En el apunte de este mes de septiembre del blog Infotrànsit, publicamos un monográfico que destaca la ampliación en un segundo helicóptero del sistema pionero de cinemómetro aerotransportado. Después de haberlo incorporado en el Falcó T-07, el Servei Català de Trànsit (SCT) ya está trabajando para equipar también con este sistema el helicóptero Arpella T-04.
Esta medida pionera se enmarca en la estrategia para combatir una de las principales causas de siniestralidad grave y mortal en las carreteras catalanas: los excesos de velocidad. La implantación de este sistema busca reforzar la capacidad de inspección y vigilancia en tramos especialmente críticos donde el cumplimiento del límite de velocidad es esencial para preservar la seguridad viaria.
El control de la velocidad desde el aire: un recurso para salvar vidas
Los límites de velocidad tienen una función esencial: evitar que el conductor o conductora pierda el control del vehículo y ponga en riesgo su vida y la de los otros. A pesar de la presencia de más de 550 cámaras fijas en puntos clave repartidos por todo el territorio, hay zonas que quedan fuera de su alcance. Es en este contexto en el que los medios aéreos -dos helicópteros (Arpella T-04 y Falcó T-07) y un avión bimotor (T-81) – juegan un papel clave.
Estos medios permiten una supervisión rápida, dinámica, versátil y amplia, y contribuyen de manera decisiva en la detección de infracciones graves y la mejora de la gestión del tráfico en situaciones complejas y singulares.
Las cuatro funciones esenciales de los medios aéreos del SCT
Todos los medios aéreos del SCT llevan incorporado un sistema de captación, grabación y transmisión de imágenes en tiempo real en el centro de control CIVICAT. El Servei Català de Trànsit utiliza su unidad de medios aéreos para cubrir cuatro grandes necesidades operativas:
1. Vuelos de información viaria
Estos vuelos se llevan a cabo en horas punta, dispositivos especiales y acontecimientos extraordinarios. El objetivo es obtener una visión directa y actualizada del estado del tráfico para coordinarlo con el CIVICAT y publicar al momento los datos en la página web de incidencias.

2. Vuelos de inspección y vigilancia
Con la policía de tráfico (Mossos de Esquadra)
En estos vuelos, la presencia policial permite detectar infracciones como, por ejemplo, no respetar señales, adelantos peligrosos, conducciones temerarias, uso indebido de dispositivos móviles o vulneración de la distancia de seguridad con ciclistas, entre otros.
Con cinemómetro aerotransportado
Son los vuelos especializados en la detección de excesos de velocidad mediante un sistema de última generación ya operativo desde junio de 2024. Esta tecnología – instalada inicialmente en el helicóptero Falcó T-07 y próximamente también en el Arpella T-04 – funciona por triangulación satelitaria GNSS sobre cartografía digital de alta precisión (MDT02) con un margen de error inferior al 5%.
Su gran ventaja: es indetectable. No emite señales, es inmune a los inhibidores y a los detectores de radares. Esto permite identificar conductas de alto riesgo en cualquier momento del año, incluidos días de lluvia o de baja intensidad de tráfico, siempre que la visibilidad lo permita y el vuelo cumpla con todos los requisitos de seguridad.
¿Cómo funciona este sistema?
Cuando alguien de la tripulación detecta que un vehículo podría superar el límite de velocidad, lo comunica al operador de cámara, que hace el seguimiento en directo con la ayuda de una palanca de control (joystick). Automáticamente, el sistema calcula la velocidad media del vehículo en un tramo determinado. Además, el dispositivo detecta automáticamente y en el momento de qué carretera se trata, cuál es el punto kilométrico y el sentido de la marcha.

3. Vuelos de inspección viaria
Son esenciales para comprobar el estado de las carreteras, especialmente en tramos con obras o elevada siniestralidad. En estos casos, se utilizan los tres medios aéreos para revisar elementos como la señalización provisional, el estado de las marcas viarias, la visibilidad de las limitaciones de velocidad y otras condiciones que pueden poner en riesgo la seguridad.
Se hacen fotografías y vídeos que se comparten con los titulares de las vías en caso de detectar anomalías o deficiencias. Estos vuelos se realizan, en cualquier día y hora en función de los requerimientos de urgencia para garantizar una visión clara, precisa y completa del estado de las carreteras.
4. Vuelos de seguimiento de dispositivos de medidas especiales
Durante operaciones especiales como Semana Santa, puentes, pruebas o acontecimientos deportivos de gran formato (F1, MotoGP, Vuelta Ciclista), los vuelos ayudan a implementar y gestionar medidas de circulación extraordinarias.
Los medios aéreos se reparten el territorio (por ejemplo, norte y sur de la AP-7 o la zona del Pirineo) para cubrir simultáneamente los puntos con más riesgo de congestión o incidencia. Esta coordinación es fundamental para mantener la fluidez y garantizar la seguridad en entornos de movilidad compleja y altamente variable.
Hacia un control más eficiente y proactivo
La ampliación del sistema de cinemómetro aerotransportado supone un paso adelante en la transformación de la gestión y la vigilancia del tráfico en Cataluña porque permite llegar a cualquier tramo de la extensa red viaria de carreteras. Esta tecnología no pretende sustituir los sistemas terrestres sino complementarlos y actuar de manera estratégica.
Su capacidad para detectar conductas de riesgo desde el aire, de manera indetectable y precisa, es un instrumento que refuerza la lucha contra el exceso de velocidad – una de las principales causas de accidentes graves – y, por lo tanto, contribuye directamente a salvar vidas.
Con la incorporación del helicóptero Arpella T-04 al sistema, el Servei Català de Trànsit consolidará su liderazgo en la innovación aplicada a la seguridad viaria y dará un paso adelante hacia una movilidad más segura e inteligente.










