentido, Alcalde destaca que “a veces los ciclistas están pendientes de si cuando les avanza alguien lo hace de manera correcta y, si no es así, pueden reaccionar soltando las manos del manillar, lo que supone un peligro”. Entre otros aspectos, en la formación se puso de relieve la importancia de la percepción de peligro en las situaciones que se puedan encontrar los ciclistas y se recordó que estos, con los peatones y el resto de los conductores, comparten el tráfico por la red viaria y deben convivir con ella de forma respetuosa.

Al finalizar el acto, a la docena de asistentes se les obsequió con un brazalete reflectante, un elemento de seguridad imprescindible para cuando los ciclistas circulan de noche, con condiciones meteorológicas adversas con poca visibilidad o por el interior de túneles.

 

En la carretera, todo depende de ti

El Servicio Catalán de Tráfico (SCT) pone en marcha hoy una campaña en redes sociales con el objetivo de concienciar a la ciudadanía de los peligros de circular a pie por la carretera. Este 2022 ya han muerto 10 peatones atropellados en la red viaria interurbana, 3 más que en el mismo periodo del año pasado y 4 más si lo comparamos con el 2019. El colectivo de los peatones representa en estos momentos el 30% de las víctimas vulnerables muertas por accidente de tráfico en carretera.

A través de la canción ‘Todo depende de ti’, esta campaña online repasa de forma desenfadada los principales consejos que hay que tener en cuenta para no correr riesgos si tenemos que circular a pie por la carretera o si tenemos que parar y bajar del vehículo. Esta campaña digital se suma a la campaña de sensibilización “Al volante, elige el buen camino”, que el SCT puso en marcha el pasado viernes 1 de julio. Ambas campañas tienen por objetivo reducir la siniestralidad en las carreteras, en un contexto de incremento de la movilidad y con un nivel de siniestralidad muy similar a la época anterior a la pandemia.

La idea central del video es que un personaje ficticio y omnisciente va apareciendo en momentos de peligro y va corrigiendo las imprudencias y errores que cometen los protagonistas. De este modo, la canción va repasando los diferentes mensajes de seguridad que hay que tener en cuenta cuando una persona camina por la carretera, circunstancia de extrema vulnerabilidad para el peatón, puesto que cualquier colisión con un vehículo puede ser potencialmente mortal.

Los consejos van dirigidos tanto a los peatones que caminan por la carretera (no atravesar, espacio por donde circular, chaleco reflectante, no ir distraído o con auriculares, etc.) como a los conductores que por alguna avería o incidencia bajan del vehículo (pararse fuera de la calzada, señalizar, salir con cautela y por la parte segura, chaleco reflectante, etc.).

La campaña consta de cuatro piezas de diferente duración que se difundirán por los canales de Youtube y Twitter del Servicio Catalán de Tráfico durante todo el verano y el resto del año.

Visión y conducción

Conducir es una actividad básica en nuestras vidas. Y nuestra visión es fundamental para llevar a cabo una conducción correcta y para tomar decisiones en la carretera. Hasta un 90% de la información que necesitamos, la recibimos a través de nuestros ojos y, en la carretera, tomamos unas 15 decisiones por cada kilómetro recorrido. Es por eso que hay que cumplir una serie de requisitos visuales a la hora de ponernos tras el volante.

Según la norma, los conductores que necesitan usar equipamientos ópticos como gafas o lentillas para lograr la agudeza visual necesaria para la conducción deben informar de ello durante el examen psicofísico y esta condición ha de constar en el informe. En cambio, las lentes intraoculares no se consideran lentes correctoras y, por lo tanto, no hay que notificarlo.

La agudeza visual mínima para conducir

La agudeza visual mide la capacidad del ojo para distinguir detalles. A la hora de realizar las pruebas, deben incorporarse los sistemas de corrección visual que se necesiten. Ahora bien, puede pasar que un ojo perfectamente graduado no llegue a tener una buena agudeza visual, sobre todo debido a tres causas:

–             Aparición de cataratas:  el cristalino va volviéndose opaco.

–             Alteraciones de la retina, como retinopatías o DMAE (degeneración macular asociada a la edad), que pueden provocar ceguera.

–             Ojo vago.

La agudeza visual mínima binocular para conducir es de 0.5 para el conductor común, tanto para obtener el carné de conducir como para renovarlo. Si se trata de un profesional, para no ser considerado conductor con visión monocular, debe tener un mínimo de 0.8 en el ojo de mayor agudeza visual y 0.1 en el de peor agudeza. Además, en caso de necesitar lentes correctoras, no podrán exceder de 8 dioptrías.

Los deslumbramientos o sensibilidad al contraste

En el Reglamento general de conductores, el deslumbramiento se denomina “sensibilidad al contraste”. Tanto los conductores corrientes como los profesionales no deben presentar alteraciones en su capacidad de recuperación a esta sensibilidad, ni a la visión mesópica (aquella con baja iluminación).

El deslumbramiento al volante se produce cuando en el campo visual aparece una fuente luminosa más brillante que la iluminación general. En este momento, se produce una contracción máxima de la pupila, acompañada de molestias visuales temporales como lagrimeo, parpadeo frecuente o pérdida momentánea de visión, por lo que resulta muy peligroso a la hora de conducir.

Si se sufre algún tipo de alteración de la visión, se establecerán restricciones para garantizar la seguridad durante la conducción, ya que la sensibilidad al contraste es fundamental para la visión nocturna en la carretera. La normativa no establece unos límites concretos en este caso y, por lo tanto, el médico y el examinador tendrán la última palabra. No es un tema menor, puesto que cuando se llega a los 50 años se va perdiendo esta capacidad y a partir de los 65 se convierte en un aspecto clave para la renovación de la licencia.

La importancia de las revisiones visuales en la conducción

Es importante destacar que el propio conductor debe valorar su capacidad para conducir en términos generales, pero también respecto a su visión, y que es crucial que lo indique cuando sienta que no está capacitado para ello. Sin embargo, según la Sociedad Española de Oftalmología, el 68% de los conductores tiene algún problema de visión y no hace nada para solucionarlo. Por lo tanto, hay que ser prudente, hacerse una revisión visual anual y, si se detecta algún problema, mirar de solucionarlo lo más pronto posible.

Datos (según el estudio ‘Estado de la salud visual de los conductores en España 2017’)

–             Uno de cada cuatro conductores circula con una agudeza visual binocular inferior al límite exigido al conductor profesional (0.8) y lo más probable es que sea porque no lleva la graduación actualizada.

–             El 27,2% de los conductores tienen, al menos, una deficiencia visual que afecta a la conducción.

–             600.000 españoles se ponen al volante con una agudeza visual inferior a la que obliga la ley (0.5).

–             Los conductores con mala visión (0.4 de agudeza visual, por debajo del mínimo legal) tienen tres veces más accidentes que el resto de conductores.

–             Un conductor de más de 55 años necesita 8 veces más tiempo para recuperarse de un deslumbramiento que un joven; y uno de 45, 4 veces más luz que un joven para poder distinguir el contenido de las señales.

Por todo ello, el Servicio Catalán de Tráfico (SCT) se suma a la campaña de la asociación Visión y Vida y desde los paneles de mensajería variable también fomenta una buena revisión de la vista antes de conducir. Porque ver bien es sinónimo de seguridad en los desplazamientos.

Conoce los 8 ADAS que son obligatorios en los coches nuevos

Los sistemas electrónicos de asistencia en la conducción aumentan la seguridad activa de los vehículos

La seguridad del vehículo desempeña un papel fundamental tanto en la disminución del riesgo de sufrir un accidente como en la reducción de los daños en caso de que finalmente se produzca. En los inicios de la automoción, los elementos de seguridad eran un privilegio, pero con el tiempo y los avances tecnológicos se han convertido en un requisito. Así, los automóviles modernos están cada vez más equipados con sistemas de asistencia a la conducción, los llamados ADAS (Advanced Driver Assistance Systems, en inglés), unos elementos que incrementan notablemente la seguridad activa –ya que permiten prever situaciones de riesgo– y suponen un paso previo a la conducción autónoma y, en consecuencia, a la consecución del hito de la Visión Cero.

Desde julio de 2022 los coches nuevos homologados en la Unión Europea tendrán que estar equipados de serie con 8 de estos elementos electrónicos de asistencia y, posteriormente, se irán incorporando otros. Con este proyecto se quiere reducir a cero las muertes por accidentes de tráfico en Europa en 2050. A continuación, te explicamos cuáles son, cómo funcionan y para qué sirven estos 8 sistemas:

  1. Asistente de velocidad inteligente (Intelligent Speed ​​Adaptation, ISA): conecta el control de velocidad inteligente (Adaptive Cruise Control, ACC) con el sistema de reconocimiento de señales (una cámara interior en concordancia con el GPS las va leyendo) de forma que avisa al conductor y, llegado el caso, limita automáticamente la velocidad del vehículo actuando sobre el funcionamiento del motor o del acelerador. El objetivo es claro: evitar que se sobrepasen los límites permitidos en cada vía.
  2. Cámara de marcha atrás: se activa cuando el conductor pone la marcha atrás (o conectando el sistema cuando se pulsa un botón) y permite realizar con seguridad esta maniobra, ya que reduce el riesgo que puede comportar la falta de visibilidad. Además de facilitar las maniobras de aparcamiento, puede detectar elementos que quedan en un ángulo muerto en los retrovisores. Así, alerta al conductor si se interponen obstáculos en movimiento en los laterales en una trayectoria de hasta 30 metros, primero a través de un aviso visual y, si no reacciona, con una señal sonora progresiva, hasta que llega el momento en el que el sistema actúa sobre los frenos.
  3. Alerta de cambio de carril (Lane Departure Warning, LDW): la función de este asistente –que se activa cuando se superan los 60 km/h– es corregir un cambio involuntario de carril y que el conductor retome el control del vehículo. Así, detecta las líneas que delimitan el carril y la posición del vehículo por lo que, si el coche se acerca a una línea sin que el conductor haya activado el intermitente, activa una alerta –luminosa, sonora o por vibración– para advertir al conductor que está perdiendo la trayectoria. Si el coche también dispone del sistema de mantenimiento de carril, actúa sobre la dirección o sobre el sistema ESP y los frenos de cada rueda para corregir la desviación.
  4. Detector de fatiga y somnolencia: el sistema emite una señal luminosa –una taza de café y un mensaje de texto– que advierte al conductor que debe hacer una pausa cuando lleva más de dos horas conduciendo sin parar o cuando le detecta fatiga, es decir, si en base a patrones marcados, detecta una conducción errónea que identifica como cansancio. Por eso, el sistema utiliza diferentes tecnologías, como un sensor situado al volante que analiza la presión de las manos del conductor, así como los movimientos y los cambios de dirección, o también, en los sistemas más evolucionados, una cámara de reconocimiento facial que analiza las facciones de la cara y los movimientos de los ojos, entre otros.
  5.  Sistema de frenado de emergencia: conocido también como BAS (Brake Assist System) o EBA (Electronic Brake Assist), según la marca del vehículo, reduce el riesgo de accidente por envestida o en una curva, ya que su funcionalidad es acortar al máximo la distancia de frenado. Por este motivo, funciona con una serie de sensores y está asociado al sistema de frenado ABS y al control de estabilidad (ESP), que ya son obligatorios. Así, ante una situación de emergencia, el sistema detecta si el pedal de freno está siendo pisado con suficiente intensidad en relación con los umbrales establecidos y, en su defecto, se activa de forma autónoma hasta que el conductor levanta el pie del pedal. En los sistemas que también detectan a peatones o ciclistas, emite un aviso sonoro o luminoso y, si el conductor no reacciona, activa automáticamente el freno y tensa los cinturones de seguridad. Funciona a una velocidad entre 5 y 40 km/hora, es decir, en tráfico urbano, si bien hay coches en los que también actúa a mayor velocidad.
  6. Bloqueo del vehículo con alcoholímetro: en este caso la UE obliga a preinstalar un sistema en todos los coches nuevos para facilitar la implementación de un alcoholímetro de bloqueo, también denominado Alcolock. Este aparato analiza la tasa de alcohol del conductor e impide que el vehículo se ponga en marcha si se supera el límite establecido o no realiza el control. Dispone de unos sensores para identificar al usuario que garantizan que no se puedan utilizar dispositivos mecánicos para eludir el control y, además, recoge y archiva los resultados para crear un historial de uso.
  7. Caja negra (Event Data Recorder, EDR): colocada en el chasis, normalmente bajo el asiento del conductor, registra varios parámetros tanto del vehículo como de sus ocupantes para recopilar información para reconstruir un accidente y saber qué ha pasado antes, durante y después. Por eso, cuando existe un siniestro, graba todos los datos de los 30 segundos previos y hasta los 5 segundos posteriores. No realiza grabaciones de imágenes ni de audio, sino que analiza parámetros como la velocidad, las revoluciones del motor, el frenado, el funcionamiento de los airbags o de los sistemas de seguridad, entre otros. Los datos se extraen conectándola después a un ordenador y sirven, no tanto para establecer la culpabilidad en un accidente, sino para analizar sus causas e incentivar mejoras en la seguridad vial.
  8. Alerta de cinturón en las plazas traseras: obligatoria en los asientos delanteros desde 2014, ahora se amplía también a los acompañantes que van en las plazas traseras de un vehículo. Al arrancar el motor, el panel recuerda la obligación del uso del cinturón mediante un icono lumínico. Si el coche recorre una distancia predeterminada o supera los 25 km/h y uno de los ocupantes no se ha abrochado el cinturón, el sistema avisa al conductor con una señal acústica.

Como con el resto de los elementos de seguridad activa y pasiva, es importante conocer todos los sistemas, saber utilizarlos correctamente en todas las situaciones (habituales o de emergencia) y hacer un correcto mantenimiento con el objetivo de optimizar al máximo las prestaciones que ofrecen para evitar y paliar los daños de un accidente. Sin embargo, todavía es más importante que quien conduzca respete las normas y evite riesgos. Y es que, más allá de las nuevas tecnologías de asistencia a la conducción, en última instancia, la persona que conduce es la máxima responsable de realizar una conducción segura y eficaz.

Anatomía de un accidente

Cuando se produce un accidente de tráfico con víctimas, se abren diferentes interrogantes que hay que resolver: ¿Cómo se ha producido el accidente?, ¿a qué velocidad iban los vehículos?, ¿quién es el causante del siniestro? Esta laboriosa tarea de recogida de pruebas la lleva a cabo la Unidad de Investigación de Accidentes de Mossos d’Esquadra. El principal cometido de los agentes de esta unidad será la reconstrucción del accidente para determinar las causas y las responsabilidades, dado que detrás de cada siniestro hay un atestado que deberá radiografiar qué ha pasado y, a menudo, también un juicio que tendrá que determinar las causas y los responsables.

Recoger y documentar

Cuando los agentes de la Unidad de Investigación de Accidentes de la Región Metropolitana Sur de Mossos d’Esquadra reciben un aviso de accidente de tráfico con víctimas, lo dejan todo y acuden rápidamente al lugar del siniestro para recoger el máximo de pruebas. Una vez se ha atendido a las víctimas, los agentes inician su tarea documental: hacen fotografías del lugar y de los vehículos, toman medidas, marcan las huellas de los neumáticos en el asfalto, hacen pruebas de alcoholemia o extraen los datos del tacógrafo (si hay un camión o un autobús implicado), entre otras labores.

A menudo, tienen que actuar con rapidez y bajo presión, puesto que el siniestro obliga a cortar carriles o toda la vía y se forman congestiones de tráfico que conviene no alargar demasiado. “La lluvia a veces también nos puede dificultar el análisis que hacemos de las huellas de los neumáticos en el asfalto”, explica Andreu Calafell, agente de la Unidad de Investigación de Accidentes de la Región Metropolitana Sur. “Lo que nos da más información son las huellas de neumático: nos determinan las trayectorias y la distancia de frenado y nos ayudan a determinar una posible velocidad “, detalla Calafell.

Analizar y determinar

Una de las tareas fundamentales que se efectúa en el asfalto es hacer una fotografía cenital de la escena que posteriormente servirá de base para crear en el ordenador una planimetría a escala del accidente, con el objetivo de reconstruirlo. Con este ‘mapa’ de los hechos, el equipo de atestados determinará el punto de colisión, las posiciones iniciales y finales de los vehículos implicados, las trayectorias y la velocidad anterior y posterior a la colisión de cada vehículo.

Esta reconstrucción del escenario del accidente, que a veces se acaba traduciendo en un delito contra la seguridad del tráfico, de lesiones graves o de homicidio por imprudencia, permite hacer una radiografía bastante precisa de lo que ha pasado y por qué ha pasado. “La confección del atestado es muy importante, puesto que se recogen todos los datos, pruebas y análisis hechos para que en la diligencia de valoración técnica policial se determine lo más objetivamente posible cómo pasó el siniestro”, subraya Montse Monnè, agente de esta unidad especializada. Al final, la inspección ocular en el lugar del siniestro, la planimetría y el informe fotográfico son los trámites fundamentales en la instrucción de unas diligencias.

Event Data Recorder

A partir de julio de este 2022, todos los coches nuevos fabricados tendrán que abrir el acceso al EDR (Event Data Recorder), el sistema que registra todos los datos de un siniestro, contenidos en un dispositivo llamado ACM (Airbag Control Module). El ACM es una centralita que controla la mayor parte de los sistemas de seguridad del vehículo y de la que los Mossos d’Esquadra extraen los datos que el EDR ha grabado durante los 5 segundos previos al accidente.

El dispositivo graba variables como la velocidad del vehículo, el frenado, la fuerza del impacto frontal y lateral, los movimientos de dirección, sistemas de seguridad como los airbags, cinturones o determinados asistentes. Los datos almacenados (no se graban conversaciones ni información personal) se obtienen de forma inmediata cuando se conecta el EDR a un ordenador. “Es una herramienta fundamental en la investigación de accidentes, no tanto para determinar la culpabilidad del accidente por si sola, sino para aclarar los múltiples factores que intervienen en la reconstrucción de un siniestro”, precisa el sargento Xavier Flores, jefe de la Unidad de Investigación de Accidentes de la Región Metropolitana Sur.

El EDR es uno de los sistemas ADAS de ayuda a la conducción obligatorios a partir de 2022, una medida establecida por la Unión Europea para aumentar la seguridad de los conductores y reducir la siniestralidad en las carreteras.

Peatones en las vías: el eslabón más débil de la movilidad

Una persona que va a pie por la carretera es el eslabón más débil del tráfico. Los peatones que andan por zonas interurbanas o los conductores que, por un imprevisto en el vehículo u otras incidencias, se convierten en peatones tienen que ser conscientes de esta fragilidad extrema y de los riesgos que corren. Las medidas de autoprotección, como hacerse muy visibles y distanciarse de la calzada principal, les pueden salvar la vida en esta situación de vulnerabilidad elevada y de entorno hostil a causa de las velocidades de los vehículos que circulan. En estas situaciones de riesgo es necesario que los peatones pongan luz y distancia.

Para aportar cifras a la problemática, este año 9 peatones han perdido la vida en las carreteras catalanas. A lo largo de todo el 2021, 14 personas que iban a pie murieron en las vías de Cataluña, lo que supone un incremento de los atropellos mortales en un 27,3% respecto al 2019, cuando se registraron 12. Conviene destacar que de los 14 atropellos mortales registrados el año pasado, 10 fueron imprudencias, 9 sin luz solar y 7 en autopistas/autovías. Además, de los 14 peatones atropellados mortalmente en zona interurbana en 2021, 12 eran hombres y 2, mujeres.

El año 2020, a pesar de la excepcionalidad de los datos de siniestralidad ante el escenario de pandemia y que se considera un año inválido para las estadísticas, conviene destacar que se registraron 11 peatones muertos en zona interurbana, solo un menos que en 2019, a pesar del descenso de la movilidad que se produjo. En este sentido hay que tener en cuenta que el número de peatones muertos en 2021 y en 2020 suponen el 10% del total de víctimas mortales registradas en las carreteras catalanas.

Los datos de siniestralidad revelan que hay varios perfiles de peatones que han perdido la vida en las carreteras catalanas estos últimos años, pero se diferencian y se identifican dos grandes grupos: personas que transitaban a pie por la carretera mal equipadas en cuanto a piezas reflectantes o que habían cometido alguna otra negligencia, y conductores que por circunstancias puntuales habían tenido que bajar del vehículo y pasaron a ser peatones. Son dos perfiles diferentes que requieren consejos viarios distintos para aumentar la seguridad y que resumimos en estas dos infografías:

Hay que tener en cuenta que un conductor, con el alumbrado del vehículo, no percibe un peatón hasta 10 metros de distancia. En cambio, si va equipado con chaleco reflectante, la visibilidad aumenta hasta los 150 metros.

En este punto, hay que tener en cuenta que próximamente entrará en escena un elemento nuevo que supondrá un aumento de la seguridad de los usuarios que tengan un imprevisto o contratiempo con el vehículo durante la circulación en carretera. Se trata de la señal luminosa V-16, un dispositivo que no requiere salir del vehículo para colocarlo, dado que se sitúa en la parte superior, simplemente sacando el brazo por la ventana. De este modo, los usuarios no tendrán que abandonar el vehículo para situar los triángulos a la distancia estipulada y no se expondrán al riesgo como peatones en un entorno de tráfico viario rápido.

A partir del 1 de enero de 2026, esta señal sustituirá definitivamente a los triángulos, deberá tener geolocalización y conexión a la DGT 3.0 y desde esa fecha será de uso obligatorio. Aun así, la DGT ha anunciado que en el segundo semestre de este 2022 publicará una modificación del Real decreto 159/2021 con el fin de que los productos que salgan al mercado sean de la mayor calidad posible y sean ya señales conectadas, un requisito que será indispensable cuando el uso de esta señal luminosa sea obligatorio.