Formación para influir positivamente: un compromiso con la movilidad más segura

Alrededor de sesenta profesionales implicados en la educación para la movilidad segura —instructores de seguridad vial de las comisarías locales y de los Mossos d’Esquadra, miembros de ADEVIC y personal del Servicio Catalán de Tráfico— participaron el pasado martes 2 de diciembre en una sesión formativa dedicada a gestionar la influencia positiva en la movilidad segura. Esta jornada, que forma parte del programa de formación que organiza periódicamente el Servicio Catalán de Tráfico para actualizar conocimientos y otros contenidos, tiene como principal objetivo reforzar la labor educativa que realizan los instructores de seguridad vial para una amplia variedad de destinatarios y entornos, y proporcionar recursos para organizar actividades de aprendizaje que puedan provocar cambios reales en el comportamiento vial.

La jornada se estructuró en varios bloques prácticos que permitieron a los participantes experimentar y reflexionar sobre los mecanismos de influencia y comunicación en el ámbito de la movilidad segura. En la primera actividad, los asistentes tuvieron que establecer sinergias y crear un partido político ficticio. El objetivo era diseñar una propuesta con acciones concretas para promover la movilidad segura y sostenible, que luego debían presentar a través de una campaña electoral y un mitin. La segunda parte de la sesión se centró en actividades de debate y de toma de decisiones, en las que los participantes exploraron cómo podían influir en los pensamientos de los demás. Por último, en pequeños grupos, diseñaron actividades concretas de gestión de la influencia positiva que se pudieran llevar a cabo en las aulas.

El director de FormAcció y uno de los formadores de la jornada, el educador Francesc Esteban, explica que «jornadas como esta ayudan a los instructores de seguridad vial a tomar conciencia, debatir estrategias y ver cómo pueden influir en diferentes públicos para lograr una movilidad más segura».

Según el director del Servicio Catalán de Tráfico, Ramon Lamiel, «los métodos de formación basados en actividades dinámicas son fundamentales para involucrar a los conductores y peatones en las diferentes fases de aprendizaje». En este sentido, el método es tan importante como el contenido, ya que las metodologías utilizadas facilitan la atención y la participación, y permiten que los mensajes se asimilen de forma significativa. «Nuestros patrones de comportamiento provienen de nuestro entorno, nuestras experiencias y el bagaje educativo que acumulamos», añade Lamiel.

Para lograrlo, se utilizan actividades prácticas que permiten acercar los conceptos de movilidad a estudiantes de diferentes grupos de edad, no solo desde un punto de vista informativo, sino también emocional, experiencial y social. Esto incluye juegos de rol sobre situaciones cotidianas, simulaciones de toma de decisiones, actividades que implican la observación e imitación de buenos modelos a seguir y ejercicios que fomentan el pensamiento crítico frente a la presión de los compañeros.

Por otro lado, Salvador Zoroa, presidente de la Asociación para el Desarrollo de la Educación Vial en Cataluña (ADEVIC), señala que los alumnos de educación infantil y primaria son el grupo de edad con el que se inicia el trabajo sobre seguridad vial; posteriormente, los contenidos y la dinámica se adaptan a los diferentes grupos de edad. Cuando esta influencia se gestiona de forma consciente, amena y educativa desde una edad temprana, contribuye a que los niños y jóvenes adopten voluntariamente hábitos seguros y los integren como parte natural de su vida cotidiana como peatones, ciclistas o futuros conductores. En este sentido, Esteban señala que estas dinámicas, cuando se aplican en escuelas y colegios, hacen que «cuanto más se divierten los participantes, más les ayuda a experimentar e incluso a cambiar sus hábitos».

La influencia positiva en la movilidad segura que deben ejercer las fuerzas de seguridad y los educadores es un factor clave en las distintas etapas de aprendizaje de la población. Su papel como modelos a seguir, tanto en lo que explican como en el comportamiento que muestran, tiene el poder de reforzar o transformar las prácticas de seguridad vial. En este sentido, Farners de Cruz, responsable del Servicio de Procesos de Formación en Movilidad Segura del Servicio Catalán de Tráfico, señala que «son los principales promotores de la movilidad segura porque están formados para llevar la educación vial a las escuelas, los institutos, los centros de trabajo y las personas mayores».

Jordi Aguilar, cabo de los Mossos y coordinador de Educación para la Movilidad Segura de la División de Tráfico, concluye que estas sesiones sirven para «compartir la experiencia cotidiana, la de otros compañeros, y aprender herramientas pedagógicas que ayuden a influir de forma positiva». Así, el encuentro se consolida como un espacio imprescindible para establecer contactos, compartir conocimientos y avanzar hacia una movilidad más segura, responsable y compartida para todos los ciudadanos.

La lucha contra el exceso de velocidad gana altura

En el apunte de este mes de septiembre del blog Infotrànsit, publicamos un monográfico que destaca la ampliación en un segundo helicóptero del sistema pionero de cinemómetro aerotransportado. Después de haberlo incorporado en el Falcó T-07, el Servei Català de Trànsit (SCT) ya está trabajando para equipar también con este sistema el helicóptero Arpella T-04.

Esta medida pionera se enmarca en la estrategia para combatir una de las principales causas de siniestralidad grave y mortal en las carreteras catalanas: los excesos de velocidad. La implantación de este sistema busca reforzar la capacidad de inspección y vigilancia en tramos especialmente críticos donde el cumplimiento del límite de velocidad es esencial para preservar la seguridad viaria.

El control de la velocidad desde el aire: un recurso para salvar vidas

Los límites de velocidad tienen una función esencial: evitar que el conductor o conductora pierda el control del vehículo y ponga en riesgo su vida y la de los otros. A pesar de la presencia de más de 550 cámaras fijas en puntos clave repartidos por todo el territorio, hay zonas que quedan fuera de su alcance. Es en este contexto en el que los medios aéreos -dos helicópteros (Arpella T-04 y Falcó T-07) y un avión bimotor (T-81) – juegan un papel clave.

Estos medios permiten una supervisión rápida, dinámica, versátil y amplia, y contribuyen de manera decisiva en la detección de infracciones graves y la mejora de la gestión del tráfico en situaciones complejas y singulares.

Las cuatro funciones esenciales de los medios aéreos del SCT

Todos los medios aéreos del SCT llevan incorporado un sistema de captación, grabación y transmisión de imágenes en tiempo real en el centro de control CIVICAT. El Servei Català de Trànsit utiliza su unidad de medios aéreos para cubrir cuatro grandes necesidades operativas:

1. Vuelos de información viaria

Estos vuelos se llevan a cabo en horas punta, dispositivos especiales y acontecimientos extraordinarios. El objetivo es obtener una visión directa y actualizada del estado del tráfico para coordinarlo con el CIVICAT y publicar al momento los datos en la página web de incidencias.

2. Vuelos de inspección y vigilancia

Con la policía de tráfico (Mossos de Esquadra)

En estos vuelos, la presencia policial permite detectar infracciones como, por ejemplo, no respetar señales, adelantos peligrosos, conducciones temerarias, uso indebido de dispositivos móviles o vulneración de la distancia de seguridad con ciclistas, entre otros.

Con cinemómetro aerotransportado
Son los vuelos especializados en la detección de excesos de velocidad mediante un sistema de última generación ya operativo desde junio de 2024. Esta tecnología – instalada inicialmente en el helicóptero Falcó T-07 y próximamente también en el Arpella T-04 – funciona por triangulación satelitaria GNSS sobre cartografía digital de alta precisión (MDT02) con un margen de error inferior al 5%.

Su gran ventaja: es indetectable. No emite señales, es inmune a los inhibidores y a los detectores de radares. Esto permite identificar conductas de alto riesgo en cualquier momento del año, incluidos días de lluvia o de baja intensidad de tráfico, siempre que la visibilidad lo permita y el vuelo cumpla con todos los requisitos de seguridad.

¿Cómo funciona este sistema?

Cuando alguien de la tripulación detecta que un vehículo podría superar el límite de velocidad, lo comunica al operador de cámara, que hace el seguimiento en directo con la ayuda de una palanca de control (joystick). Automáticamente, el sistema calcula la velocidad media del vehículo en un tramo determinado. Además, el dispositivo detecta automáticamente y en el momento de qué carretera se trata, cuál es el punto kilométrico y el sentido de la marcha.

3. Vuelos de inspección viaria

Son esenciales para comprobar el estado de las carreteras, especialmente en tramos con obras o elevada siniestralidad. En estos casos, se utilizan los tres medios aéreos para revisar elementos como la señalización provisional, el estado de las marcas viarias, la visibilidad de las limitaciones de velocidad y otras condiciones que pueden poner en riesgo la seguridad.

Se hacen fotografías y vídeos que se comparten con los titulares de las vías en caso de detectar anomalías o deficiencias. Estos vuelos se realizan, en cualquier día y hora en función de los requerimientos de urgencia para garantizar una visión clara, precisa y completa del estado de las carreteras.

4. Vuelos de seguimiento de dispositivos de medidas especiales

Durante operaciones especiales como Semana Santa, puentes, pruebas o acontecimientos deportivos de gran formato (F1, MotoGP, Vuelta Ciclista), los vuelos ayudan a implementar y gestionar medidas de circulación extraordinarias.

Los medios aéreos se reparten el territorio (por ejemplo, norte y sur de la AP-7 o la zona del Pirineo) para cubrir simultáneamente los puntos con más riesgo de congestión o incidencia. Esta coordinación es fundamental para mantener la fluidez y garantizar la seguridad en entornos de movilidad compleja y altamente variable.

Hacia un control más eficiente y proactivo

La ampliación del sistema de cinemómetro aerotransportado supone un paso adelante en la transformación de la gestión y la vigilancia del tráfico en Cataluña porque permite llegar a cualquier tramo de la extensa red viaria de carreteras. Esta tecnología no pretende sustituir los sistemas terrestres sino complementarlos y actuar de manera estratégica.

Su capacidad para detectar conductas de riesgo desde el aire, de manera indetectable y precisa, es un instrumento que refuerza la lucha contra el exceso de velocidad – una de las principales causas de accidentes graves – y, por lo tanto, contribuye directamente a salvar vidas.

Con la incorporación del helicóptero Arpella T-04 al sistema, el Servei Català de Trànsit consolidará su liderazgo en la innovación aplicada a la seguridad viaria y dará un paso adelante hacia una movilidad más segura e inteligente.

“Si ahora educamos bien a los niños, tendremos adultos más conscientes mañana”

Antonio Rubiales Garcia es monitor de educación vial. Hace más de una década que, con su experiencia, constata que si educamos bien a los niños y adquieren buenos hábitos, serán adultos más conscientes a la hora de compartir el espacio público y practicar una movilidad segura. Como monitor de la policía local de Mollet del Vallès destaca que los resultados llegan cuando existe una implicación y una concienciación compartida. Es necesario seguir trabajando y sumando esfuerzos de todas las partes implicadas. Precisamente hablamos con él de la educación vial de los niños y niñas y de su importancia a la hora de transmitir valores y buenas prácticas en movilidad segura.

Foto: Policía Municipal de Mollet del Vallès

¿Qué formación has recibido para ser monitor de educación vial? He completado los cursos de nivel I y II del ISPC del Servicio Catalán de Tráfico, clave para mi especialización en movilidad segura. La experiencia como profesor de autoescuela y la participación en jornadas y congresos me ha permitido complementar y ampliar esta formación.

¿Cómo se organizan las sesiones con los centros educativos en los que has ejercido? ¿A demanda de la escuela o se ofrece desde el Ayuntamiento? ¿A qué colectivos y grupos de edad se dirige? Trabajamos desde el Ayuntamiento y con el Instituto Municipal de Educación, ofreciendo nuestra programación a escuelas, institutos, entidades y colectivos del municipio, adaptándonos a sus necesidades. Desde infantil, primaria, secundaria, educación especial y colectivos vulnerables.

¿Cuáles son los principales retos a la hora de realizar educación vial con niños? Conseguir que tomen conciencia de los riesgos reales en situaciones cotidianas, sin generar miedo, es todo un reto. No es suficiente con explicar, hay que tener en cuenta las emociones, educar en la percepción del riesgo y entender los límites de la atención. Cada edad entiende el mundo a su manera, lo que nos obliga a adaptarnos constantemente.

¿Qué hábitos y actitudes nos hacen mejores usuarios del espacio público? Respetar a los demás, escuchar, mirar antes de cruzar, saber esperar. Son hábitos sencillos pero marcan una gran diferencia a la hora de moverse con seguridad y convivencia.

¿Qué metodología se emplea durante la formación y qué recursos o materiales se utilizan? Favorecemos un aprendizaje vivencial y cercano, donde los propios participantes son el mejor recurso. Más que teoría, ofrecemos actividades prácticas, juegos, vídeos reales y situaciones simuladas que conectan con su día a día. El objetivo es que lo entiendan, lo vivan y puedan aplicarlo.

¿Qué soporte o asesoramiento se recibe del Servicio Catalán de Tráfico o de otros organismos? Y más allá de eso, ¿qué diferencias ves entre la educación vial actual y la que se hacía hace 10 años? El Servicio Catalán de Tráfico nos facilita materiales, formación y contenidos actualizados. En estos últimos años, se ha avanzado mucho en enfoques más pedagógicos y transversales. Ahora no sólo se habla de normas, sino de valores, emociones y actitudes.

¿Los parques infantiles de tráfico son una herramienta útil para educar y promover la seguridad de los niños? Mucho. Los niños pueden practicar lo aprendido en clase en un entorno seguro, lo que hace que interioricen mejor los hábitos. Cuando se ponen el casco y pedalean, todo toma otra dimensión. Nuestro Parque Infantil de Tráfico, inaugurado en 1981, ofrece formación y talleres de forma continuada desde entonces.

¿Ves diferencias en función de la edad de los ninos y niñas? Sí. Los más pequeños aprenden a través del juego y la experimentación. En primaria ya comienzan a cuestionarse cosas y a identificar peligros; en secundaria ya tienen opiniones y experiencias propias. Cada etapa tiene su momento clave.

¿Cuáles son los primeros pasos con los que se inicia y orienta a los niños y las primeras cosas que deben aprender para moverse con seguridad? Aprender a observar, identificar situaciones de riesgo y pedir ayuda si es necesario. Pequeñas acciones como mirar antes de cruzar o saber interpretar el entorno en un semáforo pueden marcar mucho.

¿Cuáles son las principales dificultades en esta iniciación? Una dificultad es que algunos niños ven conductas en casa que contradicen lo que aprenden. Pero en Mollet, gracias a tantos años de trabajo continuado, hemos formado a padres e hijos, favoreciendo una concienciación familiar y social que fortalece la seguridad vial.

¿Los niños comparten también las experiencias de lo que ven en su casa? Muy a menudo. Te dicen que papá no se pone el cinturón, o que mamá pasa con el semáforo en naranja. Lo cuentan con total naturalidad y es una gran oportunidad para abrir debate.

¿Crees que las ciudades actuales permiten que las personas disfruten de un espacio público saludable, confortable y seguro? Aún nos queda mucho camino. Hay mejoras pero no todas las ciudades están pensadas para los más vulnerables. Es necesario más espacios seguros para niños, ancianos o personas con movilidad reducida.

¿Puede lograrse e ir consolidando un cambio cultural en la movilidad segura a través de estos niños y de las futuras generaciones?  Sin duda. Son como una semilla. Si educamos bien ahora, tenemos a adultos más conscientes mañana. Además hacen de puente con las familias y generan conversaciones que antes no se daban.  Los resultados llegan si estamos convencidos y somos valientes, en Mollet ya llevamos 18 años sin ninguna víctima mortal por accidente de tráfico en el casco urbano.

Cómo la IA nos puede ayudar a salvar vidas en las carreteras catalanas

En el apunte de este mes de abril del blog Infotrànsit publicamos un monográfico que pone de relieve el impacto de la inteligencia artificial (IA) en la movilidad, no sólo en cuanto a la mejora de la fluidez en la red viaria sino también en una reducción de la siniestralidad. En este sentido, desde el Servei Català de Trànsit (SCT) se han impulsado dos sistemas pioneros para reducir los accidentes que funcionan a partir del reconocimiento de imágenes en base a la IA: uno para alertar de la presencia de ciclistas dentro de túnel y otro para avisar a los conductores de la presencia de fauna en carretera.

Además, estamos trabajando, junto con la Universidad Politécnica de Cataluña (UPC), en la implantación de un sistema de IA predictiva para informar del riesgo de accidente en la AP-7 entre el Vendrell y Granollers.

Para profundizar en la aplicación de la inteligencia artificial en la mejora de la movilidad y la seguridad vial en escenarios actuales y futuros, Gerard Franco i Panadés, investigador en IA y doctorando industrial, nos explica el proyecto colaborativo de SCT, CARNET y UPC.


Cómo la inteligencia artificial puede transformar la gestión del tráfico interurbano

En los últimos años, la inteligencia artificial (IA) ha pasado de ser una promesa tecnológica a una herramienta concreta con un creciente impacto en la movilidad. En el SCT, esta revolución digital nos abre nuevas vías para hacer frente a retos estructurales como la congestión, la seguridad vial o la eficiencia en la gestión de los recursos públicos.

Pero, ¿qué significa exactamente aplicar IA en la gestión del tráfico interurbano? ¿Y cómo puede ayudarnos a salvar vidas?

Más que datos: conocimiento en tiempo real

Las carreteras catalanas están equipadas con una amplia red de sensores, cámaras, estaciones meteorológicas y otras fuentes de datos. Hasta hace poco tiempo, su análisis dependía mayoritariamente de enfoques estadísticos clásicos o de la supervisión humana. Ahora, con la IA, podemos procesar simultáneamente millones de datos en tiempo real y extraer patrones, predicciones y alertas automatizadas.

Esta capacidad de análisis se basa en algoritmos de aprendizaje automático (machine learning), especialmente en técnicas avanzadas como redes neuronales recurrentes o modelos basados ​​en transformers, que son capaces de capturar patrones irregulares y complejos en la evolución temporal de los datos de tráfico.

Hacia una gestión proactiva del riesgo

Una de las grandes ventajas de la IA es su capacidad predictiva. Si hasta ahora muchas actuaciones se hacían de forma reactiva (después de un atasco o accidente), ahora podemos anticipar escenarios de riesgo y activar medidas preventivas.

Por ejemplo, los modelos de IA pueden:

• Estimar la probabilidad de un accidente en un tramo concreto, en función de factores como la densidad de tráfico, la velocidad media, la climatología o la siniestralidad histórica.

• Apoyar la decisión en la señalización variable, adaptándola de forma dinámica para reducir la velocidad o advertir de condiciones peligrosas.

• Optimizar la planificación de recursos (como patrullas o servicios de emergencia) a partir de predicciones de movilidad.

Todo esto no sólo mejora la fluidez del tráfico, sino que contribuye directamente a reducir la accidentalidad y, por tanto, a salvar vidas.

IA como herramienta para entender mejor el comportamiento humano

La siniestralidad no depende sólo del estado de la vía o de la meteorología: también influyen los comportamientos de los conductores. Mediante el uso de modelos basados ​​en IA y técnicas como el análisis de trayectorias, la detección de patrones de conducción agresiva o la segmentación de perfiles de movilidad, podemos identificar zonas y franjas horarias con riesgo elevado por conducta imprudente, fatiga o inexperiencia.

Aunque actualmente, en el SCT no estemos trabajando en esta línea de investigación, en caso de que en un futuro se explotara, esta información cruzada con datos de siniestralidad puede permitir diseñar campañas de sensibilización más efectivas, adaptar las estrategias de control y establecer prioridades de inversión en infraestructuras.

Una transformación que ya ha empezado

En Cataluña, ya estamos testando varios de estos modelos en entornos reales, como en la AP-7 y otros ejes de alta capacidad. Actualmente se está implementando el sistema MARIA-AP7 para los 100km más conflictivos de esta autopista, entre El Vendrell y Granollers, y que integra IA en sistemas de apoyo a la decisión operativa para la gestión del tráfico y en cuadros de mando inteligentes.

En este eje también estamos trabajando con sistemas de análisis predictivo que nos permiten anticipar situaciones de congestión y adaptar las estrategias de gestión en tiempo real. Estos sistemas predicen datos de tráfico como la intensidad, la velocidad o la probabilidad de accidente utilizando los antecedentes de incidencias para generar alertas preventivas para los conductores y recomendaciones operativas para los gestores de tráfico.

El objetivo final no es sustituir a las personas, sino aumentar su capacidad de actuación, hacer más eficiente la gestión pública y avanzar hacia una movilidad más segura, inteligente y sostenible.

Francesc Torralba: “La víctima ignorada y no escuchada es doblament víctima”

El proyecto del Infotransit 2025 pretende dar voz a la transversalidad de la seguridad vial y en este sentido se explicarán las perspectivas y experiencias de los diferentes actores implicados. Más allá de los sectores que tradicionalmente ya se han asociado a la seguridad vial también queremos recoger al testimonio de otros ámbitos como la educación, la psicología o la investigación académica y en este caso también la aportación desde la filosofía. Hemos entrevistado y conversado con el filósofo y teólogo Francesc Torralba que coordinó desde la Cátedra ETHOS de la Universidad Ramon Llull y por encargo de la asociación P(A)T la Guía de buenas prácticas para la atención a las víctimas de siniestros de tráfico y de violencia vial a las instituciones de justicia.

¿La coordinación de esta guía de buenas prácticas para la atención de las víctimas de tráfico a las instituciones judiciales, fue su primera aproximación al mundo de la seguridad vial y de las víctimas de tráfico?

Pues sí, realmente ha sido mi primera aproximación y fue una aproximación muy fecunda porque se puso rostro a las víctimas. Cuando se habla de las víctimas, aparecen números y en este grupo de trabajo de la guía había personas que habían vivido un accidente o supervivientes de un siniestro o que habían perdido un ser querido, el hijo, el hermano o la pareja. Fue una aproximación en este mundo de las víctimas de la violencia vial o de los accidentes de tráfico, muy directo, muy emocional. Allí había abogados, filósofos, juristas, había jueces, pero la víctima habla desde la experiencia y se le rompe la voz, porque allí se le ha roto la vida. Fue realmente una aproximación valiosísima por el hecho de poder dar voz a estas personas.

Una de las cosas primordiales que se pide a la guía es que los operadores judiciales actúen con más empatía. ¿Usted cree que la empatía es incompatible con el rigor jurídico o la imparcialidad de los jueces?

No, yo no creo que sea incompatible. Yo creo que los profesionales del ámbito jurídico cuando tratan a una víctima, en este caso de violencia vial, pero podría ser una víctima de violencia de género, podría ser una víctima de un maltrato, podría ser una víctima de abuso sexual cuando era niño, cuando tratan a cualquier víctima, como exigencia fundamental, tiene que estar la empatía, que quiere decir tacto, sensibilidad, escucha, atención, cuidado, delicadeza y eso no quita que el juez sea justo en el veredicto y justo en la sentencia.

Otra de las cuestiones que da una atención más ética a las víctimas es la accesibilidad comunicativa a través del lenguaje. Todas las administraciones dan pasos en esta dirección, pero la Justicia es muy reticente.

Cada disciplina tiene su lenguaje y el lenguaje jurídico es muy técnico. Es muy comprensible para los que están iniciados, de manera tal que lo que no está iniciado en aquel lenguaje se queda fuera. Pero están hablando de tu vida, de tu hijo, de lo que pasó, de qué compensaciones habrá, de qué indemnizaciones, y hay un abismo entre el lenguaje jurídico que utilizan los operadores judiciales y el lenguaje de las víctimas que es un lenguaje hecho de lágrimas, de silencios, es un lenguaje cotidiano y coloquial. En este sentido podemos decir que hay una opacidad comunicatòria y que se necesita un traductor, a un gestor que ayude a decir lo que está pasando. Las víctimas tienen el derecho a ser informadas, pero no tienen el deber de ser juristas, abogados, fiscales o jueces para entenderlo. Porque se está hablando de sus vidas y aquí hay un abismo.

Usted pone énfasis en la diferencia entre víctimas de tráfico y víctimas de violencia vial. ¿Nos puede profundizar?

Sí, cuando hablamos de accidente, es un error humano, una distracción. Aquel señor que un momento dado levantó la vista, pasaba un niño y lo atropelló. Y este niño tenía 6 años y muere, desgraciadamente, muere. Eso es una víctima de un accidente de tráfico, fruto de una distracción. Ahora, otra cosa ya es la violencia vial, la conducción temeraria: usted iba a 150 km/h y en contra dirección, usted iba a todo trapo, usted tiene una forma de conducir agresiva, prepotente, soberbia, se piensa que es el único en el mundo, no respeta las normas. Si una víctima o familiar sabe que es por un error o una distracción, puede llegar a asumirlo e incluso perdonar, pero cuando ha habido una actitud temeraria, déspota, prepotente, agresiva, eso naturalmente le cuesta horrores asumirlo y cuesta mucho más perdonar. Eso tiene incidencia directa en los procesos de duelo y en el proceso de aceptación.

En la presentación de la guía dijo que la víctima no siempre tiene razón, pero que siempre tendría que ser escuchada desde la empatía y la sensibilidad.

Es así, la víctima no siempre tiene razón, porque a veces se puede dejar mover por el resentimiento. Yo entiendo que lo que ha pasado es muy gordo, pero tenemos un código penal que dice eso. La víctima no siempre tiene razón en sus planteamientos, y a veces no sabe todo lo que ha pasado, pero tiene que ser siempre escuchada, porque la víctima ignorada es doblament víctima, nos hace mucho daño que nos ignoren. Por otra parte, la víctima espera que se haga justicia, pero la Justicia es lenta, es burocrática y no siempre cumple sus expectativas porque hay mil atenuantes que ella no contemplaba. Pero la víctima tiene que entender que la sentencia no tiene como finalidad curar la ausencia de su ser querido, esta no es la finalidad de una sentencia, un juez tiene que aplicar la ley.

¿La justicia restaurativa o mediación entre el victimario y la víctima o sus familiares es un camino que se tendría que impulsar más?

Ahora lo estamos investigando, tenemos un proyecto muy interesante en el marco de colaboración entre la cátedra ETHOS y la asociación P(A)T. Consiste en dos grupos, por una parte víctimas de violencia vial y de accidentes de tráfico, que nos narran su historia y que nos narran si ven posibilidades de perdonar como un ejercicio para sacarse de encima el resentimiento, es decir, si ven posible una reconciliación, una restauración. Y el otro grupo son victimarios y les vamos a visitar en la prisión, algunos sentenciados y encarcelados, otros no, pero que siguen sintiendo culpa por aquello que hicieron o pasó, siguen pensando y no lo digieren. El objetivo del proyecto es saber cómo podemos generar estos procesos de arrepentimiento y de concepción del perdón, porque eso es restaurador para los dos, víctima y victimario: uno se libera del resentimiento y el otro se libera de la culpa. La restauración va por un ámbito que decimos metajurístic, que es ético.

¿Que haya un culpable de esta muerte, ayuda u obstaculiza el proceso de duelo?

Obstaculiza, sobre todo si tú eres un culpable. Yo ahora he vivido un proceso de duelo porque murió un hijo mío en la montaña, pero yo no he vivido la culpa. Si tú has sido el culpable, eso intoxica mucho el proceso de duelo. Si tienes un culpable ajeno, entonces depende, porque si este culpable reconoce su culpa, se arrepiente, se acerca con toda la humildad, paga lo que sea a la ley y el tiempo que sea y la multa y todo, eso puede ayudar, y así nos lo han dicho y manifestado varias víctimas. Ahora, si aquel culpable hace su vida tan ancho y vive en el barrio, no ha pedido perdón…, si identificas al culpable y tiene una actitud prepotente, indiferente, te puede indignar todavía más y dificultar el duelo.

La muerte de su hijo coincidió con el encargo de coordinación de la guía. ¿El contacto con personas que habían perdido un ser amado también de forma repentina e inesperada, lo ayudó en el proceso de duelo?

Me ayudó, sí, me ayudó. Yo no he ido a grupos de duelo, pero el hecho de oír testimonios de otros, te ayuda. Te ayuda a entender mejor lo que te está pasando y que no es una cosa normal, sino que forma parte de la lógica de la pérdida abrupta de un ser amado. Después lo expresé en mi último libro.

En este libro, No hay palabras, dice que no hay una palabra para definir el hecho de perder a un hijo, pero también comenta que desgraciadamente pasa más a menudo de lo que uno se imagina. Este inicio de año en las carreteras catalanas la mitad del muertos tenían menos de 35 años…

Estos datos son terribles y el dolor que hay detrás. Perder a un hijo es una parte de la realidad que tenemos eclipsada, tapada, ocultada, pero existe y es mucho más frecuente de lo que nos imaginamos. Este mundo está tapado, es un tabú, pero pienso que es básico expresarlo y comunicarlo, porque si no el luto queda metido dentro. Para mí la escritura ha sido una liberación y cada uno tiene que tener sus canales, pero lo que no puedes hacer con el duelo es que quede cerrado en un mundo hermético.

“La principal causa de accidentalidad es el factor humano, sobre todo en los atropellos”.

El objetivo primordial del Servicio Catalán de Tráfico (SCT) es reducir la siniestralidad, en las carreteras pero también en las vías urbanas. En la mejora de la seguridad vial de nuestros pueblos y ciudades la labor de las policías locales resulta indispensable. Hemos acompañado a una de estas policías durante un control de la campaña de protección de peatones coordinada por el SCT y hemos aprovechado para conocer más a fondo todas las actuaciones de este agente clave en la reducción de la accidentalidad y la prevención de las conductas de riesgo.


Las nueve y media de la mañana. Un agente de tráfico de la Policía Local de Vilafranca detecta un vehículo estacionado sobre la acera, obstaculizando el paso de peatones. Baja de la moto y le impone la correspondiente sanción. A lo largo de una semana, en el marco de la campaña de protección de peatones coordinada por el Servei Català de Trànsit (SCT) que ha tenido lugar este mes de febrero se denunciaron, en total, 46 infracciones. Todas las policías locales de Catalunya que se sumaron a la campaña interpusieron cerca de 2000 denuncias. Ésta es una de la veintena de campañas preventivas que cada año coordina el SCT con los Mossos d’Esquadra y las diferentes policías locales con el objetivo de poner especial énfasis en diversos aspectos relacionados directamente con la seguridad vial y, de esta manera, reducir la siniestralidad.

“Somos uno más en la lucha por la seguridad vial y por eso nos adherimos a todas las campañas que coordina el Servicio Catalán de Tráfico”, nos explica el inspector Albert Romero, jefe de Policía Local de Vilafranca del Penedès, y nos detalla qué se busca con esta campaña en concreto: “muchos somos conductores de vehículos, pero todos somos peatones, y es importante la protección de este colectivo vulnerable, una de las piezas más débiles del espacio viario. Por eso nos centramos en controlar todas aquellas acciones antirreglamentarias que generen un riesgo, especialmente del resto de vehículos hacia los peatones”.

Entre las infracciones que más detectan son el estacionamiento sobre la acera, el no respeto de la preferencia de los transeúntes en un cruce o semáforo, así como comportamientos indebidos de vehículos de movilidad personal (VMP) o bicicletas en zonas peatonales. “Pero también alertamos a los peatones de acciones no seguras que puedan hacer ellos mismos”, añade. En este sentido, el sargento David Muñoz, responsable de tráfico de la Policía Local de Vilafranca, advierte: “la principal causa de accidentalidad es el factor humano, sobre todo en los atropellos. La gente, sobre todo los jóvenes, van distraídos con el móvil, tanto conduciendo como caminando”.

 
Prevención y reducción de la accidentalidad

Aparte de participar en estas campañas coordinadas, la Policía Local también lleva a cabo otras actuaciones destinadas a garantizar la seguridad vial en el municipio ya que, como señala Muñoz, “la competencia de tráfico en casco urbano es exclusivamente nuestra”. Y es que, en aquellos municipios como Vilafranca en los que hay Policía local, éstas se convierten en un actor clave en la seguridad vial de nuestras calles: llevan a cabo funciones de tipo informativo, educativas o de sensibilización vial, acciones preventivas y también actuaciones correctoras de la indisciplina vial.

“En Vilafranca, todos los agentes realizan tareas de seguridad vial de manera genérica, ya sea en protección de entornos escolares, asistencia en accidentes o haciendo controles de disciplina vial pero, además, tenemos una unidad especializada de tráfico y transporte”, detalla el sargento Muñoz. Actualmente esta unidad está integrada por dos agentes, pero está previsto que se amplíe con otros tres efectivos.  

Los agentes de tráfico se desplazan en motocicleta y están destinados exclusivamente a la gestión y control de lo que ocurre en la red viaria del municipio. Además, existe un agente que hace de monitor de educación para la movilidad segura a los alumnos de los diferentes centros escolares. “Procuramos trabajar todo lo que podemos el campo de la prevención para no llegar al accidente y una de las claves es la formación vial”, destaca el responsable de tráfico del cuerpo policial.

 
La prevención pero también el control de la indisciplina vial son básicos para reducir los riesgos asociados y reducir la accidentalidad. “Cuando detectamos problemáticas hacemos un diagnóstico de cuál es y a partir de ahí planteamos unas medidas para reducir la accidentalidad y las infracciones. Luego monitoreamos todas las tareas para ver si nos acercamos a los objetivos y si resolvemos las problemáticas”, detalla Muñoz. Entre otros, destaca el papel de los dos radares pedagógicos que ubican en puntos donde detectan que existe un exceso de velocidad. “Son muy disuasorios”, asegura.

 
También nos explica que en la gestión de la seguridad vial del municipio se tiene en cuenta el Plan Local de Seguridad Vial, elaborado junto con el SCT, así como el plan de movilidad municipal. En cuánto a la movilidad, desde la Policía Local se planifican las restricciones de circulación cuando hay eventos culturales o deportivos, pero también se realizan propuestas de mejora de ordenación y señalización del tráfico para incidir en la seguridad vial.

!Animales en la carretera!

El Servicio Catalán de Tráfico ha puesto en marcha este 2024 un sistema pionero que alerta a los conductores de la presencia de fauna en la carretera. Este sistema de detección de animales en la vía, instalado en la N-260 en Cabanelles, sirve para avisar de manera dinámica a los usuarios de la irrupción de animales en la carretera o en los arcenes, y es una herramienta de mejora de la seguridad viaria.

El avisador de fauna que ha puesto en marcha el SCT consiste en cámaras equipadas con sensores que vigilan la carretera en todos los sentidos de circulación y también el entorno de la infraestructura para detectar y grabar la presencia de animales. En caso de que el sistema la detecte, mediante tecnología IA, se genera un aviso que pone en marcha los paneles luminosos a pie de carretera para alertar a los conductores con una señal de peligro de presencia de animales y la necesidad de reducir la velocidad a los vehículos que estén circulando.

Los elementos principales que permiten el funcionamiento de este sistema de detección y aviso de fauna en la red viaria son:

1.            Sensores para la detección de animales

El sistema de detección que se utiliza es el análisis de imágenes de video mediante un sistema de inteligencia artificial capaz de detectar animales en la vía y en los alrededores más inmediatos de esta. Concretamente la zona delimitada con la probabilidad más alta de animales tiene unas dimensiones aproximadas de 270 metros de largo y 60 metros de ancho.

2.            Señales dinámicas de advertencia

La carretera se ha equipado con señalización variable vertical, un panel en cada sentido de la circulación, para alertar a los conductores de la presencia de animales en la vía. Las señales luminosas de advertencia se activan y se encienden de forma dinámica cuando el sistema de sensores detecta animales.

Las señales marcan el peligro por la presencia de animales combinado con una reducción de velocidad de la vía para aumentar la seguridad viaria. El límite del tramo es 90 Km/h y cuando se active el sistema la velocidad se reducirá como mínimo 20 km/h.

3.            Sistema de alimentación

El sistema de detección y señalización del avisador de fauna instalado en la N-260 es autónomo y se alimenta energéticamente con paneles solares y baterías.

El sistema que alerta de la presencia de animales a la carretera se ha puesto en marcha el verano de este 2024 y estas son las detecciones efectuadas los últimos meses:

–              AGOSTO: 32

–              SETIEMBRE: 67

–              OCTUBRE: 35

–              NOVIEMBRE: 133

–              DICIEMBRE: 87*

(* hasta el 13 de diciembre)

Ante el aumento de la siniestralidad por la presencia de fauna salvaje, el organismo ha instalado este dispositivo que funciona con cámaras de inteligencia artificial en este tramo del Alt Empordà (N-260, Cabanelles), en el que los Agentes Rurales detectaron una presencia intensa de ungulados. El SCT está haciendo un seguimiento exhaustivo para comprobar la reducción de la siniestralidad gracias a la instalación de este sistema, en un estudio con datos de siniestralidad antes y después de su puesta en marcha.

Animals a la carretera!

El Servei Català de Trànsit ha posat en marxa aquest 2024 un sistema pioner que alerta els conductors de la presència de fauna a la carretera. Aquest sistema de detecció d’animals a la via, instal·lat a l’N-260 a Cabanelles, serveix per avisar de manera dinàmica els usuaris de la irrupció d’animals a la carretera o als vorals, i és una eina de millora de la seguretat viària.

L’avisador de fauna que ha posat en marxa l’SCT consisteix en càmeres equipades amb sensors que vigilen la carretera en tots els sentits de circulació i també l’entorn de la infraestructura per detectar i enregistrar la presència d’animals. En cas que el sistema en detecti, mitjançant tecnologia IA es genera un avís que posa en marxa els panells lluminosos a peu de carretera per alertar els conductors amb un senyal de perill de la presència d’animals i la necessitat de reduir la velocitat als vehicles que estiguin circulant.

Els elements principals que permeten el funcionament d’aquest sistema de detecció i avís de fauna a la xarxa viària són:

  1. Sensors per a la detecció d’animals

El sistema de detecció que s’utilitza és l’anàlisi d’imatges de vídeo mitjançant un sistema d’intel·ligència artificial capaç de detectar animals a la via i als voltants més immediats d’aquesta. Concretament la zona delimitada amb la probabilitat més alta de pas d’animals té unes dimensions aproximades de 270 metres de llarg i 60 metres d’ample.

  • Senyals dinàmiques d’advertència

La carretera s’ha equipat amb senyalització variable vertical (panells Full Matrix RGB), un panell en cada sentit de la circulació, per tal d’alertar els conductors de la presència d’animals a la via. Els senyals lluminosos d’advertència s’activen i s’encenen de forma dinàmica quan el sistema de sensors detecta animals.

Els senyals marquen el perill per la presència d’animals combinat amb una reducció de velocitat de la via per augmentar la seguretat viària. El límit del tram és 90 Km/h i quan s’activi el sistema la velocitat es reduirà com a mínim 20 km/h.

  • Sistema d’alimentació

El sistema de detecció i senyalització de l’avisador de fauna instal·lat a l’N-260 és autònom i s’alimenta energèticament amb panells solars i bateries.

El sistema que alerta de la presència d’animals a la carretera s’ha posat en marxa l’estiu d’aquest 2024 i aquestes són les deteccions efectuades els darrers mesos:

  • AGOST: 32
  • SETEMBRE: 67
  • OCTUBRE: 35
  • NOVEMBRE: 133
  • DESEMBRE: 87*

(* fins al 13 de desembre)

Davant de l’augment de la sinistralitat per la presència de fauna salvatge, l’organisme ha instal·lat aquest dispositiu que funciona amb càmeres d’intel·ligència artificial en aquest tram de l’Alt Empordà (N-260, Cabanelles), en què els Agents Rurals van detectar una presència intensa d’unglats. L’SCT n’està fent un seguiment exhaustiu per tal de comprovar la reducció de la sinistralitat gràcies a la instal·lació d’aquest sistema, en un estudi amb dades de sinistralitat abans i després de la seva posada en marxa.

Una vuelta al patinete

¿Por qué los patinetes eléctricos tienen tanto éxito? Probablemente, entre las principales razones podemos destacar que son fáciles de conducir, permiten desplazarse de forma cómoda y sin esfuerzo, tienen un bajo consumo y ocupan poco espacio. Cada vez son más las personas que se desplazan con este tipo de vehículos al trabajo o a la escuela, o para hacer cualquier encargo, o en su tiempo libre. Y precisamente, como es un vehículo –y no un juguete– hay que tener presente cuál es la normativa que lo rige y qué pautas hay que tener en cuenta para no tener un susto.

Para fomentar la seguridad de conductores y conductoras de patinetes eléctricos, el Servicio Catalán de Tráfico (SCT) ha puesto en marcha Una volta al patinet, una web interactiva en la que, de forma visual y entretenida, el usuario pondrá a prueba sus conocimientos de las señales y normas de circulación, así como de los principales elementos del patinete y cuál es el equipamiento aconsejable. El objetivo primordial de este proyecto es repasar una normativa que muchos desconocen y que se sigan unas indicaciones básicas para circular con seguridad.

Mediante este espacio interactivo, dirigido especialmente a los usuarios más jóvenes, se recuerda que el patinete es un vehículo, que hay que protegerse adecuadamente para evitar lesiones graves y que hay que respetar al resto de usuarios de la vía y convivir con ellos. A través de videos con preguntas, Tráfico propone un recorrido que se reparte en tres secciones: ‘Nos informamos’, ‘Nos preparamos’ y ‘Nos movemos’.  Al final de cada sección, el usuario verá la puntuación que ha obtenido y podrá repetir la actividad para mejorar los resultados. Este es un material especialmente indicado para centros educativos, para trabajar con los alumnos, con el apoyo del profesorado y monitores, aunque el SCT recomienda este recurso formativo para todos los conductores de patinete eléctrico.

Un cuestionario para resolver dudas

¿Es obligatorio llevar casco? ¿Qué hay que hacer en un cruce? ¿Quién tiene prioridad? ¿Se puede llevar acompañante si es menor? ¿Es aconsejable circular con patinete un día de lluvia? ¿Qué luces y reflectantes debe tener el vehículo? ¿Se puede llevar un paquete? ‘Una vuelta al patinete’ responde a estas y otras muchas cuestiones a través de un cuestionario interactivo que repasa los principales aspectos de la normativa, la seguridad vial, el funcionamiento del vehículo y el equipamiento que hay que llevar.

Siniestralidad al alza

La proliferación de los vehículos de movilidad personal (VMP) ha crecido exponencialmente en los últimos años y, en paralelo, la siniestralidad asociada a estos vehículos.  En el año 2023 hubo 1.078 accidentes con víctimas (leves o graves) en zona urbana y 5 en zona interurbana. En el año 2024, se produjeron 787 en zona urbana (datos provisionales) y un accidente mortal en zona interurbana.

Los VMP, sobre todo el patinete eléctrico, son un medio de transporte cada vez más extendido. Por este motivo, el SCT promueve la educación para la movilidad segura, con el objetivo de concienciar sobre la seguridad en su conducción. En 2023, el Servicio Catalán de Tráfico elaboró una ordenanza modelo para regular los patinetes eléctricos en Cataluña, en la que se armonizaban las diferentes normativas municipales con el fin de ofrecer una guía a los ayuntamientos catalanes en materia de vehículos de movilidad personal.  A la vez, a través de la web de Educación para la movilidad segura (Edums), Tráfico ha elaborado diferentes materiales didácticos y divulgativos, como un dosier técnico de seguridad vial, infografías con las principales normas de circulación o material audiovisual de apoyo para sesiones formativas.

Formación piloto y pionera a los transportistas extranjeros pendientes del canje del permiso en Cataluña

El objetivo del curso de primera acogida que impulsa el Servicio Catalán de Tráfico es sensibilizar estos conductores de vehículos pesados sobre los factores de riesgo en la conducción de camiones y la prevención de accidentes

“Lo peor que os puede pasar cuando hagáis un exceso de velocidad es nada, porque entonces no dejaréis de hacerlo y cada vez os excederéis más”. De esta manera la formadora transmite a los seis alumnos, todos transportistas extranjeros procedentes del Perú y de Ucrania, las consecuencias de infringir la norma, poniendo el foco en los factores de riesgo.

“Este curso va más allá de la normativa y las habilidades, incide directamente en las actitudes y la voluntad de cumplir las normas, evaluando las consecuencias.” concreta Roberto González, director de Apec Educación de Garnollers, que es el centro formativo que imparte este curso que ha puesto en marcha el Servicio Catalán de Tráfico (SCT).

En este sentido, el SCT ha impulsado en Cataluña esta prueba formativa piloto y pionera dirigida específicamente a conductores de vehículos pesados recién llegados que están pendientes del canje del permiso, es decir de la homologación al carné español. El objetivo principal del curso teórico-práctico de siete horas es sensibilizar a estos chóferes profesionales de países terceros sobre los factores de riesgo en la conducción de camiones y la prevención de la siniestralidad.

La iniciativa se ha puesto en marcha a raíz que los accidentes con conductores de fuera de la Unión Europea en la AP-7 se han duplicado en los últimos cuatro años. “El año pasado analizamos los accidentes con vehículos pesados implicados en la AP-7 y vimos un salto importante en la siniestralidad de los conductores extranjeros que conducían camiones con matrícula del estado, concretamente pasaron de 74 accidentes en el 2019 a 140 en el 2023, unas cifras similares a las de este año,” explica el director del Servicio Catalán de Tráfico, Ramon Lamiel. “Con estos datos vimos que estos conductores que venían de países terceros y que estaban pendientes del canje del permiso, requerían alguna actuación más y nosotros hemos optado por la formación”, añade Lamiel.

El programa piloto, de carácter voluntario y totalmente gratuito, consta de una parte teórica de tres horas, con pautas para una conducción segura, y una práctica de conducción real monitorizada con el camión, de cuatro horas. En esta línea, el titular de Tráfico destaca que “creemos que hay que reforzarles la formación con un curso con una parte teórica en que se incide en la normativa pero también en las actitudes y en la cual también hay una parte práctica de circulación en abierto para que conozcan las condiciones que pueden encontrarse de intensidad y densidad como las que hay en la AP-7 que son difíciles de encontrar en el resto de la península y me atrevería a decir en el resto de Europa”.

Foto: ACN

La circulación por las carreteras catalanas del perfil de chóferes al cual va dirigido este curso irá al alza dado que “hay un déficit de conductores profesionales al estado y a la Unión Europa y eso provoca que las empresas hagan contrataciones masivas de transportistas profesionales en países terceros”, explica el director de Apec Educación. En este sentido, “programas de sensibilización como estos del SCT, a pesar de ser de carácter voluntario, hacen faltan”, añade.

De cara al futuro del programa, la responsable de seguridad laboral vial de la SCT, Mònica Roche, destacada que “es la primera vez que se hace esta iniciativa y analizaremos como ha funcionado como prueba piloto para adaptarnos a las necesidades en posibles nuevas ediciones”. En esta primera experiencia formativa dirigida a este sector “el principal obstáculo que nos hemos encontrado ha sido que cuesta llegar a las empresas de transporte por carretera y que entiendan la necesidad de ir más allá en la formación de sus conductores”, señala y reconoce Roberto González. “Sin embargo poco a poco se irá haciendo pedagogía con iniciativas como esta”, puntualiza.