¿Qué comporta un aviso preventivo por contaminación en el aire?

El aviso preventivo por contaminación es la fase previa a una posible activación de un episodio ambiental y comporta una serie de recomendaciones con el objetivo de frenar las emisiones contaminantes. Esta alerta preventiva no implica la restricción de circulación de determinados vehículos en el área metropolitana de Barcelona. La limitación del tráfico solo se implementa si se declara un episodio por alta contaminación de NO2 (dióxido de nitrógeno) en la conurbación de la capital catalana. Ahora bien, el aviso preventivo se puede activar tanto si se detectan niveles moderados de NO2 como de PM10 (partículas de diámetro inferior a 10 micras).

Ante un aviso preventivo por contaminación (tanto por NO2 como por PM10),  ¿qué podemos hacer para reducir las emisiones contaminantes asociadas a los vehículos?

  • Utilizar el transporte público.
  • Reducir los desplazamientos en vehículo privado (si es posible, trabajar a distancia, variar el horario de trabajo a cambio de viajar en transporte público, trabajar en otro sitio de la empresa, más cerca de casa…).
  • Utilizar el coche compartido.
  • Realizar una conducción eficiente (arrancar suavemente, reducir la velocidad, utilizar el freno motor, evitar aceleraciones y frenadas bruscas, etc.).
  • En caso de disponer de diferentes vehículos, utilizar el que tenga les emisiones más bajas.
  • Realizar los trayectos a pie o en bicicleta, escogiendo calles poco frecuentadas por el tráfico.

Asimismo, el Servicio Catalán de Tráfico publica, a través de los paneles de mensajes variables (PMV), mensajes informativos sobre la activación del aviso preventivo por contaminación.

Medidas que pueden llevar a cabo los municipios

 Campañas de comunicación intensiva, a través de los medios de comunicación locales, para explicar la situación.

  • Introducción de mensajes informativos relativos a la situación de aviso preventivo o de episodio ambiental en las pantallas de información variable (PIV).

Además, para informaros sobre las medidas y restricciones que puede comportar un episodio de contaminación por altos niveles de NO2, podéis consultar el apunte Movilidad sostenible, aire puro, publicado en este blog el mes de diciembre del año pasado.

Las emociones en la conducción

Hoy en día nadie niega la importancia de las emociones y de la capacidad de gestionarlas, es decir, de la inteligencia emocional. Éstas forman parte de los diferentes ámbitos de nuestra vida, entre ellos, la conducción.

Cuando conducimos, las emociones aparecen por diferentes motivos. Desde el momento en que subimos al vehículo, llevamos nuestro estado de ánimo y también aparecen otras emociones relacionadas con el tráfico y con los hechos o situaciones de ese momento.

En este sentido, los estados de ánimo nos hacen actuar de una manera u otra. Por ejemplo, la tristeza puede comportar reacciones más lentas, porque estamos pensando en aquello que nos entristece o bien porque nos cuesta concentrarnos en el entorno y entonces tardamos más en dar respuesta.

Durante la conducción, aparecen algunas emociones que comportan un riesgo y otras que nos ayudan a adaptarnos a las situaciones. ¿Qué pasa cuando aparece una emoción? Es importante saber que nuestro pensamiento se corta, cambian la atención y la percepción, nuestro sistema nervioso se prepara, incluso cambian nuestro sistema hormonal, la expresión corporal, etc. Hay que tener en cuenta que todos los cambios nos pueden ayudar a adaptarnos y a actuar de forma adecuada o bien nos pueden conducir a dar una respuesta poco conveniente.

 ¿Qué podemos hacer para gestionar las emociones en la conducción?

En todos los casos, el proceso es similar:

  • Identificar la emoción y aceptar lo que sentimos.
  • Entender sus consecuencias y cómo afecta a la movilidad.
  • Anticiparse, preverlas y también sus consecuencias antes de entrar en una situación de riesgo.

No existe una única manera de gestionar emociones. Depende de la emoción, de la situación en general, de aquello que la causa, etc. Por ejemplo, el miedo puede ser bueno y aparecer porque existe peligro; no tenemos que esconderlo, sino aceptarlo y analizar si hay elementos objetivos que nos lo provoquen.

En la conducción, no sólo es importante el conductor, sino también el resto de pasajeros, puesto que durante los trayectos participan del buen clima y del estado de ánimo en el interior del vehículo. En este sentido, pueden hacer mucho. Por ejemplo, en situaciones de alegría compartida, los pasajeros de un vehículo pueden recuperar un clima de calma o bien generar unos momentos de euforia desmesurada que comporte más riesgos. La agresividad también es un ejemplo claro: una discusión entre pasajeros y conductores tiene que dejarse para un mejor momento, fuera del vehículo, y así evitar enfrentamientos mientras se conduce. Esta consciencia de los demás y de sus emociones es la que también tenemos que saber aplicar para evitar discutir con conductores de otros vehículos: cuanto más gesticulamos, más nos enfadamos y podemos entrar en una escalada de agresividad peligrosa.

Cuando circulamos, solamente puede haber colaboración entre las personas y los conductores atentos y concentrados en la movilidad y en el resto de los usuarios.

Les emocions en la conducció

Avui dia ningú nega la importància de les emocions i de la capacitat de gestionar-les, és a dir, de la intel·ligència emocional. Formen part dels diversos àmbits de la nostra vida, entre ells, la conducció.

Quan conduïm, les emocions estan presents per diversos motius. Des del moment que pugem al vehicle, hi portem el nostre estat d’ànim i també apareixen altres emocions relacionades amb el trànsit i amb els fets o situacions d’aquell moment.

En aquest sentit, els estats d’ànim ens fa actuar d’una manera o d’una altra. Per exemple, la tristesa pot comportar reaccions més lentes, sigui perquè estem pensant en allò que ens entristeix o bé perquè ens costa més concentrar-nos en l’entorn i llavors triguem més a donar resposta.

Durant la conducció, apareixen algunes emocions que comporten un risc i d’altres que ens ajuden a adaptar-nos a les situacions. I què passa quan apareix una emoció? És important saber que el nostre pensament es talla, canvien l’atenció i la percepció, el nostre sistema nerviós es prepara, fins i tot canvien el sistema hormonal, l’expressió corporal, etc. Cal tenir en compte que tots els canvis ens poden ajudar a adaptar-nos i a actuar de manera adequada, o bé poden conduir-nos a donar una resposta poc convenient.

Què podem fer per gestionar les emocions en la conducció?

En tots els casos, el procés és similar:

  • Identificar l’emoció i acceptar allò que sentim.
  • Comprendre les conseqüències i com afecta la mobilitat.
  • Anticipar-s’hi, preveure-les i també les conseqüències abans d’entrar en una situació de risc.

No hi ha una única manera de gestionar emocions. Depèn de l’emoció, de la situació en general, d’allò que la causa, etc. Per exemple, la por pot ser bona i aparèixer perquè hi ha perill; no l’hem d’amagar, sinó acceptar-la i analitzar si hi ha elements objectius que ens la provoqui.

En la conducció, no només és important el conductor, sinó també la resta de passatgers, ja que durant els trajectes participen del bon clima i dels estats d’ànim a l’interior del vehicle. En aquest sentit, hi poden fer molt. Per exemple, en situacions d’alegria compartida, els passatgers d’un vehicle poden recuperar un clima de calma o bé generar uns moments d’eufòria desmesurada que comporti més riscos. L’agressivitat també n’és un exemple clar: una discussió entre passatgers i conductors ha de deixar-se per a un moment millor, fora del vehicle, i evitar enfrontaments mentre es condueix. Aquesta consciència dels altres i de les seves emocions és la que també hem de saber aplicar per evitar discutir amb conductors d’altres vehicles: com més gesticulem, més ens enfadem i podem entrar en una escalada d’agressivitat perillosa.

Quan circulem, només pot haver-hi col·laboració entre les persones i els conductors atents i concentrats en la mobilitat i en la resta d’usuaris.

Movilidad compartida, un modelo más allá del coche

Primero fueron los coches compartidos. Después le llegó el turno al alquiler de motos y bicicletas por minutos. La aparición de nuevas formas y empresas de movilidad compartida en las ciudades puede suponer una buena solución para optimizar el modo de desplazarse, pero también abre un debate sobre el uso del espacio público. Y es que este modelo de movilidad compartida, cada vez más extendido, se puede convertir en una herramienta para la gestión de la movilidad sostenible –optimizando recursos y reduciendo la contaminación– siempre que su existencia sea compatible con el uso racional del espacio público de la ciudad.

Según datos facilitados por el Ayuntamiento de Barcelona de diciembre del año pasado, en la ciudad operan dos empresas de carsharing, cinco de motosharing y dos de bikesharing. Aparte, existen otras plataformas para compartir coche, como webs para compartir vehículo entre particulares u otros en que lo que se comparte es el trayecto, así como una cooperativa en que se comparten vehículos eléctricos. Los patinetes eléctricos compartidos, que surgieron fugazmente en la ciudad, sí que están prohibidos por ordenanza municipal.

Las operadoras de sharing trabajan con diferentes modalidades de servicio: desplazamiento libre, con o sin estaciones fijas, o desplazamiento circular. Según un estudio encargado por el consistorio barcelonés, los usuarios tipo de estos servicios tienen una edad comprendida entre los 26 y los 35 años, los utilizan más hombres que mujeres y son personas con renta media y media alta y con un elevado nivel de estudios. En general, no son usuarios habituales de coche y tienen unos hábitos de movilidad intermodal (utilizan los medios alternativos al coche: bicicleta, transporte público y desplazamientos a pie) y utilizan este tipo de empresas de vehículo compartido para desplazamientos puntuales.

Desde el Ayuntamiento se considera que los servicios de movilidad compartida son un buen elemento para reducir y renovar el parque de vehículos existente, disminuir la contaminación, fomentar una movilidad más sostenible, gestionar el aparcamiento e impulsar el vehículo eléctrico. Sin embargo, también son conscientes de la necesidad de establecer un marco regulador que evite una excesiva ocupación del espacio público y del aparcamiento o un impacto negativo sobre la seguridad vial. En este sentido, desde principios de año se está trabajando para fijar una regulación que permita reglar los servicios de sharing de la ciudad. El objetivo de esta regulación es, por una parte, permitir a los operadores explotar los sistemas de forma segura y estable y, por otra, facilitar al Ayuntamiento definir los usos y espacios determinados en el espacio público y minimizar así los impactos de estos servicios

Mobilitat compartida, un model més enllà del cotxe

Primer van ser els cotxes compartits. Després va arribar el torn del lloguer de motos i bicicletes per minuts. L’aparició de noves formes i empreses de mobilitat compartida a les ciutats pot suposar una bona solució per optimitzar la manera de desplaçar-se, però també obre un debat sobre l’ús de l’espai públic. I és que aquest model de mobilitat compartida, que cada cop està més estès, pot esdevenir una eina per a la gestió de la mobilitat sostenible –optimitzant recursos i reduint la contaminació– sempre que la seva existència sigui compatible amb l’ús racional de l’espai públic de la ciutat.

Segons dades facilitades per l’Ajuntament de Barcelona de desembre de l’any passat, a la ciutat hi operen dues empreses de carsharing, cinc de motosharing i dues de bikesharing. A banda, existeixen altres plataformes per compartir cotxe, com webs per compartir vehicle entre particulars o d’altres en què el que es comparteix és el trajecte, així com una cooperativa en què es comparteixen vehicles elèctrics. Els patinets elèctrics compartits, que van sorgir fugaçment a la ciutat, sí que estan prohibits per ordenança municipal.

Les operadores de sharing treballen amb diferents modalitats de servei: desplaçament lliure, amb o sense estacions fixes, o desplaçament circular. Segons un estudi encarregat pel consistori barceloní, els usuaris tipus d’aquests serveis tenen una edat compresa entre els 26 i els 35 anys, els utilitzen més homes que dones i són persones amb renda mitjana i mitjana alta i amb un nivell d’estudis elevat. En general, no són usuaris habituals de cotxe i tenen uns hàbits de mobilitat intermodal (utilitzen els mitjans alternatius al cotxe: bicicleta, transport públic i desplaçaments a peu), i fan servir aquest tipus d’empreses de vehicle compartit per a desplaçaments puntuals.

Des de l’Ajuntament es considera que els serveis de mobilitat compartida són un bon element per reduir i renovar el parc de vehicles existent, disminuir la contaminació, fomentar una mobilitat més sostenible, gestionar l’aparcament i impulsar el vehicle elèctric. Tanmateix, també són conscients de la necessitat d’establir un marc regulador que eviti una excessiva ocupació de l’espai públic i de l’aparcament o un impacte negatiu sobre la seguretat viària. En aquest sentit, des de principis d’any s’està treballant per fixar una regulació que permeti reglar els serveis de sharing de la ciutat. L’objectiu d’aquesta regulació és, d’una banda, permetre als operadors explotar els sistemes de forma segura i estable i, de l’altra, facilitar a l’Ajuntament definir els usos i espais determinats a l’espai públic i minimitzar així els impactes negatius d’aquests serveis.

 

Seguridad vial, víctimas de tráfico y medios de comunicación. ¿Todo vale para “vender” una noticia?

Fomentar una nueva cultura de seguridad vial. Este es el primer punto del decálogo de buenas prácticas dirigido a periodistas promovido por la asociación Prevención de Accidentes de Tráfico (P(A)T) y la Federación Europea de Víctimas de Tráfico (FEVR) y que próximamente estará al alcance de todos para su consulta. El último, no publicar imágenes de la escena del siniestro. Y es que el documento, que se inspira en la guía editada por la OMS en 2017, reivindica, entre otros, que los medios utilicen siempre la palabra “siniestro” en vez de “accidente” y que se admita que la violencia vial es un problema social, como lo son otros tipos de violencia. También defiende que los medios informen sobre los costes económicos de las muertes y lesiones de los siniestros y del impacto en las familias y amigos de las víctimas, y también que difundan regularmente las estadísticas de siniestralidad para llamar la atención sobre el tema.

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El decálogo se presentó la semana pasada en el marco del Foro Europeo sobre Seguridad Vial celebrado en Barcelona, una jornada con que se quiso poner de relieve el papel de los medios de comunicación con respecto a la concienciación y la prevención en materia de seguridad vial, así como su tarea al dar a conocer a la sociedad el grave problema de salud pública que suponen los siniestros de tráfico, no minimizando la información de los accidentes. Así, se reflexionó sobre las imágenes que acompañan la información de los accidentes y el impacto que tiene sobre víctimas y familiares el modo como se explica una noticia, se pusieron ejemplos de buenas prácticas de comunicación sobre seguridad vial –entre ellas, la campaña del Servicio Catalán de Tráfico (SCT) “Todos tenemos familia”– y tuvo lugar un debate entre periodistas sobre el tratamiento que se hace de la información en los medios.

Foto 3El director del SCT, Juli Gendrau, participó en la clausura de la jornada y constató que seguridad vial, víctimas de tráfico y periodismo son tres conceptos que a menudo van ligados a las malas noticias, en tanto que son un reflejo de la elevada siniestralidad que todavía existe en las ciudades y carreteras catalanas. “Las víctimas de tráfico y los medios de comunicación son y tienen que seguir siendo aliados imprescindibles de la difusión de las políticas de seguridad vial. Estaremos aquí hasta que sólo podamos explicar buenas noticias”, concluyó en este sentido.

En el Foro Europeo, en cuya inauguración participó el consejero de Interior, Miquel Buch, también asistieron el presidente de la FEVR, Jeannot Mersch; el presidente de P(A)T, Ole Thorson; la directora de P(A)T, Yolanda Doménech; el director de la DGT, Pere Navarro; el comisionado de Seguridad del Ayuntamiento de Barcelona, Amadeu Recasens, y la decana del Colegio de Periodistas de Cataluña, Neus Bonet.

 

Seguretat viària, víctimes de trànsit i mitjans de comunicació. Val tot per “vendre” una notícia?

Fomentar una nova cultura de seguretat viària. Aquest és el primer punt del decàleg de bones pràctiques dirigit a periodistes promogut per l’associació Prevenció d’Accidents de Trànsit (P(A)T) i la Federació Europea de Víctimes de Trànsit (FEVR) i que pròximament estarà a l’abast de tothom que vulgui consultar-lo. El darrer, no publicar imatges de l’escena del sinistre. I és que el document, que s’inspira en la guia editada per l’OMS el 2017, reivindica, entre d’altres, que els mitjans utilitzin sempre la paraula “sinistre” en comptes d’“accident” i que s’admeti que la violència viària és un problema social, com ho són altres tipus de violència. També defensa que els mitjans informin sobre els costos econòmics de les morts i lesions dels sinistres i de l’impacte en les famílies i amics de les víctimes, i també que difonguin regularment les estadístiques de sinistralitat per cridar l’atenció sobre el tema.

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El decàleg es va presentar la setmana passada en el marc del Fòrum Europeu sobre Seguretat Viària celebrat a Barcelona, una jornada amb què es va voler posar en relleu el paper dels mitjans de comunicació pel que fa a la conscienciació i la prevenció en matèria de seguretat viària, així com la seva tasca en donar a conèixer a la societat el greu problema de salut pública que suposen els sinistres de trànsit, no minimitzant la informació dels accidents. Així, es va reflexionar sobre les imatges que acompanyen la informació dels accidents i l’impacte que té sobre víctimes i familiars la manera com s’explica una notícia, es van posar exemples de bones pràctiques de comunicació sobre seguretat viària –entre aquestes, la campanya del Servei Català de Trànsit (SCT) “Tots tenim família”– i va tenir lloc un debat entre periodistes sobre el tractament que es fa de la informació en els mitjans.

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El director de l’SCT, Juli Gendrau, va participar en la clausura de la jornada i va constatar que seguretat viària, víctimes de trànsit i periodisme són tres conceptes que sovint van lligats a les males notícies, en tant que són un reflex de l’elevada sinistralitat que encara hi ha a les ciutats i carreteres catalanes. “Les víctimes de trànsit i els mitjans de comunicació són i han de seguir sent aliats imprescindibles de la difusió de les polítiques de seguretat viària. Hi serem fins que només puguem explicar bones notícies”, va concloure en aquest sentit.

Al Fòrum Europeu, en la inauguració del qual va participar el conseller d’Interior, Miquel Buch, també hi van assistir el president de la FEVR, Jeannot Mersch; el president de P(A)T, Ole Thorson; la directora de P(A)T, Yolanda Doménech; el director de la DGT, Pere Navarro; el comissionat de Seguretat de l’Ajuntament de Barcelona, Amadeu Recasens, i la degana del Col·legi de Periodistes de Catalunya, Neus Bonet.

Ver (bien) la carretera

rear-mirror-491417_1920A menudo insistimos en la importancia de revisar el vehículo antes de salir a la carretera, especialmente en los desplazamientos largos y en épocas de operaciones especiales de tráfico, como las vacaciones de verano o Semana Santa. En general, el colectivo de conductores tiene bastante presente la necesidad de revisar el estado de los neumáticos y el nivel del aceite o de efectuar las pertinentes revisiones periódicas. En cambio, un elemento clave que hay que revisar para conducir con seguridad, y que pasa mucho más desapercibido, es la vista. Desde el Servicio Catalán de Tráfico difundimos a menudo el mensaje que hay que conducir siempre con la máxima atención en la carretera; no obstante, ¿podemos hacerlo con garantías si la calidad de visión de nuestros ojos no es la adecuada o, todavía peor, es directamente deficiente?

Para subrayar la importancia de ver (bien) la carretera, el Servicio Catalán de Tráfico está difundiendo esta semana, con la colaboración de la Asociación Visión y Vida, una campaña que pretende sensibilizar a la población sobre la necesidad de cuidar y mantener una buena visión al volante. La campaña se hará extensiva a las redes sociales del SCT, así como en los paneles de mensajería variable situados en las principales carreteras y autopistas del territorio, que proyectarán los mensajes ‘REVÍSATE LA VISTA, NO CORRAS RIESGOS’, ‘MANTÉN LA SALUD VISUAL, VIAJA SEGURO’ Y ‘VER BIEN ES CONDUCIR SEGURO’.

Según el estudio El estado de la salud visual de los conductores españoles, publicado en 2017 e impulsado por la Asociación Visión y Vida, los conductores con peor visión tienen tres veces más accidentes que el resto. Así mismo, se constató que el 68% de los conductores tiene un problema visual y no hace nada para ponerle remedio. En términos generales, por las carreteras españolas circulan siete millones de conductores con un problema visual que, si no se corrige, puede afectar a su conducción. Seis millones y medio se ponen al volante con una visión inferior a la considerada normal (0,8) y cerca de 600.000 con menos visión que la mínima exigida legalmente para conducir.

Teniendo en cuenta estos datos, quizás el primer elemento que habría que revisar es la vista, para conducir con seguridad y, al fin y al cabo, reducir la accidentalidad en las carreteras. Una visita a tiempo al oculista puede evitar sufrir un accidente más adelante.

Veure (bé) la carretera

rear-mirror-491417_1920Sovint insistim en la importància de revisar el vehicle abans de sortir a la carretera, especialment en els desplaçaments llargs i en èpoques d’operacions especials de trànsit, com les vacances d’estiu o Setmana Santa. En general, el col·lectiu de conductors té prou present la necessitat de revisar l’estat dels pneumàtics i el nivell de l’oli o d’efectuar les revisions periòdiques pertinents. En canvi, un element clau que cal revisar per conduir amb seguretat, i que passa molt més desapercebut, és la vista. Des del Servei Català de Trànsit difonem sovint el missatge que cal conduir sempre amb la màxima atenció a la carretera; però, ho podem fer amb garanties si la qualitat de visió dels nostres ulls no és l’adequada, o encara pitjor, és directament deficient?

Per subratllar la importància de veure (bé) la carretera, el Servei Català de Trànsit està difonent aquesta setmana, amb la col·laboració de l’Associació Visión y Vida, una campanya que pretén sensibilitzar a la població sobre la necessitat de cuidar i mantenir una bona visió al volant. La campanya es farà extensiva a les xarxes socials de l’SCT, com també als panells de missatgeria variable situats a les principals carreteres i autopistes del territori, els quals projectaran els missatges ‘REVISA’T LA VISTA, NO CORRIS RISCOS’, ‘MANTÉN LA SALUT VISUAL, VIATJA SEGUR’ I ‘VEURE-HI BÉ ÉS CONDUIR SEGUR’.

Segons l’estudi L’estat de la salut visual dels conductors espanyols, publicat al 2017 i impulsat per l’Associació Visión y Vida, els conductors amb pitjor visió tenen tres vegades més accidents que la resta. Així mateix, es va constatar que el 68% dels conductors té un problema visual i no fa res per posar-hi remei. En termes generals, a les carreteres espanyoles hi circulen set milions de conductors amb un problema visual que, si no es corregeix, pot afectar la seva conducció. Sis milions i mig es posen al volant amb una visió inferior a la considerada normal (0,8) i prop de 600.000 amb menys visió que la mínima exigida legalment per conduir.

Ateses aquestes dades, potser el primer element que caldria revisar és la vista, per tal de conduir amb seguretat i, al capdavall, reduir la sinistralitat a les carreteres. Una visita a temps a l’oculista pot evitar patir un accident més endavant.

El SCT y Applus IDIADA presentan el Catalonia Living Lab en el 25º Congreso Mundial sobre ITS en Copenhague

Hoy viernes, 21 de septiembre, el Servicio Catalán de Tráfico (SCT), junto con Applus IDIADA, han presentado la plataforma Catalonia Living Lab en el 25º Congreso Mundial sobre ITS (Sistemas Inteligentes de Transporte) celebrado en Copenhague. Un congreso, considerado punto de encuentro y referencia de todos los actores y el sector relacionado con los ITS, que este año ha estado muy centrado en el vehículo autónomo y conectado.

El director del Servicio Catalán de Tráfico, Juli Gendrau, ha explicado que “el Catalonia Living Lab es una plataforma con agentes públicos y privados por la cual Cataluña se posiciona a nivel mundial para la realización de pruebas y tests del vehículo autónomo y conectado”. Se trata de un Foro Industrial por la Conducción Conectada y Autónoma, diseñado conjuntamente por la Generalitat, la industria y los agentes del sector. Ofrece un entorno integral para el desarrollo y las pruebas de vehículos conectados y autónomos en Europa, y, de este modo, Cataluña se convierte en un entorno de pruebas único en el ámbito de este tipo de vehículo.

Recordamos que esta plataforma se concreta en una red de localizaciones en Cataluña –en circuitos, carreteras, zonas industriales, espacios urbanos y parkings– donde empresas de todo el mundo pueden realizar pruebas en relación con el despliegue de estos ITS. Está previsto que las pruebas se puedan llevar a cabo en varios puntos en tres circuitos: el Circuito de Cataluña, el Parcmotor de Castellolí y las instalaciones de Applus IDIADA, siete rutas –que suman casi 200 km, con tramos, entre otros, en la AP-2 y la AP-7, donde ya se han realizado pruebas– y siete zonas abiertas –que superan los 12 km² de superficie.

Catalonia_Living_Lab

Entre los socios del Catalonia Living Lab, hay la Administración, como la Generalitat de Catalunya y el Ayuntamiento de Barcelona; fabricantes de vehículos, como CIAC, Seat y Nissan; empresas de telecomunicaciones, como Cellnex, y el sector de la investigación y la innovación, como Applus Idiada y el Mobile Word Capital, entre otros. Pueden ampliar la información en la web http://catalonialivinglab.com/ y también ver el vídeo promocional.

El SCT, nuevo miembro de los proyectos europeos C-MOBILE y C-ROADS

Desde este julio pasado, el Servicio Catalán de Tráfico es associated partner del proyecto europeo C-MOBILE, que nació el año 2017. El objetivo principal de este proyecto es desarrollar una aplicación para móvil que puedan utilizar todos los ciudadanos y que les permita dar información de tráfico, obras, límites de velocidad, incidencias en el tráfico, el paso de vehículos de emergencia y vehículos parados, entre otros.

También desde el pasado julio, el SCT ha sido nombrado miembro del Administration Advisory Board de la plataforma europea C-ROADS, donde se despliegan sistemas cooperativos armonizados en Europa. En el caso de Cataluña, la prueba piloto se lleva a cabo en la AP-7, en la Ronda de Girona, donde se prueba la conectividad entre vehículo-vehículo (V2V) y entre infraestructura-vehículo (I2V). En concreto, emitiendo mensajes sobre trabajos de mantenimiento de carreteras y obras, la detección de un vehículo lento o parado, accidentes e incidentes y meteorología, entre otros.

 

 

L’SCT i Applus IDIADA presenten el Catalonia Living Lab al 25è Congrés Mundial sobre ITS a Copenhaguen

Avui divendres, 21 de setembre, el Servei Català de Trànsit (SCT), juntament amb Applus IDIADA, han presentat la plataforma Catalonia Living Lab al 25è Congrés Mundial sobre ITS (Sistemes Intel·ligents de Transport) celebrat a Copenhaguen. Un congrés, considerat punt de trobada i referència de tots els actors i el sector relacionat amb els ITS, que enguany ha estat molt centrat en el vehicle autònom i connectat.

El director del Servei Català de Trànsit, Juli Gendrau, ha explicat que “el Catalonia Living Lab és una plataforma amb agents públics i privats per la qual Catalunya es posiciona a nivell mundial per a la realització de proves i tests del vehicle autònom i connectat”. Es tracta d’un Fòrum Industrial per la Conducció Connectada i Autònoma, dissenyat conjuntament per la Generalitat, la indústria i els agents del sector. Ofereix un entorn integral per al desenvolupament i les proves de vehicles connectats i autònoms a Europa, i, d’aquesta manera, Catalunya esdevé un entorn de proves únic en l’àmbit d’aquest tipus de vehicle.

Recordem que aquesta plataforma es concreta en una xarxa de localitzacions a Catalunya –en circuits, carreteres, zones industrials, espais urbans i pàrquings– on empreses de tot el món poden realitzar proves en relació amb el desplegament d’aquests ITS. Està previst que les proves es puguin dur a terme en diversos punts en tres circuits: el Circuit de Catalunya, el Parcmotor de Castellolí i les instal·lacions d’Applus IDIADA, set rutes  –que sumen gairebé 200 km, amb trams, entre d’altres, a l’AP-2 i a l’AP-7, on ja s’han fet proves– i set zones obertes –que superen els 12 km² de superfície.

Catalonia_Living_Lab

Entre els socis del Catalonia Living Lab, hi ha l’Administració, com la Generalitat de Catalunya i l’Ajuntament de Barcelona; fabricants de vehicles, com ara CIAC, Seat i Nissan; empreses de telecomunicacions, com Cellnex, i el sector de la recerca i la innovació, com Applus Idiada i el Mobile Word Capital, entre d’altres. Podeu ampliar la informació al web http://catalonialivinglab.com/ i veure’n el vídeo promocional.

L’SCT, nou membre dels projectes europeus C-MOBILE i C-ROADS

Des d’aquest juliol passat, el Servei Català de Trànsit és associated partner del projecte europeu C-MOBILE, que va néixer l’any 2017. L’objectiu principal d’aquest projecte és desenvolupar una aplicació per a mòbil que puguin utilitzar tots els ciutadans i que els permeti donar informació de trànsit, obres, límits de velocitat, incidències en el trànsit, el pas de vehicles d’emergència i vehicles aturats, entre d’altres.

També des del juliol passat, l’SCT ha estat nomenat membre de l’Administration Advisory Board de la plataforma europea C-ROADS, on es despleguen sistemes cooperatius harmonitzats a Europa. En el cas de Catalunya, la prova pilot es du a terme a l’AP-7, a la Ronda de Girona, on es prova la connectivitat entre vehicle-vehicle (V2V) i entre infraestructura-vehicle (I2V). En concret, emetent missatges sobre treballs de manteniment de carreteres i obres, la detecció d’un vehicle lent o aturat, accidents i incidents i meteorologia, entre d’altres.