“La principal causa de accidentalidad es el factor humano, sobre todo en los atropellos”.

El objetivo primordial del Servicio Catalán de Tráfico (SCT) es reducir la siniestralidad, en las carreteras pero también en las vías urbanas. En la mejora de la seguridad vial de nuestros pueblos y ciudades la labor de las policías locales resulta indispensable. Hemos acompañado a una de estas policías durante un control de la campaña de protección de peatones coordinada por el SCT y hemos aprovechado para conocer más a fondo todas las actuaciones de este agente clave en la reducción de la accidentalidad y la prevención de las conductas de riesgo.


Las nueve y media de la mañana. Un agente de tráfico de la Policía Local de Vilafranca detecta un vehículo estacionado sobre la acera, obstaculizando el paso de peatones. Baja de la moto y le impone la correspondiente sanción. A lo largo de una semana, en el marco de la campaña de protección de peatones coordinada por el Servei Català de Trànsit (SCT) que ha tenido lugar este mes de febrero se denunciaron, en total, 46 infracciones. Todas las policías locales de Catalunya que se sumaron a la campaña interpusieron cerca de 2000 denuncias. Ésta es una de la veintena de campañas preventivas que cada año coordina el SCT con los Mossos d’Esquadra y las diferentes policías locales con el objetivo de poner especial énfasis en diversos aspectos relacionados directamente con la seguridad vial y, de esta manera, reducir la siniestralidad.

“Somos uno más en la lucha por la seguridad vial y por eso nos adherimos a todas las campañas que coordina el Servicio Catalán de Tráfico”, nos explica el inspector Albert Romero, jefe de Policía Local de Vilafranca del Penedès, y nos detalla qué se busca con esta campaña en concreto: “muchos somos conductores de vehículos, pero todos somos peatones, y es importante la protección de este colectivo vulnerable, una de las piezas más débiles del espacio viario. Por eso nos centramos en controlar todas aquellas acciones antirreglamentarias que generen un riesgo, especialmente del resto de vehículos hacia los peatones”.

Entre las infracciones que más detectan son el estacionamiento sobre la acera, el no respeto de la preferencia de los transeúntes en un cruce o semáforo, así como comportamientos indebidos de vehículos de movilidad personal (VMP) o bicicletas en zonas peatonales. “Pero también alertamos a los peatones de acciones no seguras que puedan hacer ellos mismos”, añade. En este sentido, el sargento David Muñoz, responsable de tráfico de la Policía Local de Vilafranca, advierte: “la principal causa de accidentalidad es el factor humano, sobre todo en los atropellos. La gente, sobre todo los jóvenes, van distraídos con el móvil, tanto conduciendo como caminando”.

 
Prevención y reducción de la accidentalidad

Aparte de participar en estas campañas coordinadas, la Policía Local también lleva a cabo otras actuaciones destinadas a garantizar la seguridad vial en el municipio ya que, como señala Muñoz, “la competencia de tráfico en casco urbano es exclusivamente nuestra”. Y es que, en aquellos municipios como Vilafranca en los que hay Policía local, éstas se convierten en un actor clave en la seguridad vial de nuestras calles: llevan a cabo funciones de tipo informativo, educativas o de sensibilización vial, acciones preventivas y también actuaciones correctoras de la indisciplina vial.

“En Vilafranca, todos los agentes realizan tareas de seguridad vial de manera genérica, ya sea en protección de entornos escolares, asistencia en accidentes o haciendo controles de disciplina vial pero, además, tenemos una unidad especializada de tráfico y transporte”, detalla el sargento Muñoz. Actualmente esta unidad está integrada por dos agentes, pero está previsto que se amplíe con otros tres efectivos.  

Los agentes de tráfico se desplazan en motocicleta y están destinados exclusivamente a la gestión y control de lo que ocurre en la red viaria del municipio. Además, existe un agente que hace de monitor de educación para la movilidad segura a los alumnos de los diferentes centros escolares. “Procuramos trabajar todo lo que podemos el campo de la prevención para no llegar al accidente y una de las claves es la formación vial”, destaca el responsable de tráfico del cuerpo policial.

 
La prevención pero también el control de la indisciplina vial son básicos para reducir los riesgos asociados y reducir la accidentalidad. “Cuando detectamos problemáticas hacemos un diagnóstico de cuál es y a partir de ahí planteamos unas medidas para reducir la accidentalidad y las infracciones. Luego monitoreamos todas las tareas para ver si nos acercamos a los objetivos y si resolvemos las problemáticas”, detalla Muñoz. Entre otros, destaca el papel de los dos radares pedagógicos que ubican en puntos donde detectan que existe un exceso de velocidad. “Son muy disuasorios”, asegura.

 
También nos explica que en la gestión de la seguridad vial del municipio se tiene en cuenta el Plan Local de Seguridad Vial, elaborado junto con el SCT, así como el plan de movilidad municipal. En cuánto a la movilidad, desde la Policía Local se planifican las restricciones de circulación cuando hay eventos culturales o deportivos, pero también se realizan propuestas de mejora de ordenación y señalización del tráfico para incidir en la seguridad vial.

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