La lucha contra el exceso de velocidad gana altura

En el apunte de este mes de septiembre del blog Infotrànsit, publicamos un monográfico que destaca la ampliación en un segundo helicóptero del sistema pionero de cinemómetro aerotransportado. Después de haberlo incorporado en el Falcó T-07, el Servei Català de Trànsit (SCT) ya está trabajando para equipar también con este sistema el helicóptero Arpella T-04.

Esta medida pionera se enmarca en la estrategia para combatir una de las principales causas de siniestralidad grave y mortal en las carreteras catalanas: los excesos de velocidad. La implantación de este sistema busca reforzar la capacidad de inspección y vigilancia en tramos especialmente críticos donde el cumplimiento del límite de velocidad es esencial para preservar la seguridad viaria.

El control de la velocidad desde el aire: un recurso para salvar vidas

Los límites de velocidad tienen una función esencial: evitar que el conductor o conductora pierda el control del vehículo y ponga en riesgo su vida y la de los otros. A pesar de la presencia de más de 550 cámaras fijas en puntos clave repartidos por todo el territorio, hay zonas que quedan fuera de su alcance. Es en este contexto en el que los medios aéreos -dos helicópteros (Arpella T-04 y Falcó T-07) y un avión bimotor (T-81) – juegan un papel clave.

Estos medios permiten una supervisión rápida, dinámica, versátil y amplia, y contribuyen de manera decisiva en la detección de infracciones graves y la mejora de la gestión del tráfico en situaciones complejas y singulares.

Las cuatro funciones esenciales de los medios aéreos del SCT

Todos los medios aéreos del SCT llevan incorporado un sistema de captación, grabación y transmisión de imágenes en tiempo real en el centro de control CIVICAT. El Servei Català de Trànsit utiliza su unidad de medios aéreos para cubrir cuatro grandes necesidades operativas:

1. Vuelos de información viaria

Estos vuelos se llevan a cabo en horas punta, dispositivos especiales y acontecimientos extraordinarios. El objetivo es obtener una visión directa y actualizada del estado del tráfico para coordinarlo con el CIVICAT y publicar al momento los datos en la página web de incidencias.

2. Vuelos de inspección y vigilancia

Con la policía de tráfico (Mossos de Esquadra)

En estos vuelos, la presencia policial permite detectar infracciones como, por ejemplo, no respetar señales, adelantos peligrosos, conducciones temerarias, uso indebido de dispositivos móviles o vulneración de la distancia de seguridad con ciclistas, entre otros.

Con cinemómetro aerotransportado
Son los vuelos especializados en la detección de excesos de velocidad mediante un sistema de última generación ya operativo desde junio de 2024. Esta tecnología – instalada inicialmente en el helicóptero Falcó T-07 y próximamente también en el Arpella T-04 – funciona por triangulación satelitaria GNSS sobre cartografía digital de alta precisión (MDT02) con un margen de error inferior al 5%.

Su gran ventaja: es indetectable. No emite señales, es inmune a los inhibidores y a los detectores de radares. Esto permite identificar conductas de alto riesgo en cualquier momento del año, incluidos días de lluvia o de baja intensidad de tráfico, siempre que la visibilidad lo permita y el vuelo cumpla con todos los requisitos de seguridad.

¿Cómo funciona este sistema?

Cuando alguien de la tripulación detecta que un vehículo podría superar el límite de velocidad, lo comunica al operador de cámara, que hace el seguimiento en directo con la ayuda de una palanca de control (joystick). Automáticamente, el sistema calcula la velocidad media del vehículo en un tramo determinado. Además, el dispositivo detecta automáticamente y en el momento de qué carretera se trata, cuál es el punto kilométrico y el sentido de la marcha.

3. Vuelos de inspección viaria

Son esenciales para comprobar el estado de las carreteras, especialmente en tramos con obras o elevada siniestralidad. En estos casos, se utilizan los tres medios aéreos para revisar elementos como la señalización provisional, el estado de las marcas viarias, la visibilidad de las limitaciones de velocidad y otras condiciones que pueden poner en riesgo la seguridad.

Se hacen fotografías y vídeos que se comparten con los titulares de las vías en caso de detectar anomalías o deficiencias. Estos vuelos se realizan, en cualquier día y hora en función de los requerimientos de urgencia para garantizar una visión clara, precisa y completa del estado de las carreteras.

4. Vuelos de seguimiento de dispositivos de medidas especiales

Durante operaciones especiales como Semana Santa, puentes, pruebas o acontecimientos deportivos de gran formato (F1, MotoGP, Vuelta Ciclista), los vuelos ayudan a implementar y gestionar medidas de circulación extraordinarias.

Los medios aéreos se reparten el territorio (por ejemplo, norte y sur de la AP-7 o la zona del Pirineo) para cubrir simultáneamente los puntos con más riesgo de congestión o incidencia. Esta coordinación es fundamental para mantener la fluidez y garantizar la seguridad en entornos de movilidad compleja y altamente variable.

Hacia un control más eficiente y proactivo

La ampliación del sistema de cinemómetro aerotransportado supone un paso adelante en la transformación de la gestión y la vigilancia del tráfico en Cataluña porque permite llegar a cualquier tramo de la extensa red viaria de carreteras. Esta tecnología no pretende sustituir los sistemas terrestres sino complementarlos y actuar de manera estratégica.

Su capacidad para detectar conductas de riesgo desde el aire, de manera indetectable y precisa, es un instrumento que refuerza la lucha contra el exceso de velocidad – una de las principales causas de accidentes graves – y, por lo tanto, contribuye directamente a salvar vidas.

Con la incorporación del helicóptero Arpella T-04 al sistema, el Servei Català de Trànsit consolidará su liderazgo en la innovación aplicada a la seguridad viaria y dará un paso adelante hacia una movilidad más segura e inteligente.

La lluita contra l’excés de velocitat guanya alçada

En l’apunt d’aquest mes de setembre del blog Infotrànsit, publiquem un monogràfic que destaca l’ampliació a un segon helicòpter del sistema pioner de cinemòmetre aerotransportat. Després d’haver-lo incorporat en el Falcó T-07, el Servei Català de Trànsit (SCT) ja està treballant per equipar també amb aquest sistema l’helicòpter Arpella T-04.

Aquesta mesura pionera s’emmarca dins de l’estratègia per combatre una de les principals causes de sinistralitat greu i mortal a les carreteres catalanes: els excessos de velocitat. La implantació d’aquest sistema busca reforçar la capacitat d’inspecció i vigilància en trams especialment crítics on el compliment del límit de velocitat és essencial per preservar la seguretat viària.

El control de la velocitat des de l’aire: una eina per salvar vides

Els límits de velocitat tenen una funció essencial: evitar que el conductor o conductora perdi el control del vehicle i posi en risc la seva vida i la dels altres. Malgrat la presència de més de 550 càmeres fixes en punts clau repartits per tot el territori, hi ha zones que queden fora del seu abast. És en aquest context en què els mitjans aeris -dos helicòpters (Arpella T-04 i Falcó T-07) i un avió bimotor (T-81) – juguen un paper clau.

Aquests mitjans permeten una supervisió ràpida, dinàmica, versàtil i àmplia, i contribueixen de manera decisiva en la detecció d’infraccions greus i la millora de la gestió del trànsit en situacions complexes i singulars.

Les quatre funcions essencials dels mitjans aeris del SCT

Tots els mitjans aeris de l’SCT porten incorporat un sistema de captació, gravació i transmissió d’imatges en temps real al centre de control CIVICAT. El Servei Català de Trànsit utilitza la seva unitat de mitjans aeris per cobrir quatre grans necessitats operatives:

1. Vols d’informació viària

Aquests vols es duen a terme durant hores punta, dispositius especials i esdeveniments extraordinaris. L’objectiu és obtenir una visió directa i actualitzada de l’estat del trànsit per coordinar-ho amb el CIVICAT i publicar al moment les dades al web d’incidències.


2. Vols d’inspecció i vigilància

Amb la policia del trànsit (MMEE)

En aquests vols, la presència policial permet detectar infraccions com, per exemple, no respectar senyals, avançaments perillosos, conduccions temeràries, ús indegut de dispositius mòbils o vulneració de la distància de seguretat amb ciclistes, entre d’altres.

Amb cinemòmetre aerotransportat
Són els vols especialitzats en la detecció d’excessos de velocitat mitjançant un sistema d’última generació ja operatiu des de juny de 2024. Aquesta tecnologia – instal·lada inicialment al Falcó T-07 i pròximament també a l’Arpella T-04 – funciona per triangulació satel·litària GNSS sobre cartografia digital d’alta precisió (MDT02) amb un marge d’error inferior al 5%.

El seu gran avantatge: és indetectable. No emet senyals, és immune als inhibidors i als detectors de radars. Això permet identificar conductes d’alt risc en qualsevol moment de l’any, inclosos dies de pluja o de baixa intensitat de trànsit, sempre que la visibilitat ho permeti i el vol compleixi amb tots els requisits de seguretat.

Com funciona aquest sistema?

Quan algú de la tripulació detecta que un vehicle podria superar el límit de velocitat, ho comunica a l’operador de càmera, que en fa el seguiment en directe amb l’ajuda d’una palanca de control (joystick). Automàticament, el sistema calcula la velocitat mitjana del vehicle en un tram determinat. A més, el dispositiu detecta automàticament i al moment de quina carretera es tracta, quin és el punt quilomètric i el sentit de la marxa.


3. Vols d’inspecció viària

Són essencials per comprovar l’estat de les carreteres, especialment en trams amb obres o elevada sinistralitat. En aquests casos, s’utilitzen els tres mitjans aeris per revisar elements com la senyalització provisional, l’estat de les marques viàries, la visibilitat de les limitacions de velocitat i altres condicions que poden posar en risc la seguretat.

Es fan fotografies i vídeos que es comparteixen amb els titulars de les vies en cas de detectar anomalies o deficiències. Aquests vols es realitzen, a qualsevol dia i hora en funció dels requeriments d’urgència per garantir una visió clara, precisa i completa de l’estat de les carreteres.

4. Vols de seguiment de dispositius de mesures especials

Durant operacions especials com Setmana Santa, ponts, proves o esdeveniments esportius de gran format (F1, MotoGP, Volta Ciclista), els vols aeris ajuden a implementar i gestionar mesures de circulació extraordinàries.

Els mitjans aeris es reparteixen el territori (per exemple, nord i sud de l’AP-7 o zona del Pirineu) per cobrir simultàniament els punts amb més risc de congestió o incidència. Aquesta coordinació és fonamental per mantenir la fluïdesa i garantir la seguretat en entorns de mobilitat complexa i altament variable.

Cap a un control més eficient i proactiu

L’ampliació del sistema de cinemòmetre aerotransportat suposa un pas endavant en la transformació de la gestió i la vigilància del trànsit a Catalunya perquè permet arribar a qualsevol tram de l’extensa xarxa viària de carreteres. Aquesta tecnologia no pretén substituir els sistemes terrestres sinó complementar-los i actuar de manera estratègica.

La seva capacitat per detectar conductes de risc des de l’aire, de manera indetectable i precisa, és un instrument que reforça la lluita contra l’excés de velocitat – una de les principals causes d’accidents greus- i, per tant, contribueix directament a salvar vides.

Amb la incorporació de l’Arpella T-04 al sistema, el Servei Català de Trànsit consolidarà el seu lideratge en la innovació aplicada a la seguretat viària i farà un pas endavant cap a una mobilitat més segura i intel·ligent.

Cómo la IA nos puede ayudar a salvar vidas en las carreteras catalanas

En el apunte de este mes de abril del blog Infotrànsit publicamos un monográfico que pone de relieve el impacto de la inteligencia artificial (IA) en la movilidad, no sólo en cuanto a la mejora de la fluidez en la red viaria sino también en una reducción de la siniestralidad. En este sentido, desde el Servei Català de Trànsit (SCT) se han impulsado dos sistemas pioneros para reducir los accidentes que funcionan a partir del reconocimiento de imágenes en base a la IA: uno para alertar de la presencia de ciclistas dentro de túnel y otro para avisar a los conductores de la presencia de fauna en carretera.

Además, estamos trabajando, junto con la Universidad Politécnica de Cataluña (UPC), en la implantación de un sistema de IA predictiva para informar del riesgo de accidente en la AP-7 entre el Vendrell y Granollers.

Para profundizar en la aplicación de la inteligencia artificial en la mejora de la movilidad y la seguridad vial en escenarios actuales y futuros, Gerard Franco i Panadés, investigador en IA y doctorando industrial, nos explica el proyecto colaborativo de SCT, CARNET y UPC.


Cómo la inteligencia artificial puede transformar la gestión del tráfico interurbano

En los últimos años, la inteligencia artificial (IA) ha pasado de ser una promesa tecnológica a una herramienta concreta con un creciente impacto en la movilidad. En el SCT, esta revolución digital nos abre nuevas vías para hacer frente a retos estructurales como la congestión, la seguridad vial o la eficiencia en la gestión de los recursos públicos.

Pero, ¿qué significa exactamente aplicar IA en la gestión del tráfico interurbano? ¿Y cómo puede ayudarnos a salvar vidas?

Más que datos: conocimiento en tiempo real

Las carreteras catalanas están equipadas con una amplia red de sensores, cámaras, estaciones meteorológicas y otras fuentes de datos. Hasta hace poco tiempo, su análisis dependía mayoritariamente de enfoques estadísticos clásicos o de la supervisión humana. Ahora, con la IA, podemos procesar simultáneamente millones de datos en tiempo real y extraer patrones, predicciones y alertas automatizadas.

Esta capacidad de análisis se basa en algoritmos de aprendizaje automático (machine learning), especialmente en técnicas avanzadas como redes neuronales recurrentes o modelos basados ​​en transformers, que son capaces de capturar patrones irregulares y complejos en la evolución temporal de los datos de tráfico.

Hacia una gestión proactiva del riesgo

Una de las grandes ventajas de la IA es su capacidad predictiva. Si hasta ahora muchas actuaciones se hacían de forma reactiva (después de un atasco o accidente), ahora podemos anticipar escenarios de riesgo y activar medidas preventivas.

Por ejemplo, los modelos de IA pueden:

• Estimar la probabilidad de un accidente en un tramo concreto, en función de factores como la densidad de tráfico, la velocidad media, la climatología o la siniestralidad histórica.

• Apoyar la decisión en la señalización variable, adaptándola de forma dinámica para reducir la velocidad o advertir de condiciones peligrosas.

• Optimizar la planificación de recursos (como patrullas o servicios de emergencia) a partir de predicciones de movilidad.

Todo esto no sólo mejora la fluidez del tráfico, sino que contribuye directamente a reducir la accidentalidad y, por tanto, a salvar vidas.

IA como herramienta para entender mejor el comportamiento humano

La siniestralidad no depende sólo del estado de la vía o de la meteorología: también influyen los comportamientos de los conductores. Mediante el uso de modelos basados ​​en IA y técnicas como el análisis de trayectorias, la detección de patrones de conducción agresiva o la segmentación de perfiles de movilidad, podemos identificar zonas y franjas horarias con riesgo elevado por conducta imprudente, fatiga o inexperiencia.

Aunque actualmente, en el SCT no estemos trabajando en esta línea de investigación, en caso de que en un futuro se explotara, esta información cruzada con datos de siniestralidad puede permitir diseñar campañas de sensibilización más efectivas, adaptar las estrategias de control y establecer prioridades de inversión en infraestructuras.

Una transformación que ya ha empezado

En Cataluña, ya estamos testando varios de estos modelos en entornos reales, como en la AP-7 y otros ejes de alta capacidad. Actualmente se está implementando el sistema MARIA-AP7 para los 100km más conflictivos de esta autopista, entre El Vendrell y Granollers, y que integra IA en sistemas de apoyo a la decisión operativa para la gestión del tráfico y en cuadros de mando inteligentes.

En este eje también estamos trabajando con sistemas de análisis predictivo que nos permiten anticipar situaciones de congestión y adaptar las estrategias de gestión en tiempo real. Estos sistemas predicen datos de tráfico como la intensidad, la velocidad o la probabilidad de accidente utilizando los antecedentes de incidencias para generar alertas preventivas para los conductores y recomendaciones operativas para los gestores de tráfico.

El objetivo final no es sustituir a las personas, sino aumentar su capacidad de actuación, hacer más eficiente la gestión pública y avanzar hacia una movilidad más segura, inteligente y sostenible.

Com la IA ens pot ajudar a salvar vides a les carreteres catalanes

En l’apunt d’aquest mes d’abril del blog Infotrànsit publiquem un monogràfic que posa de relleu l’impacte de la intel·ligència artificial (IA) en la mobilitat, no només pel que fa a la millora de la fluïdesa a la xarxa viària sinó també en una reducció de la sinistralitat. En aquest sentit, des del Servei Català de Trànsit (SCT) s’han impulsat dos sistemes pioners per reduir els accidents que funcionen a partir del reconeixement d’imatges en base a l’IA:  un per alertar de la presència de ciclistes dins de túnel i un altre per avisar als conductors de la presència de fauna a la carretera.

A més, estem treballant, juntament amb la Universitat Politècnica de Catalunya (UPC), en la implantació d’un sistema d’IA predictiva per informar del risc d’accident a l’AP-7 entre el Vendrell i Granollers.

Per aprofundir en l’aplicació de la intel·ligència artificial en la millora de la mobilitat i la seguretat viària en escenaris actuals i futurs, Gerard Franco i Panadés, investigador en IA i doctorand industrial, ens explica el projecte col·laboratiu de l’SCT, CARNET i l’UPC.

Com la intel·ligència artificial pot transformar la gestió del trànsit interurbà

En els últims anys, la intel·ligència artificial (IA) ha passat de ser una promesa tecnològica a una eina concreta amb un impacte creixent en la mobilitat. A l’SCT, aquesta revolució digital ens obre noves vies per fer front a reptes estructurals com la congestió, la seguretat viària o l’eficiència en la gestió dels recursos públics.

Però, què vol dir exactament aplicar IA a la gestió del trànsit interurbà? I com pot ajudar-nos a salvar vides?

Més que dades: coneixement en temps real

Les carreteres catalanes estan equipades amb una àmplia xarxa de sensors, càmeres, estacions meteorològiques i altres fonts de dades. Fins fa poc, la seva anàlisi depenia majoritàriament d’enfocaments estadístics clàssics o de la supervisió humana. Ara, amb la IA, podem processar simultàniament milions de dades en temps real i extreure patrons, prediccions i alertes automatitzades.

Aquesta capacitat d’anàlisi es basa en algoritmes d’aprenentatge automàtic (machine learning), especialment en tècniques avançades com les xarxes neuronals recurrents o els models basats en transformers, que són capaços de capturar patrons irregulars i complexos en l’evolució temporal de les dades de trànsit.


Cap a una gestió proactiva del risc

Un dels grans avantatges de la IA és la seva capacitat predictiva. Si fins ara moltes actuacions es feien de forma reactiva (després d’un embús o d’un accident), ara podem anticipar escenaris de risc i activar mesures preventives.

Per exemple, els models d’IA poden:

  • Estimar la probabilitat d’un accident en un tram concret, en funció de factors com la densitat de trànsit, la velocitat mitjana, la climatologia o la sinistralitat històrica.
  • Donar suport a la decisió en la senyalització variable, adaptant-la de forma dinàmica per reduir la velocitat o advertir de condicions perilloses.
  • Optimitzar la planificació de recursos (com les patrulles o els serveis d’emergència) a partir de prediccions de mobilitat.

Tot això no només millora la fluïdesa del trànsit, sinó que contribueix directament a reduir l’accidentalitat i, per tant, a salvar vides.

IA com a eina per entendre millor el comportament humà

La sinistralitat no depèn només de l’estat de la via o del meteorologia: també hi influeixen els comportaments dels conductors. Mitjançant l’ús de models basats en IA i tècniques com l’anàlisi de trajectòries, la detecció de patrons de conducció agressiva o la segmentació de perfils de mobilitat, podem identificar zones i franges horàries amb un risc elevat per conducta imprudent, fatiga o inexperiència.

Tot i que actualment, a l’SCT no estiguem treballant en aquesta línia d’investigació, en el cas que en un futur s’explotés, aquesta informació encreuada amb dades de sinistralitat, pot permetre dissenyar campanyes de sensibilització més efectives, adaptar les estratègies de control i establir prioritats d’inversió en infraestructures.

Una transformació que ja ha començat

A Catalunya, ja estem testant diversos d’aquests models en entorns reals, com ara a l’AP-7 i altres eixos d’alta capacitat. Actualment s’està implementant el sistema MARIA-AP7 per als 100km més conflictius d’aquesta autopista, entre el Vendrell i Granollers, i que integra IA en sistemes de suport a la decisió operativa per a la gestió del trànsit i en quadres de comandament intel·ligents. 

En aquest eix, també estem treballant amb sistemes d’anàlisi predictiva que ens permeten anticipar situacions de congestió i adaptar les estratègies de gestió en temps real. Aquests sistemes prediuen dades de trànsit com la intensitat, la velocitat o la probabilitat d’accident fent ús dels antecedents d’incidències per generar alertes preventives per als conductors i recomanacions operatives per als gestors de trànsit. 

L’objectiu final no és substituir les persones, sinó augmentar la seva capacitat d’actuació, fer més eficient la gestió pública i avançar cap a una mobilitat més segura, intel·ligent i sostenible.

“La principal causa de accidentalidad es el factor humano, sobre todo en los atropellos”.

El objetivo primordial del Servicio Catalán de Tráfico (SCT) es reducir la siniestralidad, en las carreteras pero también en las vías urbanas. En la mejora de la seguridad vial de nuestros pueblos y ciudades la labor de las policías locales resulta indispensable. Hemos acompañado a una de estas policías durante un control de la campaña de protección de peatones coordinada por el SCT y hemos aprovechado para conocer más a fondo todas las actuaciones de este agente clave en la reducción de la accidentalidad y la prevención de las conductas de riesgo.


Las nueve y media de la mañana. Un agente de tráfico de la Policía Local de Vilafranca detecta un vehículo estacionado sobre la acera, obstaculizando el paso de peatones. Baja de la moto y le impone la correspondiente sanción. A lo largo de una semana, en el marco de la campaña de protección de peatones coordinada por el Servei Català de Trànsit (SCT) que ha tenido lugar este mes de febrero se denunciaron, en total, 46 infracciones. Todas las policías locales de Catalunya que se sumaron a la campaña interpusieron cerca de 2000 denuncias. Ésta es una de la veintena de campañas preventivas que cada año coordina el SCT con los Mossos d’Esquadra y las diferentes policías locales con el objetivo de poner especial énfasis en diversos aspectos relacionados directamente con la seguridad vial y, de esta manera, reducir la siniestralidad.

“Somos uno más en la lucha por la seguridad vial y por eso nos adherimos a todas las campañas que coordina el Servicio Catalán de Tráfico”, nos explica el inspector Albert Romero, jefe de Policía Local de Vilafranca del Penedès, y nos detalla qué se busca con esta campaña en concreto: “muchos somos conductores de vehículos, pero todos somos peatones, y es importante la protección de este colectivo vulnerable, una de las piezas más débiles del espacio viario. Por eso nos centramos en controlar todas aquellas acciones antirreglamentarias que generen un riesgo, especialmente del resto de vehículos hacia los peatones”.

Entre las infracciones que más detectan son el estacionamiento sobre la acera, el no respeto de la preferencia de los transeúntes en un cruce o semáforo, así como comportamientos indebidos de vehículos de movilidad personal (VMP) o bicicletas en zonas peatonales. “Pero también alertamos a los peatones de acciones no seguras que puedan hacer ellos mismos”, añade. En este sentido, el sargento David Muñoz, responsable de tráfico de la Policía Local de Vilafranca, advierte: “la principal causa de accidentalidad es el factor humano, sobre todo en los atropellos. La gente, sobre todo los jóvenes, van distraídos con el móvil, tanto conduciendo como caminando”.

 
Prevención y reducción de la accidentalidad

Aparte de participar en estas campañas coordinadas, la Policía Local también lleva a cabo otras actuaciones destinadas a garantizar la seguridad vial en el municipio ya que, como señala Muñoz, “la competencia de tráfico en casco urbano es exclusivamente nuestra”. Y es que, en aquellos municipios como Vilafranca en los que hay Policía local, éstas se convierten en un actor clave en la seguridad vial de nuestras calles: llevan a cabo funciones de tipo informativo, educativas o de sensibilización vial, acciones preventivas y también actuaciones correctoras de la indisciplina vial.

“En Vilafranca, todos los agentes realizan tareas de seguridad vial de manera genérica, ya sea en protección de entornos escolares, asistencia en accidentes o haciendo controles de disciplina vial pero, además, tenemos una unidad especializada de tráfico y transporte”, detalla el sargento Muñoz. Actualmente esta unidad está integrada por dos agentes, pero está previsto que se amplíe con otros tres efectivos.  

Los agentes de tráfico se desplazan en motocicleta y están destinados exclusivamente a la gestión y control de lo que ocurre en la red viaria del municipio. Además, existe un agente que hace de monitor de educación para la movilidad segura a los alumnos de los diferentes centros escolares. “Procuramos trabajar todo lo que podemos el campo de la prevención para no llegar al accidente y una de las claves es la formación vial”, destaca el responsable de tráfico del cuerpo policial.

 
La prevención pero también el control de la indisciplina vial son básicos para reducir los riesgos asociados y reducir la accidentalidad. “Cuando detectamos problemáticas hacemos un diagnóstico de cuál es y a partir de ahí planteamos unas medidas para reducir la accidentalidad y las infracciones. Luego monitoreamos todas las tareas para ver si nos acercamos a los objetivos y si resolvemos las problemáticas”, detalla Muñoz. Entre otros, destaca el papel de los dos radares pedagógicos que ubican en puntos donde detectan que existe un exceso de velocidad. “Son muy disuasorios”, asegura.

 
También nos explica que en la gestión de la seguridad vial del municipio se tiene en cuenta el Plan Local de Seguridad Vial, elaborado junto con el SCT, así como el plan de movilidad municipal. En cuánto a la movilidad, desde la Policía Local se planifican las restricciones de circulación cuando hay eventos culturales o deportivos, pero también se realizan propuestas de mejora de ordenación y señalización del tráfico para incidir en la seguridad vial.

“La principal causa d’accidentalitat és el factor humà, sobretot en els atropellaments”.

L’objectiu primordial del Servei Català de Trànsit (SCT) és reduir la sinistralitat, a les carreteres però també a les vies urbanes. En la millora de la seguretat viària dels nostres pobles i ciutats la tasca de les policies locals esdevé indispensable. Hem acompanyat a una d’aquestes policies durant un control de la campanya de protecció de vianants coordinada per l’SCT i hem aprofitat per conèixer més a fons totes les actuacions d’aquest agent clau en la reducció de l’accidentalitat i la prevenció de les conductes de risc.

Dos quarts de deu del matí. Un agent de trànsit de la Policia Local de Vilafranca detecta un vehicle estacionat sobre la vorera, obstaculitzant el pas de vianants. Baixa de la moto i li imposa la sanció corresponent. Al llarg d’una setmana, en el marc de la campanya de protecció de vianants coordinada pel Servei Català de Trànsit (SCT) que ha tingut lloc aquest mes de febrer es van denunciar, en total, 46 infraccions. Totes les policies locals de Catalunya que es van sumar a la campanya van interposar prop de 2000 denúncies. Aquesta és una de la vintena de campanyes preventives que cada any coordina l’SCT amb els Mossos d’Esquadra i les diferents policies locals  amb l’objectiu de posar especial èmfasi en diversos aspectes relacionats directament amb la seguretat viària i, d’aquesta manera, reduir la sinistralitat.

“Som un més en la lluita per la seguretat viària i per això ens adherim a totes les campanyes que coordina el Servei Català de Trànsit”, ens explica l’inspector Albert Romero, cap de Policia Local de Vilafranca del Penedès, i ens detalla què es busca amb aquesta campanya en concret: “molts som conductors de vehicles, però tots som vianants, i és important la protecció cap a aquest col·lectiu vulnerable, un dels elements més febles de l’espai viari. Per això ens centrem a controlar totes aquelles accions antireglamentàries que generin un risc, especialment de les resta de vehicles cap als vianants”.

Entre les infraccions que més detecten son l’estacionament sobre la vorera, el no respecte de la preferència dels transeünts en un creuament o semàfor així com comportaments indeguts de vehicles de mobilitat personal (VMP) o bicicletes en zones de vianants. “Però també alertem als vianants d’accions no segures que puguin fer ells mateixos”, afegeix. En aquest sentit, el sergent David Muñoz, responsable de trànsit de la Policia Local de Vilafranca, adverteix:“la principal causa d’accidentalitat és el factor humà, sobretot en els atropellaments. La gent, sobretot els joves, van distrets amb el mòbil, tant conduint com si van caminant”.


Prevenció i reducció de l’accidentalitat

A banda de participar en aquestes campanyes coordinades, la Policia Local també porta a terme altres actuacions destinades a garantir la seguretat viària en el municipi ja que, com assenyala Muñoz, “la competència de trànsit en nucli urbà és exclusivament nostra”. I és que, en aquells municipis com Vilafranca en què hi ha Policia local, aquestes esdevenen un actor clau en la seguretat viària dels nostres carrers: duen a terme funcions de tipus informatiu, educatives o de sensibilització viària, accions preventives i també actuacions correctores de la indisciplina viària.

“A Vilafranca, tots els agents fan tasques de seguretat viària de manera genèrica, ja sigui en protecció d’entorns escolars, assistència en accidents o fent controls de disciplina viària però, a més, tenim una unitat especialitzada de trànsit i transport”, detalla el sergent Muñoz. Actualment aquesta unitat està integrada per dos agents, però està previst que s’ampliï amb tres efectius més.

Els agents de trànsit es desplacen amb motocicleta i estan destinats exclusivament a la gestió i el control del que passa a la xarxa viària del municipi. A més, hi ha un agent que fa de monitor d’educació per a la mobilitat segura als alumnes dels diferents centres escolars. “Procurem treballar tot el que podem el camp de la prevenció per no arribar a l’accident i una de les claus és la formació viària”, destaca el responsable de trànsit del cos policial.

La prevenció però també el control de la indisciplina viària son bàsics per reduir els riscos associats i reduir l’accidentalitat. “Quan detectem problemàtiques fem una diagnosi de quina és i a partir d’aquí plantegem unes mesures per reduir l’accidentalitat i les infraccions. Després monitoritzem totes les tasques per veure si ens acostem als objectius i si resolem les problemàtiques”, detalla Muñoz. Entre d’altres, destaca el paper dels dos radars pedagògics que ubiquen a punts on detecten que hi ha un excés de velocitat. “Son molt dissuasius”, assegura.

També ens explica que en la gestió de la seguretat viària del municipi es té en compte el Pla Local de Seguretat Viària, elaborat juntament amb l’SCT, així com el pla de mobilitat municipal. En relació amb la mobilitat, des de la Policia Local es planifiquen les restriccions de circulació quan hi ha esdeveniments culturals o esportius però també es fan propostes de millora d’ordenació i senyalització del trànsit per incidir en la seguretat viària.

La ayuda psicológica de compartir las consecuencias de un siniestro vial

“Un siniestro de tráfico es como un tsunami. La ola viene cuando menos te lo esperas y lo arrasa todo. Deja la vida devastada llevándoselo todo.” Así es como Ana vive el accidente que sufrió su hijo de 22 años. Hace dos años iba de pasajero trasero en un coche que circulaba con exceso de velocidad, perdió el control y chocó con un muro. El conductor sobrevivió al choque. Sin embargo, su hijo perdió la vida.

Cada quince días, Ana tiene la posibilidad de compartir su trágica experiencia en grupo con otras personas que, como ellas mismas manifiestan, “hablan su mismo lenguaje”. El de la impotencia, la rabia, la frustración, el dolor y la incomprensión de cómo se ha truncado su vida por la distracción, irresponsabilidad o incluso temeridad que han tenido otras personas durante la conducción. Y, más allá de esto, de las dificultades posteriores al siniestro a la hora de tramitar y gestionar la pérdida o el propio daño con un sistema que, aunque ofrece recursos, a veces ven insuficiente y alejado de sus necesidades y circunstancias. Un sistema por el que se sienten “atropellados” una segunda vez. “Solo somos un número de expediente”, dicen algunos de ellos, como José Manuel, un motorista que explica que hace tres años se lo llevó un coche por delante y todavía tiene dificultades para cubrir la operación que necesita. “Somos un número entre muchos.”

Stop Accidentes Catalunya es una asociación de víctimas de accidentes de tráfico que ofrece estos grupos de ayuda mutua en línea el primer y tercer jueves de mes, durante todo el año, excepto en períodos de vacaciones. Su directora y también psicóloga experta en duelo, Marilina Ferrer, explica que son sesiones en línea de hora y media en las que participan personas de todo el Estado español que han perdido un familiar –como Ana– o bien una parte de sus capacidades físicas o psicológicas a raíz de un siniestro –como José Manuel– con el objetivo de afrontar la nueva situación y adaptarse a ella. “No son exactamente grupos de duelo, sino un espacio de encuentro de personas que hace poco tiempo han sufrido la pérdida con otras que ya hace tiempo y han sido capaces de adaptarse a su situación de vida” –aclara Ferrer. “Los organizamos desde hace 15 años, los difundimos a través de nuestra web y los damos a conocer a la policía, a los hospitales, al Servicio de Información y Atención a las Víctimas de Tráfico como el SIAVT y al Servicio de Inclusión de las Víctimas de Tráfico heridas graves en su entorno social como el INVICTES” –detalla– estos últimos servicios, impulsados ​​por el Servicio Catalán de Tráfico.

Cómo funcionan las sesiones en línea de ayuda mutua

Marilina Ferrer explica que las sesiones están coordinadas por un psicólogo especialista en duelo y en dinámicas de grupo. “La función del coordinador es centrar los temas y procurar que todo el mundo hable, ya que todo el mundo tiene cosas a aportar a los demás.” El número de personas que participan es variable. Sin embargo, “cuando hay una persona nueva en el grupo, todo el mundo se presenta, se le da la bienvenida y se deja que sea esa persona que diga sobre qué le gustaría hablar. A partir de ahí, se pide al resto que hagan sus aportaciones”.

Es el caso de Lourdes, que el 17 de octubre se incorporó al grupo por primera vez y explicó que el pasado verano se vio implicada en un siniestro vial en el que murió un motorista que adelantó al coche que conducía ella y a otros vehículos con línea continua. Se siente culpable de los hechos ocurridos a pesar de que ella conducía correctamente en aquella situación. Ante su testimonio, recibe la comprensión de otros participantes de la sesión que la ayudan a entender que no fue responsable de aquello. Entre ellos, José Manuel, que, a pesar de ser motorista, como la persona que murió en el siniestro de Lourdes, no duda en apoyarla también.

Los temas planteados en las sesiones en línea pueden ser diversos, pero también familiares por uno u otro miembro del grupo, como las emociones, las secuelas físicas y psicológicas, la atención sociosanitaria, los atestados policiales, los trámites administrativos, los procesos judiciales, los peritos, seguros, ayudas y prestaciones que se pueden recibir de la Administración, entre otros. Por lo tanto, el intercambio de experiencias y dudas, junto con el acompañamiento profesional, permite a los participantes encontrar una atención psicológica, orientación y también apoyo emocional en un momento de extrema incertidumbre y vulnerabilidad.

Compartir sin juzgar al otro

La directora de Stop Accidentes destaca que “compartir significa explicar lo que ha pasado y escuchar a los demás. Esto ayuda a poder ver la propia realidad desde otro ángulo y a entender lo que está pasando y gestionarlo. Hablamos entre iguales, un mismo lenguaje, por decirlo de algún modo, y sentimos que podemos compartir los pensamientos, vivencias y sensaciones sin ser juzgados. Esto es muy importante”.

“Todas las víctimas que han sufrido un siniestro grave deben afrontar un repentino cambio de vida. Si han sufrido lesiones graves que les impiden desarrollar su profesión, el trabajo por el que se habían preparado, quizá les conlleva una pérdida de su identidad. Si algún familiar ha perdido la vida (padre, madre, pareja o hijos), además del dolor y el sufrimiento, cambia la estructura de la familia y cambian los roles de sus miembros. Se necesita mucho apoyo social y afectivo. También mucho apoyo para aprender a gestionar las emociones como la rabia, el miedo, la desesperanza” –detalla Ferrer.

Pilar y Rafa conocen muy bien estas emociones y lo importante que es recibir apoyo. Hace más de dos años, perdieron a uno de sus hijos en siniestro vial. “Había tenido que detener el vehículo por una avería y un camión, con los tacógrafos manipulados y sin respetar los tiempos de descanso, lo atropelló”. Tiempo después, otro hijo de la pareja sufrió un accidente de moto. Pese a las lesiones, pudo salir adelante.   

Ante estas experiencias, Marilina Ferrer explica que “la ayuda mutua tiene un papel muy importante en la adaptación a la situación de vida que les toca afrontar a todos. Ayuda a quitar la atención de lo que le ha ocurrido a uno para poner la mirada en el otro. Este es un proceso gradual y muy positivo. Se puede ver dentro de una misma reunión en la que los asistentes se centran en la persona que ven más débil ese día”.

Los participantes de estos grupos de ayuda mutua pueden asistir virtualmente hasta que lo consideren. La asociación no establece un compromiso máximo ni mínimo. “El duelo es un proceso personal y lo que deseamos es que las víctimas de siniestros viales busquen lo que crean que les puede ayudar más” –aclara.

La asociación también ofrece a las víctimas y a los afectados de accidente de tráfico diferentes talleres en línea de psicología positiva y de conciencia plena (mindfulness) que se van repitiendo una vez al mes, así como otros presenciales de una duración trimestral en Barcelona en varios centros cívicos. Y una vez al año, además, realizan unas convivencias de un fin de semana con el objetivo de mejorar también el bienestar emocional de las personas.

L’ajut psicològic de compartir les conseqüències d’un sinistre viari

“Un sinistre de trànsit és com un tsunami. L’onada ve quan menys t’ho esperes i ho arrasa tot. Deixa la vida devastada i s’ho emporta tot.” Així és com l’Ana viu l’accident que va tenir el seu fill de 22 anys. Fa dos anys anava de passatger posterior en un cotxe que circulava amb excés de velocitat, va perdre el control i va xocar contra un mur. El conductor va sobreviure al xoc. En canvi, el seu fill va perdre la vida.  

Cada quinze dies, l’Ana té la possibilitat de compartir la seva tràgica experiència en grup amb altres persones que, com elles mateixes manifesten, “parlen el seu mateix llenguatge”: el de la impotència, la ràbia, la frustració, el dolor i la incomprensió de com s’ha truncat la seva vida per la distracció, irresponsabilitat o fins i tot temeritat que han tingut altres persones durant la conducció. I, més enllà d’això, de les dificultats posteriors al sinistre a l’hora de tramitar i gestionar la pèrdua o el propi dany amb un sistema que, tot i oferir recursos, a vegades veuen insuficient i allunyat de les seves necessitats i circumstàncies. Un sistema pel qual se senten “atropellats” un segon cop. “Només som un número d’expedient”, diuen alguns d’ells, com el José Manuel, un motorista que explica que fa tres anys se’l va emportar un cotxe per davant i encara té dificultats per poder cobrir l’operació que necessita. “Som un número entre molts.” 

Stop Accidentes Catalunya és una associació de víctimes d’accidents de trànsit que ofereix aquests grups d’ajuda mútua en línia el primer i tercer dijous de mes, durant tot l’any, excepte en períodes de vacances. La seva directora i també psicòloga experta en dol, Marilina Ferrer, explica que són sessions en línia d’una hora i mitja en què participen persones d’arreu de l’Estat espanyol que han perdut un familiar –com l’Ana– o bé una part de les seves capacitats físiques o psicològiques arran d’un sinistre –com el José Manuel–, amb l’objectiu d’afrontar la nova situació i adaptar-s’hi. “No són exactament grups de dol, sinó un espai de trobada de persones que fa poc temps que han tingut la pèrdua amb d’altres que ja fa temps i han estat capaces d’adaptar-se a la seva situació de vida” –aclareix Ferrer. “Els organitzem des de fa 15 anys, en fem difusió a través del nostre web i els donem a conèixer a la policia, als hospitals, al Servei d’Informació i Atenció a les Víctimes de Trànsit com el SIAVT i al Servei d’Inclusió de les Víctimes de Trànsit ferides greus en el seu entorn social com l’INVICTES” –detalla– aquests darrers serveis, impulsats pel Servei Català de Trànsit.

Com funcionen les sessions en línia d’ajuda mútua

Marilina Ferrer explica que les sessions les coordina un psicòleg especialista en dol i en dinàmiques de grup. “La funció del coordinador és centrar els temes i procurar que tothom parli, ja que tothom té coses a aportar als altres.” El nombre de persones que hi participen és variable. Amb tot, “quan hi ha una persona nova al grup, tothom es presenta, se li dona la benvinguda i es deixa que sigui aquesta persona qui digui sobre què li agradaria parlar. A partir d’aquí, es demana a la resta que facin les seves aportacions”.

És el cas de la Lourdes, que el 17 d’octubre es va incorporar al grup per primera vegada i va explicar que l’estiu passat es va veure implicada en un sinistre viari en què va morir un motorista que va avançar el cotxe que conduïa i d’altres vehicles en línia contínua. Se sent culpable dels fets ocorreguts, malgrat que ella conduïa correctament en aquella situació. Davant del seu testimoni, rep la comprensió d’altres participants de la sessió que l’ajuden a entendre que no va ser-ne responsable. Entre ells, en José Manuel, que, tot i ser motorista, com la persona que va morir en el sinistre de la Lourdes, no dubta a donar-li també suport a ella. 

Els temes plantejats en les sessions en línia poden ser diversos però també familiars per a un o altre membre del grup, com ara les emocions, les seqüeles físiques i psicològiques, l’atenció sociosanitària, els atestats policials, els tràmits administratius, els processos judicials, els pèrits, les assegurances, els ajuts i les prestacions que es poden rebre de l’Administració, entre d’altres. Per tant, l’intercanvi d’experiències i dubtes, juntament amb l’acompanyament professional, permet als participants trobar una atenció psicològica, orientació i també suport emocional en un moment d’extrema incertesa i vulnerabilitat.

Compartir sense jutjar l’altre

La directora de Stop Accidentes destaca que “compartir vol dir explicar el que ha passat i escoltar els altres. Això ajuda a poder veure la pròpia realitat des d’un altre angle i a entendre el que està passant i gestionar-ho. Parlem entre iguals, un mateix llenguatge, per dir-ho d’alguna manera, i sentim que podem compartir els pensaments, les vivències i sensacions sense ser jutjats. Això és molt important”.

“Totes les víctimes que han patit un sinistre greu han d’afrontar un canvi de vida sobtat. Si han patit lesions greus que potser els impediran desenvolupar la seva professió, la feina per a la qual s’havien preparat, potser els comporta una pèrdua d’identitat. Si algun familiar ha perdut la vida (pare, mare, parella o fills), a més del dolor i el patiment, canvia l’estructura de la família i canvien els rols dels membres. Es necessita molt de suport social i afectiu. També molt de suport per aprendre a gestionar les emocions com la ràbia, la por, la desesperança” –detalla Ferrer.

La Pilar i el Rafa coneixen molt bé aquestes emocions i com d’important és rebre suport. Fa més de dos anys, van perdre un dels fills en sinistre viari. “Havia hagut d’aturar el vehicle per una avaria i un camió, amb els tacògrafs manipulats i sense respectar els temps de descans, el va atropellar.” Un temps després, un altre fill de la parella va tenir un accident de moto. Tot i les lesions, se’n va poder sortir.

Davant d’experiències com aquestes, Marilina Ferrer explica que “l’ajuda mútua té un paper molt important en l’adaptació a la situació de vida que els toca afrontar a tots. Ajuda a treure l’atenció del que li ha passat a un per posar la mirada en l’altre. Aquest és un procés gradual i molt positiu. Es pot veure dins d’una mateixa reunió com els  assistents se centren en la persona que veuen més feble aquell dia”.

Els participants d’aquests grups d’ajuda mútua poden assistir-hi virtualment fins que ho considerin. L’associació no estableix un compromís màxim ni mínim. “El dol és un procés personal i el que desitgem és que les víctimes de sinistres viaris busquin allò que creguin que els pot ajudar més” –aclareix.

L’associació també ofereix a les víctimes i als afectats d’accidents de trànsit diferents tallers en línia de psicologia positiva i de consciència plena (mindfulness) que es van repetint un cop al mes, així com de presencials d’una durada trimestral a Barcelona en diferents centres cívics. I un cop a l’any, a més a més, fan unes convivències d’un cap de setmana amb l’objectiu de millorar també el benestar emocional de les persones.

El 2023 registra un 4,4% más de conductores que siguen los cursos de recuperación de puntos o de permiso

Este modelo catalán de formación vial se basa en la concienciación vial y en el cambio de actitudes

En el 2023 en Cataluña 20.802 conductores siguieron los cursos de recuperación de puntos y del permiso de conducir, un 4,4% más que en el 2022, cuando hubo 19.886 alumnos. Concretamente se organizaron 552 cursos de recuperación de puntos con 7.134 alumnos, 799 de recuperación del permiso con 11.617 personas y 423 cursos de formación adicional con 2.051 asistentes, para los casos en que los participantes siguieron el curso pero suspendieron el examen de la DGT para la recuperación, y esta formación suplementaria de cuatro horas les permite examinarse de nuevo.

El Servicio Catalán de Tráfico (SCT) organiza estos cursos de sensibilización y reeducación vial para la recuperación de los puntos del permiso de conducir desde el 2006, que se plantean como una herramienta transformadora para los conductores infractores que llegan a dichos cursos. Este modelo catalán se basa en la concienciación vial y en el cambio de actitudes y desde su implementación han participado cerca de 250.000 alumnos. Es un modelo de éxito, creado por la Universidad Autónoma de Barcelona y que aplican las autoescuelas y los centros de formación con la colaboración de las asociaciones de víctimas de tráfico y el Colegio de Psicología. Recientemente, por un cambio normativo estatal, se ha tenido que modificar el régimen de autorizaciones de estos cursos en las autoescuelas, aunque el SCT trabaja para mantener el mismo formato de cursos y de modelo formativo de calidad.

Estudio sobre la eficacia de los cursos de recuperación de puntos y permiso

Conviene destacar que el Equipo de Investigación en Educación y Seguridad Viales (ERESv) de la Universidad Autónoma de Barcelona (UAB) analizó la eficacia y la permanencia de esta en los participantes de estos cursos en el estudio Evaluación de la eficacia de los cursos de sensibilización y reeducación vial impartidos en Cataluña en el año 2017.

En este estudio la población analizada fueron conductores que habían participado durante el 2017 en los cursos de recuperación parcial de puntos y también de recuperación del permiso, y concretamente el análisis se hizo a partir de las sanciones que los participantes recibieron por infracciones cometidas entre los años 2015 y 2019 en Cataluña, principalmente en vías interurbanas. El número total de participantes en los cursos durante el año 2017 fue de 14.022, los cuales habían acumulado, antes de la formación (años 2015 a 2017), un total de 36.546 sanciones de tráfico.

Con respecto a los datos sociodemográficos analizados en el estudio, se trataba mayoritariamente de hombres (91,8%), y el porcentaje de mujeres era reducido (8,2%). La media de edad fue de 40,5 años. El 88,1% de los participantes tenían nacionalidad española y la extranjera solo representaba el 11,9%. El 68,8% residían en la demarcación de Barcelona, el 10,8% en la de Girona, el 7,4% en la de Lleida y el 11,4% en la de Tarragona. Por grupos de edad, la eficacia neta sobre los conductores de los cursos de reeducación y sensibilización de 2017 era superior entre los más jóvenes.

La gran mayoría de las infracciones cometidas por las personas que participaron en los cursos eran de carácter grave (70,4%). En segundo lugar, se situaban las sanciones muy graves (22,8%), y son muy escasas las de carácter leve (6,5%). Con respecto a las causas que dieron lugar a sanciones antes de participar en un curso se visualizó que la primera causa es el exceso de velocidad (45,7%).

Respecto a los resultados, en el estudio que se llevó a cabo se indicaba que el 37,1% de los conductores participantes en los cursos de sensibilización y reeducación vial durante el año 2017, y que tenían sanciones previas registradas en la base de datos del Servicio Catalán de Tráfico, no recibieron ninguna sanción durante los dos años posteriores a la formación.

Como conclusiones del estudio sobre la efectividad, se destaca que los cursos de recuperación de permiso, tanto por vía administrativa como judicial, tienen mayor impacto en los conductores infractores que los de recuperación de puntos. También, que la eficacia de los cursos es muy alta en la reducción de las sanciones relacionadas con algunos de los factores de riesgo más presentes en los accidentes de tráfico y en su gravedad, como la ingesta de alcohol y estupefacientes (-77,9%), la conducción temeraria (-76,1%), la utilización del móvil o dispositivos electrónicos mientras se conduce (-62%) y no utilizar el cinturón, casco y elementos de seguridad (-67,7%). Respecto a la velocidad, aunque se muestra una menor reducción en las sanciones posteriores al curso, del análisis de la reincidencia se observa una reducción significativa en la gravedad de las infracciones cometidas, ya que las infracciones muy graves se reducen en un 72,6%.

El 2023 registra un 4,4% més de conductors que fan els cursos de recuperació de punts o de permís

Aquest model català de formació viària es basa en la conscienciació viària i en el canvi d’actituds

El 2023 a Catalunya 20.802 conductors van fer els cursos de recuperació de punts i del permís de conduir, un 4,4% més que el 2022, quan hi van haver 19.886 alumnes. Concretament es van organitzar 552 cursos de recuperació de punts amb 7.134 alumnes, 799 de recuperació del permís amb 11.617 persones i 423 cursos de formació addicional amb 2.051 assistents, per als casos en què els participants van fer el curs però van suspendre l’examen de la DGT per a la recuperació, i aquesta formació suplementària de quatre hores els permet examinar-se de nou.

El Servei Català de Trànsit (SCT) organitza aquests cursos de sensibilització i reeducació viària per a la recuperació dels punts del permís de conduir des del 2006, que es plantegen com una eina transformadora per als conductors infractors que hi arriben. Aquest model català es basa en la conscienciació viària i en el canvi d’actituds i des de la seva implementació hi han participat prop de 250.000 alumnes. És un model d’èxit, creat per la Universitat Autònoma de Barcelona i que apliquen les autoescoles i els centres de formació amb la col·laboració de les associacions de víctimes de trànsit i el Col·legi de Psicologia. Recentment, per un canvi normatiu estatal, s’ha hagut de modificar el règim d’autoritzacions d’aquests cursos a les autoescoles, tot i que l’SCT treballa per mantenir el mateix format de cursos i de model formatiu de qualitat.

Estudi sobre l’eficàcia dels cursos de recuperació de punts i permís

Convé destacar que l’Equip de Recerca en Educació i Seguretat Viàries (ERESv) de la Universitat Autònoma de Barcelona (UAB) va analitzar l’eficàcia i la permanència d’aquesta en els participants d’aquests cursos en l’estudi Avaluació de l’eficàcia dels cursos de sensibilització i reeducació viària impartits a Catalunya l’any 2017.

En aquest estudi la població analitzada van ser conductors que havien participat durant el 2017 en els cursos de recuperació parcial de punts i també de recuperació del permís, i concretament l’anàlisi es va fer a partir de les sancions que els participants van rebre per infraccions comeses entre els anys 2015 i 2019 a Catalunya, principalment en vies interurbanes.  El nombre total de participants en els cursos durant l’any 2017 va ser de 14.022, els quals havien acumulat, abans de la formació (anys 2015 al 2017), un total de 36.546 sancions de trànsit.

Pel que fa a les dades sociodemogràfiques analitzades en l’estudi, es tractava majoritàriament d’homes (91,8%), i el percentatge de dones era reduït (8,2%). La mitjana d’edat va ser de 40,5 anys. El 88,1% dels participants tenien nacionalitat espanyola i l’estrangera només representava l’11,9%. El 68,8% residien a la demarcació de Barcelona, el 10,8% a la de Girona, el 7,4% a la de Lleida i l’11,4% a la de Tarragona. Per grups d’edat, l’eficàcia neta sobre els conductors dels cursos de reeducació i sensibilització del 2017 era superior entre els més joves.

La gran majoria de les infraccions comeses per les persones que van participar en els cursos eren de caràcter greu (70,4%). En segon lloc, se situaven les sancions molt greus (22,8%), i són molt escasses les de caràcter lleu (6,5%). Pel que fa a les causes que van donar lloc a sancions abans de participar en un curs es va visualitzar que la primera causa és l’excés de velocitat (45,7%).

Pel que fa als resultats, en l’estudi que es va dur a terme s’indicava que el 37,1% dels conductors participants en els cursos de sensibilització i reeducació viària durant l’any 2017, i que tenien sancions prèvies registrades a la base de dades del Servei Català de Trànsit, no van rebre cap sanció durant els dos anys posteriors a la formació.

Com a conclusions de l’estudi sobre l’efectivitat, es destaca que els cursos de recuperació de permís, tant per via administrativa com judicial, tenen un impacte més gran en els conductors infractors que els de recuperació de punts. També, que l’eficàcia dels cursos és molt alta en la reducció de les sancions relacionades amb alguns dels factors de risc més presents en els accidents de trànsit i en la seva gravetat, com la ingesta d’alcohol i estupefaents (-77,9%), la conducció temerària (-76,1%), la utilització del mòbil o dispositius electrònics mentre es condueix (-62%) i no fer ús del cinturó, casc i elements de seguretat (-67,7%).  Pel que fa a la velocitat, tot i que es mostra una menor reducció en les sancions posteriors al curs, de l’anàlisi de la reincidència s’observa una reducció significativa en la gravetat de les infraccions comeses, ja que les infraccions molt greus es redueixen en un 72,6%.