“Todos los problemas en la carretera son siempre culpa de los demás: nos falta autoanálisis”

Entrevista a David Bosch, piloto profesional y director técnico de la Escuela de conducción FAST ParcMotor. Colaborador en los programas de televisión Autoteràpia (TV3) y Vamos sobre ruedas (Movistar)

– ¿Qué define a un buen conductor?

– ¡Nosotros siempre comenzamos las clases teóricas con esta pregunta! Uno de los grandes problemas que tenemos en la conducción no es que la gente no sepa conducir, es que se piensan que sí saben. Ser un buen conductor se basa en dos aspectos: tener técnica y, sobre todo, no correr riesgos. Además, también necesitas ser consciente de hasta dónde sabes, ser capaz de leer el entorno en el que te encuentras (no es lo mismo ir a 50 por una autovía que ir a 50 en una zona escolar) y, finalmente, ser consciente del vehículo que conduces, ya sea un coche, una moto o un patinete eléctrico.

– ¿Ser buen conductor es saber correr?

– ¡No! No, no. Mira, yo hace muchos años era un auténtico peligro. Y no pasa nada por decirlo. Yo empecé a competir a los siete años, pasé a las Fórmulas a los quince; cuando me saqué el carné de conducir ya estaba a un nivel altísimo de competición. Y en aquellos tiempos no tenía nada en la cabeza, pensaba que tener mucha técnica era suficiente, y ahora me doy cuenta de que he tenido mucha suerte de estar todavía aquí… Ser un buen conductor es saber adaptar tu velocidad al entorno y la diferencia entre correr más o correr menos es la diferencia entre tener o no un accidente, o sufrir lesiones más o menos graves, no hay más.

David Bosch nos da consejos para gestionar la agresividad al volante

– ¿Cuáles son los principales errores que detectáis en los cursos de conducción?

– Todos conducimos de forma automática, sin pensar. Pero no todo el mundo sabe mirar a dónde quiere ir; es decir, cuando por ejemplo cruza un peatón, no es lo mismo mirar al peatón que mirar el espacio que hay a su lado, ¿me explico? Nuestra mirada es fundamental. En segundo lugar, detectamos también un miedo extremo a frenar. Los coches de hoy en día ya no son los de antes e incluyen muchas mejoras en la frenada. En los cursos de conducción, hacemos que la gente se haga íntima amiga del freno. El freno no choca, ¡el freno salva vidas! Y, para terminar, la postura: mucha gente no va bien sentada y no coge bien el volante, y esto también es fundamental.

– ¿Y qué nos pasa al volante? ¿Por qué nos transformamos?

– Yo antes me enfadaba mucho en el coche, mucho. Hasta que llegué a un punto en el que elegí no enfadarme. El problema no es el coche, es mucho más profundo: todo el mundo tiene una vida fuera del coche, con miedos, frustraciones…, y allá donde vayas, eso va contigo. Y si vas al fútbol, eso va contigo también, y si el árbitro no pita esa falta clarísima, todo eso que llevas sale y explota, ¿verdad? Pues cuando te subes al coche, todo eso va contigo también. Y cuando pasa cualquier cosa en la carretera, hacemos ¡patapum! Y explotamos. Y siempre ponemos el foco en los demás. Lo que tenemos que hacer es girarlo y enfocar hacia nosotros mismos, y cuando hemos tenido un mal día, ser conscientes de ello y no trasladar aquella ira o aquel mal humor a la conducción. Porque, ¿qué hay peor que un conductor emocionalmente desequilibrado? ¡Dos conductores emocionalmente desequilibrados! (risas) Por lo tanto, cuando vas conduciendo y pasa algo, aquello, por sí mismo, no tiene el poder de hacerte enfadar, el poder de enfadarte es tuyo. Es tu elección.

La regla de los 3 segundos para mantener una óptima distancia de seguridad

– ¿Qué recomiendas para evitar que el móvil sea una distracción al volante?

– Tú ahora imagínate que vas conduciendo y el de atrás te hace una bromita y te tapa los ojos con las manos durante tres o cuatro segundos. ¿Qué haces? Te lo cargas, ¿no? (risas). Pues es exactamente lo mismo que bajar la mirada al móvil: tus ojos ya no están en la carretera. Hoy en día, los vehículos modernos ya incorporan tecnologías que evitan tener que manipular el móvil. De todas formas, no hay nada más efectivo que guardar el móvil en la chaqueta y esta, en el maletero. El problema de las distracciones es muy grave. Y ya no me refiero obviamente a coger el teléfono; una conversación por el altavoz del coche también es una distracción, porque cuando tú coges una llamada de trabajo en el coche, tú en aquel momento no estás en la carretera, estás en el despacho.

Las distracciones se combaten con concentración. A mis alumnos siempre les hago recordar cómo conducían cuando tenían seis meses de carné: con los ojos como platos, atentos a todo lo que tenían frente al parabrisas, ¿no? Y entonces les pregunto: pues ¿os imagináis cómo sería recuperar aquella concentración con la técnica que tenéis ahora?

– ¿Qué les dirías a los conductores que se impacientan cuando no pueden avanzar enseguida a un ciclista?

– No hay que perder nunca de vista que el ciclista es mucho más vulnerable. Mucho más. Si un conductor, enfadado e impaciente, visualizara el mal que le puede hacer al ciclista, no tomaría ninguna decisión imprudente. Y aún más, si fuera consciente de que las consecuencias del accidente no serían solo para el ciclista, sino también para él mismo, todavía menos. Antes de provocar una tragedia, hay que contar hasta diez y pensar en todas las consecuencias que tendría aquella maniobra imprudente.

La importancia de circular por la derecha

– Turismos versus camiones, motoristas versus turismos, peatones versus ciclistas… ¿Falta más respeto y empatía en la carretera?

– Totalmente. Se hacen dos equipos, y cuanta más guerra, menos soluciones. No son ciclistas, coches o peatones, son personas. Falta psicología, falta empatía, y sobre todo lo que comentábamos antes del foco, que todos mis problemas son siempre culpa de los demás: falta autoanálisis. Si te fijas, la gente está totalmente de acuerdo con las campañas y los mensajes de seguridad vial, ¡y tanto! Pero nadie se lo hace suyo, y este es el problema. ¡Que no están hablando de los demás, que están hablando de ti! Todo el mundo cree que quien tiene que aprender es el otro.

– ¿Cómo se puede superar la amaxofobia, el miedo a conducir?

– Yo pienso que hoy en día el tratamiento para superar el miedo a conducir queda cojo, porque se está enfocando solamente desde el ámbito psicológico, que obviamente es muy importante, pero hay que trabajar también el aspecto técnico. Es vital que aquella persona se sienta cómoda en el vehículo y tienes que darle herramientas para que su zona de confort sea el coche. Tenemos que llegar a ese punto en el que vea que tiene el control del vehículo, y si tiene el control, ya no hay lugar para el miedo. Yo he tratado muchos casos, algunos muy duros, y cuando ves que vuelven a conducir me emociono mucho y me produce una satisfacción inmensa.

Game Over, el programa de prevención de accidentes que acerca a los jóvenes a una movilidad más segura

El SCT y el Institut Guttmann forman a nuevos monitores para realizar las charlas-coloquio de sensibilización en los centros educativos de secundaria

El Servicio Catalán de Tráfico (SCT) y la Fundació Institut Guttmann forman a los monitores del programa de prevención de accidentes Game Over. Son personas que sufren lesiones medulares o daños cerebrales adquiridos y que realizan charlas-coloquio de sensibilización en centros educativos de secundaria. El objetivo es concienciar a los jóvenes para que adopten una actitud prudente y responsable en sus desplazamientos. Sobre todo, teniendo en cuenta que el 98% de los siniestros viales se deben al factor humano y, por tanto, son evitables.

Los monitores reciben una formación didáctica en técnicas de comunicación y prevención. Sin aleccionar ni culpabilizar a nadie, aprenden a tener empatía con los estudiantes y les implican así en la práctica de una movilidad más segura. De esta forma, se contribuye a reducir la siniestralidad vial. Además, se favorece una mirada más social e integradora de la diversidad funcional.

El programa surge de la necesidad de evitar consecuencias graves de los accidentes de tráfico, entre las que se encuentran los traumatismos craneoencefálicos y las lesiones medulares en la población joven. Desde Comunicación/RSC y Programas Sociales del Institut Guttmann, Carol Mendoza explica que el programa «se dirige a estudiantes de entre 15 y 18 años, porque es cuando creemos que debe llevarse a cabo esta acción más de prevención» –añade . «Los objetivos básicamente son sensibilizar sobre los peligros de determinadas conductas imprudentes, promover actitudes de precaución y responsabilidad social y prevención de accidentes en jóvenes, y acercar la discapacidad a través de un testimonio real» –concluye.

Albert Jarne, del Servicio Territorial de Tráfico de Barcelona del Servicio Catalán de Tráfico, destaca que, a través del Game Over, los nuevos monitores se convierten en educadores para la movilidad segura. Así, complementan la labor de todos los agentes implicados en la seguridad vial. En este sentido, recuerda que “está muy bien que como usuario de la red vial cumplas la normativa de tráfico. Sin embargo, tienes que añadir un plus: buscar siempre que tu desplazamiento sea seguro y así evitar accidentes”.

Testigos que fomentan y logran un cambio de actitudes

A Alba Pinzolas la atropellaron cuando andaba por la calle y aún tiene varias secuelas a raíz del siniestro. Durante las futuras charlas-coloquio de sensibilización a los jóvenes, tiene muy claro cuál será su papel como testigo de un accidente de tráfico: “Es fundamental que entiendan que al final, cuando cogen un coche, es como si llevaran una arma cargada y que, si no lo hacen con la máxima precaución posible e intentando evitar cualquier situación que altere su concentración y su capacidad de controlar, esa máquina puede comportar secuelas muy graves para sí mismos y para otras personas”. «Si este programa sirve para que cambien conductas y se eviten los tipos de accidentes que nos han llevado a nosotros a vivir la vida que estamos viviendo, ya es muy necesario.»

Andreu Sánchez, accidentado en moto, agradece cómo le han acompañado el Institut Guttmann y el Servicio Catalán de Tráfico desde el primer momento. Y sobre todo recuerda cuando se interesó por formar parte del programa Game Over. Lo han «cuidado» y «asesorado» –destaca– y, ahora, como monitor, quiere conseguir que los jóvenes se pongan en su piel. «Si lo consigues, récord absoluto –recalca Andrés–, porque entienden que hay una consecuencia muy grave que no solo les afectará a ellos, sino también a sus amigos y a su familia, y así es como ponen el freno de verdad.»

Álex Sánchez, que sufrió un accidente de tráfico de coche, sabe qué consecuencias irreversibles le supuso no tomar todas las precauciones oportunas en la carretera. Conociendo los datos estadísticos de accidentes de tráfico durante la formación, toma conciencia de que la suya es una tragedia familiar que se suma a otras muchas. “Hoy mismo han salido las estadísticas de accidentes mortales, de víctimas graves, han salido los años y uno de esos números soy yo y eso ya te da para pensar.”

Actualmente, hay más de una veintena de testigos en activo que realizan estas charlas en los centros educativos de secundaria. Desde su creación en 1991, el programa Game Over ha llegado ya a cerca de 750.000 jóvenes de escuelas e institutos de toda Cataluña, con un impacto notable.

Los resultados de las encuestas realizadas a los tres meses de las charlas revelan que más del 80% de los jóvenes consideran que los testigos han influido favorablemente en la prevención de conductas de riesgo relacionadas con la conducción de vehículos. Además, cerca del 40% manifiestan cambios en las actitudes o en su conducta con relación al tráfico, ya sea como conductores de vehículos, acompañantes o peatones.

Anualmente se organiza una reunión de monitores de Game Over y también participan en una jornada de intercambio de experiencias y conocimientos con otros monitores en seguridad vial de las policías locales y de los Mossos d’Esquadra. Esto comporta un aprendizaje y enriquecimiento personal que después también revierte en una mejor concienciación de los más jóvenes.

Más de 1.300 palabras relacionadas con el tráfico, consultables en un diccionario en línea

La iniciativa forma parte del plan de fomento del catalán en el sector de las autoescuelas

Abaniqueo y zona residencial. Estos son el primer y el último término del Diccionari de trànsit del TERMCAT, el diccionario de tráfico que ya se puede consultar en línea. La recopilación reúne, de momento, 1.339 palabras vinculadas a la circulación, los usuarios, el vehículo, la vía, la seguridad vial y el impacto ambiental, y presenta las denominaciones y la definición en catalán, así como los equivalentes en castellano, francés e inglés.

La iniciativa de la publicación en línea del diccionario se enmarca en el plan de fomento del catalán en el sector de las autoescuelas impulsado por el Gobierno, en coordinación y colaboración con la Federación de Autoescuelas de Cataluña.

El diccionario de tráfico se publicó en el año 2000 en coedición con Enciclopedia Catalana y por iniciativa del Servicio Catalán de Tráfico (SCT). La recopilación fue elaborada por el TERMCAT –el Consorcio del Centro de Terminología–, con la colaboración de especialistas del mismo SCT y con el asesoramiento de expertos de otras instituciones.

El volumen incluye la terminología más propia o específica del tráfico, como la previsión, gestión, normativa de circulación o disfunciones (atasco, retención, etc.), así como referencias sobre educación vial o accidentes.

Próximamente, está previsto que se actualice con términos surgidos en los últimos años para designar nuevos vehículos de movilidad personal o relacionados con avances tecnológicos en la automoción, entre otros.

La versión en línea del diccionario de tráfico permite tres modos diferentes de consulta: mediante el acceso a la lista alfabética de todas las denominaciones (para cada uno de los idiomas del diccionario); a través del acceso temático (en catalán), o bien realizando búsquedas simples o avanzadas (en cualquiera de las lenguas).

El título forma parte de la colección de Diccionarios en Línea del TERMCAT, que engloba más de 170 recopilaciones de diferentes especialidades, entre las que se encuentran otros recursos relacionados también con el tráfico como el Diccionari de seguretat viària (diccionario de seguridad vial ) y el Diccionari de mobilitat sostenible (diccionario de movilidad sostenible).

Hacerse mayor en la movilidad: decálogo de consejos viales seguros

Moverse, transitar, andar, conducir… son acciones que forman parte del día a día de las personas mayores, y así debe ser en un colectivo de la población veterano que cada vez es más numeroso y activo, pero también es necesario tener en cuenta que el envejecimiento a menudo viene acompañado de una mayor vulnerabilidad en las calles y carreteras.

Desde el Sercicio Catalán de Tráfico, para acompañar este proceso de hacerse mayor en la movilidad, coordinamos junto con los Mossos d’Esquadra charlas específicas de seguridad vial y editamos materiales como el de Grandes peatones o el Hazte ver. Además, aprovechamos cada edición de Fira Gran, como la de este año, para tener presencia y difundir consejos viales seguros.

En el stand del Departamento de Interior en Fira Gran de L’Hospitalet de Llobregat este mes de abril impartimos charlas dirigidas a las personas de la tercera edad sobre cómo se deben autoproteger en la movilidad y el tráfico para evitar sufrir accidentes.

También se reflexionó sobre la idea de que el derecho a la conducción no tiene límites de edad. De hecho, más de la mitad de los conductores siguen conduciendo después de los 75 años, si bien es necesario tener en cuenta la garantía de seguridad y el conocimiento de las capacidades y limitaciones de cada uno.

Asimismo, se puso sobre la mesa que cualquier actividad está ligada a cierto riesgo y que, a pesar de que el envejecimiento sea activo, pueden aparecer cambios físicos y cognitivos que hacen aflorar la fragilidad en la movilidad y hay que ser consciente de ello.

En este sentido, se destacó que el envejecimiento puede causar falta de reflejos y pérdida de algunas aptitudes para reaccionar ante imprevistos en el espacio vial, como conductores y también como peatones, y se trasladó este decálogo de consejos viales seguros para las personas mayores:

  • 1) Como conductores, evitar conducir de noche, en horas punta o cuando hace mal tiempo y se recomienda evitar la conducción si se tienen problemas de concentración o una visión defectuosa.
  • 2) También como conductores hay que procurar realizar recorridos conocidos e intentar viajar acompañados.
  • 3) En zona urbana y como peatones, hay que vigilar sobre todo en las intersecciones y travesías por la confluencia de actores, que siempre perjudica al colectivo más vulnerable.
  • 4) En la movilidad dentro de los pueblos y ciudades, se debe cruzar la calzada por los espacios señalizados o regulados por semáforos o agentes; si no hay ningún espacio regulado, utilizar el espacio más visible y nunca entre vehículos.
  • 5) Yendo a pie, evitar los espacios compartidos con ciclistas o vehículos de movilidad personal para que un mal uso por parte de estos no comprometa la seguridad del colectivo más vulnerable.
  • 6) No es recomendable andar por zonas de obras o espacios deteriorados.
  • 7) En tanto que peatones de riesgo vulnerable elevado, se debe circular por el centro de la acera, ni muy pegados a la calzada para evitar atropellos ni muy cercanos a las fachadas.
  • 8) Hay que tener muy en cuenta los riesgos elevados de una distracción: es necesario concentrarse en los movimientos de los demás usuarios para prever una reacción a tiempo y no consultar el teléfono móvil mientras circulamos.
  • 9) Se considera obligatorio llevar una prenda reflectante, sobre todo cuando salimos o vamos solos o en condiciones climatológicas adversas.
  • 10) Hay que tener en cuenta los efectos del incremento del consumo de medicamentos que pueden repercutir en la seguridad vial (somnolencia, disminución del nivel de alerta, alteraciones de la vista y la audición, vértigos y temblores, etc.).

Más mujeres motoristas formadas, nuevo objetivo del programa Formación 3.0

El año que viene la actividad ampliará el número de sesiones y se extenderá a zonas urbanas

En memoria de Pere Arnella, nuestro compañero del Formación 3.0.

Aumentar el número de mujeres motoristas formadas es el objetivo de la octava edición del programa en carretera para motoristas Formación 3.0. La actividad formativa, organizada por el Servicio Catalán de Tráfico y ANESDOR, pretende incentivar y conseguir en esta temporada 2022 una participación más proporcional y equitativa en relación con el género.

Teniendo en cuenta que la finalidad del programa es que los y las motoristas mejoren su técnica de conducción y aumenten así la seguridad a pie de carretera, el director del Servicio Catalán de Tráfico, Ramon Lamiel, destaca que “es importante darle un impulso para que participen más mujeres, dado que queremos poner en valor sus conductas menos temerarias y más responsables en la conducción y, específicamente, en esta movilidad de ocio en la que se enmarca el Formación 3.0”.

Esta formación, que se instala los fines de semana a pie de carretera de diferentes puntos del territorio para corregir y recomendar técnicas de conducción sobre dos ruedas, ha contado ya con la participación de más de 3.500 usuarios de motocicleta. Concretamente en la edición del año pasado participaron 681 motoristas y solo un 7% (49) eran mujeres. 

Una sesión 100% femenina en el Montseny

El pasado sábado 14 de mayo en la BV-5301, en el Montseny, el Servicio Catalán de Tráfico hizo una convocatoria exclusiva a mujeres motoristas para incentivar la participación femenina en la actividad. Asistieron sobre dos ruedas varias protagonistas de la campaña de concienciación vial La ruta más segura y las instagrameras moteras @carolniguerobiker y @ainhoajt, con el objetivo de que más mujeres motoristas conozcan la formación.  

La sesión ha estado muy bien, me han corregido errores y me servirá para mi día a día. Aplicaré los consejos y me formaré más para aumentar mi seguridad”, asegura Carol Noguero. Pepi Martínez, que lleva más de 5 años yendo sobre dos ruedas, destaca del programa Formación 3.0: “He tomado conciencia de que tengo que aprovechar más el carril, voy demasiado por el medio y cuando entro a la curva no tengo suficiente visibilidad. La instagramera Ainhoa Juncà cree que el tema del trazado que explican los instructores de las sesiones es importante para podernos anticipar a imprevistos, así como también la mirada a las curvas para visualizarlas correctamente”.

Novedades del Formación 3.0

Cada temporada el programa ha constado de 25 sesiones, que se desarrollan en carreteras abiertas, frecuentadas por motoristas durante el fin de semana y que registran un cierto riesgo de accidentalidad, de las cuatro demarcaciones catalanas. Como novedad de la edición que estamos preparando para el año que viene, está previsto que la actividad amplíe el número de sesiones a 40 y que el programa dé el salto a zonas urbanas y periurbanas, con el objetivo de llegar a diferentes tipos de conducción y usos de las motocicletas. 

Sobre esta cuestión, el director Lamiel asegura que este aumento del 60% de los puntos de formación del programa supondrá un arraigo más fuerte de esta formación práctica en toda Cataluña y esperamos que se traduzca en una reducción de la siniestralidad de este colectivo vulnerable, tanto en carretera como en zonas urbanas.

Las y los motoristas que quieran realizar esta actividad formativa, que es de carácter gratuito, harán un recorrido con su motocicleta de unos veinte minutos, acompañados y grabados por los instructores de la formación. Finalizados los recorridos, se visualizarán las imágenes y se comentarán los detalles que puedan mejorar la conducción del motorista para garantizar al máximo su seguridad. Cuando se acabe la actividad, recibirán la grabación y una hoja con diez puntos sobre el estado técnico de su motocicleta.

El coordinador de los instructores del Formación 3.0, Ferran Roca, destaca que “esta actividad es para que los motoristas vean las carencias que tienen cuando conducen la motocicleta; de este modo se dan cuenta de que tienen necesidad de formarse y conseguimos que vayan a un centro a mejorar su conducción. De hecho, como novedad de la edición de este año, se sortearán entre los participantes cuatro sesiones, una en cada demarcación, para profundizar en la mejora de la conducción sobre dos ruedas. Estas sesiones se realizarán al final de la temporada de este 2022.

La formación en empresas, una prevención clave en el buen uso de los patinetes eléctricos

En la última campaña preventiva policial para controlar las conductas de riesgo de los vehículos de movilidad personal, llevada a cabo del 10 al 16 de enero de 2022, se impusieron más de 100 denuncias diarias. En concreto, en una semana se impusieron un total de 709 denuncias. La mayoría fueron por las condiciones de circulación del vehículo (483) o por el casco y otros elementos de protección (183). Pero también se cometieron infracciones por conducir siendo menor de edad (19), por hacer paradas o estacionamientos inadecuados (15) y por conducir habiendo consumido alcohol u otras drogas (9).

Estos resultados constatan que toda prevención es clave para garantizar una movilidad segura y reducir siniestros y que existe una necesidad de formar a los usuarios de patinetes eléctricos. Precisamente, la empresa Ecosol de Cáritas de Vilablareix (Gironès), que facilita la inserción laboral de personas que se encuentran en situación de vulnerabilidad social y laboral, ha sido una de las primeras en entender la importancia de contribuir a una movilidad más segura de los conductores de este tipo de vehículos. Por eso, a finales del año pasado, solicitaron dos sesiones formativas para aumentar la pericia y los conocimientos de sus empleados y a la vez usuarios de patinetes. Sobre todo, porque se habían encontrado previamente con algún accidente in itinere, de ida o vuelta al trabajo.

Albert, de la Oficina de Relaciones con la Comunidad de los Mossos d’Esquadra de la comisaría de Salt, y Txema y Ramon, formadores de movilidad segura y sostenible del cuerpo de Mossos d’Esquadra del Área Regional de Tráfico de Girona, son los tres mossos que impartieron esta formación. Empezaron preguntando a los empleados quién había sufrido un accidente de tráfico yendo o volviendo del trabajo y, a continuación, les explicaron qué factores intervienen en un siniestro (persona, vehículo, vía pública y daños materiales o personales) y qué responsabilidad tenemos. En relación con esto último, y según datos estadísticos de la Unión Europea, “el factor humano interviene entre un 80 y un 95% a la hora de tener un accidente; la vía y el entorno, entre un 20 y un 40%, y el vehículo, entre un 5 y un 10%” –destacó Ramon. Además, “el porcentaje en el caso de los vehículos es cada vez más bajo, porque son tecnológicamente más seguros” –recordó.

A continuación, y mediante unos ejercicios prácticos, les explicaron el peligro que puede comportar caer en patinete y también la forma en la que asumimos el riesgo, tanto como conductores de este tipo de vehículos como en relación con el resto de los usuarios con los que compartimos el espacio público. Todo ello, sin olvidar la importancia del estado emocional en el que nos encontramos cuando conducimos, los límites que tenemos nosotros y los demás, la presión grupal, que a menudo influye en nuestras acciones, y también la dificultad de adaptarnos a los cambios. En este sentido, «la sanción también es una medida de prevención» a la hora de no correr riesgos. Ahora bien, en palabras de Ramon, “de la sanción te puedes acordar, pero lo que nunca olvidarás es si tienes un accidente de tráfico, por todo lo que comporta para ti y para los demás. Por eso hace falta siempre educación, formación y prevención para no llegar a tener un siniestro viario”.

Finalmente, hicieron un repaso de la normativa y también de lo que es recomendable, algo que siempre debe ir acompañado de una concienciación y de una responsabilidad compartida a la hora de utilizar el espacio público. Ramon destacó sobre todo aspectos como  que “el patinete es unipersonal, hay que ponerse el casco, hay que hacerse visible y llevar luz delante, en los laterales y detrás”, o que “no se puede circular por vías interurbanas ni travesías, ni tampoco por túneles urbanos”. Además, también explicó que, «aunque no es obligatorio, conviene tener un seguro, que en el caso de los patinetes puede comportar unos 30 euros al año».

Con el apoyo del Servicio Catalán de Tráfico, los Mossos d’Esquadra continuarán impartiendo sesiones formativas como estas a todas aquellas empresas que lo soliciten. El objetivo es, como siempre, garantizar una movilidad más segura para todos.

El SCT colabora con los ayuntamientos para fomentar la movilidad segura y sostenible en el ámbito urbano

Desde que tiene competencias, el Servicio Catalán de Tráfico (SCT) coopera con el ámbito local para mejorar la seguridad vial y reducir la accidentalidad con víctimas en zona urbana. Gracias en parte a esta colaboración, al esfuerzo de todos los agentes implicados y, en general, a una mayor concienciación, en dos décadas ha habido un decremento de la mortalidad dentro de casco urbano, pasando de las 156 víctimas mortales por accidente de tráfico del año 2000 a las 51 en 2020. Finalmente, en 2021 se han registrado 53 víctimas mortales en zona urbana. Sin embargo, a pesar de esta reducción de la mortalidad, impera la necesidad de seguir trabajando para evitar que se pierdan más vidas humanas por siniestros viales. Por eso es tan importante la colaboración con los municipios y los consejos comarcales mediante convenios, su ejecución y su posterior seguimiento y evaluación.

Estrategias de colaboración en seguridad vial

El SCT colabora con los municipios para reducir los siniestros viales en el ámbito urbano y fomentar una movilidad más sostenible. Esta colaboración se inicia con la firma de diferentes convenios que el SCT pone a disposición de los municipios.

Esta colaboración se instrumentaliza bajo el paraguas de un convenio marco de colaboración entre el Servicio Catalán de Tráfico y el correspondiente ayuntamiento. Este convenio tiene como objetivo establecer el marco de colaboración entre ambas partes en el desarrollo de determinadas acciones en materia de tráfico y seguridad vial. Actualmente, se han firmado con ayuntamientos y están vigentes 303 convenios marco. En virtud de este tipo de convenio, se pueden establecer los siguientes convenios previstos en sus anexos:

  • Convenio para la redacción de un plan local de seguridad vial. Redacción de un plan para reducir la siniestralidad en la red vial de ese núcleo urbano, teniendo en cuenta aquellos datos generales, de movilidad y accidentalidad y los lugares con mayor concentración de accidentes en el municipio. Se han firmado un total de 274 convenios de este tipo, de los que 126 siguen vigentes.
  • Convenio para la adhesión al sistema de información y atención a las víctimas y afectados de accidentes de tráfico en Cataluña del Servicio Catalán de Tráfico (SIAVT). Permite que las personas que han sido víctimas o afectadas por accidentes de tráfico producidos en las vías urbanas e interurbanas del municipio puedan acceder a información y orientación jurídica, administrativa, social y psicológica, para minimizar la situación traumática que se produce después de un accidente de tráfico. Se han firmado un total de 108 convenios de este tipo, de los que 107 siguen vigentes.
  • Convenio de colaboración en materia de controles de velocidad con aportación de aparato cinemómetro. Vigilancia y control de los excesos de velocidad del tráfico en las travesías y vías urbanas. Se han firmado un total de 206 convenios de este tipo, de los que 198 siguen vigentes.
  • Convenio de colaboración en materia de controles de alcoholemia con aportación de etilómetro. Vigilancia y control de los niveles de alcoholemia de los conductores que circulan por las travesías y vías públicas urbanas. Se han firmado un total de 220 convenios de este tipo, de los que 218 siguen vigentes.
  • Convenio de colaboración en materia de controles de estupefacientes con aportación de kits de detección de sustancias estupefacientes y material de apoyo. Vigilancia y control de la presencia de drogas en conductores que circulan por las travesías y vías públicas urbanas, mediante la asignación por parte del Servicio Catalán de Tráfico de un kit anual de detección de sustancias estupefacientes, el material de apoyo correspondiente y la confirmación de muestra con saliva en el laboratorio, en su caso. Se han firmado y todavía están vigentes un total de 188 convenios de este tipo.
  • Convenio de colaboración en materia de educación para la movilidad segura práctica (bicicletas). Desarrollo conjunto entre el SCT y el ayuntamiento de actividades prácticas de educación para la movilidad segura con bicicletas. Se han firmado un total de 230 convenios de este tipo, de los que 224 siguen vigentes.
  • Convenio de colaboración en materia de educación para la movilidad segura práctica (ciclomotores). Desarrollo conjunto entre el SCT y el ayuntamiento de actividades prácticas de educación para la movilidad segura con ciclomotores en el marco de los centros educativos. Se han firmado un total de 104 convenios de este tipo, de los que 100 siguen vigentes.
  • Convenio para la redacción de un trabajo técnico de seguridad vial para el ayuntamiento correspondiente. Elaboración y redacción de un trabajo técnico para la mejora de la seguridad vial en un ámbito de actuación concreto, de acuerdo con una problemática específica en la que es necesario incidir, como puede ser la necesidad de pacificación del tráfico en un área concreta o en todo el municipio, la ordenación del tráfico y la movilidad en un polígono industrial o en una urbanización o el estudio de la seguridad vial en una travesía o en zona periurbana, así como sobre otros ámbitos en los que se considere necesario intervenir para mejorar la seguridad vial en el municipio. Se han firmado y todavía están vigentes un total de 7 convenios de este tipo.

El SCT también establece convenios con los consejos comarcales en tres casos específicos: para la adhesión al sistema de información y atención a las víctimas y afectados de accidentes de tráfico en Cataluña (3 convenios firmados hasta ahora), y en materia de educación para la movilidad segura práctica con bicicletas (4 convenios firmados) o ciclomotores (2 convenios firmados).

Desde el SCT seguiremos fomentando la implicación y la colaboración de los ayuntamientos y de los consejos comarcales para mejorar la seguridad vial y fomentar la movilidad más sostenible y saludable, a través de la firma de estos convenios, dado que, entre otros factores, han ayudado a mejorar la seguridad vial y a reducir las muertes por accidente de tráfico.

¿Sabes que si llevas un patinete eléctrico conduces un vehículo?

Editamos 15.000 folletos sobre qué se puede hacer y qué no con los VMP. Mossos y policías locales los explican y reparten en las charlas de educación vial que dan en escuelas e institutos

Los alumnos de la escuela Llissach de Santpedor ya se han estrenado en las sesiones formativas que Mossos y policías locales realizarán este curso escolar sobre el uso de los patinetes eléctricos. En estas charlas se explica y se reparte el nuevo material educativo que hemos editado desde el Servicio Catalán de Tráfico: “¿Sabes que si llevas un patinete eléctrico conduces un vehículo?”

El objetivo es llegar a los jóvenes como principales usuarios de esta nueva manera de moverse para que sepan qué es un patinete eléctrico y qué obligaciones implica conducirlo. El mensaje que queremos que cale es el que da el coordinador de Movilidad Segura en la Región Central de Mossos, Joan López: “Estamos acostumbrados a que el patinete siempre ha sido un juguete, pero el patinete eléctrico es un vehículo.” Es decir, con patinete eléctrico no todo vale.

Los vehículos de movilidad personal (VMP) son un medio de transporte sostenible, ágil y práctico (fáciles de conducir y plegar) de ámbito urbano que ha llegado para quedarse, sobre todo entre los más jóvenes, pero que también ha sido polémico y ha provocado debates y discusiones entre defensores y detractores. Con todo, las autoridades de tráfico, para poner orden a la circulación urbana y evitar daños (ni de los usuarios de VMP ni de los peatones), han regulado su uso.

Circular por la acera, ir con un acompañante o llevar los auriculares conectados no se puede hacer cuando se va con patinete eléctrico. Son acciones que muchos usuarios de VMP llevan a cabo porque desconocen que es una infracción. El nuevo material que hemos editado, un total de 15.000 folletos informativos, quiere posar remedio a este desconocimiento sobre la normativa vigente que regula la circulación de los VMP desde el pasado 2 de enero.

Así pues, estas son las principales prohibiciones y líneas rojas que no puedes cruzar si vas en patinete eléctrico:

¡Al volante, siéntate bien!

10 pautas para conducir con una posición adecuada

Seguro que alguna vez te has fijado en conductores que no tenían una postura correcta mientras conducían. ¿Te viene alguna imagen a la memoria? ¿Alguien que cogía el volante con una sola mano, que apoyaba un brazo por la ventana, que llevaba un abrigo voluminoso o quizás que iba con el asiento inclinado hacia atrás? Estos podrían ser algunos ejemplos de malas prácticas a la hora de conducir que pueden poner en riesgo la seguridad de uno mismo y de las personas que nos acompañan. Por eso, hay que ser conscientes de que sentarse bien es clave para reaccionar ante cualquier imprevisto y minimizar lesiones en caso de un accidente, aparte de retrasar el cansancio y la fatiga, sobre todo en viajes largos.

Antes de arrancar el vehículo vale la pena invertir unos minutos en revisar una serie de pasos y comprobar que nuestra manera de sentarnos al volante es la adecuada. Aquella frase insistente que los padres y madres nos repetían de pequeños durante las comidas o cuando hacíamos deberes y los profesores en la escuela, la reiterada “Haz el favor de sentarte bien”, se ajustaría también al momento en que nos ponemos al volante… ahora ya de adultos.

En la autoescuela, seguramente fue lo primero que nos enseñaron cuando aprendimos a conducir, pero con el paso de los años a menudo dejamos de darle la importancia que tiene para garantizar una conducción segura. Repasamos las 10 claves para sentarse correctamente en el coche:

  • Distancia de los pies con los pedales: no tienen que estar ni demasiado cerca ni demasiado lejos de los pedales. Para saber si nuestra postura es la más idónea, tenemos que pisar a fondo el embrague y comprobar que la pierna izquierda quede semiflexionada, de manera que al pisar el freno con la pierna derecha, ambas queden igualadas. Con eso conseguiremos una buena fuerza de frenado en caso de que tengamos que detener el vehículo de manera urgente.
  • Inclinación del asiento: la espalda debe mantenerse pegada al asiento.
  • Distancia entre el cuerpo y el volante: las muñecas deben quedar colgando por el arco superior del volante. Con respecto a los brazos, tienen que estar flexionados y nunca completamente extendidos, ya que eso no solo puede suponer una pérdida de control del vehículo, sino que nos hará cansar rápidamente y nuestra espalda se verá forzada. Hay que tener presente que cualquier extremidad que quede bloqueada en caso de accidente provocará que la energía del siniestro se desplace por nuestro cuerpo y pueda causar lesiones graves en rodillas, caderas, muñecas, codos u hombros. Por este motivo siempre tenemos que adoptar una posición con las piernas y los brazos flexionados.
  • Reposacabezas: se trata de un elemento que acostumbra a pasar inadvertido, pero que es fundamental para evitar una posible lesión cervical. Por eso, tenemos que asegurarnos de que tanto la parte más alta de nuestra cabeza como el reposacabezas están perfectamente alineados.
  • Asiento: es recomendable que esté lo más bajo posible, lejos del techo, ya que en caso de vuelco, podríamos tener graves lesiones en la cabeza. Asimismo, tenemos que procurar que en caso de colisión lateral nuestra cabeza no impacte en el montante superior del vehículo.
  • Cristal de la ventana: hay que tener en cuenta que es peligroso circular con el cristal semibajado, ya que si sufrimos un impacto lateral, las posibilidades de lesiones en la cabeza son altas. Lo tenemos que hacer con el cristal totalmente subido o máximo abierto dos dedos.
  • Altura del volante: es aconsejable medirlo de manera que el arco superior se encuentre entre la barbilla y el cuello. Eso supondrá que nuestros brazos no estén demasiado levantados, nos cansaremos menos y conseguiremos un mayor control del volante ante un imprevisto.
  • Posición de las manos: para saber cuál es la mejor posición, sigue una regla sencilla: recuerda la posición de las manecillas de un reloj a las 10 h y 10 minutos. Colocar las manos de manera simétrica hace que la fuerza quede más repartida y el giro sea mucho más fluido, sobre todo a la hora de tener que esquivar un obstáculo en la carretera con una maniobra repentina.
  • El cinturón: no te olvides del elemento más importante de seguridad pasiva dentro del vehículo. Es preferible que en la medida de lo posible conduzcamos sin ropa gruesa (para garantizar la libertad de movimientos) y que la banda central del cinturón esté colocada sobre la pelvis y no sobre el abdomen, para proporcionar una mayor sujeción del cuerpo. Colocar este dispositivo de manera óptima nos ayudará a estar más protegidos ante un posible accidente y a mejorar la eficacia de los airbags frontales.
  • Los espejos retrovisores: por último, hay que regular los espejos de manera que tengamos el campo de visión más amplio posible a fin de eliminar al máximo los puntos ciegos.

En coche hay muchos aspectos sobre los que hay que prestar atención para garantizar la seguridad vial, y cómo nos sentamos es determinante en el caso de sufrir un accidente.

¿Ya tenías en cuenta estas pautas a la hora de conducir? Recuerda que la responsabilidad en la conducción también consiste en mantener una posición apropiada al volante.

Crónica de una vida a pie de carretera

Más de dos largas décadas de servicio en la División de Tráfico del cuerpo de Mossos d’Esquadra otorga un bagaje incomparable, profesional y humano, sobre nuestro comportamiento en la carretera. El cabo Jordi y el agente Albert, ambos en el  Área Regional Metropolitana Norte de los Mossos d’Esquadra, suman 42 años de experiencias y de pericia en el terreno del tráfico.  Han visto y vivido de todo: anécdotas divertidas, pérdidas dolorosas, falsos mitos y lugares comunes, pero sobre todo han vivido desde primera línea la evolución de la siniestralidad en Cataluña y de nuestra actitud al volante. Este artículo se basa en su testimonio.

Falsos mitos para bajar el alcohol

Después de incontables controles de alcoholemia, Jordi y Albert han visto cómo todavía hay muchas (falsas) creencias sobre remedios que disminuyen los efectos del alcohol: beber café, tomar mentol, comer, hacer ejercicio… En los controles de alcoholemia, a veces se ven conductores que entre la primera prueba y la prueba de contraste aprovechan para hacer deporte, correr o hacer flexiones, “incluso una vez nos encontramos una pareja dentro del coche teniendo relaciones sexuales”, recuerda el cabo Jordi. “Lo más extravagante que he visto, no obstante, es un hombre que masticaba un preservativo, pensando que así le bajaría el alcohol”, rememora el cabo. En otra ocasión, los agentes presenciaron perplejos cómo la novia de un conductor que había dado positivo se presentó para recogerlo, pero también dio positivo.

La irrupción del móvil

Años atrás, la velocidad y el alcohol eran los principales factores en los accidentes de tráfico. Pero desde la aparición del móvil en nuestras vidas, este ha subido con fuerza entre las causas de accidentalidad, hasta el punto de que las distracciones ya son la primera causa de los siniestros con víctimas, especialmente el uso del móvil. A pie de carretera, Albert y Jordi lo corroboran. “Vemos barbaridades, como conductores al volante mirando una película en el móvil o jugando a un juego mientras conducen”, relata Albert. En este sentido, los coches mirilla se han convertido en una herramienta muy útil para detectar infracciones sin ser detectado, especialmente en el caso de la manipulación del móvil. A menudo, la reacción de los infractores es la negación. “Nadie quiere ser denunciado, es lógico. Pero cuando paramos a alguien se hace porque hay la certeza de que ha cometido una infracción; si hay dudas, no se pone denuncia”, concluye el cabo Jordi.

Momentos difíciles

Cuando hablamos de tráfico, desgraciadamente también hablamos de víctimas. Albert y Jordi han presenciado muchas escenas de accidentes y ambos remarcan la importancia de retirarse de la calzada cuando hemos sufrido un choque o una avería, especialmente en vías rápidas. “Hay que salir de la vía siempre que se pueda; se producen muchos accidentes y atropellos en estas circunstancias”, avisa Albert. Los dos agentes han visto también cómo compañeros de trabajo han sufrido graves lesiones, o incluso la muerte, por atropellos y accidentes con fuga. “En Tráfico, la baja más probable es el atropello; no puedes bajar nunca la guardia. Estamos expuestos al riesgo, es la parte más peligrosa de nuestro trabajo.”

Una presencia que rebaja la siniestralidad

Cuando una patrulla de Mossos d’Esquadra circula por una calle o carretera, se crea una zona de pacificación del tráfico en 100 metros a la redonda. Pisar el asfalto es una tarea prioritaria para un agente de Tráfico, porque con presencia policial en la carretera, baja el número de accidentes. “Cuando un conductor nos ve, inmediatamente empieza un repaso mental: cinturón abrochado, límite de velocidad, respetar las señales…”, explica el cabo Jordi. “Cuando estás en Tráfico, lo que más te gusta es la vertiente asistencial; poder ayudar a alguien cuando ha sufrido un accidente o una avería, en un momento en el que se vive una experiencia traumática y somos vulnerables es, creo yo, lo más agradecido de este trabajo”, asegura Albert.

‘A mí no me pasará’

“En los últimos años hemos detectado cómo aquel famoso ‘yo controlo’ ha dado paso a una sensación general de ‘a mí no me pasará’, y esto nos preocupa”, explica Jordi. “Hay esta percepción, errónea, de que los accidentes solo les pasa a los otros y hay que tener en cuenta que, aunque lo hagas todo bien como conductor, puedes sufrir un accidente por culpa de otro”, advierte Albert.

A menudo los conductores parados por los agentes por cometer una infracción no son conscientes de que la han cometido. “El ritmo del día a día es trepidante, vamos todo el día con prisas, horarios y obligaciones y cuando entramos en el coche todo esto lo llevamos encima. A veces es difícil dejar la mente en blanco y concentrarse solo en conducir, pero hay que hacerlo; nos va la vida”, avisa el cabo.

Después de más de 20 años en Tráfico, los dos agentes han sido testigos de la bajada de la siniestralidad en las carreteras. “Ha habido una mejora en la concienciación, en la actitud; antes había muchos más muertos y heridos graves. Pero hay que seguir trabajando, mejorar la prevención y la formación vial, el respeto y la convivencia en la carretera”, coinciden ambos.