¿De camino a la escuela? Consejos para proteger a los más pequeños en sus desplazamientos

Septiembre es un mes de nuevos propósitos, de cambios, de nostalgia por las vacaciones de verano, de vuelta a la rutina y, para los niños y jóvenes, marca sobre todo el reencuentro con compañeros y amigos de escuela y la ilusión por nuevas experiencias y aprendizajes. El inicio del curso escolar supone también un buen momento para recordar los hábitos fundamentales para desplazarse con seguridad de camino o vuelta del colegio y una oportunidad de oro para educar a los más pequeños en los valores de la movilidad segura.

 A pie, ¡siempre atentos!

Ir andando a la escuela es la manera más saludable y sostenible de todas las posibles. Los niños que tienen la suerte de poder ir a pie, tienen que cruzar las calles siempre por un paso de peatones y con el semáforo en verde, y siempre después de mirar a los dos lados. Además, los más pequeños tendrían que ir siempre acompañados por un adulto que vele por su seguridad. También es importante tener en cuenta que deben caminar por el interior de la acera, alejándose de la calzada.

Hay municipios que facilitan a los alumnos la posibilidad de ir caminando a la escuela. Lo hacen a través de los caminos escolares, unos itinerarios diseñados específicamente y que promueven la movilidad sostenible, segura y autónoma de los niños en los trayectos hacia los centros escolares. Además, son iniciativas que fomentan los valores de respeto, civismo y sostenibilidad.

  1. En el coche, todos y siempre, protegidos con cinturón o SRI

Si el coche es el medio de transporte utilizado para llevarlos a la escuela, tienen que ir siempre protegidos con cinturón de seguridad o un sistema de retención infantil (SRI) adecuado a cada niño. Las prisas no son excusa para olvidarnos de controlar que se lo hayan abrochado adecuadamente o de hacerlo los adultos si es necesario. Los niños con una altura igual o inferior a 135 cm deben ocupar obligatoriamente los asientos de atrás y tienen que utilizar un SRI adaptado a su talla y peso. Además, es importante considerar que la posición más segura del sistema de retención infantil en el vehículo es a contramarcha y en el asiento central posterior.

Los niños con una altura igual o inferior a 135 cm tienen que ocupar obligatoriamente los asientos de atrás y tienen que utilizar un SRI adaptado a su talla y peso

Decàleg de la seguretat viària infantil

  1. En autocar, el cinturón, también indispensable

¿Sabías que el uso del cinturón de seguridad reduce el riesgo de morir un 75% y que el hecho de no utilizarlo multiplica por 25 el riesgo de sufrir lesiones graves o mortales en caso de vuelco o giro brusco? Ante este dato, no podemos olvidar que si la opción para llegar a la escuela es el autocar, los niños tienen que abrocharse el cinturón de seguridad en todos los trayectos. Según la normativa de tráfico, todos los autocares matriculados a partir de octubre de 2007 tienen que disponer de cinturones. Y tampoco se puede pasar por alto que hay que ir correctamente sentado toda la ruta, y procurar no levantarse hasta que el autocar no esté completamente parado. A la hora de subir y salir del autocar se tiene que extremar la precaución para no sufrir ningún accidente.

  1. Sobre dos ruedas, más vulnerables

En el caso de llevar a los menores en motocicleta: como norma general solo pueden viajar en moto los niños de 12 años o más. Aun así, los mayores de 7 años también pueden ir de pasajeros siempre que circulen con el padre o la madre o un tutor, o bien con mayores de edad autorizados. Y por supuesto, siempre tienen que llevar un casco homologado, adecuado a su talla y, para garantizar la máxima protección, integral.

Los alumnos que apuesten por la bicicleta deben saber que los menores de 16 años tienen que llevar casco obligatoriamente tanto en vías urbanas como interurbanas. También hay que incidir en que no se puede circular en bicicleta utilizando auriculares conectados a aparatos receptores o reproductores de sonido y/o dispositivos de telefonía móvil.

Los menores de 16 años tienen que llevar casco en bicicleta obligatoriamente tanto en vías urbanas como interurbanas.

La protección de los niños en el espacio público se tiene que garantizar al máximo y no se puede improvisar, sea cual sea la manera como se desplacen. ¿Cruzar un semáforo en rojo porque llegamos tarde? ¿No atarse el cinturón de seguridad si se hace un recorrido corto? En ningún caso son una opción y todavía menos si se quiere transmitir a los menores los hábitos y comportamientos adecuados de la movilidad segura.

¡Muy buen inicio de curso! Empecémoslo con buen pie y consigamos entre todos una vuelta a la escuela segura y responsable.

 

 

Conductores entre rejas

A menudo pensamos que nunca seremos víctimas de un accidente de tráfico, que eso les pasa a los demás. Pero todavía nos resulta mucho más increíble y surrealista pensar en la posibilidad de entrar en prisión por conducir bajo los efectos del alcohol, por conducción temeraria o por conducir sin permiso. Es una realidad que no entra en nuestros esquemas pero, eso, también pasa.

El endurecimiento de las medidas penales contra los infractores por delitos contra la seguridad vial ha llevado al ámbito de la justicia penal, incluida la cárcel, a un colectivo de personas que hasta ahora no llegaban. Actualmente en Cataluña hay 809 personas en la cárcel que están cumpliendo condena y que han cometido algún delito contra la seguridad vial. Conducir sin permiso, la conducción temeraria, conducir bajo los efectos del alcohol y las drogas y negarse a someterse a la prueba de alcoholemia son, por este orden, los delitos más habituales en este tipo de internos.

La duración de la condena se sitúa en torno a un año por término medio, si bien aquellos penados clasificados como de delito único tienen condenas de pena de prisión considerablemente más cortas. Sea como sea, ingresar en una prisión no es una experiencia deseable.

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Tomar conciencia de la inconsciencia

El programa Hora Punta se desarrolla en las prisiones catalanas desde el 2011 y, mediante este, la Administración penitenciaria intenta dar respuesta al incremento de reclusos por delitos de tráfico desde la reforma del Código penal en el 2007. Es un programa psicoeducativo que dura todo el año y que ofrece a los internos herramientas para tomar conciencia y para trabajar la conducta ante el riesgo y evitar situaciones reincidentes en el futuro. A lo largo del tratamiento se trabajan 3 objetivos: la responsabilización del problema, el análisis funcional de la propia conducta y, finalmente, la capacidad de empatizar.

“Ponerse en el lugar de la otra persona en la medida de sus posibilidades, poder entender los daños causados o el daño potencial que puedes causar a otras personas es fundamental en este programa”, asegura Margarida Llop, jefa de programas del área de violencia del centro penitenciario de Ponent. Margarida comenta que este tipo de presos no se ven a sí mismos como el resto de internos. “A menudo ellos no se ven como un preso, lo que se entiende por preso. Pero hoy en día eso es muy versátil y es transgredir una norma… por el solo hecho este se puede plantear uno que está cometiendo un delito, ser o tener la categoría de delincuente”.

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El centro penitenciario de Ponent ha sido pionero en este programa. Ahora mismo, hay 14 presos que están cumpliendo penas por un delito único contra la seguridad vial.
El programa prevé también dos sesiones con mossos d’esquadra del área de la educación para la movilidad segura. Jesús Alcalde, mosso coordinador de la educación para la movilidad segura en Ponent, acompañado de su compañero Hèctor Querol, hacen charlas habitualmente tanto en régimen abierto como en régimen cerrado. “El objetivo principal de la sesión”, dice Jesús, “es que reflexionen sobre por qué han ido a la cárcel, se les hace reflexionar sobre la reincidencia y se les hace entender que la sociedad les da oportunidades pero si reinciden el castigo es la prisión.”

 Hacer un “reset”

Hacer charlas en un entorno penitenciario es, obviamente, diferente de otros espacios donde los mossos hacen sesiones formativas. Los agentes, en estas ocasiones, siempre van vestidos de paisano con el fin de crear un ambiente relajado y distendido. La acogida es buena y los internos no ven a los mossos con hostilidad, sino que por el talante de la reunión parece más un encuentro de amigos en el que los internos preguntan y piden consejos a la policía.

La sesión empieza con una reflexión personal de los penados sobre por qué están en la cárcel y qué hay que hacer para que en un futuro, cuando salgan, no reincidan y vuelvan a una vida entre rejas. Las clases son muy dinámicas y “no cuesta nada que ellos participen porque la aceptación es buenísima”, asegura Hèctor.

La percepción del riesgo es un elemento clave en estas formaciones. La trabajan a partir de un cuestionario donde cada interno tiene que puntuar, de poco a mucho, conductas de riesgo en la conducción. “Lo que intentamos primero es conocer desde qué perspectiva ellos ven el riesgo y, entonces, se dan cuenta de que cada uno lo ve diferente y lo que pretendemos es que vean que sí que existe este riesgo y que es mucho más grave de lo que ellos consideran”, dice Jesús.

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Algunos son muy conscientes de la infracción que han cometido y uno de ellos pide ayuda a Jesús: “A ver si me ayudas y me ‘reseteas’”. Otro que está cumpliendo condena por conducir bajo los efectos del alcohol y hacerlo con reincidencia con el permiso retirado explica, bromeando: “Tengo el permiso retirado hasta el 2023. Mi madre dice que estará tranquila hasta entonces”.

 “Yo he nacido para conducir y correr”, dice uno de los internos, y Jesús lo corrige: “¡Eh! Tú has nacido para conducir y para vivir”. Aspectos como la responsabilidad, el autoconocimiento o las consecuencias que se derivan de los propios actos en las víctimas, en la familia y en uno mismo son tratados con juegos simbólicos como la construcción de una torre vertical con 10 fichas sin que caiga a modo de competición. “Les das 10 piezas y es imposible construir una torre vertical. Nosotros lo hemos intentado y no es posible. El juego da pie a que reflexionen porque ellos se están dando cuenta de que es imposible hacer esta torre, pero lo siguen haciendo… lo vuelven a hacer, vuelve a caer y aquí está donde lo comparamos con la reincidencia que los ha llevado a la cárcel”.

La sesión pasa volando y parece que los internos no tienen prisa en marcharse. Dan las gracias efusivamente a Jesús y a Hèctor. “Recordad que todo el mundo tiene derecho a una oportunidad y que sois privilegiados porque tenéis la opción de reflexionar. La vida no tiene precio y no vivir la vida tampoco tiene precio” es el mensaje final de esta jornada formativa.


El Servicio Catalán de Tráfico ha puesto en marcha la campaña “Conductores entre rejas”, una campanya de vídeos virales con declaraciones de personas que cumplen penas de prisión por un delito contra la seguridad vial.

 

Cómo impartir seguridad vial a los adolescentes y no desfallecer en el intento

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Nacieron en 2004, parece que hace 4 días, pero han recibido mucha más cultura vial que sus padres, por no hablar de sus abuelos. Tienen solo 14 o 15 años pero de pequeños ya iban en sillita en el coche, nunca han visto a un motorista sin casco y tienen más claro que muchos adultos que no se puede beber si se tiene que coger el coche. Aún no tienen el permiso de conducir pero ya tienen ideas firmes sobre algunos aspectos básicos de la seguridad vial. Esto es fruto, entre otras cosas, de un cambio cultural que se viene gestando desde hace más de 20 años, en el que ciertos comportamientos y actitudes en la movilidad ya están incorporados de manera natural en el ADN de estos adolescentes, nuestros futuros conductores y conductoras.

Juegos de rol y dinámicas de grupo para evitar accidentes

Tenía especial interés en acudir a una de las charlas de concienciación que mossos d’Esquadra responsables de la educación para la movilidad segura realizan de manera habitual en escuelas e institutos de Cataluña.

En mi época no existían este tipo de actividades. Como mucho, te explicaban el significado de las señales de tráfico y poco más. A la generación de los padres de los actuales adolescentes no nos habían hablado nunca de comportamientos de riesgo, del peligro de conducir bajo los efectos del alcohol y las drogas, de la importancia de llevar casco en la moto y en la bici y de ser conscientes de tomar decisiones seguras. Para mejorar la seguridad vial es necesario un cambio y, sin educación, ese cambio no es posible.

Los jóvenes y su siniestralidad: En el 2010, 40 jóvenes de entre 16 y 25 años fallecieron en accidentes de tráfico en las carreteras catalanas. Actualmente hemos conseguido reducir esta cifra en un 50%. Ningún otro grupo de edad registra un descenso tan significativo

El aprendizaje de la movilidad segura es el proceso imprescindible para conseguirlo y se debe hacer desde la infancia con el fin de adquirir hábitos y valores que nos están ayudando a construir una conciencia colectiva sólida en seguridad vial.

Hoy vamos al IES de Torrefarrera, donde Jesús Caldera, mosso coordinador de la educación para la movilidad segura en Lleida, acompañado de su compañero Albert Barrot, tienen previsto dar una charla a los estudiantes de 3º de la ESO. No es la primera vez que vienen a este instituto. De hecho, se imparten sesiones desde primero de la ESO hasta bachillerato. A muchos alumnos ya los conocen e “incluso a algunos les venimos dando formación desde la primaria”.

Los esperamos en la clase. Llegan del patio alborotados, algunos ponen cara de sorpresa al ver a los mossos, otros sonríen, hacen comentarios sottovoce. Jesús tiene experiencia y domina a la perfección las técnicas de dinámica de grupo. Les hace mover las sillas y sentarse en círculo para que así todos puedan verse las caras. Aunque son compañeros de clase tienen vergüenza y no hablan. Silencio sepulcral de golpe. Por eso empieza con un ejercicio en el que les hace decir, uno por uno, si creen que el compañero que está sentado a su lado se deja influenciar por el grupo. Reacciones de sorpresa, de cierto malestar, respuestas del tipo “¿pero qué dices?” o “¡no es verdad!” cuando alguno dice que el de al lado tiene un comportamiento de “borrego”… Pero se ha roto el hielo y ahora todos están más relajados y participativos.

Los agentes educadores tratan y debaten la valoración de la seguridad, la vulnerabilidad y el riesgo, la influencia del grupo, la gestión de los límites y capacidades y el peso de las emociones en nuestras acciones. A menudo, los adolescentes actúan de manera gregaria para no sentirse excluidos del grupo porque en la adolescencia lo peor que te puede pasar es que te digan que “eres un pringado”. Los amigos son lo más importante. El resto no existe, no interesa.

La sesión es ágil, fresca, directa y divertida. Jesús se dirige a los jóvenes en su lenguaje, busca el feedback, plantea juegos de rol y dinámicas con una intención clara. “Queremos que reflexionen, que piensen. No venimos a darles lecciones magistrales sino que buscamos que se den cuenta de que está en sus manos tomar decisiones correctas que no pongan en riesgo su seguridad.” Depende de ellos hacer las cosas diferentes a como las hacen o las han hecho sus padres, que no tuvieron acceso a la información y a la formación como ellos. “Sois el futuro”, les dice. Ellos se miran y se ríen. Los adolescentes siempre ríen, todo les parece divertido.

El impacto de la formación: A lo largo del 2018, los mossos educadores realizaron 494 sesiones en 89 institutos de secundaria de Cataluña, en los que participaron 12.576 alumnos de 12 a 18 años

En estas sesiones, los jóvenes aprenden a valorar la manera de afrontar una situación compleja de tráfico y la capacidad para actuar y ser consciente de la influencia que se ejerce sobre alguien y la que ejercen los otros para decidir la conducta más segura en todo momento.

“La importancia de la prevención es querer cambiar. ¿Queréis cambiar?” Todos asienten con la cabeza. Por último, la pregunta del millón: “¿Por qué las policías hacemos controles?”. La respuesta es contundente, sin vacilaciones: “Para evitar que haya un accidente, para evitar que alguien muera en la carretera”.

La sesión llega al final. El tiempo ha pasado volando. Están contentos y seguro que cuando lleguen a casa se lo explicarán a sus padres. Es la lluvia fina, casi imperceptible, que cala y que es eficaz a largo plazo. Esta es la cuestión que marcará el cambio en la seguridad vial en nuestro país. Nuevas generaciones más concienciadas e implicadas en una seguridad vial global y sin fisuras.

 

 

 

 

 

 

Aprendiendo a formar a futuros conductores

Sesenta y seis alumnos participan actualmente en la fase presencial del curso para obtener el certificado de aptitud de profesor/a de formación vial convocado por el Servicio Catalán de Tráfico (SCT) y que se realiza en la Universidad Autónoma de Barcelona. Durante unas diez semanas, los aspirantes a formadores viales tienen que adquirir las competencias necesarias para poder impartir clases que integren el análisis de los factores de riesgo en la conducción y fomenten la autorreflexión para que los futuros conductores adopten actitudes seguras. En todas las materias del curso se incluyen contenidos cognitivos, emocionales y de comportamiento.

La sensibilización, contenido clave

“Será un buen profe pero todavía le falta seguridad”, opina una alumna sobre Gerard, una vez acabada una actividad en la que él ha simulado dar una clase a preconductores, centrada en el alcohol i las drogas como factores de riesgo. “Me he sentido un poco colapsado”, confiesa nervioso a sus compañeros. Desmontar falsos mitos y creencias sobre el consumo de estas sustancias si se tiene que conducir, como por ejemplo, “las drogas ilegales son más peligrosas que las legales” o “si fumo un porro, no me afecta cuando conduzco”, es el objetivo de esta sesión práctica que pretende que los participantes adquieran habilidades para cambiar actitudes y que supervisa Raül Viladrich, uno de los profesores del curso. Viladrich toma nota con atención de cada una de las intervenciones, evalúa a los alumnos y les da recomendaciones y pautas: “Sabéis lo que tenéis que decir pero a veces no cuándo. Tenéis que saber escuchar y dosificar la información, los conocimientos que tenéis”.

La mayoría de los candidatos a profesores de formación vial tiene algún vínculo con el mundo de las autoescuelas y buena parte de ellos compagina las clases, que se desarrollan diariamente por las tardes, con sus respectivos trabajos. Los integrantes del grupo se definen como “muy exigentes” y algunos explican que se levantan antes o se van a dormir más tarde de lo habitual para poder estudiar y preparar bien las materias. “Todavía no somos conscientes de todo lo que estamos aprendiendo”, comenta Montse, una de las asistentes al curso.

Teórica y práctica

Los contenidos que se imparten en esta fase presencial desarrollan la didáctica de las materias estudiadas en una fase previa de enseñanza a distancia. Se trata de aprender metodologías que permitan trabajar los factores de riesgo y mejorar las actitudes necesarias para la movilidad segura y aplicar este aprendizaje a la formación práctica de los futuros conductores.

Las emociones en la conducción

Hoy en día nadie niega la importancia de las emociones y de la capacidad de gestionarlas, es decir, de la inteligencia emocional. Éstas forman parte de los diferentes ámbitos de nuestra vida, entre ellos, la conducción.

Cuando conducimos, las emociones aparecen por diferentes motivos. Desde el momento en que subimos al vehículo, llevamos nuestro estado de ánimo y también aparecen otras emociones relacionadas con el tráfico y con los hechos o situaciones de ese momento.

En este sentido, los estados de ánimo nos hacen actuar de una manera u otra. Por ejemplo, la tristeza puede comportar reacciones más lentas, porque estamos pensando en aquello que nos entristece o bien porque nos cuesta concentrarnos en el entorno y entonces tardamos más en dar respuesta.

Durante la conducción, aparecen algunas emociones que comportan un riesgo y otras que nos ayudan a adaptarnos a las situaciones. ¿Qué pasa cuando aparece una emoción? Es importante saber que nuestro pensamiento se corta, cambian la atención y la percepción, nuestro sistema nervioso se prepara, incluso cambian nuestro sistema hormonal, la expresión corporal, etc. Hay que tener en cuenta que todos los cambios nos pueden ayudar a adaptarnos y a actuar de forma adecuada o bien nos pueden conducir a dar una respuesta poco conveniente.

 ¿Qué podemos hacer para gestionar las emociones en la conducción?

En todos los casos, el proceso es similar:

  • Identificar la emoción y aceptar lo que sentimos.
  • Entender sus consecuencias y cómo afecta a la movilidad.
  • Anticiparse, preverlas y también sus consecuencias antes de entrar en una situación de riesgo.

No existe una única manera de gestionar emociones. Depende de la emoción, de la situación en general, de aquello que la causa, etc. Por ejemplo, el miedo puede ser bueno y aparecer porque existe peligro; no tenemos que esconderlo, sino aceptarlo y analizar si hay elementos objetivos que nos lo provoquen.

En la conducción, no sólo es importante el conductor, sino también el resto de pasajeros, puesto que durante los trayectos participan del buen clima y del estado de ánimo en el interior del vehículo. En este sentido, pueden hacer mucho. Por ejemplo, en situaciones de alegría compartida, los pasajeros de un vehículo pueden recuperar un clima de calma o bien generar unos momentos de euforia desmesurada que comporte más riesgos. La agresividad también es un ejemplo claro: una discusión entre pasajeros y conductores tiene que dejarse para un mejor momento, fuera del vehículo, y así evitar enfrentamientos mientras se conduce. Esta consciencia de los demás y de sus emociones es la que también tenemos que saber aplicar para evitar discutir con conductores de otros vehículos: cuanto más gesticulamos, más nos enfadamos y podemos entrar en una escalada de agresividad peligrosa.

Cuando circulamos, solamente puede haber colaboración entre las personas y los conductores atentos y concentrados en la movilidad y en el resto de los usuarios.

Curso de educación para la movilidad segura dirigido al profesorado

El Departamento de Enseñanza y el Servicio Catalán de Tráfico organizan un curso de educación para la movilidad segura dirigido al profesorado de primaria y secundaria, tanto para los tutores como para los educadores que trabajan en la educación en valores , la educación para la salud o la prevención de riesgos, sea cual sea el área. Tendrá una duración de tres meses, del 17 de octubre de 2018 al 22 de enero de 2019, con un total de 30 horas, todas ellas a distancia.

Difusió professoratEn esta formación se presentará una propuesta de prevención de los accidentes de tráfico de los niños y jóvenes desde la minimización del riesgo y la concienciación de las propias acciones, actitudes y emociones. En cuanto al contenido del curso, se tratarán temas como la accidentalidad, el riesgo, la prevención o el aprendizaje de esta, entre otros.

Si estás interesado, inscríbete en el siguiente enlace: http://xtec.gencat.cat/ca/formacio/formacio-permanent-professorat/cercador-activitats/ (en la celda donde dice Nombre de la actividad, tienes que poner ‘movilidad’).

Las inscripciones estarán abiertas del 12 al 26 de septiembre.

Trucos para conductores noveles

Obtener el permiso de conducir es un momento muy esperado para muchos jóvenes; significa que ya eres adulto, ya formas parte del grupo de los conductores, y eso comporta independencia y libertad a la hora de desplazarte. Gracias a este permiso, se abren las puertas a nuevas experiencias. Con todo, hay que tener en cuenta que también se tienen que aceptar nuevas responsabilidades.

DSC_4408Ahora es el momento de poner en práctica todo lo aprendido en la autoescuela y, en muchas ocasiones, tendrás la percepción que saber circular no es lo mismo que saber conducir. Nunca hay que olvidar que es necesario respetar las normas, mantener una atención constante y adecuar la velocidad no sólo a los límites establecidos, sino también a las circunstancias de la vía. Igualmente, hay que recordar que el alcohol y las drogas provocan alteraciones en nuestro organismo que perjudican gravemente a la conducción segura.

A la hora de conducir, es normal estar nervioso las primeras semanas o, incluso, los primeros meses. Ahora ya no tienes ni el profesor al lado ni los pedales adicionales, que eran como una red salvadora. Ahora es el momento de ganar experiencia poco a poco y por ti mismo.

A continuación encontrarás trucos que te quitarán el miedo y el nerviosismo de esta primera etapa.

  1. Confía en ti y en lo que has aprendido. Tú eres el que conduce, no tengas vergüenza e intenta tomarte como consejos o críticas constructivas lo que te digan los pasajeros que te acompañan.
  2. No te pongas nervioso. A todos se nos ha calado el coche alguna vez. En este caso, tranquilízate, todos hemos sido conductores noveles y hemos pasado por eso. La “L” que llevas en la parte de atrás del coche acredita que pasas por estos momentos, y el resto de conductores te respetarán. La práctica diaria te ayudará.
  3. Conduce sin tensiones ni preocupaciones. Cuando subas al coche, deja fuera todos los problemas y céntrate en la carretera. En caso contrario, es mejor que no conduzcas.
  4. Circula primero por el tramo conocido. Antes de hacer un viaje largo, circula por vías conocidas realizando trayectos cortos. Conocer el recorrido te hará tener más confianza.
  5. Concéntrate en la carretera y la conducción. Evita las distracciones como la radio y las conversaciones con los pasajeros. Busca a un aliado con quien tengas plena confianza y con experiencia en la conducción.
  6. Vigila con los ciclistas, motoristas y peatones. Estos colectivos son los más vulnerables en la vía pública, ya que no llevan carrocería. Así pues, respeta el carril bici, las distancias de seguridad y los pasos de peatones. Contribuye a la seguridad de todos, aparte de la tuya. Conduce con precaución. ¡No estás solo!
  7. Ten el móvil desconectado. Incluso las notificaciones y el manos libres pueden despistar durante la conducción. En el volante, no utilices ningún dispositivo móvil con el fin de evitar distracciones y desazones añadidas. Es importante imponerse buenos hábitos desde el principio.
  8. Conoce el trayecto. Cuando tengas que circular por un tramo que no conoces, estudia primero el recorrido que debes hacer para saber en qué carril tienes que colocarte a la hora de girar en una intersección o salir de una rotonda. Ten en cuenta que es mejor dar una vuelta y perder algo de tiempo que sufrir un accidente. También es importante consultar la meteorología y estar alerta del cambio de condiciones en el pavimento.
  9. No te compares con otros conductores noveles. Cada persona es un mundo y cada uno tiene un ritmo de aprendizaje diferente. Ve a tu ritmo. No quieras coger confianza demasiado pronto.
  10. Átate siempre el cinturón y revísalo todo antes. Interiorizar y asumir estas acciones desde un principio hará que sean como un reflejo. La seguridad es muy importante y conduciendo un coche te juegas mucho. Cuando subas al vehículo, átate el cinturón, revisa los retrovisores y asegúrate de que conoces bien todos los botones y elementos del interior.

Sube al autobús y di ‘hola’ a la seguridad y al confort

Autor: FECAV

El autobús es el medio de transporte público colectivo que más ha crecido en los últimos años en Cataluña. Por ejemplo, en el ámbito del sistema tarifario integrado de Barcelona, que incluye 346 municipios y un total de 5,7 millones de habitantes, la demanda de los autobuses de la Dirección General de Transportes y Movilidad de la Generalitat ha aumentado un 5,2% respecto al año 2016, que representa 1,8 millones de viajeros más. En total, se han realizado 35,7 millones de viajes en estos autobuses.

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Estos resultados se han producido, en parte, gracias a mejoras como la ya consolidada red del Expres.cat que, en base al sistema concesionario existente, conecta corredores de gran demanda y se caracteriza por su elevada frecuencia y velocidad comercial, entre otros aspectos.

Hay que remarcar que el autobús no solo es un transporte regular, sino también discrecional reiterado y no reiterado. Dentro del reiterado, se incluye el transporte escolar y de trabajadores. Cada día los autobuses y autocares garantizan que miles de trabajadores y estudiantes lleguen a sus trabajos o centros educativos de una manera segura, cómoda, rápida y sostenible. Según datos del Instituto Nacional de Estadística sobre el transporte discrecional, en el año 2017 aumentó un 5,9% respecto al año anterior en todo el Estado, con más de 192 millones de viajeros transportados.

También hay que poner en valor el peso del autocar en la vertebración del turismo, un sector estratégico de nuestra economía. En Barcelona, por ejemplo, un 5% de los desplazamientos de turistas se realizan en autocares de transporte discrecional.

Algunos motivos del éxito del autobús

  1. Seguridad: El autobús es el medio de transporte por carretera más seguro.

->-Para alcanzar el objetivo de víctimas 0, hay que llevar el cinturón abrochado, siempre que el vehículo lo tenga incorporado (obligatorio para todos los autocares matriculados a partir de octubre de 2007). De no hacerlo, el viajero se expone a una multa de 200 euros. Por otra parte y según un estudio de la Fundación MAPFRE, solo un 20% de los usuarios del autobús utilizan el cinturón de seguridad.

  1. Sostenibilidad: El uso del transporte público es un paso importante para ir hacia un mundo más sostenible. Además, los autobuses son cada vez menos contaminantes debido a la proliferación de los modelos que utilizan total o parcialmente fuentes de energía sostenible y a los avances de la tecnología.
  2. Confort: Las prestaciones de los autobuses en confort son elevadas, a la altura del tren de alta velocidad. Muchos autobuses están equipados con sistemas de entretenimiento a bordo, así como acceso gratuito a internet y tomas de corriente. Los conductores son profesionales experimentados que han recibido formación en conducción eficiente y en condiciones meteorológicas adversas.
  1. Rapidez: En las ciudades, los autobuses circulan por carriles reservados que permiten evitar atascos a sus usuarios, por ejemplo a través del carril Bus VAO de la C-58 entre Ripollet y avenida Meridiana, que garantiza un acceso rápido a Barcelona desde el Vallès Occidental.5. Ahorro: Mantener un vehículo privado se está convirtiendo en un lujo para muchas personas. El transporte público en autobús tiene un coste al alcance de todo el mundo y con bonificaciones para usuarios intensivos y para personas en paro, familias monoparentales y numerosas y para los más jóvenes.
  2. Capilaridad: El autobús es el medio de transporte público que mejor garantiza llegar a todas partes. La movilidad está garantizada para toda la ciudadana y en todo el territorio gracias al autobús.

Salidas guiadas en moto, aprovechando grandes acontecimientos

En pleno fin de semana del premio MotoGP en el Circuito de Barcelona-Catalunya, es bueno recordar que el Servicio Catalán de Tráfico está aprovechando, como en los últimos años, grandes acontecimientos de concentración de motoristas, como la Rider 1000 del 25 de mayo en Manresa, el Solo Moto Weekend de principios de junio en L’Hospitalet de Llobregat o la Crom Ride del 30 de junio en Girona, para hacer difusión del programa formativo de prácticas de conducción en carreteras abiertas, la denominada Formación 3.0. En el marco de estas actividades, como es el caso del Solo Moto Weekend, se ofrece un programa de salidas guiadas que guarda ciertas similitudes con la Formación 3.0 y que, en consecuencia, incentiva la difusión y participación en las sesiones que se hacen por todo el territorio.

Un técnico del Servicio Catalán de Tráfico se ha sumado a las salidas guiadas del Solo Moto Weekend para comprobar en primera persona la efectividad de la iniciativa y el debate que genera entre el colectivo motero. En una de las 3.284 salidas que se han realizado durante los tres días del acontecimiento −que en años anteriores se habían programado en el marco del Salón de la Moto o en ediciones anteriores del Solo Moto Weekend−, la actividad se ha dividido en dos partes: un recorrido de 25 minutos entre el distrito económico de L’Hospitalet y la montaña de Montjuïc y una charla de 15 minutos con un vídeo estándar del mismo recorrido que hacen los participantes, en que se aprovecha para comentar los principales errores y situaciones adversas en las que se puede encontrar el conductor.

A caballo entre una moto eléctrica de fabricación catalana –de Figueres, concretamente–, la salida guiada arranca con la familiarización con el vehículo: el acontecimiento tiene su principal gancho en la oportunidad de probar todo tipo de marcas en esta sesión práctica y, en el caso de la moto eléctrica, el conductor tiene que acostumbrarse a la ausencia de embrague y a la economización de energía para lograr los tiempos de autonomía. Durante el recorrido, el guiaje  combina rectas, curvas y rotondas, en las que los participantes no sólo constatan las prestaciones del vehículo sino que advierten los riesgos de visibilidad, el respeto a los pasos de peatones i la distancia con el resto de vehículos.

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En la charla posterior, el vídeo complementa todas estas situaciones vividas en directo con otras muy propias del día a día de los motoristas, como los ángulos ciegos cuando la moto se encuentra a la altura de la rueda de atrás de un coche o el molesto pasar por encima de tapas de alcantarilla. El formador aconseja en ambos casos coger distancia para tomar las decisiones más adecuadas a cada momento: dar pistas al conductor de delante que eviten choques o frenazos bruscos y evitar sacudidas innecesarias que generen inestabilidad.

El debate queda abierto todavía con otros casos del vídeo, como el uso del móvil cuando el motorista se detiene en un semáforo (“Son cosas que hacemos sin querer”, dice uno de los participantes) o cuando un peatón atraviesa de golpe un paso señalizado. “Puede pasar cuando le dé la gana”, dice el formador. “Cuando le dé la gana, no; ¡cuando pueda”!, responde uno de los participantes.

La actividad termina con el reparto de información sobre las próximas sesiones de Formación 3.0, pero con la conclusión principal que es necesario corregir vicios en la carretera, mejorar trazadas y hacerse más visible.

“Pasajeros seguros, en el autocar también”

El Servicio Catalán de Tráfico (SCT), en colaboración con la Federación Empresarial Catalana de Autotransportes de Viajeros (FECAV), ha iniciado la campaña de concienciación vial “Pasajeros seguros, en el autocar también”. La acción se concreta en la divulgación de un material audiovisual que se proyectará al inicio de los trayectos de los vehículos de las empresas asociadas a la FECAV y que incide en consejos dirigidos específicamente a los usuarios de este tipo de transporte. En concreto, las normas de seguridad que tienen que seguir para evitar riesgos en sus viajes. A partir de ahí, el SCT tiene previsto extender la campaña para llegar a todos los operadores de transporte y, de este modo, reforzar la seguridad en los desplazamientos de este tipo de vehículos de transporte de pasajeros.

Durante la presentación de la campaña, que ha tenido lugar el jueves 31 de mayo, la directora del SCT, Eugenia Doménech, ha recordado a las trece víctimas mortales y a las personas heridas en el accidente de Freginals, y ha puesto en relieve que este siniestro marcó un antes y un después en la seguridad vial en Cataluña. En este sentido, ha destacado la implicación de la Administración y de las empresas del sector para mejorar la seguridad de los pasajeros de este tipo de vehículo y ha apelado también a la responsabilidad de los usuarios. “En parte, la seguridad depende de los pasajeros y por eso esta campaña va dirigida a ellos”, ha concluido Doménech, que ha remarcado la importancia de que en todos los vehículos y para cualquier trayecto se lleve siempre el cinturón de seguridad abrochado. “El uso del cinturón de seguridad está más asumido en los turismos y todavía está pendiente en los autocares, y hay que generalizarlo” –ha destacado.

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Medidas de seguridad y autoprotección básicas de los pasajeros

En el autocar, a pesar de ser el medio de transporte por carretera más seguro, los pasajeros deben respetar unas medidas de seguridad y de autoprotección básicas, que están recogidas en el nuevo material de concienciación vial:

  • Durante todos los trayectos es fundamental abrocharse el cinturón de seguridad siempre que el vehículo disponga de él (obligatorio para todos los autocares matriculados a partir de octubre de 2007). El cinturón es primordial para la seguridad de los pasajeros, puesto que no utilizarlo multiplica por 25 el riesgo de sufrir lesiones graves o mortales en caso de vuelco o giro brusco. Hay que tener en cuenta, además, que por no llevar el cinturón bien abrochado, los pasajeros se exponen a una sanción de 200 euros.
  • El equipaje pesado se tiene que situar en el maletero del vehículo. En el interior solo se tiene que llevar lo que sea imprescindible y colocar el equipaje de mano en las bandejas superiores, siempre teniendo en cuenta que no sobresalga y que no pueda caer.
  • Ir correctamente sentado y evitar estar de pie una vez el vehículo haya arrancado, y procurar no levantarse hasta que el autocar no esté completamente parado.
  • También hay que recordar que los pasajeros no tienen que distraer al conductor, ya que tiene que estar concentrado en la conducción. Si hay que hacerle algún comentario, es necesario esperar a que el vehículo esté parado.

Una campaña para seguir reforzando la seguridad en los autocares

Con esta nueva acción de concienciación vial, el Servicio Catalán de Tráfico quiere insistir en el reforzamiento de las medidas de seguridad de los autocares. Previamente, a raíz del accidente de Freginals en marzo del 2016, también inició una campaña para recordar a toda la ciudadanía la necesidad de abrocharse el cinturón de seguridad en todos los vehículos, también en los autocares. En esta acción divulgativa audiovisual, “En el autocar, también”, donde los niños actúan como prescriptores, se destacaban las medidas de seguridad reglamentarias para la protección de los menores cuando viajan en vehículos de transporte escolar.