En invierno, carreteras limpias

Durante el periodo invernal, la nieve y el hielo pueden complicar la circulación. Para evitar o minimizar las posibles incidencias derivadas de la meteorología adversa, los diferentes titulares de vía activan, entre los meses de noviembre y abril, planes de vialidad invernal. El objetivo de estas actuaciones es garantizar la comodidad, la fluidez y la seguridad en las carreteras, así como minimizar el tiempo de restricciones o de cierre al tráfico de las vías afectadas.

Gran parte de la red vial catalana, más de doce mil kilómetros de carreteras, está potencialmente sometida a actuaciones en materia de vialidad invernal ya que no es extraño que la nieve o la niebla heladora hagan acto de presencia, en algún que otro momento, en buena parte del territorio. Aproximadamente la mitad de esta red vial es gestionada por el Departamento de Territorio y Sostenibilidad. Así, la Generalidad tiene disponibles 120 máquinas quitanieves y también un centenar de puntos de almacenaje de sal en toda Cataluña para facilitar la movilidad en la red vial de su titularidad durante la época de frío y nevadas.

La previsión meteorológica es primordial de cara a determinar qué tipo de actuación se tiene que llevar a cabo en cada momento y en qué tramos de la red vial. Con carácter general, se utiliza la información que da el Servicio Meteorológico de Cataluña. Además, los centros de conservación disponen de los comunicados de previsión de riesgo que emite el Centro de Emergencias de Cataluña (CECAT) y se dispone de una red de 52 estaciones meteorológicas adscritas a la red vial ubicadas a pie de carretera que proporcionan datos en tiempo real.

Durante la campaña, se llevan a cabo dos grandes tipos de actuaciones: las preventivas o programadas y las curativas, que son las que no están programadas.

Las primeras se realizan con el fin de evitar la formación o la permanencia de hielo y de nieve en la calzada, mediante el extendido de sal, o para prevenir aludes por la acumulación de nieve en las laderas por encima de la carretera. Estas actuaciones se basan sobre todo en las predicciones meteorológicas. En cuanto a las actuaciones curativas no programadas, se aplican cuando los tratamientos preventivos resultan insuficientes para mantener la vía abierta. Consisten, habitualmente, en la retirada de la nieve y de las placas de hielo con las máquinas quitanieves y el eventual extendido de fundentes para evitar la acumulación o la formación de más nieve o placas.

En Cataluña hay planes de emergencia por nevadas (NEUCAT) y por aludes (ALLAUCAT), cuya activación conlleva la gestión unificada de los medios utilizados en la resolución de estas emergencias, como las asignadas a la vialidad invernal, a cargo del Centro de Emergencias de Cataluña (CECAT).

La temporada pasada, en las carreteras de la Generalidad, se gestionaron cerca de 500 incidencias y se recorrieron más de 900.000 kilómetros por tareas de vialidad invernal, incluyendo los que se hicieron por la operación de tendido de fundentes, los realizados haciendo tareas de limpieza de nieve o de hielo, así como los kilómetros totales recorridos por los vehículos, incluidos los desplazamientos en los tramos tratados.

El cinturón te puede salvar la vida

¿Te lanzarías en paracaídas sin abrochártelo? ¿Querrías subir a una montaña rusa sin sujetarte bien? ¿Escalarías una pared vertical sin cuerdas ni arnés? Las respuestas a estas cuestiones son evidentes, pero si nos situamos a bordo de un vehículo, parece que el sentido común desaparece. Cuando menos, en algunos casos. La percepción del riesgo disminuye si se circula en coche y no debería ser así, puesto que hablamos de una máquina, sofisticada y estética, sí, pero que pesa más de una tonelada y se desplaza a muchos metros por segundo. De hecho, para hacernos una idea de los daños que puede producir, un choque a 140 km/h equivaldría al impacto de una caída desde lo alto de un edificio de 20 plantas (unos 77 metros).

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A pesar de que el uso del cinturón de seguridad se ha generalizado en los últimos años, todavía hoy en día se producen graves lesiones o la muerte en accidentes de tráfico por no llevar abrochado el cinturón. Este año, han muerto 7 personas por no abrocharse el cinturón y 8 más han resultado heridas de gravedad. Estos son datos todavía provisionales, pero ya nos indican que un 13% del total de víctimas mortales de lo que llevamos de 2019 no llevaban el cinturón abrochado, una cifra que no se puede considerar residual. Sin ir más lejos, en 2018 perdieron la vida en el asfalto 20 personas por no llevar el cinturón y 41 más quedaron gravemente heridas.

Más concienciación

Cinturó autocarTodavía queda trabajo por hacer cuando el uso del cinturón no es habitual aún en los pasajeros posteriores o en los usuarios de los autocares, por ejemplo. Desde el Servicio Catalán de Tráfico, se han realizado varias campañas de concienciación, como la campaña “Pasajeros seguros, también en el autocar“, y se llevan a cabo controles policiales preventivos a lo largo del año para afianzar el uso del cinturón entre todos los ocupantes del vehículo. Precisamente, esta semana, hasta el domingo 9 de junio, se está realizando una campaña de controles intensivos para velar por la seguridad de  transportes escolares y de menores, y de viajeros.

Además, los vehículos mirilla  de los Mossos d’Esquadra, que vigilan las carreteras sin ser reconocidos por los conductores, también detectan habitualmente infracciones de tráfico como circular sin llevar abrochado el cinturón.

No obstante, también es necesario que los usuarios tomen conciencia de la importancia de llevar el cinturón abrochado. No en vano, no llevar el cinturón es, junto con la velocidad y la conducción bajo los efectos del alcohol y otras drogas, una de las principales causas de lesiones derivadas de los accidentes de tráfico, especialmente lesiones internas en la zona del tórax y de la cabeza. Además, no utilizar este sistema de seguridad pasiva implica una sanción económica de 200 € y la pérdida de 3 puntos del carné de conducir.

La concienciación, de todas formas, tiene que empezar por un mismo. El clac del cinturón te puede salvar de la muerte o de sufrir una grave lesión para toda la vida. Si eres el conductor y hay más ocupantes en el vehículo, no pongas en marcha el motor hasta que todo el mundo se abroche el cinturón. Gestos como estos salvan vidas. Si todos ponemos de nuestra parte, es posible reducir a cero las víctimas por no llevar abrochado el cinturón de seguridad.

¿Qué comporta un aviso preventivo por contaminación en el aire?

El aviso preventivo por contaminación es la fase previa a una posible activación de un episodio ambiental y comporta una serie de recomendaciones con el objetivo de frenar las emisiones contaminantes. Esta alerta preventiva no implica la restricción de circulación de determinados vehículos en el área metropolitana de Barcelona. La limitación del tráfico solo se implementa si se declara un episodio por alta contaminación de NO2 (dióxido de nitrógeno) en la conurbación de la capital catalana. Ahora bien, el aviso preventivo se puede activar tanto si se detectan niveles moderados de NO2 como de PM10 (partículas de diámetro inferior a 10 micras).

Ante un aviso preventivo por contaminación (tanto por NO2 como por PM10),  ¿qué podemos hacer para reducir las emisiones contaminantes asociadas a los vehículos?

  • Utilizar el transporte público.
  • Reducir los desplazamientos en vehículo privado (si es posible, trabajar a distancia, variar el horario de trabajo a cambio de viajar en transporte público, trabajar en otro sitio de la empresa, más cerca de casa…).
  • Utilizar el coche compartido.
  • Realizar una conducción eficiente (arrancar suavemente, reducir la velocidad, utilizar el freno motor, evitar aceleraciones y frenadas bruscas, etc.).
  • En caso de disponer de diferentes vehículos, utilizar el que tenga les emisiones más bajas.
  • Realizar los trayectos a pie o en bicicleta, escogiendo calles poco frecuentadas por el tráfico.

Asimismo, el Servicio Catalán de Tráfico publica, a través de los paneles de mensajes variables (PMV), mensajes informativos sobre la activación del aviso preventivo por contaminación.

Medidas que pueden llevar a cabo los municipios

 Campañas de comunicación intensiva, a través de los medios de comunicación locales, para explicar la situación.

  • Introducción de mensajes informativos relativos a la situación de aviso preventivo o de episodio ambiental en las pantallas de información variable (PIV).

Además, para informaros sobre las medidas y restricciones que puede comportar un episodio de contaminación por altos niveles de NO2, podéis consultar el apunte Movilidad sostenible, aire puro, publicado en este blog el mes de diciembre del año pasado.

Formación 3.0 para circular con seguridad

Tráfico consolida el programa de formación a motoristas en carretera abierta con la 12a edición.

Se trata de una actividad impulsada por el Servicio Catalán de Tráfico y Anesdor donde más de 7.000 usuarios ya han mejorado la conducción sobre la moto. Un año más se trata de una actividad que proporciona a los motoristas las herramientas para avanzar en su aprendizaje continuo de la conducción y aumentar su seguridad sobre la moto.

Este 2026 está en marcha la 12a edición del programa Formación 3.0, una acción formativa gratuita organizada por el Servicio Catalán de Tráfico (SCT) y ANESDOR (Asociación Nacional de Empresas del Sector de las Dos Ruedas), con la colaboración de los departamentos de Interior y de Empresa y Trabajo.

En la edición de este año, se desarrollarán un total de 40 sesiones, de marzo a diciembre por toda Cataluña, principalmente en carreteras abiertas y espacios urbanos de las cuatro demarcaciones. En la actividad de este 2026 también se desarrollará el programa Urban/Labour en vías urbanas, orientadas a los usuarios de escúter, con una decena de sesiones en materia de seguridad vial laboral.

La Formación 3.0, con el apoyo y colaboración de los Mossos d’Esquadra, ha contado en estos últimos 11 años con la participación de más de 7.000 usuarios de motocicleta. En la última edición, se batió el récord de participantes con 919 motoristas, de los que un 13% fueron mujeres (118). Uno de los objetivos de la edición de este año vuelve a ser fomentar la participación en relación con el género de una forma más proporcional y equitativa.

Marc Gavaldà, monitor de conducción de la Formación 3.0

“Si tuviéramos que dar un único consejo a un motorista, sobre todo que fueran visibles y previsibles. Debemos hacernos ver y debemos hacer ver al resto de conductores cuáles son nuestras intenciones.”

El calendario de este 2026 se puso en marcha el pasado sábado 21 de marzo en la BV-1221 en Navarcles y el monitor de conducción del programa, Marc Gavaldà, explicó que “se hace con un tramo de carretera abierta con tráfico normal y se organizan grupos de tres o cuatro personas con un monitor que va grabando de ida y de vuelta con diferentes ángulos y este monitor va observando la conducción de estos tres o cuatro participantes”.

Gavaldà también expuso sobre el programa que “se visualizan las imágenes grabadas y, a partir de lo que se ve tanto en el monitor como en la grabación del recorrido, se pueden ir haciendo comentarios, observaciones y correcciones. En aproximadamente media hora se dan tres o cuatro consejos clave. El usuario se lleva tanto las correcciones e indicaciones que se le han hecho como un pen drive con las imágenes grabadas, que después puede visualizar tranquilamente en casa.”

Los usuarios opinan de la Formación 3.0…

Hace mucho tiempo que no voy en moto. Creo que voy un poco rígido y necesito un poco más de control sobre la moto| Iván Vizcaíno

Espero tres o cuatro tips para poder practicar después cuando vaya en ruta con mi hija o con mis amigos | Emma Gil

Me han dicho que no freno mucho, no uso mucho los frenos, yo uso más el freno de motor | Swarup Bhowmik

Las vías escogidas para realizar esta formación son frecuentadas por motoristas y registran un cierto riesgo de accidentalidad. Los conductores de moto interesados en participar pueden inscribirse en este enlace.

Una movilidad segura para los colectivos vulnerables de la movilidad

El SCT considera prioritaria la prevención de muertos y heridos graves de los motoristas y es en este marco que se ofrece este programa de formación continua, práctica y gratuita. Desde el SCT se insiste en apelar a la responsabilidad compartida y a la convivencia respetuosa de la red viaria. En este sentido, la formación vial es imprescindible para reducir la siniestralidad.

Formació 3.0 per rodar amb seguretat

Trànsit consolida el programa de formació a motoristes en carretera oberta amb la 12a edició.

Es tracta d’una activitat impulsada pel Servei Català de Trànsit i Anesdor on més de 7.000 usuaris ja han millorat la conducció dalt de la moto. Un any més es tracta d’una activitat que proporciona als motoristes les eines per avançar en el seu aprenentatge continu de la conducció i augmentar la seva seguretat dalt de la moto.

Aquest 2026 està en marxa la 12a edició del programa Formació 3.0, una acció formativa gratuïta organitzada pel Servei Català de Trànsit (SCT) i ANESDOR (Associació  Nacional d’Empreses del Sector de les Dues Rodes), amb la col·laboració dels departaments d’Interior i d’Empresa i Treball.

En l’edició d’enguany, es desenvoluparan un total de 40 sessions, de març a desembre per tot Catalunya, principalment en carreteres obertes i espais urbans a les quatre demarcacions. En l’activitat d’aquest 2026 també es desenvoluparà el programa Urban/Labour en vies urbanes, orientades als usuaris d’escúter, amb una desena de sessions en matèria de seguretat viària laboral.

La Formació 3.0, amb el suport i col·laboració dels Mossos d’Esquadra, ha comptat en aquests darrers 11 anys amb la participació de més de 7.000 usuaris de motocicleta. En la darrera edició, es va batre el rècord de participants amb 919 motoristes, un 13% dels quals van ser dones (118). Un dels objectius de l’edició d’enguany torna a ser fomentar la participació en relació al gènere d’una forma més proporcional i equitativa.

Marc Gavaldà, monitor de conducció de la Formació 3.0

“Si haguéssim de donar un únic consell a un motorista, sobretot que fossin visibles i previsibles. Ens hem de fer veure i hem de fer veure a la resta de conductors quines són les nostres intencions.”

El calendari d’aquest 2026 es va engegar el passat dissabte 21 de març a la BV-1221 a Navarcles i el monitor de conducció del programa, Marc Gavaldà, va explicar que “es fa amb un tram de carretera oberta amb trànsit normal i s’organitzen grups de tres o quatre persones amb un monitor que va gravant d’anada i de tornada amb diferents angles i aquest monitor va observant la conducció d’aquests tres o quatre participants”.

Gavaldà també va exposar sobre el programa que “es visualitzen les imatges enregistrades i, a partir del que es veu tant al monitor com a la gravació del recorregut, es poden anar fent comentaris, observacions i correccions. En aproximadament mitja hora es donen tres o quatre consells clau. L’usuari s’emporta tant les correccions i indicacions que se li han fet com un pen drive amb les imatges gravades, que després pot visualitzar tranquil·lament a casa”.

Els usuaris opinen de la Formació 3.0…

Fa molt temps que no vaig amb moto. Trobo que vaig una miqueta rígid i necessito una miqueta més de control sobre la moto | Iván Vizcaíno

Espero tres o quatre tips per poder practicar després quan vagi en ruta amb la meva filla o amb els meus amics | Emma Gil

M’han dit que no freno gaire, no utilitzo gaire els frens, jo utilitzo més el freno de motor | Swarup Bhowmik

Les vies escollides per realitzar aquesta formació són freqüentades per motoristes i registren un cert risc d’accidentalitat. Els conductors de moto interessats a participar-hi poden inscriure’s en aquest enllaç.

Una mobilitat segura pels col·lectius vulnerables de la mobilitat

L’SCT considera prioritària la prevenció de morts i ferits greus envers els motoristes i és en aquest marc que s’ofereix aquest programa de formació contínua, pràctica i gratuïta. Des de l’SCT s’insisteix a apel·lar a la responsabilitat compartida i a la convivència respectuosa a la xarxa viària. En aquest sentit, la formació viària és imprescindible per tal de reduir la sinistralitat.

Carros radar: una herramienta clave para pacificar las velocidades y reducir la siniestralidad en Cataluña

A pie de carretera, los carros radar se han consolidado como una pieza fundamental para pacificar las velocidades excesivas y prevenir accidentes en la red viaria catalana. Son dispositivos discretos, pero con un impacto directo y medible en la seguridad vial, especialmente en aquellos tramos donde la velocidad inadecuada sigue siendo un factor de riesgo determinante.

¿Qué son los radares remolque y por qué son importantes?

Los radares remolque son cinemómetros móviles diseñados para detectar vehículos que superan los límites de velocidad y reducir así el riesgo de accidentes. El Servei Català de Trànsit los incorporó a la red vial en 2023, y desde entonces han ido ganando protagonismo como herramienta estratégica en la lucha contra la siniestralidad.

Su movilidad y autonomía los convierten en un recurso especialmente útil para actuar en tramos donde hasta ahora no era posible instalar radares fijos, ya sea por la falta de infraestructura o por las características del terreno.

Una flota en crecimiento para cubrir más territorio

Actualmente, el SCT dispone de diez radares remolque operativos, seis de los cuales se han incorporado este año. La ampliación de la flota responde a la necesidad de reforzar el control de la velocidad en puntos con elevada siniestralidad y de cubrir más territorio para frenar la dispersión de la accidentalidad.

Uno de los ámbitos donde estos dispositivos tendrán un papel especialmente relevante es la AP‑7. La incorporación de los nuevos radares permitirá establecer un control permanente de la velocidad a lo largo de los 344 km que van de La Jonquera a Ulldecona, una medida clave para reducir la siniestralidad en uno de los corredores viarios más transitados del país.

¿Dónde se pueden instalar y cómo funcionan?

Los radares remolque destacan por su versatilidad. Se pueden trasladar fácilmente e instalarse en tramos donde hasta ahora no era viable colocar un radar fijo. Siempre se colocan de forma segura en el margen de la carretera y suelen permanecer varias semanas en una misma ubicación. Su presencia se anuncia previamente con la señalización correspondiente, garantizando un control transparente y perfectamente identificable para los conductores.

En cuanto a la tecnología, estos cinemómetros utilizan tecnología láser de alta precisión, capaz de realizar un seguimiento dinámico del vehículo y determinar su velocidad incluso en varios carriles. Además, disponen de conexión a internet, lo que permite gestionar los expedientes sancionadores de manera inmediata y sin necesidad de presencia policial. También están protegidos con una carcasa especialmente resistente para evitar actos vandálicos.

Impacto directo en la reducción de la siniestralidad

El exceso de velocidad sigue siendo uno de los factores de riesgo más relevantes en la siniestralidad vial. De hecho, el año pasado la velocidad inadecuada representó el 12% del total de los factores concurrentes en los accidentes con víctimas en zona interurbana. Conducir demasiado rápido fue una de las causas más presentes en los accidentes con víctimas en la red viaria interurbana: un total de 1.207, cifras similares a las registradas en 2024.

La experiencia acumulada demuestra que la presencia de cinemómetros tiene un efecto claramente positivo: en los tramos con radares fijos, la siniestralidad ha disminuido entre un 65% y un 80%. Los radares remolque refuerzan esta tendencia, especialmente en puntos donde la movilidad o las características del trazado dificultaban hasta ahora el control de la velocidad.

Una apuesta por una movilidad más segura

Con tecnología cada vez más precisa y con una estrategia centrada en los factores de riesgo, el Servei Català de Trànsit continúa avanzando hacia el objetivo de reducir en un 50% las víctimas mortales entre 2019 y 2030. La incorporación y ampliación de los radares remolque forma parte de esta apuesta por una movilidad más segura, sostenible y responsable en todo el país.

Carros radar: una eina clau per pacificar les velocitats i reduir la sinistralitat a Catalunya

A peu de carretera, els carros radar s’han consolidat com una peça fonamental per pacificar les velocitats excessives i prevenir accidents a la xarxa viària catalana. Són dispositius discrets, però amb un impacte directe i mesurable en la seguretat viària, especialment en aquells trams on la velocitat inadequada continua sent un factor de risc determinant.

Què són els radars remolc i per què són importants?

Els radars remolc són cinemòmetres mòbils dissenyats per detectar vehicles que superen els límits de velocitat i reduir així el risc d’accidents. El Servei Català de Trànsit els va incorporar a la xarxa viària el 2023, i des d’aleshores han anat guanyant protagonisme com a eina estratègica en la lluita contra la sinistralitat.

La seva mobilitat i autonomia els converteixen en un recurs especialment útil per actuar en trams on fins ara no era possible instal·lar radars fixos, ja sigui per manca d’infraestructura o per les característiques del terreny.

Una flota en creixement per cobrir més territori

Actualment, l’SCT disposa de deu radars remolc operatius, sis dels quals s’han incorporat enguany. L’ampliació de la flota respon a la necessitat de reforçar el control de la velocitat en punts amb sinistralitat elevada i de cobrir més territori per frenar la dispersió de l’accidentalitat.

Un dels àmbits on aquests dispositius tindran un paper especialment rellevant és l’AP‑7. La incorporació dels nous radars permetrà establir un control permanent de la velocitat al llarg dels 344 km que van de la Jonquera a Ulldecona, una mesura clau per reduir la sinistralitat en un dels corredors viaris més transitats del país.

On es poden instal·lar i com funcionen?

Els radars remolc destaquen per la seva versatilitat. Es poden traslladar fàcilment i instal·lar-se en trams on fins ara no era viable col·locar un radar fix. Sempre es col·loquen de manera segura al marge de la carretera i solen romandre diverses setmanes en una mateixa ubicació. La seva presència s’anuncia prèviament amb la senyalització corresponent, garantint un control transparent i perfectament identificable per als conductors.

Pel que fa a la tecnologia, aquests cinemòmetres utilitzen tecnologia làser d’alta precisió, capaç de fer un seguiment dinàmic del vehicle i determinar-ne la velocitat fins i tot en diversos carrils. A més, disposen de connexió a internet, fet que permet gestionar els expedients sancionadors de manera immediata i sense necessitat de presència policial. També estan protegits amb una carcassa especialment resistent per evitar actes vandàlics.

Impacte directe en la reducció de la sinistralitat

L’excés de velocitat continua sent un dels factors de risc més rellevants en la sinistralitat viària. De fet, l’any passat la velocitat inadequada va representar el 12% del total dels factors concurrents dels accidents amb víctimes en zona interurbana. Córrer massa va ser una de les causes més present en els accidents amb víctimes a la xarxa viària interurbana,  un total de 1.207, unes dades similars a les registrades el 2024.

L’experiència acumulada demostra que la presència de cinemòmetres té un efecte clarament positiu: en els trams amb radars fixos, la sinistralitat ha disminuït entre un 65% i un 80%. Els radars remolc reforcen aquesta tendència, especialment en punts on la mobilitat o les característiques del traçat dificultaven fins ara el control de la velocitat.

Una aposta per una mobilitat més segura

Amb tecnologia cada vegada més precisa i amb una estratègia centrada en els factors de risc, el Servei Català de Trànsit continua avançant cap a l’objectiu de reduir al 50% les víctimes mortals entre el 2019 i el 2030. La incorporació i ampliació dels radars remolc forma part d’aquesta aposta per una mobilitat més segura, sostenible i responsable a tot el país.

Formación para influir positivamente: un compromiso con la movilidad más segura

Alrededor de sesenta profesionales implicados en la educación para la movilidad segura —instructores de seguridad vial de las comisarías locales y de los Mossos d’Esquadra, miembros de ADEVIC y personal del Servicio Catalán de Tráfico— participaron el pasado martes 2 de diciembre en una sesión formativa dedicada a gestionar la influencia positiva en la movilidad segura. Esta jornada, que forma parte del programa de formación que organiza periódicamente el Servicio Catalán de Tráfico para actualizar conocimientos y otros contenidos, tiene como principal objetivo reforzar la labor educativa que realizan los instructores de seguridad vial para una amplia variedad de destinatarios y entornos, y proporcionar recursos para organizar actividades de aprendizaje que puedan provocar cambios reales en el comportamiento vial.

La jornada se estructuró en varios bloques prácticos que permitieron a los participantes experimentar y reflexionar sobre los mecanismos de influencia y comunicación en el ámbito de la movilidad segura. En la primera actividad, los asistentes tuvieron que establecer sinergias y crear un partido político ficticio. El objetivo era diseñar una propuesta con acciones concretas para promover la movilidad segura y sostenible, que luego debían presentar a través de una campaña electoral y un mitin. La segunda parte de la sesión se centró en actividades de debate y de toma de decisiones, en las que los participantes exploraron cómo podían influir en los pensamientos de los demás. Por último, en pequeños grupos, diseñaron actividades concretas de gestión de la influencia positiva que se pudieran llevar a cabo en las aulas.

El director de FormAcció y uno de los formadores de la jornada, el educador Francesc Esteban, explica que «jornadas como esta ayudan a los instructores de seguridad vial a tomar conciencia, debatir estrategias y ver cómo pueden influir en diferentes públicos para lograr una movilidad más segura».

Según el director del Servicio Catalán de Tráfico, Ramon Lamiel, «los métodos de formación basados en actividades dinámicas son fundamentales para involucrar a los conductores y peatones en las diferentes fases de aprendizaje». En este sentido, el método es tan importante como el contenido, ya que las metodologías utilizadas facilitan la atención y la participación, y permiten que los mensajes se asimilen de forma significativa. «Nuestros patrones de comportamiento provienen de nuestro entorno, nuestras experiencias y el bagaje educativo que acumulamos», añade Lamiel.

Para lograrlo, se utilizan actividades prácticas que permiten acercar los conceptos de movilidad a estudiantes de diferentes grupos de edad, no solo desde un punto de vista informativo, sino también emocional, experiencial y social. Esto incluye juegos de rol sobre situaciones cotidianas, simulaciones de toma de decisiones, actividades que implican la observación e imitación de buenos modelos a seguir y ejercicios que fomentan el pensamiento crítico frente a la presión de los compañeros.

Por otro lado, Salvador Zoroa, presidente de la Asociación para el Desarrollo de la Educación Vial en Cataluña (ADEVIC), señala que los alumnos de educación infantil y primaria son el grupo de edad con el que se inicia el trabajo sobre seguridad vial; posteriormente, los contenidos y la dinámica se adaptan a los diferentes grupos de edad. Cuando esta influencia se gestiona de forma consciente, amena y educativa desde una edad temprana, contribuye a que los niños y jóvenes adopten voluntariamente hábitos seguros y los integren como parte natural de su vida cotidiana como peatones, ciclistas o futuros conductores. En este sentido, Esteban señala que estas dinámicas, cuando se aplican en escuelas y colegios, hacen que «cuanto más se divierten los participantes, más les ayuda a experimentar e incluso a cambiar sus hábitos».

La influencia positiva en la movilidad segura que deben ejercer las fuerzas de seguridad y los educadores es un factor clave en las distintas etapas de aprendizaje de la población. Su papel como modelos a seguir, tanto en lo que explican como en el comportamiento que muestran, tiene el poder de reforzar o transformar las prácticas de seguridad vial. En este sentido, Farners de Cruz, responsable del Servicio de Procesos de Formación en Movilidad Segura del Servicio Catalán de Tráfico, señala que «son los principales promotores de la movilidad segura porque están formados para llevar la educación vial a las escuelas, los institutos, los centros de trabajo y las personas mayores».

Jordi Aguilar, cabo de los Mossos y coordinador de Educación para la Movilidad Segura de la División de Tráfico, concluye que estas sesiones sirven para «compartir la experiencia cotidiana, la de otros compañeros, y aprender herramientas pedagógicas que ayuden a influir de forma positiva». Así, el encuentro se consolida como un espacio imprescindible para establecer contactos, compartir conocimientos y avanzar hacia una movilidad más segura, responsable y compartida para todos los ciudadanos.

Formació per influir de manera positiva: una aposta per una mobilitat més segura

Una seixantena de professionals vinculats a l’educació per a la mobilitat segura — monitors d’educació viària de les policies locals i dels Mossos d’Esquadra, membres d’ADEVIC i personal del Servei Català de Trànsit—  van participar dimarts 2 de desembre en una jornada formativa dedicada a la gestió de la influència positiva en la mobilitat segura. Aquesta jornada, que forma part de l’oferta formativa que el Servei Català de Trànsit organitza de manera regular per actualitzar coneixements i altres continguts, té com a principal objectiu reforçar la tasca pedagògica que els monitors d’educació viària desenvolupen per a destinataris i entorns molt diversos, i oferir recursos per organitzar activitats d’aprenentatge que permetin generar canvis reals en el comportament viari.

La jornada es va estructurar en diversos blocs pràctics que van permetre als participants experimentar i reflexionar sobre els mecanismes d’influència i comunicació en l’àmbit de la mobilitat segura. En la primera dinàmica, els assistents van haver d’establir sinergies i crear un partit polític fictici. L’objectiu era dissenyar una proposta amb accions concretes per promoure la mobilitat segura i sostenible, que posteriorment havien de presentar mitjançant una campanya electoral i un míting. La segona part de la jornada es va centrar en activitats d’elecció i discussió, en les quals els participants van explorar com els podien influir o guiar les decisions dels altres. Finalment, en petits grups, van dissenyar activitats específiques per gestionar la influència positiva que es poguessin dur a terme a l’aula.

El director de FormAcció i un dels formadors de la jornada, el pedagog Francesc Esteban, explica que “jornades com aquesta ajuden els monitors i monitores d’educació viària a prendre consciència, discutir estratègies i veure de quina manera poden influir en els diferents públics per aconseguir una mobilitat més segura”.

Segons el director del Servei Català de Trànsit, Ramon Lamiel, “els mètodes de formació basats en activitats dinàmiques són claus per entrar en les diferents fases d’aprenentatge de conductors i vianants”. En aquest sentit, el mètode és igual d’important que el contingut, perquè les metodologies emprades faciliten l’atenció i la participació, i permeten que els missatges s’assoleixin de manera significativa. “Els nostres patrons de conducta deriven de l’entorn, de les experiències i de les herències educatives que acumulem”, afegeix Lamiel.

Per aconseguir-ho, es fan servir dinàmiques pràctiques que permeten apropar conceptes de mobilitat a l’alumnat de diferents franges d’edat no només des d’un punt de vista informatiu, sinó també emocional, vivencial i social. Això inclou jocs de rol sobre situacions quotidianes, simulacions de presa de decisions, activitats d’observació i imitació de bons models i exercicis que fomenten el pensament crític davant la pressió del grup.

D’altra banda, el president de l’Associació pel Desenvolupament de l’Educació Viària a Catalunya (ADEVIC), Salvador Zoroa, apunta que l’alumnat d’educació infantil i primària és el grup d’edat amb el qual es comença a treballar en matèria de seguretat viària; posteriorment, els continguts i les dinàmiques s’adapten a les edats. Quan aquesta influència es gestiona de manera conscient, propera i pedagògica des d’una edat primerenca, contribueix que infants i joves adoptin hàbits segurs de forma voluntària i els integrin com una part natural del seu dia a dia com a vianants, ciclistes o futurs conductors. En relació amb això, Esteban apunta que aquestes dinàmiques aplicades a les escoles i instituts provoquen que “en la mesura que els participants s’ho passen bé, els ajuda a experimentar i, fins i tot, a canviar hàbits”.

La influència positiva a la mobilitat segura que han d’aplicar els cossos de seguretat i els educadors és un factor clau en les diferents fases d’aprenentatge de la població. El seu paper com a referents, tant pel que expliquen com pel que modelen amb el seu comportament, té la capacitat de reforçar o transformar les conductes relacionades amb la seguretat viària. En aquest sentit, la cap del Servei de Processos Formatius de Mobilitat Segura del Servei Català de Trànsit, Farners de Cruz, destaca que “són els grans promotors de la mobilitat segura perquè estan formats per portar l’educació viària a les escoles, instituts, centres laborals i gent gran”.

Jordi Aguilar, caporal de Mossos i coordinador d’Educació per a la Mobilitat Segura de la Divisió de Trànsit, conclou que aquestes sessions serveixen per “posar en comú l’experiència del dia a dia, la dels altres companys i aprendre eines pedagògiques per ajudar a influenciar de manera positiva”. Així, la trobada es consolida com un espai imprescindible per crear xarxa, compartir coneixements i avançar cap a una mobilitat més segura, responsable i compartida per a tota la ciutadania.

La lucha contra el exceso de velocidad gana altura

En el apunte de este mes de septiembre del blog Infotrànsit, publicamos un monográfico que destaca la ampliación en un segundo helicóptero del sistema pionero de cinemómetro aerotransportado. Después de haberlo incorporado en el Falcó T-07, el Servei Català de Trànsit (SCT) ya está trabajando para equipar también con este sistema el helicóptero Arpella T-04.

Esta medida pionera se enmarca en la estrategia para combatir una de las principales causas de siniestralidad grave y mortal en las carreteras catalanas: los excesos de velocidad. La implantación de este sistema busca reforzar la capacidad de inspección y vigilancia en tramos especialmente críticos donde el cumplimiento del límite de velocidad es esencial para preservar la seguridad viaria.

El control de la velocidad desde el aire: un recurso para salvar vidas

Los límites de velocidad tienen una función esencial: evitar que el conductor o conductora pierda el control del vehículo y ponga en riesgo su vida y la de los otros. A pesar de la presencia de más de 550 cámaras fijas en puntos clave repartidos por todo el territorio, hay zonas que quedan fuera de su alcance. Es en este contexto en el que los medios aéreos -dos helicópteros (Arpella T-04 y Falcó T-07) y un avión bimotor (T-81) – juegan un papel clave.

Estos medios permiten una supervisión rápida, dinámica, versátil y amplia, y contribuyen de manera decisiva en la detección de infracciones graves y la mejora de la gestión del tráfico en situaciones complejas y singulares.

Las cuatro funciones esenciales de los medios aéreos del SCT

Todos los medios aéreos del SCT llevan incorporado un sistema de captación, grabación y transmisión de imágenes en tiempo real en el centro de control CIVICAT. El Servei Català de Trànsit utiliza su unidad de medios aéreos para cubrir cuatro grandes necesidades operativas:

1. Vuelos de información viaria

Estos vuelos se llevan a cabo en horas punta, dispositivos especiales y acontecimientos extraordinarios. El objetivo es obtener una visión directa y actualizada del estado del tráfico para coordinarlo con el CIVICAT y publicar al momento los datos en la página web de incidencias.

2. Vuelos de inspección y vigilancia

Con la policía de tráfico (Mossos de Esquadra)

En estos vuelos, la presencia policial permite detectar infracciones como, por ejemplo, no respetar señales, adelantos peligrosos, conducciones temerarias, uso indebido de dispositivos móviles o vulneración de la distancia de seguridad con ciclistas, entre otros.

Con cinemómetro aerotransportado
Son los vuelos especializados en la detección de excesos de velocidad mediante un sistema de última generación ya operativo desde junio de 2024. Esta tecnología – instalada inicialmente en el helicóptero Falcó T-07 y próximamente también en el Arpella T-04 – funciona por triangulación satelitaria GNSS sobre cartografía digital de alta precisión (MDT02) con un margen de error inferior al 5%.

Su gran ventaja: es indetectable. No emite señales, es inmune a los inhibidores y a los detectores de radares. Esto permite identificar conductas de alto riesgo en cualquier momento del año, incluidos días de lluvia o de baja intensidad de tráfico, siempre que la visibilidad lo permita y el vuelo cumpla con todos los requisitos de seguridad.

¿Cómo funciona este sistema?

Cuando alguien de la tripulación detecta que un vehículo podría superar el límite de velocidad, lo comunica al operador de cámara, que hace el seguimiento en directo con la ayuda de una palanca de control (joystick). Automáticamente, el sistema calcula la velocidad media del vehículo en un tramo determinado. Además, el dispositivo detecta automáticamente y en el momento de qué carretera se trata, cuál es el punto kilométrico y el sentido de la marcha.

3. Vuelos de inspección viaria

Son esenciales para comprobar el estado de las carreteras, especialmente en tramos con obras o elevada siniestralidad. En estos casos, se utilizan los tres medios aéreos para revisar elementos como la señalización provisional, el estado de las marcas viarias, la visibilidad de las limitaciones de velocidad y otras condiciones que pueden poner en riesgo la seguridad.

Se hacen fotografías y vídeos que se comparten con los titulares de las vías en caso de detectar anomalías o deficiencias. Estos vuelos se realizan, en cualquier día y hora en función de los requerimientos de urgencia para garantizar una visión clara, precisa y completa del estado de las carreteras.

4. Vuelos de seguimiento de dispositivos de medidas especiales

Durante operaciones especiales como Semana Santa, puentes, pruebas o acontecimientos deportivos de gran formato (F1, MotoGP, Vuelta Ciclista), los vuelos ayudan a implementar y gestionar medidas de circulación extraordinarias.

Los medios aéreos se reparten el territorio (por ejemplo, norte y sur de la AP-7 o la zona del Pirineo) para cubrir simultáneamente los puntos con más riesgo de congestión o incidencia. Esta coordinación es fundamental para mantener la fluidez y garantizar la seguridad en entornos de movilidad compleja y altamente variable.

Hacia un control más eficiente y proactivo

La ampliación del sistema de cinemómetro aerotransportado supone un paso adelante en la transformación de la gestión y la vigilancia del tráfico en Cataluña porque permite llegar a cualquier tramo de la extensa red viaria de carreteras. Esta tecnología no pretende sustituir los sistemas terrestres sino complementarlos y actuar de manera estratégica.

Su capacidad para detectar conductas de riesgo desde el aire, de manera indetectable y precisa, es un instrumento que refuerza la lucha contra el exceso de velocidad – una de las principales causas de accidentes graves – y, por lo tanto, contribuye directamente a salvar vidas.

Con la incorporación del helicóptero Arpella T-04 al sistema, el Servei Català de Trànsit consolidará su liderazgo en la innovación aplicada a la seguridad viaria y dará un paso adelante hacia una movilidad más segura e inteligente.

La lluita contra l’excés de velocitat guanya alçada

En l’apunt d’aquest mes de setembre del blog Infotrànsit, publiquem un monogràfic que destaca l’ampliació a un segon helicòpter del sistema pioner de cinemòmetre aerotransportat. Després d’haver-lo incorporat en el Falcó T-07, el Servei Català de Trànsit (SCT) ja està treballant per equipar també amb aquest sistema l’helicòpter Arpella T-04.

Aquesta mesura pionera s’emmarca dins de l’estratègia per combatre una de les principals causes de sinistralitat greu i mortal a les carreteres catalanes: els excessos de velocitat. La implantació d’aquest sistema busca reforçar la capacitat d’inspecció i vigilància en trams especialment crítics on el compliment del límit de velocitat és essencial per preservar la seguretat viària.

El control de la velocitat des de l’aire: una eina per salvar vides

Els límits de velocitat tenen una funció essencial: evitar que el conductor o conductora perdi el control del vehicle i posi en risc la seva vida i la dels altres. Malgrat la presència de més de 550 càmeres fixes en punts clau repartits per tot el territori, hi ha zones que queden fora del seu abast. És en aquest context en què els mitjans aeris -dos helicòpters (Arpella T-04 i Falcó T-07) i un avió bimotor (T-81) – juguen un paper clau.

Aquests mitjans permeten una supervisió ràpida, dinàmica, versàtil i àmplia, i contribueixen de manera decisiva en la detecció d’infraccions greus i la millora de la gestió del trànsit en situacions complexes i singulars.

Les quatre funcions essencials dels mitjans aeris del SCT

Tots els mitjans aeris de l’SCT porten incorporat un sistema de captació, gravació i transmissió d’imatges en temps real al centre de control CIVICAT. El Servei Català de Trànsit utilitza la seva unitat de mitjans aeris per cobrir quatre grans necessitats operatives:

1. Vols d’informació viària

Aquests vols es duen a terme durant hores punta, dispositius especials i esdeveniments extraordinaris. L’objectiu és obtenir una visió directa i actualitzada de l’estat del trànsit per coordinar-ho amb el CIVICAT i publicar al moment les dades al web d’incidències.


2. Vols d’inspecció i vigilància

Amb la policia del trànsit (MMEE)

En aquests vols, la presència policial permet detectar infraccions com, per exemple, no respectar senyals, avançaments perillosos, conduccions temeràries, ús indegut de dispositius mòbils o vulneració de la distància de seguretat amb ciclistes, entre d’altres.

Amb cinemòmetre aerotransportat
Són els vols especialitzats en la detecció d’excessos de velocitat mitjançant un sistema d’última generació ja operatiu des de juny de 2024. Aquesta tecnologia – instal·lada inicialment al Falcó T-07 i pròximament també a l’Arpella T-04 – funciona per triangulació satel·litària GNSS sobre cartografia digital d’alta precisió (MDT02) amb un marge d’error inferior al 5%.

El seu gran avantatge: és indetectable. No emet senyals, és immune als inhibidors i als detectors de radars. Això permet identificar conductes d’alt risc en qualsevol moment de l’any, inclosos dies de pluja o de baixa intensitat de trànsit, sempre que la visibilitat ho permeti i el vol compleixi amb tots els requisits de seguretat.

Com funciona aquest sistema?

Quan algú de la tripulació detecta que un vehicle podria superar el límit de velocitat, ho comunica a l’operador de càmera, que en fa el seguiment en directe amb l’ajuda d’una palanca de control (joystick). Automàticament, el sistema calcula la velocitat mitjana del vehicle en un tram determinat. A més, el dispositiu detecta automàticament i al moment de quina carretera es tracta, quin és el punt quilomètric i el sentit de la marxa.


3. Vols d’inspecció viària

Són essencials per comprovar l’estat de les carreteres, especialment en trams amb obres o elevada sinistralitat. En aquests casos, s’utilitzen els tres mitjans aeris per revisar elements com la senyalització provisional, l’estat de les marques viàries, la visibilitat de les limitacions de velocitat i altres condicions que poden posar en risc la seguretat.

Es fan fotografies i vídeos que es comparteixen amb els titulars de les vies en cas de detectar anomalies o deficiències. Aquests vols es realitzen, a qualsevol dia i hora en funció dels requeriments d’urgència per garantir una visió clara, precisa i completa de l’estat de les carreteres.

4. Vols de seguiment de dispositius de mesures especials

Durant operacions especials com Setmana Santa, ponts, proves o esdeveniments esportius de gran format (F1, MotoGP, Volta Ciclista), els vols aeris ajuden a implementar i gestionar mesures de circulació extraordinàries.

Els mitjans aeris es reparteixen el territori (per exemple, nord i sud de l’AP-7 o zona del Pirineu) per cobrir simultàniament els punts amb més risc de congestió o incidència. Aquesta coordinació és fonamental per mantenir la fluïdesa i garantir la seguretat en entorns de mobilitat complexa i altament variable.

Cap a un control més eficient i proactiu

L’ampliació del sistema de cinemòmetre aerotransportat suposa un pas endavant en la transformació de la gestió i la vigilància del trànsit a Catalunya perquè permet arribar a qualsevol tram de l’extensa xarxa viària de carreteres. Aquesta tecnologia no pretén substituir els sistemes terrestres sinó complementar-los i actuar de manera estratègica.

La seva capacitat per detectar conductes de risc des de l’aire, de manera indetectable i precisa, és un instrument que reforça la lluita contra l’excés de velocitat – una de les principals causes d’accidents greus- i, per tant, contribueix directament a salvar vides.

Amb la incorporació de l’Arpella T-04 al sistema, el Servei Català de Trànsit consolidarà el seu lideratge en la innovació aplicada a la seguretat viària i farà un pas endavant cap a una mobilitat més segura i intel·ligent.

“Si ahora educamos bien a los niños, tendremos adultos más conscientes mañana”

Antonio Rubiales Garcia es monitor de educación vial. Hace más de una década que, con su experiencia, constata que si educamos bien a los niños y adquieren buenos hábitos, serán adultos más conscientes a la hora de compartir el espacio público y practicar una movilidad segura. Como monitor de la policía local de Mollet del Vallès destaca que los resultados llegan cuando existe una implicación y una concienciación compartida. Es necesario seguir trabajando y sumando esfuerzos de todas las partes implicadas. Precisamente hablamos con él de la educación vial de los niños y niñas y de su importancia a la hora de transmitir valores y buenas prácticas en movilidad segura.

Foto: Policía Municipal de Mollet del Vallès

¿Qué formación has recibido para ser monitor de educación vial? He completado los cursos de nivel I y II del ISPC del Servicio Catalán de Tráfico, clave para mi especialización en movilidad segura. La experiencia como profesor de autoescuela y la participación en jornadas y congresos me ha permitido complementar y ampliar esta formación.

¿Cómo se organizan las sesiones con los centros educativos en los que has ejercido? ¿A demanda de la escuela o se ofrece desde el Ayuntamiento? ¿A qué colectivos y grupos de edad se dirige? Trabajamos desde el Ayuntamiento y con el Instituto Municipal de Educación, ofreciendo nuestra programación a escuelas, institutos, entidades y colectivos del municipio, adaptándonos a sus necesidades. Desde infantil, primaria, secundaria, educación especial y colectivos vulnerables.

¿Cuáles son los principales retos a la hora de realizar educación vial con niños? Conseguir que tomen conciencia de los riesgos reales en situaciones cotidianas, sin generar miedo, es todo un reto. No es suficiente con explicar, hay que tener en cuenta las emociones, educar en la percepción del riesgo y entender los límites de la atención. Cada edad entiende el mundo a su manera, lo que nos obliga a adaptarnos constantemente.

¿Qué hábitos y actitudes nos hacen mejores usuarios del espacio público? Respetar a los demás, escuchar, mirar antes de cruzar, saber esperar. Son hábitos sencillos pero marcan una gran diferencia a la hora de moverse con seguridad y convivencia.

¿Qué metodología se emplea durante la formación y qué recursos o materiales se utilizan? Favorecemos un aprendizaje vivencial y cercano, donde los propios participantes son el mejor recurso. Más que teoría, ofrecemos actividades prácticas, juegos, vídeos reales y situaciones simuladas que conectan con su día a día. El objetivo es que lo entiendan, lo vivan y puedan aplicarlo.

¿Qué soporte o asesoramiento se recibe del Servicio Catalán de Tráfico o de otros organismos? Y más allá de eso, ¿qué diferencias ves entre la educación vial actual y la que se hacía hace 10 años? El Servicio Catalán de Tráfico nos facilita materiales, formación y contenidos actualizados. En estos últimos años, se ha avanzado mucho en enfoques más pedagógicos y transversales. Ahora no sólo se habla de normas, sino de valores, emociones y actitudes.

¿Los parques infantiles de tráfico son una herramienta útil para educar y promover la seguridad de los niños? Mucho. Los niños pueden practicar lo aprendido en clase en un entorno seguro, lo que hace que interioricen mejor los hábitos. Cuando se ponen el casco y pedalean, todo toma otra dimensión. Nuestro Parque Infantil de Tráfico, inaugurado en 1981, ofrece formación y talleres de forma continuada desde entonces.

¿Ves diferencias en función de la edad de los ninos y niñas? Sí. Los más pequeños aprenden a través del juego y la experimentación. En primaria ya comienzan a cuestionarse cosas y a identificar peligros; en secundaria ya tienen opiniones y experiencias propias. Cada etapa tiene su momento clave.

¿Cuáles son los primeros pasos con los que se inicia y orienta a los niños y las primeras cosas que deben aprender para moverse con seguridad? Aprender a observar, identificar situaciones de riesgo y pedir ayuda si es necesario. Pequeñas acciones como mirar antes de cruzar o saber interpretar el entorno en un semáforo pueden marcar mucho.

¿Cuáles son las principales dificultades en esta iniciación? Una dificultad es que algunos niños ven conductas en casa que contradicen lo que aprenden. Pero en Mollet, gracias a tantos años de trabajo continuado, hemos formado a padres e hijos, favoreciendo una concienciación familiar y social que fortalece la seguridad vial.

¿Los niños comparten también las experiencias de lo que ven en su casa? Muy a menudo. Te dicen que papá no se pone el cinturón, o que mamá pasa con el semáforo en naranja. Lo cuentan con total naturalidad y es una gran oportunidad para abrir debate.

¿Crees que las ciudades actuales permiten que las personas disfruten de un espacio público saludable, confortable y seguro? Aún nos queda mucho camino. Hay mejoras pero no todas las ciudades están pensadas para los más vulnerables. Es necesario más espacios seguros para niños, ancianos o personas con movilidad reducida.

¿Puede lograrse e ir consolidando un cambio cultural en la movilidad segura a través de estos niños y de las futuras generaciones?  Sin duda. Son como una semilla. Si educamos bien ahora, tenemos a adultos más conscientes mañana. Además hacen de puente con las familias y generan conversaciones que antes no se daban.  Los resultados llegan si estamos convencidos y somos valientes, en Mollet ya llevamos 18 años sin ninguna víctima mortal por accidente de tráfico en el casco urbano.

“Si ara eduquem bé els infants, tindrem adults més conscients demà”

Antonio Rubiales Garcia és monitor d’educació viària. Fa més d’una dècada que, amb la seva experiència, constata que si eduquem bé els infants i adquireixen bons hàbits, seran adults més conscients a l’hora de compartir l’espai públic i practicar una mobilitat segura. Com a monitor de la policia local de Mollet del Vallès destaca que els resultats arriben quan hi ha una implicació i una conscienciació compartida. Cal continuar treballant i sumant esforços de totes les parts implicades. Precisament parlem amb ell de l’educació viària dels infants i de la seva importància a l’hora de transmetre valors i bones pràctiques en mobilitat segura.

Foto: Policia Municipal de Mollet del Vallès

Quina formació has rebut per a ser monitor d’educació viària? He completat els cursos de nivell I i II de l’ISPC del Servei Català de Trànsit, clau per a la meva especialització en mobilitat segura. L’experiència com a professor d’autoescola i la participació en jornades i congressos m’ha permès complementar i ampliar aquesta formació.

Com s’organitzen les sessions amb els centres educatius en què has exercit? A demanda de l’escola o s’ofereix des de l’Ajuntament? A quins col·lectius i grups d’edat es dirigeix? Treballem des de l’Ajuntament i amb  l’Institut Municipal d’Educació, oferint la nostra programació a escoles, instituts, entitats i col·lectius del municipi, adaptant-nos a les seves necessitats. Des d’infantil, primària, secundària, educació especial i col·lectius vulnerables.

Quins són els principals reptes a l’hora de fer educació viària amb infants? Aconseguir que prenguin consciència dels riscos reals en situacions quotidianes, sense generar por, és tot un repte. No n’hi ha prou amb explicar, cal tenir en compte les emocions, educar en la percepció del risc i entendre els límits de l’atenció. Cada edat entén el món a la seva manera, i això ens obliga a adaptar-nos constantment.

Quins hàbits i quines actituds ens fan millors usuaris de l’espai públic? Respectar els altres, escoltar, mirar abans de creuar, saber esperar. Són hàbits senzills, però marquen una gran diferència a l’hora de moure’s amb seguretat i convivència.

Quina metodologia s’empra durant la formació i quins recursos o materials s’utilitzen? Afavorim un aprenentatge vivencial i proper, on els propis participants són el millor recurs. Més que teoria, oferim activitats pràctiques, jocs, vídeos reals i situacions simulades que connecten amb el seu dia a dia. L’objectiu és que ho entenguin, ho visquin i ho puguin aplicar.

Quin suport o assessorament es rep del Servei Català de Trànsit o d’altres organismes? I més enllà d’això, quines diferències veus entre l’educació viària actual i la que es feia fa 10 anys? El Servei Català de Trànsit ens facilita materials, formació i continguts actualitzats. En aquests últims anys, s’ha avançat molt en enfocaments més pedagògics i transversals. Ara no només es parla de normes, sinó de valors, emocions i actituds.

Els parcs infantils de trànsit són una eina útil per educar i promoure la seguretat dels infants? Molt. Els infants poden practicar allò que han après a classe en un entorn segur, i això fa que interioritzin millor els hàbits. Quan es posen el casc i pedalen, tot pren una altra dimensió. El nostre Parc Infantil de Trànsit, inaugurat el 1981, ofereix formació i tallers de manera continuada des de llavors.

Veus diferències en funció de l’edat dels nens i nenes? Sí. Els més petits aprenen a través del joc i l’experimentació. A primària ja comencen a qüestionar-se coses i a identificar perills; a secundària ja tenen opinions i experiències pròpies. Cada etapa té el seu moment clau.

Quins són els primers passos amb què s’inicia i orienta als infants i les primeres coses que han d’aprendre per moure’s amb seguretat? Aprendre a observar, identificar situacions de risc i demanar ajuda si cal. Petites accions com mirar abans de creuar o saber interpretar l’entorn en un semàfor poden marcar molt.

Quines són les principals dificultats en aquesta iniciació? Una dificultat és que alguns infants veuen conductes a casa que contradiuen el que aprenen. Però a Mollet, gràcies a tants anys de treball continuat, hem format pares i fills, afavorint una conscienciació familiar i social que enforteix la seguretat viària.

Els infants comparteixen també les experiències del que veuen a casa seva? Molt sovint. Et diuen que el pare no es posa el cinturó, o que la mare passa amb el semàfor en taronja. Ho expliquen amb total naturalitat, i és una gran oportunitat per obrir debat.

Creus que les ciutats actuals permeten que les persones gaudeixin d’un espai públic saludable, confortable i segur? Encara ens queda molt camí. Hi ha millores, però no totes les ciutats estan pensades per als més vulnerables. Cal més espais segurs per a infants, gent gran o persones amb mobilitat reduïda.

Es pot assolir i anar consolidant un canvi cultural en la mobilitat segura a través d’aquests infants i de les futures generacions?  Sens dubte. Són com una llavor. Si eduquem bé ara, tenim adults més conscients demà. A més, fan de pont amb les famílies i generen converses que abans no es donaven.  Els resultats arriben si estem convençuts i som valents, a Mollet ja portem 18 anys sense cap víctima mortal per accident de trànsit al nucli urbà.