La carretera no es lugar para correr

Todos los amantes del jogging (footing, running, o salir a correr, en definitiva)  están de acuerdo: la sensación de libertad y de poder físico y mental que otorga la práctica de este deporte es adictiva. Cataluña, y el mundo, se llena de Rockys (Balboa), Forrests (Gump), Núries (Pica) y Kilians (Jornet) dispuestos a devorar kilómetros de calles, caminos y montañas. El territorio pronto queda pequeño porque la fiebre del jogging empezó hace ya un puñado de años y la mayoría de corredores y corredoras están en plena forma y corren cada vez distancias más largas. No en vano, el número de participantes en las maratones de todo el mundo no hace más que aumentar.

La fiebre de correr se ha extendido también a las carreteras y es habitual ver practicantes de este deporte en carreteras locales y comarcales o caminos forestales o asfaltados. Pero no todos estos corredores –peatones, en el momento en el que pisan una carretera– conocen la normativa que se les aplica y, por lo tanto, el peligro al que se exponen si no contemplan las necesarias normas de seguridad vial. Este año, 7 peatones han perdido la vida en las carreteras catalanas y 12 más han resultado heridos de gravedad.

A pie por la carretera

¿Es seguro salir a correr por la carretera? Lo más recomendable para el peatón, ya se desplace andando o corriendo, es evitarla, especialmente por la noche o en condiciones de poca visibilidad. La enorme vulnerabilidad de un peatón ante un eventual choque con un vehículo es el principal argumento. Ahora bien, la circulación de peatones en las carreteras no está prohibida, excepto en autopistas y autovías, y, en todo caso, si es indispensable andar por vías interurbanas, hay que observar la normativa al respecto:

  • Si no hay un espacio especialmente reservado para peatones, la circulación se hará por la izquierda. De este modo, podréis observar de cara los vehículos que circulan y que se acercan a vuestra posición.
  • La circulación por el arcén se hará con prudencia, sin entorpecer la circulación, y aproximándose todo lo posible a su borde exterior.
  • Si se trata de un grupo, tendrán que marchar unos después de los otros, especialmente en casos de poca visibilidad o de gran densidad de circulación de vehículos.
  • Por la noche o cuando hay poca luz o visibilidad, hay que llevar algún elemento luminoso o reflector, como por ejemplo un chaleco reflectante.

Estas medidas, entre otras, son las que deben observar también los corredores para no poner en peligro su integridad. Del mismo modo, hay que evitar el uso de los auriculares, dado que pueden dificultar la atención necesaria que es necesario mantener.

En definitiva, si practicas el jogging y tu trayecto tiene que pasar irremediablemente por un tramo de carretera, es indispensable que pongas en práctica todas estas normas de seguridad. Corre lejos, corre veloz, pero sobre todo ¡corre seguro!

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