¿No puedes vivir sin él? ¡En el coche te puede desconectar de la vida!

No podemos vivir sin él y, en consecuencia, sin ninguno de los elementos que son vitales para su funcionamiento y buen estado: sin memoria, sin batería, sin cobertura, sin conexión, sin cargador y, algunos, ni siquiera sin su funda. Ya sabréis sobre qué objeto estamos hablando; una herramienta actualmente imprescindible en la comunicación entre las personas y, también para algunos, en sus actividades de ocio. Este dispositivo tan útil y práctico en muchas situaciones cotidianas puede resultar letal si lo utilizamos mientras conducimos. Precisamente alertar sobre las consecuencias trágicas que puede comportar el uso del teléfono móvil en la conducción es el objetivo principal de la última campaña de concienciación vial que hemos puesto en marcha.

Con el lema “Cuando conduzcas, aparca el móvil”, esta nueva acción comunicativa se difunde en los principales medios de televisión, radio, prensa, medios digitales, y también en cines y en las redes sociales. La campaña se alargará hasta el 31 de diciembre de este año y su difusión se intensificará en los periodos de movilidad más elevada. Se prevé que también se emita en el 2020.

En los últimos años, las distracciones se sitúan como el primer factor concurrente de los siniestros con víctimas en Cataluña y, dentro de este grupo, la manipulación del móvil es la primera causa. En concreto, la falta de atención está presente en uno de cada cuatro accidentes de tráfico con víctimas. Este 2019, un 24% del total de siniestros con personas muertas, heridos graves o leves, han sido provocados por descuidos en la conducción.

Vital para la comunicación, letal para la conducción

El eje central de la campaña se basa en mostrar los efectos dramáticos que puede tener usar el móvil a la hora de conducir un vehículo. La estrategia comunicativa apuesta por el uso del simbolismo con el fin de comparar los componentes fundamentales de un móvil con elementos que tienen relación con las consecuencias que puede provocar su uso en la conducción. Uno de estos conceptos comunes que aparece en el spot de la campaña es la memoria, pieza clave de los móviles para almacenar datos, y que se asocia con la imagen de un ramo de flores en una carretera para simbolizar la ausencia y el recuerdo que una víctima mortal de un accidente de tráfico deja entre sus seres amados.

Al volante o al manillar, ¿escribes o lees whatsapps, respondes llamadas o interactúas en las redes sociales? Si eres de los que a la hora de conducir no pueden desengancharse del móvil, ten en cuenta que utilizarlo durante la conducción equivale en riesgo de peligrosidad a circular cuadruplicando la tasa de alcoholemia permitida. Y tampoco pases por alto que escribir un mensaje de texto al mismo tiempo que conduces multiplica por cuatro el riesgo de accidente.

 ¿Todavía te arriesgarás a poner en peligro tu vida y la de los demás? Quizás no puedes vivir sin móvil, pero en el coche, ¡puedes morir por su culpa!

Motos y Formación 3.0

Los motoristas son unos de los usuarios más vulnerables en la carretera, junto a los peatones y los ciclistas. El riesgo de que un motorista tenga un accidente es más elevado y las consecuencias pueden ser más graves a causa de la menor estabilidad y la falta de protección que ofrecen las motocicletas. Para evitar accidentes es importante que el motorista tenga un gran dominio de la moto. En este sentido, desde el Servicio Catalán de Tráfico se ofrece la actividad formativa denominada ‘Formación 3.0’. Son sesiones prácticas de conducción adaptadas a todos los niveles que se desarrollan en carreteras abiertas, frecuentadas por motoristas y con riesgo de accidentalidad. Los participantes son guiados y grabados por los instructores, para visionar posteriormente las grabaciones y comentar las actitudes poco seguras o los errores que hayan observado.

Solo hay que llevar la moto, el equipamiento y, sobre todo, ganas e interés por mejorar la seguridad al manillar. Las formaciones se hacen normalmente durante las mañanas de los fines de semana. Para participar no hace falta inscripción previa, solo se tiene que ir el día de la formación al punto de encuentro donde se inicia cada sesión. No obstante, para facilitar la distribución de los grupos, sí que se ofrece la inscripción gratuita a través de un formulario.

. Los 10 principales errores detectados en las actividades de Formación 3.0


1.
Velocidad poco adecuada al entorno: excesiva velocidad de entrada a una curva. Eso pasa a causa de la confianza que transmiten las motos modernas; el conductor sobrevalora sus capacidades y cuando entra rápido castiga demasiado el neumático de la rueda delantera.

Consejo: reducir la velocidad hasta encontrar el ritmo adecuado y un amplio margen de seguridad.

2. Anticipación a imprevistos: se han detectado algunos errores en el reconocimiento de situaciones de riesgo para reaccionar anticipadamente (se mira demasiado cerca) y se acaba improvisando.

Consejo: aplicar siempre la conducción defensiva, prevenir y anticiparse; incluso desconfiar. Escanear constantemente el entorno.

3. Trazado de curvas incorrecto: algunos motoristas entran demasiado pronto en la curva, de manera que comprometen la salida (más inclinación) y castigan innecesariamente la estabilidad de la moto. Poco conocimiento de las técnicas adecuadas.

Consejo: aplicar la técnica correcta utilizando todo el espacio disponible.

4. Aprovechamiento del espacio: invasión del carril contrario en curvas entrelazadas. Este hábito provoca que se circule a mayor velocidad y, si aparece un vehículo en sentido contrario, se tiene demasiada velocidad para rectificar con eficacia.

Consejo: aumentar el margen de seguridad, contemplar solo la utilización de nuestro carril.

5. Respecto de las normas: poca conciencia de adaptarse a la velocidad de la vía, sobre todo en vías secundarias. Señales de STOP no respetadas correctamente y línea continua no siempre respetada.

Consejo: no bajar la guardia y respetar en todo momento las normas.

6. Motocicleta inadecuada al nivel técnico de conducción: hay motocicletas que no se adaptan a las características del usuario, bien sea por su edad, estatura, peso o condición física, o por la capacidad técnica, conocimientos y habilidades del conductor.

Consejo: tener en cuenta todos nuestros condicionantes cuando compramos el vehículo.

7. Poca eficacia en el frenado y poca reducción correcta de las marchas: desconocimiento general de la técnica de frenado correcta.

Consejo: conocer y utilizar correctamente toda la potencia de desaceleración del vehículo.

8. Actitud cuando se rueda en grupo: normalmente es positiva, pero en algunos grupos se hacen demasiadas bromas o comentarios y se acaba circulando más rápido de lo que la técnica que se tiene recomienda.

Consejo: humildad y serenidad durante la conducción.

9. Falta de confianza cuando se conduce: algunas veces, se han visto participantes con poca confianza en sí mismos, circulando en tensión y generando situaciones de riesgo.

Consejo: una formación continuada y adaptada a las necesidades del conductor.

10. Mantenimiento de la motocicleta: se ha detectado un excesivo desgaste de los neumáticos. Pastillas de freno muy justas de desgaste. Cadena descuidada y retrovisores mal regulados.

Consejo: la motocicleta es una máquina que requiere un buen mantenimiento para conseguir la eficacia en su funcionamiento.

Y tú, ¿seguro que tampoco te la juegas nunca al volante?

Conversaciones fuera de cámara con padres y madres que protagonizan la nueva campaña de prevención de accidentes del SCT

Sé que tengo unos ojos que me observan y me analizan cuando conduzco. El hecho de saber que él me está analizando me hace ser más consciente, él siempre está muy atento…”. Los ojos despiertos y curiosos que examinan a Anna Castellví son los de su hijo de siete años, Màrius. Los dos forman parte de una de las ocho familias anónimas que aparecen en la última campaña de concienciación vial del Servicio Catalán de Tráfico (SCT) y que tiene como eje central conocer la opinión de los hijos sobre cómo conducen sus progenitores.

Grandes verdades y verdades a medias

La nueva acción comunicativa del SCT parte de dos preguntas que se plantean a los padres y madres conductores: “Cuando conduces, ¿cometes imprudencias?” y “¿Siempre respetas las normas?”. Todas las respuestas van en la misma dirección ya que los adultos afirman que no adoptan comportamientos inadecuados o imprudentes cuando se ponen al volante. Del lema de la campaña, “Los niños siempre nos dicen la verdad. Al volante, no te la juegues”, ya se puede intuir que los menores que participan no opinarán lo mismo que sus padres. Superar la velocidad permitida, insultar a los demás conductores o manipular el móvil mientras conducen son algunas de las actitudes que los niños observan al volante por parte de sus respectivos padres y madres, aunque estos lo nieguen o no sean conscientes de ello.

Mare (Anna Castellví)

Participar en esta campaña me ha hecho ser más consciente de mi comportamiento en el coche”, comenta Anna Castellví, a quien le ha sorprendido que Màrius diga que algunas veces utiliza el móvil a la hora de conducir. “Yo creo que nunca lo he mirado, llevo el manos libres y solo lo manipulo para poner por ejemplo Spotify, cuando voy de copiloto y conduce a mi marido. Conscientemente no hago imprudencias”, asegura. Según su madre, Màrius conoce las normas básicas de tráfico como las señales y los límites de velocidad, y tampoco le pasa por alto que siempre tiene que ir correctamente sujeto a la sillita: “No me habéis abrochado, ¿eeeh?”, explica a cámara reproduciendo con naturalidad y con los ojos abiertos como platos un reproche que hizo algún día a sus padres. Su madre, sin embargo, puntualiza que solo se han olvidado una vez de abrocharlo y que el descuido “fue en un parking”, matiza, sorprendida de que el pequeño se acuerde de aquella situación.

Sí, sí… yo sí”, responden en el spot y casi al mismo tiempo Josep y Maite ante la pregunta de si respetan siempre las normas cuando conducen; una afirmación con la que discrepan sus dos hijas. Se llaman Emma y Mar, tienen 14 y 9 años, respectivamente, y de sus padres revelan que alguna vez pierden la paciencia porque no pueden avanzar, que a veces perciben que corren más de lo que deberían o que dicen palabrotas a los demás conductores cuando pierden los nervios. “En general dijimos la verdad (en la campaña): no acostumbramos a hacer imprudencias aunque hay días que te levantas con mal pie, todo te sale mal y vas más nerviosa…”, explica Maite, quien de sus hijas dice que “en el coche te están controlando constantemente”. Estos padres admiten que se sienten identificados con lo que las niñas explican sobre sus comportamientos al volante. “Dicen la verdad, describen bastante bien cómo conducimos”, confiesan entre risas.

Pares (Josep i Maite)

Las dos hermanas siempre miran con lupa desde los asientos traseros del coche a sus padres conductores y “ahora, incluso están más pendientes que antes de grabar el spot. Esta campaña las ha marcado mucho”, reconocen con satisfacción los progenitores. “No puedes coger el móvil, yo te lo miro” o “papá, no puedes pasar de 80 km/h” son algunas de las advertencias de Emma y Mar a su madre y a su padre cuando van con ellos en coche y que reflejan el grado de concienciación que tienen sobre seguridad vial.

Quien te diga que nunca comete ninguna imprudencia al volante miente”, afirma con resignación el padre de las dos pequeñas después de comprobar las críticas que le han hecho sobre su manera de conducir. Mentiras o medias mentiras de los padres y grandes verdades de sus hijos se ponen sobre la mesa en esta nueva campaña con la que queremos hacer reflexionar sobre comportamientos de riesgo que los adultos muestran habitualmente mientras conducen y a los que quizá no dan suficiente importancia.

¿Y tú qué piensas? ¿Te consideras un buen conductor? ¡Tus hijos seguro que te dicen la verdad!

5 verdades sobre la conducción de los padres y madres

  • “Mira el móvil un momento por mensajes, por si es importante.”
  • “A veces, cuando hay caravana, grita.”
  • “Acelera y después frena súper rápido.”
  • “Arrancan y nosotras no estamos abrochadas.”
  • “Cuando tiene que ir rápido y no puede avanzar, se estresa.”

¿Crees que eres un buen conductor? ¿Tus hijos dirían lo mismo?

Ocho familias anónimas, padres y madres con sus hijos de entre 7 y 14 años, protagonizan la nueva campaña de concienciación vial que hemos puesto en marcha esta semana. Con el lema “Los niños siempre nos dicen la verdad. Al volante, no te la juegues”, el objetivo de esta nueva acción publicitaria es que los conductores reflexionen sobre las actitudes que adoptan de manera cotidiana cuando conducen, y que muchas veces no perciben como inadecuadas pero que realmente sí lo son, como constatan los más pequeños.

En la campaña se contrapone lo que dicen padres y madres cuando les preguntan si respetan las normas o si cometen imprudencias al volante con lo que opinan sus hijos al respecto. Mientras los mayores afirman que no hacen temeridades al conducir, el testimonio de sus hijos los contradice.

Así pues, a través de la voz sincera de los niños, que de manera espontánea e informal relatan algunas de las actitudes de riesgo que adoptan sus progenitores cuando circulan, se nos alerta de que comportamientos cotidianos que mostramos pueden comportar situaciones de peligro en la carretera y de que, a menudo, no somos del todo conscientes de ello.

Conductas negligentes como utilizar el móvil, correr demasiado o no ponerles el cinturón en algún momento, pero también actitudes agresivas al volante, son algunos de los ejemplos de mala praxis que revelan los niños y niñas protagonistas ante el estupor de sus padres.

Puedes ver la nueva campaña de concienciación vial hasta finales de año en televisión, cine y radio, así como a través de las redes sociales del Servicio Catalán de Tráfico.

Si quieres saber si realmente eres un buen conductor, pregunta a tus hijos: quizás te llevas una sorpresa y la percepción que ellos tienen difiere de lo que tú puedas pensar… ¡Y ya sabemos que los niños siempre dicen la verdad! Así que recuerda, ¡al volante, no te la juegues!

Un verano con menos muertos en las carreteras, pero demasiado negro

El verano nos evoca momentos festivos, amables, agradables, divertidos, relajantes…, pero en la carretera no todo es de color de rosa. En verano es cuando más personas pierden la vida por accidente de tráfico. El verano en la carretera es demasiado negro.

Del 21 de junio al 11 de septiembre de este año ha habido 50 víctimas mortales en las carreteras catalanas. Son menos que el verano del año pasado, pero son datos que nos tendrían que poner los pelos de punta. Son cifras que comparamos e incluso restamos –50 en el 2019, 56 en el 2018–, pero las tendríamos que sumar porque son vidas y familias rotas que nunca más volverán a ser las que eran.

Los accidentes de tráfico son hechos evitables. Detrás hay distracciones, excesos de velocidad, positivos en alcohol o drogas, entre otras imprudencias. Estamos fallando como sociedad si aceptamos estas víctimas con indiferencia y no nos autoexigimos permisividad y tolerancia cero hacia estas conductas irresponsables en la conducción que son las causantes de estas muertes.

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Lo podemos decir también con cifras. La mitad de los conductores muertos en el 2018 habían consumido alcohol o drogas. Este verano, 22.209 conductores han sido reincidentes con 2 o más infracciones, 13.071 conductores han reincidido con 2 o más infracciones por exceso de velocidad, una decena de conductores han sido multados por exceso de velocidad más de 15 veces. Las distracciones están detrás de 1 de cada 4 accidentes con víctimas.

Las medidas coercitivas y punitivas sacan de la circulación a conductores borrachos, drogados y embalados, pero no son suficiente para garantizar unas carreteras seguras. Es necesario que removamos nuestras conciencias y que estas actitudes se nos hagan inaceptables. Solo así alcanzaremos el objetivo de cero víctimas que la Unión Europea se ha fijado para el 2050.

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¿De camino a la escuela? Consejos para proteger a los más pequeños en sus desplazamientos

Septiembre es un mes de nuevos propósitos, de cambios, de nostalgia por las vacaciones de verano, de vuelta a la rutina y, para los niños y jóvenes, marca sobre todo el reencuentro con compañeros y amigos de escuela y la ilusión por nuevas experiencias y aprendizajes. El inicio del curso escolar supone también un buen momento para recordar los hábitos fundamentales para desplazarse con seguridad de camino o vuelta del colegio y una oportunidad de oro para educar a los más pequeños en los valores de la movilidad segura.

 A pie, ¡siempre atentos!

Ir andando a la escuela es la manera más saludable y sostenible de todas las posibles. Los niños que tienen la suerte de poder ir a pie, tienen que cruzar las calles siempre por un paso de peatones y con el semáforo en verde, y siempre después de mirar a los dos lados. Además, los más pequeños tendrían que ir siempre acompañados por un adulto que vele por su seguridad. También es importante tener en cuenta que deben caminar por el interior de la acera, alejándose de la calzada.

Hay municipios que facilitan a los alumnos la posibilidad de ir caminando a la escuela. Lo hacen a través de los caminos escolares, unos itinerarios diseñados específicamente y que promueven la movilidad sostenible, segura y autónoma de los niños en los trayectos hacia los centros escolares. Además, son iniciativas que fomentan los valores de respeto, civismo y sostenibilidad.

  1. En el coche, todos y siempre, protegidos con cinturón o SRI

Si el coche es el medio de transporte utilizado para llevarlos a la escuela, tienen que ir siempre protegidos con cinturón de seguridad o un sistema de retención infantil (SRI) adecuado a cada niño. Las prisas no son excusa para olvidarnos de controlar que se lo hayan abrochado adecuadamente o de hacerlo los adultos si es necesario. Los niños con una altura igual o inferior a 135 cm deben ocupar obligatoriamente los asientos de atrás y tienen que utilizar un SRI adaptado a su talla y peso. Además, es importante considerar que la posición más segura del sistema de retención infantil en el vehículo es a contramarcha y en el asiento central posterior.

Los niños con una altura igual o inferior a 135 cm tienen que ocupar obligatoriamente los asientos de atrás y tienen que utilizar un SRI adaptado a su talla y peso

Decàleg de la seguretat viària infantil

  1. En autocar, el cinturón, también indispensable

¿Sabías que el uso del cinturón de seguridad reduce el riesgo de morir un 75% y que el hecho de no utilizarlo multiplica por 25 el riesgo de sufrir lesiones graves o mortales en caso de vuelco o giro brusco? Ante este dato, no podemos olvidar que si la opción para llegar a la escuela es el autocar, los niños tienen que abrocharse el cinturón de seguridad en todos los trayectos. Según la normativa de tráfico, todos los autocares matriculados a partir de octubre de 2007 tienen que disponer de cinturones. Y tampoco se puede pasar por alto que hay que ir correctamente sentado toda la ruta, y procurar no levantarse hasta que el autocar no esté completamente parado. A la hora de subir y salir del autocar se tiene que extremar la precaución para no sufrir ningún accidente.

  1. Sobre dos ruedas, más vulnerables

En el caso de llevar a los menores en motocicleta: como norma general solo pueden viajar en moto los niños de 12 años o más. Aun así, los mayores de 7 años también pueden ir de pasajeros siempre que circulen con el padre o la madre o un tutor, o bien con mayores de edad autorizados. Y por supuesto, siempre tienen que llevar un casco homologado, adecuado a su talla y, para garantizar la máxima protección, integral.

Los alumnos que apuesten por la bicicleta deben saber que los menores de 16 años tienen que llevar casco obligatoriamente tanto en vías urbanas como interurbanas. También hay que incidir en que no se puede circular en bicicleta utilizando auriculares conectados a aparatos receptores o reproductores de sonido y/o dispositivos de telefonía móvil.

Los menores de 16 años tienen que llevar casco en bicicleta obligatoriamente tanto en vías urbanas como interurbanas.

La protección de los niños en el espacio público se tiene que garantizar al máximo y no se puede improvisar, sea cual sea la manera como se desplacen. ¿Cruzar un semáforo en rojo porque llegamos tarde? ¿No atarse el cinturón de seguridad si se hace un recorrido corto? En ningún caso son una opción y todavía menos si se quiere transmitir a los menores los hábitos y comportamientos adecuados de la movilidad segura.

¡Muy buen inicio de curso! Empecémoslo con buen pie y consigamos entre todos una vuelta a la escuela segura y responsable.

 

 

La carretera no es lugar para correr

Todos los amantes del jogging (footing, running, o salir a correr, en definitiva)  están de acuerdo: la sensación de libertad y de poder físico y mental que otorga la práctica de este deporte es adictiva. Cataluña, y el mundo, se llena de Rockys (Balboa), Forrests (Gump), Núries (Pica) y Kilians (Jornet) dispuestos a devorar kilómetros de calles, caminos y montañas. El territorio pronto queda pequeño porque la fiebre del jogging empezó hace ya un puñado de años y la mayoría de corredores y corredoras están en plena forma y corren cada vez distancias más largas. No en vano, el número de participantes en las maratones de todo el mundo no hace más que aumentar.

La fiebre de correr se ha extendido también a las carreteras y es habitual ver practicantes de este deporte en carreteras locales y comarcales o caminos forestales o asfaltados. Pero no todos estos corredores –peatones, en el momento en el que pisan una carretera– conocen la normativa que se les aplica y, por lo tanto, el peligro al que se exponen si no contemplan las necesarias normas de seguridad vial. Este año, 7 peatones han perdido la vida en las carreteras catalanas y 12 más han resultado heridos de gravedad.

A pie por la carretera

¿Es seguro salir a correr por la carretera? Lo más recomendable para el peatón, ya se desplace andando o corriendo, es evitarla, especialmente por la noche o en condiciones de poca visibilidad. La enorme vulnerabilidad de un peatón ante un eventual choque con un vehículo es el principal argumento. Ahora bien, la circulación de peatones en las carreteras no está prohibida, excepto en autopistas y autovías, y, en todo caso, si es indispensable andar por vías interurbanas, hay que observar la normativa al respecto:

  • Si no hay un espacio especialmente reservado para peatones, la circulación se hará por la izquierda. De este modo, podréis observar de cara los vehículos que circulan y que se acercan a vuestra posición.
  • La circulación por el arcén se hará con prudencia, sin entorpecer la circulación, y aproximándose todo lo posible a su borde exterior.
  • Si se trata de un grupo, tendrán que marchar unos después de los otros, especialmente en casos de poca visibilidad o de gran densidad de circulación de vehículos.
  • Por la noche o cuando hay poca luz o visibilidad, hay que llevar algún elemento luminoso o reflector, como por ejemplo un chaleco reflectante.

Estas medidas, entre otras, son las que deben observar también los corredores para no poner en peligro su integridad. Del mismo modo, hay que evitar el uso de los auriculares, dado que pueden dificultar la atención necesaria que es necesario mantener.

En definitiva, si practicas el jogging y tu trayecto tiene que pasar irremediablemente por un tramo de carretera, es indispensable que pongas en práctica todas estas normas de seguridad. Corre lejos, corre veloz, pero sobre todo ¡corre seguro!

Campañas más efectivas

¿Qué opina el espectador de una campaña publicitaria? ¿Le ha gustado? ¿Le ha llegado el mensaje? ¿La recuerda? Los post-test publicitarios sirven para medir el impacto de una campaña y son una herramienta de marketing muy eficaz para dar respuesta a todos estos interrogantes. Los post-test consisten en proyectar la campaña a varios grupos de personas previamente seleccionadas por una agencia, según determinadas características, y a formular preguntas respecto la campaña, para medir su impacto.

Con el fin de evaluar las tres campañas publicitarias que el Servei Català de Trànsit difundió el 2018 (‘Todos tenemos familia. En la carretera, víctimas cero’, campaña sobre la Visión Cero; ‘No corras, vive más’, sobre el exceso de velocidad; y ‘Todos cometemos errores. Todos somos responsables. La única diferencia es que el/la motorista siempre  pierde’, campaña sobre la vulnerabilidad de los motoristas), una empresa realizó los post-test estableciendo tres grupos de diferentes edades: entre 18 y 25 años, entre 30 y 50 y entre 55 y 70 años. El target seleccionado reunía varias características: residentes en ciudades, residentes en poblaciones, conductores de coche o moto y usuarios del transporte público, entre otros.

‘Todos tenemos familia’

La campaña ‘Todos tenemos familia. En la carretera, víctimas cero’ generó un impacto muy elevado, con una respuesta emocional muy fuerte por parte del espectador. Los diversos grupos del post-test coincidieron en valorar muy positivamente la claridad del mensaje de la campaña: no puede haber ninguna víctima en la carretera y no se puede normalizar la idea que siempre habrá víctimas de tráfico. En contrapartida, surgieron también objeciones, como por ejemplo que la campaña es demasiado dramática y se hace sufrir al espectador, o que la duración del spot es un poco larga. A pesar de todo, esta campaña logró una valoración de 8.4 sobre 10.

‘No corras, vive más’

La campaña de concienciación sobre el exceso de velocidad en la carretera generó en los grupos del post-test reacciones muy positivas. Enseguida, captó la atención de los espectadores, se valoró muy positivamente el mensaje que transmite el spot acerca de vivir con demasiadas prisas, así como la realización audiovisual y el claim ‘No corras, vive más’. Por otro lado, entre los grupos del post-test se destacó también que se conseguía generar un impacto sin recurrir a elementos excesivamente dramáticos. El aspecto peor valorado de esta campaña fue que el formato multipantalla que adopta en algunos momentos genera confusión porque no hay suficiente tiempo para identificar las escenas. ‘No corras, vive más’ recibió una puntuación de 8.3 sobre 10.

‘Todos cometemos errores. Todos somos responsables’

La campaña de concienciación sobre la vulnerabilidad de los motoristas, en cambio, recibió una valoración muy modesta. Todos los grupos del post-test coincidieron en que los diferentes spots de la campaña incurren en el mismo problema: el mensaje no se entiende y el formato de los spots se percibe como frívolo. Aun así, a pesar de que las analogías con los niños que propone la campaña no se consideran bien resueltas, sí que se valora positivamente la idea que los motoristas son más vulnerables y que son todos los conductores los que tienen que circular con prudencia y respeto. Esta campaña recibió una puntuación de 4.4 sobre 10.

Conclusiones y propuestas de mejora

Los post-test sirven, también, para detectar carencias y elaborar sugerencias que puedan ayudar a crear campañas más precisas en su mensaje y más efectivas en su formato. De entre las propuestas de mejora, se sugirieron varios aspectos:

  • El mensaje, cuanto más claro, corto y directo, mejor.
  • Se valora positivamente que sean escenas cotidianas e historias reales.
  • Hay que buscar el equilibrio entre el impacto y la crudeza de las escenas.
  • Se recomienda perfiles de protagonistas de los spots más inclusivos.
  • La duración ideal de un spot es de 40 segundos.
  • Se recomiendan campañas dirigidas a determinados colectivos, con objetivos más específicos, de prevención y de comportamientos de riesgo.

Todas estas propuestas de mejora recogidas por los post-test publicitarios sirven para ajustar mejor las campañas y adecuarlas a una realidad cambiante como es el mundo de la movilidad. Y a ti, ¿qué campaña te gusta más?

Conductores entre rejas

A menudo pensamos que nunca seremos víctimas de un accidente de tráfico, que eso les pasa a los demás. Pero todavía nos resulta mucho más increíble y surrealista pensar en la posibilidad de entrar en prisión por conducir bajo los efectos del alcohol, por conducción temeraria o por conducir sin permiso. Es una realidad que no entra en nuestros esquemas pero, eso, también pasa.

El endurecimiento de las medidas penales contra los infractores por delitos contra la seguridad vial ha llevado al ámbito de la justicia penal, incluida la cárcel, a un colectivo de personas que hasta ahora no llegaban. Actualmente en Cataluña hay 809 personas en la cárcel que están cumpliendo condena y que han cometido algún delito contra la seguridad vial. Conducir sin permiso, la conducción temeraria, conducir bajo los efectos del alcohol y las drogas y negarse a someterse a la prueba de alcoholemia son, por este orden, los delitos más habituales en este tipo de internos.

La duración de la condena se sitúa en torno a un año por término medio, si bien aquellos penados clasificados como de delito único tienen condenas de pena de prisión considerablemente más cortas. Sea como sea, ingresar en una prisión no es una experiencia deseable.

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Tomar conciencia de la inconsciencia

El programa Hora Punta se desarrolla en las prisiones catalanas desde el 2011 y, mediante este, la Administración penitenciaria intenta dar respuesta al incremento de reclusos por delitos de tráfico desde la reforma del Código penal en el 2007. Es un programa psicoeducativo que dura todo el año y que ofrece a los internos herramientas para tomar conciencia y para trabajar la conducta ante el riesgo y evitar situaciones reincidentes en el futuro. A lo largo del tratamiento se trabajan 3 objetivos: la responsabilización del problema, el análisis funcional de la propia conducta y, finalmente, la capacidad de empatizar.

“Ponerse en el lugar de la otra persona en la medida de sus posibilidades, poder entender los daños causados o el daño potencial que puedes causar a otras personas es fundamental en este programa”, asegura Margarida Llop, jefa de programas del área de violencia del centro penitenciario de Ponent. Margarida comenta que este tipo de presos no se ven a sí mismos como el resto de internos. “A menudo ellos no se ven como un preso, lo que se entiende por preso. Pero hoy en día eso es muy versátil y es transgredir una norma… por el solo hecho este se puede plantear uno que está cometiendo un delito, ser o tener la categoría de delincuente”.

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El centro penitenciario de Ponent ha sido pionero en este programa. Ahora mismo, hay 14 presos que están cumpliendo penas por un delito único contra la seguridad vial.
El programa prevé también dos sesiones con mossos d’esquadra del área de la educación para la movilidad segura. Jesús Alcalde, mosso coordinador de la educación para la movilidad segura en Ponent, acompañado de su compañero Hèctor Querol, hacen charlas habitualmente tanto en régimen abierto como en régimen cerrado. “El objetivo principal de la sesión”, dice Jesús, “es que reflexionen sobre por qué han ido a la cárcel, se les hace reflexionar sobre la reincidencia y se les hace entender que la sociedad les da oportunidades pero si reinciden el castigo es la prisión.”

 Hacer un “reset”

Hacer charlas en un entorno penitenciario es, obviamente, diferente de otros espacios donde los mossos hacen sesiones formativas. Los agentes, en estas ocasiones, siempre van vestidos de paisano con el fin de crear un ambiente relajado y distendido. La acogida es buena y los internos no ven a los mossos con hostilidad, sino que por el talante de la reunión parece más un encuentro de amigos en el que los internos preguntan y piden consejos a la policía.

La sesión empieza con una reflexión personal de los penados sobre por qué están en la cárcel y qué hay que hacer para que en un futuro, cuando salgan, no reincidan y vuelvan a una vida entre rejas. Las clases son muy dinámicas y “no cuesta nada que ellos participen porque la aceptación es buenísima”, asegura Hèctor.

La percepción del riesgo es un elemento clave en estas formaciones. La trabajan a partir de un cuestionario donde cada interno tiene que puntuar, de poco a mucho, conductas de riesgo en la conducción. “Lo que intentamos primero es conocer desde qué perspectiva ellos ven el riesgo y, entonces, se dan cuenta de que cada uno lo ve diferente y lo que pretendemos es que vean que sí que existe este riesgo y que es mucho más grave de lo que ellos consideran”, dice Jesús.

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Algunos son muy conscientes de la infracción que han cometido y uno de ellos pide ayuda a Jesús: “A ver si me ayudas y me ‘reseteas’”. Otro que está cumpliendo condena por conducir bajo los efectos del alcohol y hacerlo con reincidencia con el permiso retirado explica, bromeando: “Tengo el permiso retirado hasta el 2023. Mi madre dice que estará tranquila hasta entonces”.

 “Yo he nacido para conducir y correr”, dice uno de los internos, y Jesús lo corrige: “¡Eh! Tú has nacido para conducir y para vivir”. Aspectos como la responsabilidad, el autoconocimiento o las consecuencias que se derivan de los propios actos en las víctimas, en la familia y en uno mismo son tratados con juegos simbólicos como la construcción de una torre vertical con 10 fichas sin que caiga a modo de competición. “Les das 10 piezas y es imposible construir una torre vertical. Nosotros lo hemos intentado y no es posible. El juego da pie a que reflexionen porque ellos se están dando cuenta de que es imposible hacer esta torre, pero lo siguen haciendo… lo vuelven a hacer, vuelve a caer y aquí está donde lo comparamos con la reincidencia que los ha llevado a la cárcel”.

La sesión pasa volando y parece que los internos no tienen prisa en marcharse. Dan las gracias efusivamente a Jesús y a Hèctor. “Recordad que todo el mundo tiene derecho a una oportunidad y que sois privilegiados porque tenéis la opción de reflexionar. La vida no tiene precio y no vivir la vida tampoco tiene precio” es el mensaje final de esta jornada formativa.


El Servicio Catalán de Tráfico ha puesto en marcha la campaña “Conductores entre rejas”, una campanya de vídeos virales con declaraciones de personas que cumplen penas de prisión por un delito contra la seguridad vial.

 

5 reglas clave para actuar con seguridad en caso de avería

Por fin ha llegado el día anhelado, estás conduciendo por una carretera camino de tu destino de vacaciones de verano pero de repente te das cuenta de que tu vehículo empieza a fallar y no puedes seguir circulando… Nadie desea sufrir este tipo de contratiempo pero desgraciadamente los coches se averían, también cuando estamos de vacaciones. Por lo tanto, tenemos que estar preparados para afrontar esta incidencia con seguridad y con calma, con el fin de evitar exponernos a nosotros mismos y a los demás a situaciones de peligro.

Te dejamos 5 reglas clave que debes tener en cuenta si tu coche sufre una avería durante un desplazamiento por carretera:

  1. Para el vehículo fuera de la vía, si es posible, en un lugar donde no estorbe al tráfico, sobre todo para que no se produzca un accidente como consecuencia de la avería.
  1. Para avisar de la incidencia a los demás conductores, señaliza tu vehículo con los triángulos, situados como mínimo a 50 metros delante y detrás del vehículo (en vías de doble sentido). Si no dispones de estos, pon alguna cosa que pueda llamar la atención al resto de conductores, como por ejemplo un chaleco reflectante.
  1. Activa las luces de emergencia y, si es de noche, con poca visibilidad, también las de posición.
  1. Si tienes que salir del vehículo, hazlo por la parte más segura y no olvides ponerte el chaleco reflectante obligatorio, que tienes que llevar siempre a mano. No vale, por ejemplo, llevarlo en el maletero.
  1. Aléjate de la vía y, si puedes, sitúate detrás de la valla de protección. Si en el coche viajan más ocupantes, mantén al grupo unido y evita que circulen por la A causa de averías, se producen atropellos que pueden tener graves consecuencias y, por lo tanto, las medidas de autoprotección son indispensables para evitar males mayores.

Las revisiones periódicas y el mantenimiento óptimo de los vehículos son fundamentales para evitar sufrir un susto en la carretera durante las esperadas vacaciones de verano. Así que antes de salir de viaje hay que revisar algunos elementos básicos, entre ellos la presión y el estado de los neumáticos, el nivel del aceite y el líquido de los frenos, la batería, las luces y los intermitentes. Las revisiones preventivas son básicas para la seguridad vial así como la reparación de desperfectos que pueden comportar riesgos graves a la hora de circular tanto para uno mismo como para el resto de usuarios.

¡No te arriesgues a que un mantenimiento deficiente de tu vehículo te estropee las vacaciones!