Francesc Torralba: “La víctima ignorada y no escuchada es doblament víctima”

El proyecto del Infotransit 2025 pretende dar voz a la transversalidad de la seguridad vial y en este sentido se explicarán las perspectivas y experiencias de los diferentes actores implicados. Más allá de los sectores que tradicionalmente ya se han asociado a la seguridad vial también queremos recoger al testimonio de otros ámbitos como la educación, la psicología o la investigación académica y en este caso también la aportación desde la filosofía. Hemos entrevistado y conversado con el filósofo y teólogo Francesc Torralba que coordinó desde la Cátedra ETHOS de la Universidad Ramon Llull y por encargo de la asociación P(A)T la Guía de buenas prácticas para la atención a las víctimas de siniestros de tráfico y de violencia vial a las instituciones de justicia.

¿La coordinación de esta guía de buenas prácticas para la atención de las víctimas de tráfico a las instituciones judiciales, fue su primera aproximación al mundo de la seguridad vial y de las víctimas de tráfico?

Pues sí, realmente ha sido mi primera aproximación y fue una aproximación muy fecunda porque se puso rostro a las víctimas. Cuando se habla de las víctimas, aparecen números y en este grupo de trabajo de la guía había personas que habían vivido un accidente o supervivientes de un siniestro o que habían perdido un ser querido, el hijo, el hermano o la pareja. Fue una aproximación en este mundo de las víctimas de la violencia vial o de los accidentes de tráfico, muy directo, muy emocional. Allí había abogados, filósofos, juristas, había jueces, pero la víctima habla desde la experiencia y se le rompe la voz, porque allí se le ha roto la vida. Fue realmente una aproximación valiosísima por el hecho de poder dar voz a estas personas.

Una de las cosas primordiales que se pide a la guía es que los operadores judiciales actúen con más empatía. ¿Usted cree que la empatía es incompatible con el rigor jurídico o la imparcialidad de los jueces?

No, yo no creo que sea incompatible. Yo creo que los profesionales del ámbito jurídico cuando tratan a una víctima, en este caso de violencia vial, pero podría ser una víctima de violencia de género, podría ser una víctima de un maltrato, podría ser una víctima de abuso sexual cuando era niño, cuando tratan a cualquier víctima, como exigencia fundamental, tiene que estar la empatía, que quiere decir tacto, sensibilidad, escucha, atención, cuidado, delicadeza y eso no quita que el juez sea justo en el veredicto y justo en la sentencia.

Otra de las cuestiones que da una atención más ética a las víctimas es la accesibilidad comunicativa a través del lenguaje. Todas las administraciones dan pasos en esta dirección, pero la Justicia es muy reticente.

Cada disciplina tiene su lenguaje y el lenguaje jurídico es muy técnico. Es muy comprensible para los que están iniciados, de manera tal que lo que no está iniciado en aquel lenguaje se queda fuera. Pero están hablando de tu vida, de tu hijo, de lo que pasó, de qué compensaciones habrá, de qué indemnizaciones, y hay un abismo entre el lenguaje jurídico que utilizan los operadores judiciales y el lenguaje de las víctimas que es un lenguaje hecho de lágrimas, de silencios, es un lenguaje cotidiano y coloquial. En este sentido podemos decir que hay una opacidad comunicatòria y que se necesita un traductor, a un gestor que ayude a decir lo que está pasando. Las víctimas tienen el derecho a ser informadas, pero no tienen el deber de ser juristas, abogados, fiscales o jueces para entenderlo. Porque se está hablando de sus vidas y aquí hay un abismo.

Usted pone énfasis en la diferencia entre víctimas de tráfico y víctimas de violencia vial. ¿Nos puede profundizar?

Sí, cuando hablamos de accidente, es un error humano, una distracción. Aquel señor que un momento dado levantó la vista, pasaba un niño y lo atropelló. Y este niño tenía 6 años y muere, desgraciadamente, muere. Eso es una víctima de un accidente de tráfico, fruto de una distracción. Ahora, otra cosa ya es la violencia vial, la conducción temeraria: usted iba a 150 km/h y en contra dirección, usted iba a todo trapo, usted tiene una forma de conducir agresiva, prepotente, soberbia, se piensa que es el único en el mundo, no respeta las normas. Si una víctima o familiar sabe que es por un error o una distracción, puede llegar a asumirlo e incluso perdonar, pero cuando ha habido una actitud temeraria, déspota, prepotente, agresiva, eso naturalmente le cuesta horrores asumirlo y cuesta mucho más perdonar. Eso tiene incidencia directa en los procesos de duelo y en el proceso de aceptación.

En la presentación de la guía dijo que la víctima no siempre tiene razón, pero que siempre tendría que ser escuchada desde la empatía y la sensibilidad.

Es así, la víctima no siempre tiene razón, porque a veces se puede dejar mover por el resentimiento. Yo entiendo que lo que ha pasado es muy gordo, pero tenemos un código penal que dice eso. La víctima no siempre tiene razón en sus planteamientos, y a veces no sabe todo lo que ha pasado, pero tiene que ser siempre escuchada, porque la víctima ignorada es doblament víctima, nos hace mucho daño que nos ignoren. Por otra parte, la víctima espera que se haga justicia, pero la Justicia es lenta, es burocrática y no siempre cumple sus expectativas porque hay mil atenuantes que ella no contemplaba. Pero la víctima tiene que entender que la sentencia no tiene como finalidad curar la ausencia de su ser querido, esta no es la finalidad de una sentencia, un juez tiene que aplicar la ley.

¿La justicia restaurativa o mediación entre el victimario y la víctima o sus familiares es un camino que se tendría que impulsar más?

Ahora lo estamos investigando, tenemos un proyecto muy interesante en el marco de colaboración entre la cátedra ETHOS y la asociación P(A)T. Consiste en dos grupos, por una parte víctimas de violencia vial y de accidentes de tráfico, que nos narran su historia y que nos narran si ven posibilidades de perdonar como un ejercicio para sacarse de encima el resentimiento, es decir, si ven posible una reconciliación, una restauración. Y el otro grupo son victimarios y les vamos a visitar en la prisión, algunos sentenciados y encarcelados, otros no, pero que siguen sintiendo culpa por aquello que hicieron o pasó, siguen pensando y no lo digieren. El objetivo del proyecto es saber cómo podemos generar estos procesos de arrepentimiento y de concepción del perdón, porque eso es restaurador para los dos, víctima y victimario: uno se libera del resentimiento y el otro se libera de la culpa. La restauración va por un ámbito que decimos metajurístic, que es ético.

¿Que haya un culpable de esta muerte, ayuda u obstaculiza el proceso de duelo?

Obstaculiza, sobre todo si tú eres un culpable. Yo ahora he vivido un proceso de duelo porque murió un hijo mío en la montaña, pero yo no he vivido la culpa. Si tú has sido el culpable, eso intoxica mucho el proceso de duelo. Si tienes un culpable ajeno, entonces depende, porque si este culpable reconoce su culpa, se arrepiente, se acerca con toda la humildad, paga lo que sea a la ley y el tiempo que sea y la multa y todo, eso puede ayudar, y así nos lo han dicho y manifestado varias víctimas. Ahora, si aquel culpable hace su vida tan ancho y vive en el barrio, no ha pedido perdón…, si identificas al culpable y tiene una actitud prepotente, indiferente, te puede indignar todavía más y dificultar el duelo.

La muerte de su hijo coincidió con el encargo de coordinación de la guía. ¿El contacto con personas que habían perdido un ser amado también de forma repentina e inesperada, lo ayudó en el proceso de duelo?

Me ayudó, sí, me ayudó. Yo no he ido a grupos de duelo, pero el hecho de oír testimonios de otros, te ayuda. Te ayuda a entender mejor lo que te está pasando y que no es una cosa normal, sino que forma parte de la lógica de la pérdida abrupta de un ser amado. Después lo expresé en mi último libro.

En este libro, No hay palabras, dice que no hay una palabra para definir el hecho de perder a un hijo, pero también comenta que desgraciadamente pasa más a menudo de lo que uno se imagina. Este inicio de año en las carreteras catalanas la mitad del muertos tenían menos de 35 años…

Estos datos son terribles y el dolor que hay detrás. Perder a un hijo es una parte de la realidad que tenemos eclipsada, tapada, ocultada, pero existe y es mucho más frecuente de lo que nos imaginamos. Este mundo está tapado, es un tabú, pero pienso que es básico expresarlo y comunicarlo, porque si no el luto queda metido dentro. Para mí la escritura ha sido una liberación y cada uno tiene que tener sus canales, pero lo que no puedes hacer con el duelo es que quede cerrado en un mundo hermético.

Una vuelta al patinete

¿Por qué los patinetes eléctricos tienen tanto éxito? Probablemente, entre las principales razones podemos destacar que son fáciles de conducir, permiten desplazarse de forma cómoda y sin esfuerzo, tienen un bajo consumo y ocupan poco espacio. Cada vez son más las personas que se desplazan con este tipo de vehículos al trabajo o a la escuela, o para hacer cualquier encargo, o en su tiempo libre. Y precisamente, como es un vehículo –y no un juguete– hay que tener presente cuál es la normativa que lo rige y qué pautas hay que tener en cuenta para no tener un susto.

Para fomentar la seguridad de conductores y conductoras de patinetes eléctricos, el Servicio Catalán de Tráfico (SCT) ha puesto en marcha Una volta al patinet, una web interactiva en la que, de forma visual y entretenida, el usuario pondrá a prueba sus conocimientos de las señales y normas de circulación, así como de los principales elementos del patinete y cuál es el equipamiento aconsejable. El objetivo primordial de este proyecto es repasar una normativa que muchos desconocen y que se sigan unas indicaciones básicas para circular con seguridad.

Mediante este espacio interactivo, dirigido especialmente a los usuarios más jóvenes, se recuerda que el patinete es un vehículo, que hay que protegerse adecuadamente para evitar lesiones graves y que hay que respetar al resto de usuarios de la vía y convivir con ellos. A través de videos con preguntas, Tráfico propone un recorrido que se reparte en tres secciones: ‘Nos informamos’, ‘Nos preparamos’ y ‘Nos movemos’.  Al final de cada sección, el usuario verá la puntuación que ha obtenido y podrá repetir la actividad para mejorar los resultados. Este es un material especialmente indicado para centros educativos, para trabajar con los alumnos, con el apoyo del profesorado y monitores, aunque el SCT recomienda este recurso formativo para todos los conductores de patinete eléctrico.

Un cuestionario para resolver dudas

¿Es obligatorio llevar casco? ¿Qué hay que hacer en un cruce? ¿Quién tiene prioridad? ¿Se puede llevar acompañante si es menor? ¿Es aconsejable circular con patinete un día de lluvia? ¿Qué luces y reflectantes debe tener el vehículo? ¿Se puede llevar un paquete? ‘Una vuelta al patinete’ responde a estas y otras muchas cuestiones a través de un cuestionario interactivo que repasa los principales aspectos de la normativa, la seguridad vial, el funcionamiento del vehículo y el equipamiento que hay que llevar.

Siniestralidad al alza

La proliferación de los vehículos de movilidad personal (VMP) ha crecido exponencialmente en los últimos años y, en paralelo, la siniestralidad asociada a estos vehículos.  En el año 2023 hubo 1.078 accidentes con víctimas (leves o graves) en zona urbana y 5 en zona interurbana. En el año 2024, se produjeron 787 en zona urbana (datos provisionales) y un accidente mortal en zona interurbana.

Los VMP, sobre todo el patinete eléctrico, son un medio de transporte cada vez más extendido. Por este motivo, el SCT promueve la educación para la movilidad segura, con el objetivo de concienciar sobre la seguridad en su conducción. En 2023, el Servicio Catalán de Tráfico elaboró una ordenanza modelo para regular los patinetes eléctricos en Cataluña, en la que se armonizaban las diferentes normativas municipales con el fin de ofrecer una guía a los ayuntamientos catalanes en materia de vehículos de movilidad personal.  A la vez, a través de la web de Educación para la movilidad segura (Edums), Tráfico ha elaborado diferentes materiales didácticos y divulgativos, como un dosier técnico de seguridad vial, infografías con las principales normas de circulación o material audiovisual de apoyo para sesiones formativas.

Motorista, en verano, rueda también bien equipado

Este verano el Servicio Catalán de Tráfico pide a los motoristas conciencia de la propia fragilidad, y al resto de usuarios, respeto y prudencia para reducir a las víctimas de este colectivo vulnerable

Cada año, en las carreteras catalanas, mueren aproximadamente una cincuentena de motoristas, cosa que representa una de cada tres víctimas mortales en la red vial de Cataluña. Los motoristas son un colectivo vulnerable de la movilidad y, en este sentido, el riesgo de que un usuario de estos vehículos de dos ruedas tenga un accidente es más elevado y las consecuencias pueden ser más graves a causa de la menor estabilidad y la falta de protección que ofrecen las motocicletas. Con estos vehículos no hay carrocería que proteja el conductor o pasajero y, en caso de caída, los cuerpos sufren el impacto directo.

Por este motivo, para conseguir la protección y la seguridad del motorista es imprescindible ir siempre bien equipado, con el casco y también con ropa adecuada. Con el buen tiempo es cuando hay más motoristas circulando, aunque últimamente los efectos del cambio climático están desestacionalizando la movilidad y la accidentalidad. Sea como sea, desde el Servicio Catalán de Tráfico se pide a los motoristas que sean conscientes de la propia fragilidad y de la percepción del riesgo, y ahora que vienen los meses de verano y de más calor, también hace falta que se protejan con un equipamiento adecuado. Así pues, este verano, aunque haga calor y resulte incómodo, un equipo de protección correcto sigue siendo básico en todos los trayectos, también en los que se hacen dentro del espacio urbano. Sobre todo, viajar con chancletas, camiseta o pantalones cortos no es una opción.

Como asegura el subinspector de los Mossos d’Esquadra Josep Sánchez, “aunque actualmente sólo el casco es de uso obligatorio, hace falta que los motoristas sean conscientes de que es muy aconsejable ir bien protegido porque|para que, en caso de caída, el asfalto es muy abrasivo, y más en verano por las altas temperaturas”.

Hay que tener en cuenta que en el mercado ya existen los elementos del equipamiento imprescindible para preservar la seguridad de los motoristas adaptados a la estación del año con las temperaturas más cálidas. Son chaquetas, pantalones, guantes y botas más ligeros transpirables y ventilados con microperforaciones, para dejar pasar el viento para que el motorista se pueda seguir protegiendo también en verano de las abrasiones en caso de caídas y accidentes. Uno de los protagonistas moteros de la campaña del Servicio Catalán de Tráfico “La ruta más segura”, Nils, sentenció: ¿“Prefieres pasar calor o dejarte la piel”? I, de hecho, la carrocería de un motorista es la ropa que lleva, una simple caída puede provocarle heridas graves por las quemaduras del rozamiento contra el asfalto.

Además, conviene destacar que la fragilidad de los motoristas también depende del resto de vehículos de la red vial. Los conductores de coches, furgonetas o camiones tienen que ser conscientes de que una imprudencia suya, una mala decisión, un movimiento brusco, un cambio de sentido prohibido o un exceso de velocidad pueden tener consecuencias muy graves, incluso la muerte, para los motoristas. Así pues, desde el Servicio Catalán de Tráfico también se pide al resto de usuarios de la carretera que tengan respeto y prudencia para reducir a las víctimas de este colectivo vulnerable.

Empatía y proximidad a la Justicia

Este es el reclamo de la Asociación para la Prevención de Accidentes de Tráfico, P(A)T, que ha promovido una guía de buenas prácticas: La atención a las víctimas de siniestros de tráfico y de violencia viaria en las instituciones judiciales

La P(A)T ha impulsado, junto con la Cátedra ETHOS de la Universidad Ramon Llull, la guía La atención a las víctimas de siniestros de tráfico y de violencia viaria en las instituciones judiciales, que incluye 30 pautas y recomendaciones para ofrecer a las víctimas de tráfico una atención en los procesos juridicolegales con más empatía, humanidad, dignidad, comprensión y proximidad. El documento quiere dar herramientas a todos los operadores judiciales, jueces, fiscales y abogados para hacer compatible el rigor jurídico con la atención a las necesidades emocionales de las víctimas de tráfico.

“La guía nace de una necesidad, porque actualmente los procesos judiciales suponen un daño añadido a las víctimas que han sufrido un accidente de tráfico o han perdido un familiar, y hay una victimización secundaria”, asegura Yolanda Domenech, directora de P(A)T.

La guía, que ha tenido el apoyo del Servicio Catalán de Tráfico, se ha elaborado a partir de las aportaciones de un grupo de trabajo con víctimas, agentes y profesionales diversos que intervienen en los procesos juridicolegales a raíz de un siniestro de tráfico, y también con psicólogos especializados en luto y trauma, así como sociólogos y filósofos. La publicación ha sido coordinada por el doctor Francesc Torralba, catedrático de la Universidad Ramon Llull, que destaca principalmente los puntos siguientes:

  • “La víctima debe ser escuchada y tiene que poder participar activamente en el proceso desde el momento cero”, que es el accidente. Debe haber un acompañamiento psicológico y emocional siempre.
  • En los procesos judiciales se utilizan lenguajes muy diferentes: la víctima hace un relato autobiográfico muy intenso emocionalmente y la parte jurídica es técnica y precisa. Hay que adaptar y simplificar el lenguaje jurídico, que a menudo dificulta la comprensión por parte de la víctima. “Es necesaria una pedagogía y didáctica lingüística que permita la comprensión a las víctimas y que no haya una situación de desequilibrio.”
  • En las instituciones judiciales se debe evitar la revictimización o victimización secundaria. “El proceso de luto tiene su temporalidad, y revivir la situación en los procesos judiciales activa de nuevo emociones de dolor y hace mucho daño. Hay que agilizarlos para ayudar a cerrar heridas.”
  • A lo largo de todo el proceso judicial debe haber un referente único, dado que “el cambio de jueces en un mismo proceso acentúa los problemas de comunicación”.
  • Por un lado está la reparación de la víctima y por el otro dictar sentencia en la Justicia. La Justicia no puede satisfacer las expectativas de la víctima porque nunca podrá reparar la pérdida de un ser querido, y las instituciones judiciales no harán desaparecer el dolor aunque la sentencia sea justa. Por eso hace falta acompañar a las víctimas psicológicamente y emocionalmente. “La víctima no siempre tiene razón, pero siempre tendría que ser escuchada desde la empatía y la sensibilidad a la justicia.”
  • La guía apunta como un camino a seguir la justicia restaurativa entre el victimario y la víctima o sus familiares. “En algunas víctimas, esta mediación ha tenido un efecto sanador cuando el victimario ha expresado arrepentimiento y ha solicitado el perdón.”

Durante la presentación de la guía en el Colegio de Periodistas de Cataluña intervinieron varias personalidades vinculadas al mundo de la seguridad vial. Recogemos las frases más destacadas:

“Hay que tener en cuenta que la presunción de inocencia existe en paralelo a la presunción de la victimización. Actualmente, en la mayoría de procesos no se te considera víctima si no se considera culpable al perpetuador, y tenemos que dejar de asociar justicia a encontrar un culpable. Las víctimas deben ser protegidas de la victimización secundaria o la revictimización”, Aleksandra Ivankovic, directora adjunta de VICTIM SUPPORT EUROPE

“Es una guía para ayudar a las personas que llegan a las instituciones judiciales y no encuentran la humanidad y proximidad que necesitarían. Es muy importante la empatía y atender las emociones en el proceso judicial, y creo que se tienen que potenciar la mediación y la justicia restaurativa. Ahora es necesario que esta guía se practique, no solo que se lea”, Jordi Jané, profesor de Derecho Constitucional y de la Unión Europea en la Escuela Judicial

“Las sentencias nunca compensarán a las víctimas, pero los jueces no pueden infligir más dolor a las víctimas. Hay que fomentar la mediación porque puede ser un mecanismo para atenuar el dolor”, Isabel López Riera, fiscal delegada de Seguridad Vial de Cataluña

“En lugar de empatía, diría que hace falta una proximidad óptima hacia las víctimas en los procesos judiciales; es la proximidad justa para no perder la objetividad. Además, hay que poner a las víctimas en el centro en los procesos de rehabilitación de los centros penitenciarios”, Nicolás Barnes Méndez, psicólogo de la Unidad de Programas de Intervención Especializada de la Dirección General de Asuntos Penitenciarios de Medidas Penales, Reinserción y Atención a la Víctima del Departamento de Justicia

“Es necesario un acompañamiento desde el minuto cero a las víctimas de violencia vial, los juzgados son demasiados fríos. Los procesos judiciales están orientados al victimario, hay que poner esfuerzos en las víctimas y hay que involucrar a todos los operadores. Hay que conseguir una justicia más amable, empática, que disponga un trato más humano y sensible”, Maria Hilari, decana del Colegio de Abogados de Figueres y representante del Consejo de Ilustres Colegios de Abogados de Cataluña

“El lenguaje jurídico debe ser comprensible y accesible para las personas que están de luto personal. Hay que incorporar la accesibilidad comunicativa en el lenguaje de la Justicia, porque eso también implica una atención más ética a las víctimas. La Administración de justicia destaca por su crudeza y debe acompañar de una forma distinta a las víctimas de tráfico, tal como se pide a la guía”, Ramon Lamiel, director del Servicio Catalán de Tráfico

(Buen) fin de semana

La jornada del viernes finaliza y un grito de euforia resuena por todos los rincones: ¡buen fin de semana! Es el momento de aparcar las obligaciones y cambiar de aires, llega el tiempo de ocio y de descanso. Desgraciadamente, para algunas personas, el fin de semana supondrá más bien una experiencia amarga o, incluso, trágica.

Las estadísticas así lo certifican: desde hace años, los accidentes mortales en las carreteras catalanas se reparten aproximadamente al 50% entre los días laborables y los fines de semana, con la diferencia de que en fin de semana se concentran en dos días y medio. En lo que llevamos de año, 75 de las 149 personas muertas en accidente de tráfico han perdido la vida entre la tarde del viernes y el domingo, o en festivo. Los domingos, además, son el día más funesto de la semana, con 26 muertos este año. Actualmente, la probabilidad de muerte por tipo de día en un siniestro de tráfico la encabeza el domingo, con un 29%.

La siniestralidad del fin de semana

¿Qué pasa, entonces, los fines de semana? Entre el mediodía del viernes y la noche del domingo se producen en el territorio un amplio abanico de desplazamientos por carretera, de trayecto corto y de trayecto largo, de ida y de vuelta, por ocio diurno y nocturno…, desplazamientos, en definitiva, de diversa índole concentrados en poco más de dos días y repartidos por la red viaria principal y secundaria.  Si segmentamos la siniestralidad en las carreteras entre la tarde del viernes y el domingo, se observa un alto porcentaje de choques frontales (alrededor de un 35%), originados frecuentemente por distracciones o maniobras imprudentes. Por otro lado, un 38% de los muertos en fin de semana son motoristas, un porcentaje que también aumenta sensiblemente respecto al resto de días de la semana. En cuanto a la edad de las víctimas mortales, una de cada cuatro víctimas se encuentra en la franja de 45 a 54 años.

Las infracciones del fin de semana

Para analizar el comportamiento de los conductores, tenemos que observar las denuncias que se ponen el fin de semana. El factor común que destaca con claridad por encima del resto de infracciones es el exceso de velocidad. El 55% de las denuncias hechas este año en fin de semana por la División de Tráfico de los Mossos d’Esquadra son por velocidad. El porcentaje no es exclusivo de este 2023: si analizamos los últimos cinco años, se sitúa también alrededor del 50%. Si segmentamos los datos de sanciones por velocidad por día, se observa que los domingos se corre aún más (57% del total de sanciones) que los sábados (52%).

En segundo lugar, a bastante distancia del exceso de velocidad, se encuentran las denuncias respecto a la matriculación o las condiciones técnicas del vehículo, con un 10,5% del total de sanciones puestas por los Mossos d’Esquadra los fines de semana. Y, en tercer lugar, la infracción de una norma de circulación, con un 8% del total de denuncias este año. Conviene destacar que la infracción de una norma o señal de tráfico es el segundo factor concurrente más habitual en los accidentes con víctimas, solo por detrás de las distracciones. Además, si nos fijamos en las sanciones por tipo de día, los domingos aumentan, de nuevo, por encima de los sábados, con un 10% de las denuncias por infracción de una norma respecto al 5% de los sábados.

Por último, el cuarto factor más habitual en las denuncias hechas en fin de semana es el consumo de alcohol y drogas, el cual suma un 6,5% de las denuncias de este año. No obstante, al contrario que otros factores, el alcohol está más presente los sábados (12% del total de sanciones) que los domingos (2,5%), una proporción que se mantiene también estos últimos años. 

En turismo y de mediana edad

¿Quién comete más infracciones los fines de semana? Si analizamos por franjas de edad las denuncias hechas los sábados y domingos, se observa que una cuarta parte de todas las denuncias (el 28%) son  contra conductores de 40 a 49 años. En cambio, la franja de los 20 a los 29 años suma un 11% de las multas. Los infractores más comunes no son los jóvenes, sino más bien los conductores de mediana edad. Si segmentamos las sanciones por tipo de vehículo, el turismo representa el principal infractor, con el 88% del total de denuncias, muy por delante de las motos (6%) o de los camiones (5,5%).

Por lo tanto, si tenemos en cuenta que la gran mayoría de los siniestros viales tienen por causa el factor humano, si se hiciera un ejercicio colectivo de prudencia y responsabilidad y se circulara a menos velocidad, se respetaran las normas y señales de tráfico o no se consumiera alcohol o drogas cuando se tiene que conducir, se reduciría drásticamente la cifra de personas muertas en la carretera hasta que, al final, el fin de semana fuera un verdadero buen fin de semana para todos.

Por una Navidad segura en la carretera

Durante las fiestas de Navidad aumentan los viajes de corta distancia, desplazamientos de ida y vuelta el mismo día para visitar a familiares o amigos y también para realizar las compras navideñas. Son trayectos en los que a menudo se baja la guardia, precisamente por ser viajes cortos y conocidos. Tanto si el viaje es corto como largo, nunca podemos distraernos ni tampoco fiarnos. En el coche cero distracciones, deja el móvil y conduce con seguridad y sin correr. En la carretera, siempre prudencia.

Además, las fiestas navideñas también son sinónimo de reencuentro, alegría y alcohol. Pero si tienes que conducir, es necesario recordar que la mejor tasa es 0%. Al volante, cero alcohol. Siempre existe la opción del transporte público o la figura del conductor alternativo, el que no prueba ni una gota de alcohol.

Disfrutemos todos juntos de una Navidad segura en la carretera. El mejor regalo es que vuelvas.

25 años comprometidos con la seguridad vial

Este año hace 25 años que el Servicio Catalán de Tráfico (SCT) se creó como organismo y asumió las primeras competencias. En este sentido, hemos querido revisar la evolución en este cuarto de siglo de la siniestralidad, la concienciación y las políticas de seguridad vial a través de conversaciones con personas que forman parte del SCT. Todas estas conversaciones están recogidas en este vídeo, que supone una mirada al pasado, al trabajo hecho y a los hitos alcanzados, y también una mirada hacia el futuro, a los retos y a los objetivos para cumplir.

Estas son algunas de las frases más destacadas sobre este camino recorrido, sobre este viaje compartido durante 25 años, con el objetivo principal de reducir la siniestralidad a las carreteras de Cataluña y caminar hacia una paz vial que nos lleve a la Visión Cero en el 2050:

“Teníamos unos 600 muertos el año 2000, anuales, y eso se ha reducido a unos 200 y pico. La reducción ha sido muy grande, hemos ido cumpliendo objetivos y cada año más”, Òscar Llatje, coordinador de Seguridad Vial y Movilidad

“Lo que hacemos es gestionar, regular y ordenar el tráfico, la movilidad que va por esta red vial, y proponemos soluciones para aumentar la seguridad vial, y también aumentar la fluidez”, Jean Peña, responsable de Gestión de Tráfico

“Nosotros decimos que la educación para la movilidad segura es desde los 3 hasta los 103 años. Tenemos 100 años para hacer educación para la movilidad segura. La formación en el permiso por puntos es un modelo de transformación de la persona, de cambiar la manera de pensar, de adquirir unos valores diferentes», Farners de Cruz, jefe del Servicio de Procesos Formativos de Movilidad Segura

“La ley de tráfico establece que todo el importe económico que se deriva de unas infracciones de tráfico se tiene que destinar exclusivamente a una prevención de los accidentes”, Maria Trilla, jefe del Servicio Territorial de Tráfico de Lleida

«El permiso por puntos hizo un cambio radical de chip a la gente, pensó y dijo ostras, puedo perder el carnet de conducir sólo cometiendo infracciones”, Jordi Aguilar, cabo coordinador de Educación para la Movilidad Segura de la ART Metropolitana Norte

Se han puesto en marcha servicios de atención a las víctimas de tráfico pioneros en el Estado y en Europa: el SIAVT y el INVICTOS. «Es un servicio de inclusión social que ofrece apoyo y orientación», Montse Olària, responsable de Gestión y Planificación de Seguridad Vial

«Ahora se están haciendo técnicas de reconocimiento visual que sugieren a nuestros usuarios que es posible que los conductores vayan sin cinturón o que estén hablando por el móvil», Josep Marsellès, responsable del Área de Tecnologías de la Información

Acto conmemorativo 25 años compartiendo viaje

El 18 de octubre pasado se celebró el acto conmemorativo del 25 aniversario del SCT bajo el lema 25 años compartiendo viaje. El acontecimiento, que se hizo en el Convento de los Ángeles de Barcelona, contó con la presencia del presidente de la Generalitat, Pere Aragonès; del conseller de Interior, Joan Ignasi Elena, y del director del Servicio Catalán de Tráfico, Ramon Lamiel.

Durante el acto se proyectó el vídeo publicado en este apunte y se invitó a los asistentes a pedir un deseo de movilidad segura y sostenible de cara a los próximos 25 años.

Al evento asistieron, además de cargos institucionales presentes y pasados, trabajadores y trabajadoras del organismo. En estos vídeos de la celebración se condensan declaraciones de los asistentes:

Acto conmemorativo #SCT25anys: declaraciones institucionales
Acto conmemorativo #SCT25anys: equipo humano 
Acto conmemorativo #SCT25anys: deseos

“Todos los servidores y servidoras públicos que, desde su función, colaboráis en los objetivos del Servicio, todos vosotros sois el alma del Servicio Catalán de Tráfico”, presidente de la Generalitat, Pere Aragonès

¿Alcohol, drogas… y conducción? Piénsatelo dos veces

Un hombre de mediana edad sale a cenar con los amigos y se toma un par de copas. Cuando llega el momento de volver a casa, no se lo piensa dos veces y coge el coche. Lo que no ha meditado suficientemente este hombre es que, si conduce bebido, tiene muchas posibilidades de sufrir o de provocar un accidente. Entonces, ¿por qué no se lo piensa dos veces? Hay diferentes factores que lo pueden explicar. El alcohol es una droga socialmente normalizada, asociada a momentos de placer y diversión; cuesta ‘renunciar’ a él cuando hay que conducir. El alcohol provoca sensación de euforia y de falso control. Si, además, este hombre ha combinado otras veces alcohol y conducción y (afortunadamente) no ha sufrido ningún accidente todavía, circulará convencido de que las estadísticas de accidentes no van con él.

¿Y qué nos dicen las estadísticas? Pues en 2022, cuatro de cada diez conductores o peatones muertos (un 39%) habían consumido alcohol, drogas o psicofármacos, según datos del Instituto de Medicina Legal y Ciencias Forenses de Cataluña (IMLCFC). Además, el alcohol y las drogas representaron el 6,1% del total de los factores concurrentes en siniestros con víctimas en las carreteras (aproximadamente unos 1.100 accidentes). Por otro lado, el año pasado Mossos d’Esquadra y policías locales detectaron 11.702 conductores con alcoholemias penales (superiores a 0,6 mg/l), un 52,3% más que en 2019.

Consumo en conductores muertos

Si desglosamos el 39% de conductores muertos con presencia de alcohol, drogas o psicofármacos, vemos que el 27,1% habían ingerido alcohol, el 19,7% habían consumido drogas y psicofármacos o que un 15% de muertos habían consumido solo drogas. El consumo es mayoritario entre los conductores hombres, en la franja de edad entre 30 y 49 años y circulando con turismo. Cabe destacar, sin embargo, el caso de los peatones muertos, en el que un 29,3% habían tomado alcohol, drogas o psicofármacos. Además, según datos del IMLCFC, la media de alcohol detectada en sangre en los conductores muertos por accidente de tráfico en 2021 era de 1,67 g/l, una tasa elevada que supondría un delito penal.

En cuanto a las drogas, su consumo se mantiene a lo largo de los últimos años. “La sustancia más detectada es la cocaína, seguida muy de cerca por el cannabis; en el caso de los psicofármacos, las benzodiazepinas y los antidepresivos se han detectado por igual. Conviene destacar que en la mitad de los casos en los que se han detectado benzodiazepinas, se ha encontrado también alcohol, una mezcla explosiva, porque los efectos del consumo de varias sustancias se potencian entre sí y son más peligrosas para la conducción”, afirma la Dra. Geli Gallego, jefa del Servicio del Laboratorio Forense del IMLCFC.

Controles en las carreteras

Si nos fijamos en los resultados de los controles de alcohol y drogas efectuados por los Mossos d’Esquadra a lo largo de 2022, los porcentajes de positivos son muy reveladores. Por tipo de vehículo, los conductores de turismo suman la mayoría de positivos, un 86% en los de alcohol y un 76% en los de drogas. A mucha distancia, en segundo lugar se encuentran los conductores de furgoneta, con un 6% de los positivos en alcohol y un 15% en drogas. Por otro lado, las dos franjas de edad donde predominan los positivos son la de 21-30 años (36% en alcohol y 38% en drogas) y la de 31-40 años (21% en alcohol y 30% en drogas). El notable aumento de las denuncias penales por positivo en alcoholemia o drogas de 2022 respecto a 2019 también se merece un análisis. “Es un crecimiento exponencial y podría estar relacionado con la salida de las restricciones de la pandemia de la COVID-19: fueron muchos meses de restricciones y, una vez finalizadas, notamos este incremento preocupante de tasas más altas, tanto en los controles como en los siniestros en los que actuamos”, reflexiona el sargento Rafa Aguilar, jefe del Área de Investigación de Accidentes de los Mossos d’Esquadra. “A su vez, este aumento en los positivos penales también está relacionado con la formación recibida por todos los agentes en la detección de los signos que denotan la conducción bajo la influencia de sustancias estupefacientes, que ha sido impartida entre los años 2020 y 2021”, añade Aguilar.

Prevención

Desgraciadamente, el consumo de alcohol o drogas asociado a la conducción continúa presente a lo largo de los años. Una herramienta para combatirlo, además de las campañas de concienciación, son los controles preventivos que efectúan los Mossos d’Esquadra. “Con los controles, lo que pretendemos evitar, sencillamente, es que aquel conductor que ha consumido alcohol o drogas no conduzca por nuestra red vial”, explica el sargento Aguilar. “Los controles se hacen por múltiples factores: zonas de ocio, movilidad según la estación del año, cenas de Navidad… pero también planificamos controles en cualquier franja horaria y día de la semana porque la casuística es muy variada y hay que estar siempre prevenidos”, puntualiza el jefe del Área de Investigación de Accidentes.

Al final, no obstante, quien tiene la capacidad para revertir esta situación son los conductores. “Estamos hablando de que uno de cada tres conductores muertos había consumido alcohol, drogas de abuso o psicofármacos antes de sufrir el accidente…. Además, entre todas las sustancias, cabe señalar el alcohol como la principalmente relacionada”, subraya la Dra. Gallego.

Las estadísticas son suficientemente elocuentes. Se puede hacer más, hay que hacer más. Para empezar, si se ha consumido alcohol o drogas y se quiere conducir, pensárselo dos veces.  

 Datos del IMLCFC para Tráfico

El Instituto de Medicina Legal y Ciencias Forenses de Cataluña (IMLCFC) es un órgano técnico adscrito al Departamento de Justicia, Derechos y Memoria. Desde el año 2003, colabora con el SCT en la aportación de los datos toxicológicos de las personas muertas en accidente de tráfico que tienen lugar en Cataluña, durante los 30 días siguientes a los hechos y con los criterios de interpretación del Servicio del Laboratorio Forense. Entre otros, el Servicio de Laboratorio realiza análisis biológicos, de hemogenética, clínicos y de toxicología.

“Todos los problemas en la carretera son siempre culpa de los demás: nos falta autoanálisis”

Entrevista a David Bosch, piloto profesional y director técnico de la Escuela de conducción FAST ParcMotor. Colaborador en los programas de televisión Autoteràpia (TV3) y Vamos sobre ruedas (Movistar)

– ¿Qué define a un buen conductor?

– ¡Nosotros siempre comenzamos las clases teóricas con esta pregunta! Uno de los grandes problemas que tenemos en la conducción no es que la gente no sepa conducir, es que se piensan que sí saben. Ser un buen conductor se basa en dos aspectos: tener técnica y, sobre todo, no correr riesgos. Además, también necesitas ser consciente de hasta dónde sabes, ser capaz de leer el entorno en el que te encuentras (no es lo mismo ir a 50 por una autovía que ir a 50 en una zona escolar) y, finalmente, ser consciente del vehículo que conduces, ya sea un coche, una moto o un patinete eléctrico.

– ¿Ser buen conductor es saber correr?

– ¡No! No, no. Mira, yo hace muchos años era un auténtico peligro. Y no pasa nada por decirlo. Yo empecé a competir a los siete años, pasé a las Fórmulas a los quince; cuando me saqué el carné de conducir ya estaba a un nivel altísimo de competición. Y en aquellos tiempos no tenía nada en la cabeza, pensaba que tener mucha técnica era suficiente, y ahora me doy cuenta de que he tenido mucha suerte de estar todavía aquí… Ser un buen conductor es saber adaptar tu velocidad al entorno y la diferencia entre correr más o correr menos es la diferencia entre tener o no un accidente, o sufrir lesiones más o menos graves, no hay más.

David Bosch nos da consejos para gestionar la agresividad al volante

– ¿Cuáles son los principales errores que detectáis en los cursos de conducción?

– Todos conducimos de forma automática, sin pensar. Pero no todo el mundo sabe mirar a dónde quiere ir; es decir, cuando por ejemplo cruza un peatón, no es lo mismo mirar al peatón que mirar el espacio que hay a su lado, ¿me explico? Nuestra mirada es fundamental. En segundo lugar, detectamos también un miedo extremo a frenar. Los coches de hoy en día ya no son los de antes e incluyen muchas mejoras en la frenada. En los cursos de conducción, hacemos que la gente se haga íntima amiga del freno. El freno no choca, ¡el freno salva vidas! Y, para terminar, la postura: mucha gente no va bien sentada y no coge bien el volante, y esto también es fundamental.

– ¿Y qué nos pasa al volante? ¿Por qué nos transformamos?

– Yo antes me enfadaba mucho en el coche, mucho. Hasta que llegué a un punto en el que elegí no enfadarme. El problema no es el coche, es mucho más profundo: todo el mundo tiene una vida fuera del coche, con miedos, frustraciones…, y allá donde vayas, eso va contigo. Y si vas al fútbol, eso va contigo también, y si el árbitro no pita esa falta clarísima, todo eso que llevas sale y explota, ¿verdad? Pues cuando te subes al coche, todo eso va contigo también. Y cuando pasa cualquier cosa en la carretera, hacemos ¡patapum! Y explotamos. Y siempre ponemos el foco en los demás. Lo que tenemos que hacer es girarlo y enfocar hacia nosotros mismos, y cuando hemos tenido un mal día, ser conscientes de ello y no trasladar aquella ira o aquel mal humor a la conducción. Porque, ¿qué hay peor que un conductor emocionalmente desequilibrado? ¡Dos conductores emocionalmente desequilibrados! (risas) Por lo tanto, cuando vas conduciendo y pasa algo, aquello, por sí mismo, no tiene el poder de hacerte enfadar, el poder de enfadarte es tuyo. Es tu elección.

La regla de los 3 segundos para mantener una óptima distancia de seguridad

– ¿Qué recomiendas para evitar que el móvil sea una distracción al volante?

– Tú ahora imagínate que vas conduciendo y el de atrás te hace una bromita y te tapa los ojos con las manos durante tres o cuatro segundos. ¿Qué haces? Te lo cargas, ¿no? (risas). Pues es exactamente lo mismo que bajar la mirada al móvil: tus ojos ya no están en la carretera. Hoy en día, los vehículos modernos ya incorporan tecnologías que evitan tener que manipular el móvil. De todas formas, no hay nada más efectivo que guardar el móvil en la chaqueta y esta, en el maletero. El problema de las distracciones es muy grave. Y ya no me refiero obviamente a coger el teléfono; una conversación por el altavoz del coche también es una distracción, porque cuando tú coges una llamada de trabajo en el coche, tú en aquel momento no estás en la carretera, estás en el despacho.

Las distracciones se combaten con concentración. A mis alumnos siempre les hago recordar cómo conducían cuando tenían seis meses de carné: con los ojos como platos, atentos a todo lo que tenían frente al parabrisas, ¿no? Y entonces les pregunto: pues ¿os imagináis cómo sería recuperar aquella concentración con la técnica que tenéis ahora?

– ¿Qué les dirías a los conductores que se impacientan cuando no pueden avanzar enseguida a un ciclista?

– No hay que perder nunca de vista que el ciclista es mucho más vulnerable. Mucho más. Si un conductor, enfadado e impaciente, visualizara el mal que le puede hacer al ciclista, no tomaría ninguna decisión imprudente. Y aún más, si fuera consciente de que las consecuencias del accidente no serían solo para el ciclista, sino también para él mismo, todavía menos. Antes de provocar una tragedia, hay que contar hasta diez y pensar en todas las consecuencias que tendría aquella maniobra imprudente.

La importancia de circular por la derecha

– Turismos versus camiones, motoristas versus turismos, peatones versus ciclistas… ¿Falta más respeto y empatía en la carretera?

– Totalmente. Se hacen dos equipos, y cuanta más guerra, menos soluciones. No son ciclistas, coches o peatones, son personas. Falta psicología, falta empatía, y sobre todo lo que comentábamos antes del foco, que todos mis problemas son siempre culpa de los demás: falta autoanálisis. Si te fijas, la gente está totalmente de acuerdo con las campañas y los mensajes de seguridad vial, ¡y tanto! Pero nadie se lo hace suyo, y este es el problema. ¡Que no están hablando de los demás, que están hablando de ti! Todo el mundo cree que quien tiene que aprender es el otro.

– ¿Cómo se puede superar la amaxofobia, el miedo a conducir?

– Yo pienso que hoy en día el tratamiento para superar el miedo a conducir queda cojo, porque se está enfocando solamente desde el ámbito psicológico, que obviamente es muy importante, pero hay que trabajar también el aspecto técnico. Es vital que aquella persona se sienta cómoda en el vehículo y tienes que darle herramientas para que su zona de confort sea el coche. Tenemos que llegar a ese punto en el que vea que tiene el control del vehículo, y si tiene el control, ya no hay lugar para el miedo. Yo he tratado muchos casos, algunos muy duros, y cuando ves que vuelven a conducir me emociono mucho y me produce una satisfacción inmensa.

Tráfico pone en marcha dos campañas para prevenir situaciones de riesgo y para concienciar de la fragilidad de los ciclistas

El Servicio Catalán de Tráfico (SCT) ha puesto en marcha dos campañas más de concienciación vial: una orientada a las múltiples situaciones de riesgo que a menudo corremos cuando circulamos (y que no percibimos como peligrosas) y la otra, más centrada en tomar conciencia de la fragilidad de los ciclistas en la carretera. El objetivo final de las dos campañas es la prevención de los accidentes de tráfico y la mejora de la siniestralidad en las carreteras catalanas. Sin embargo, ambas ponen el foco en colectivos diferentes y adoptan también diferentes soluciones creativas para transmitir el mensaje de forma efectiva.

Situaciones de riesgo cotidianas

Poner música en el coche, distraerse con los niños, responder a un mensaje en el móvil, comprobar en el bolso que has cogido las llaves de casa, llevarte el trabajo al coche… Con la campaña ‘No te la fotis’, el SCT pone de relieve de forma distendida situaciones cotidianas como estas que conllevan un grave riesgo para la seguridad vial. La finalidad de la campaña no es otra que hacer reflexionar, desde el testimonio y la experiencia vivida, sobre aquellas situaciones y comportamientos no percibidos como potencialmente peligrosos que adoptamos de forma habitual en la conducción y que pueden dar lugar a un desenlace trágico.

Para esta acción comunicativa, el SCT ha optado por el testimonio de personas reales que, entrevistadas de forma amena y distendida por la periodista y comunicadora Elisenda Carod, explican los contratiempos y distracciones que se encuentran en su día a día al volante. ‘No te la fotis’, por tanto, busca incitar a todo el mundo (conductores y acompañantes) a la reflexión y a una toma de conciencia real de que cualquier distracción o imprudencia puede comportar graves consecuencias. La campaña se difundirá en prensa impresa y digital, televisión, cine y redes sociales.


La fragilidad de los ciclistas

Por otro lado, con el objetivo de tomar conciencia de la vulnerabilidad de los ciclistas en la carretera, Trànsit pone en marcha también la campaña ‘En la carretera, más respeto, menos accidentes’, una acción comunicativa que recuerda a todos los usuarios la fragilidad de los ciclistas y que apela al sentido de la responsabilidad y a la consideración del resto de conductores, ya que un accidente afecta a todos los implicados.

La idea central de la campaña gira en torno a la comparación de las dimensiones y capacidades de la bicicleta con el resto de vehículos: si comparamos el peso, la velocidad, el número de ruedas o la amplitud del chasis, las bicicletas siempre salen perdiendo. De esta forma, la idea central del spot explota de forma muy visual esta desigualdad manifiesta entre las bicicletas y el resto de vehículos y, al mismo tiempo, ejemplifica que en un accidente las consecuencias para el ciclista pueden ser mucho más graves. La campaña se difundirá en prensa impresa y digital y en las redes sociales.

Este año, 7 ciclistas han perdido la vida en las carreteras catalanas (3 más que el año pasado) y otros 51 han resultado heridos de gravedad. Desde 2010, han muerto 88 personas de este colectivo. La prevención de la siniestralidad de los ciclistas se hace cada vez más necesaria, ya que en los últimos años la bicicleta ha incrementado su popularidad como medio de desplazamiento en zonas urbanas y en la movilidad de ocio en zona interurbana.