Ramon Lamiel, nuevo director del Servicio Catalán de Tráfico

Ramon Lamiel Villaró, nacido en Campdevànol el 1964, es licenciado en Biología, posee una diplomatura de Ingeniería del Medio Ambiente y formación posterior en Función Gerencial de las Administraciones Públicas, así como un Máster de Dirección Financiera y Control de Gestión, entre otros estudios.

A lo largo de su carrera profesional, ha ocupado diferentes cargos directivos y gerenciales en el Ayuntamiento de Barcelona. En los últimos 8 años ha sido gerente del Instituto Municipal de Personas con Discapacidad del consistorio barcelonés. Además, Lamiel también es miembro del Consejo de Accesibilidad de Cataluña y del Consejo Social del Instituto Guttmann.

Su bagaje profesional, basado en la transversalidad, la innovación en los servicios públicos y una especial sensibilización hacia los colectivos más vulnerables, ha girado en torno a la movilidad urbana sostenible, la accesibilidad en el transporte para las personas con movilidad reducida o los proyectos para lograr para los peatones un modelo de movilidad segura y sostenible. En su etapa en el Ayuntamiento de Barcelona, destaca su participación en proyectos como la Red Básica y el Mapa de la Bicicleta de Barcelona o el diseño y puesta en marcha del Bicing.

Un nuevo reto

Ramon Lamiel vive el reto de estar al frente del Servicio Catalán de Tráfico con ilusión y con determinación: “Tengo la oportunidad de servir a la ciudadanía desde otro ámbito social, con el objetivo de preservar la vida de las personas y evitar la siniestralidad. Tenemos que trabajar por una movilidad más segura y sostenible, porque es uno de los deberes de futuro más inmediatos”.

En su plan de trabajo más inminente, el nuevo director del SCT destaca la importancia del próximo Plan de seguridad vial, “la hoja de ruta que inspirará la actuación del Servicio Catalán de Tráfico”, subraya. “Es necesario un claro compromiso con la reducción del 50% de las víctimas mortales en el 2030 y la Visión de Cero víctimas mortales en el 2050, y por eso necesitamos reducirlas en un 15% estos próximos dos años”, afirma Lamiel. “Tenemos que convertir el SCT en la autoridad de la movilidad segura y sostenible; a nivel ambiental, hacer del Centro de Información Viaria de Cataluña (CIVICAT) un referente en información e intervención en el territorio; en el ámbito local, establecer nuevas colaboraciones con los entes locales para pacificar el entorno urbano y reducir las emisiones, y a nivel social, una especial atención a los colectivos más vulnerables y a las víctimas y sus familias, con más apoyo a su autonomía personal”, remarca el director.

Motoristas, ciclistas, peatones

Respecto a los colectivos vulnerables, Ramon Lamiel se muestra preocupado por el hecho de que este 2021 la mitad de las personas que han perdido la vida en la carretera pertenecen a este colectivo.  En cuanto a los motoristas, el jefe del SCT indica que ya se han tomado medidas inmediatas para reducir su siniestralidad, como el aumento de controles en las carreteras, la realización de más sesiones formativas del programa Formación 3.0 para fomentar la conducción segura y el lanzamiento este verano de una campaña comunicativa de concienciación dirigida a los motoristas. “Y tenemos también en marcha la prueba piloto de señalización de curvas peligrosas en la carretera del pantano de Foix, diseñada para mejorar la seguridad de los motoristas y que, una vez evaluada, se podría extender al resto del territorio”, recuerda.

En cuanto a la movilidad de los ciclistas, Lamiel subraya que los carriles segregados y las redes urbanas protegidas han demostrado que son seguros y que permiten el incremento de este sistema de transporte sostenible: “Extender la experiencia urbana al ámbito interurbano y disponer de zonas seguras para la práctica del ciclismo son dos retos capitales para estos próximos años”, añade el titular de Tráfico.

En el ámbito de los peatones, el director afirma que “hay que promover que el itinerario accesible de este colectivo sea el elemento estructurante del espacio vial, así como el elemento vertebrador de las zonas 30, de las áreas pacificadas o de los nuevos modelos urbanos, como por ejemplo las supermanzanas”.

Frenar la velocidad y las distracciones

Desde la dirección del Servicio Catalán de Tráfico, Ramon Lamiel también quiere incidir en dos aspectos que determinan buena parte de la siniestralidad en las carreteras: el exceso de velocidad y las distracciones. “Hay que analizar con profundidad los datos que tenemos, pero me gustaría repensar cuestiones como el control de la velocidad, como factor de reducción de la siniestralidad, y la incorporación de la tecnología para luchar contra las distracciones, muchas de ellas motivadas por la manipulación del móvil”, explica.

Con espíritu de trabajo, visión transversal y amplia experiencia en el ámbito de la movilidad, Ramon Lamiel afronta un nuevo periodo al frente del SCT con el principal reto de preservar al máximo la vida en las carreteras catalanas y reducir la siniestralidad.

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