El 2023 registra un 4,4% más de conductores que siguen los cursos de recuperación de puntos o de permiso

Este modelo catalán de formación vial se basa en la concienciación vial y en el cambio de actitudes

En el 2023 en Cataluña 20.802 conductores siguieron los cursos de recuperación de puntos y del permiso de conducir, un 4,4% más que en el 2022, cuando hubo 19.886 alumnos. Concretamente se organizaron 552 cursos de recuperación de puntos con 7.134 alumnos, 799 de recuperación del permiso con 11.617 personas y 423 cursos de formación adicional con 2.051 asistentes, para los casos en que los participantes siguieron el curso pero suspendieron el examen de la DGT para la recuperación, y esta formación suplementaria de cuatro horas les permite examinarse de nuevo.

El Servicio Catalán de Tráfico (SCT) organiza estos cursos de sensibilización y reeducación vial para la recuperación de los puntos del permiso de conducir desde el 2006, que se plantean como una herramienta transformadora para los conductores infractores que llegan a dichos cursos. Este modelo catalán se basa en la concienciación vial y en el cambio de actitudes y desde su implementación han participado cerca de 250.000 alumnos. Es un modelo de éxito, creado por la Universidad Autónoma de Barcelona y que aplican las autoescuelas y los centros de formación con la colaboración de las asociaciones de víctimas de tráfico y el Colegio de Psicología. Recientemente, por un cambio normativo estatal, se ha tenido que modificar el régimen de autorizaciones de estos cursos en las autoescuelas, aunque el SCT trabaja para mantener el mismo formato de cursos y de modelo formativo de calidad.

Estudio sobre la eficacia de los cursos de recuperación de puntos y permiso

Conviene destacar que el Equipo de Investigación en Educación y Seguridad Viales (ERESv) de la Universidad Autónoma de Barcelona (UAB) analizó la eficacia y la permanencia de esta en los participantes de estos cursos en el estudio Evaluación de la eficacia de los cursos de sensibilización y reeducación vial impartidos en Cataluña en el año 2017.

En este estudio la población analizada fueron conductores que habían participado durante el 2017 en los cursos de recuperación parcial de puntos y también de recuperación del permiso, y concretamente el análisis se hizo a partir de las sanciones que los participantes recibieron por infracciones cometidas entre los años 2015 y 2019 en Cataluña, principalmente en vías interurbanas. El número total de participantes en los cursos durante el año 2017 fue de 14.022, los cuales habían acumulado, antes de la formación (años 2015 a 2017), un total de 36.546 sanciones de tráfico.

Con respecto a los datos sociodemográficos analizados en el estudio, se trataba mayoritariamente de hombres (91,8%), y el porcentaje de mujeres era reducido (8,2%). La media de edad fue de 40,5 años. El 88,1% de los participantes tenían nacionalidad española y la extranjera solo representaba el 11,9%. El 68,8% residían en la demarcación de Barcelona, el 10,8% en la de Girona, el 7,4% en la de Lleida y el 11,4% en la de Tarragona. Por grupos de edad, la eficacia neta sobre los conductores de los cursos de reeducación y sensibilización de 2017 era superior entre los más jóvenes.

La gran mayoría de las infracciones cometidas por las personas que participaron en los cursos eran de carácter grave (70,4%). En segundo lugar, se situaban las sanciones muy graves (22,8%), y son muy escasas las de carácter leve (6,5%). Con respecto a las causas que dieron lugar a sanciones antes de participar en un curso se visualizó que la primera causa es el exceso de velocidad (45,7%).

Respecto a los resultados, en el estudio que se llevó a cabo se indicaba que el 37,1% de los conductores participantes en los cursos de sensibilización y reeducación vial durante el año 2017, y que tenían sanciones previas registradas en la base de datos del Servicio Catalán de Tráfico, no recibieron ninguna sanción durante los dos años posteriores a la formación.

Como conclusiones del estudio sobre la efectividad, se destaca que los cursos de recuperación de permiso, tanto por vía administrativa como judicial, tienen mayor impacto en los conductores infractores que los de recuperación de puntos. También, que la eficacia de los cursos es muy alta en la reducción de las sanciones relacionadas con algunos de los factores de riesgo más presentes en los accidentes de tráfico y en su gravedad, como la ingesta de alcohol y estupefacientes (-77,9%), la conducción temeraria (-76,1%), la utilización del móvil o dispositivos electrónicos mientras se conduce (-62%) y no utilizar el cinturón, casco y elementos de seguridad (-67,7%). Respecto a la velocidad, aunque se muestra una menor reducción en las sanciones posteriores al curso, del análisis de la reincidencia se observa una reducción significativa en la gravedad de las infracciones cometidas, ya que las infracciones muy graves se reducen en un 72,6%.

Verdades y mentiras sobre los radares de velocidad

Un estudio del Servicio Catalán de Tráfico demuestra que la accidentalidad baja de media entre un 60 y un 70% en los siguientes 5 años allí donde se han colocado radares fijos

Se utilizan criterios técnicos para ubicar los radares, sobre todo en puntos donde existe un elevado número de accidentes con muertes y heridos graves

248 puntos de control de velocidad custodian las carreteras catalanas para evitar el exceso de velocidad. Distribuidos tanto en vías principales como secundarias, siguen criterios de priorización de puntos o tramos en los que es necesario reducir la siniestralidad con muertos y heridos graves y donde a posteriori se ha demostrado un claro efecto disuasivo que reduce la siniestralidad.

La velocidad mata y existen evidencias científicas claras que demuestran que, a mayor velocidad, el impacto es más violento, la efectividad de los sistemas de seguridad pasiva baja y, por tanto, se incrementa el riesgo de muerte o de sufrir secuelas graves permanentes.

Además, la ubicación de los radares fijos no es un misterio, ya que todos están señalizados de antemano, salen en los avisadores GPS y app y también se puede encontrar la lista completa en la página web del Servicio Catalán de Tráfico (SCT). Y con el simple cumplimiento de las normas se evitan sanciones por exceso de velocidad.

Cómo se elige la ubicación de los radares del SCT

Desde que el Servicio Catalán de Tráfico asumió competencias en materia de tráfico, la lucha contra la velocidad excesiva ha sido una de las políticas principales, ya sea con el uso de diversos tipos de radares fijos como en colaboración directa con los Mossos d’Esquadra y policías locales realizando campañas intensivas de control.

Para deshacer estos ‘mitos’ de la aleatoriedad de la elección de las ubicaciones fijas con fines recaudatorios, os explicamos cuáles son los criterios técnicos:

  • La elección se realiza en base a un estudio de accidentalidad que realiza el SCT que identifica los tramos de concentración de accidentes con muertes y heridos graves (TCA), con una muestra de los cinco años anteriores. Siempre se priorizan aquellos puntos que presentan mayor número de accidentes y un elevado número de muertos y heridos graves.
  • Una vez realizado el estudio, se analiza la ubicación sobre el terreno para decidir cuál es la mejor opción de radar (fijo o de tramo).
  • Una vez instalado el radar, se vuelve a realizar un estudio para analizar su eficacia respecto a la reducción de accidentes.

También se han incorporado nuevos criterios para la ubicación de los controles de velocidad, como por ejemplo:

  • Los controles de apoyo a las instalaciones de velocidad variable para suavizar las retenciones, así como para reducir las inmisiones producidas por los vehículos en períodos de elevada contaminación.
  • Los controles a petición de los ayuntamientos en travesías o áreas periurbanas para calmar el tráfico que el vecindario percibe como demasiado ruidoso, contaminante o peligroso.

De hecho, el pasado 20 de junio el Gobierno aprobó la contratación de cuatro radares remolque (o ‘carros’) móviles que se instalarán en los puntos con mayor concentración de accidentes, con un importe total de contrato de más de un millón de euros. Pueden ser instalados de forma dinámica y no requieren instalación, porque son autónomos a nivel de la energía que necesitan para funcionar.

Radares móviles de Mossos d’Esquadra

La División de Tráfico del cuerpo de Mossos d’Esquadra y el Servicio Catalán de Tráfico trabajan de forma coordinada para gestionar los controles de velocidad con las mayores garantías de seguridad. Todos los cinemómetros de los que dispone Mossos d’Esquadra son móviles y trabajan permanentemente conectados a los sistemas informáticos del SCT.

Estos radares pueden estar ubicados en trípodes, dentro de un coche patrulla, en armarios en línea o en un helicóptero de tráfico. Incluso se están haciendo pruebas en drones.

Falsos mitos para evitar los radares

Los rumores y los ‘falsos mitos’ han hecho creer a muchos conductores que existen opciones fiables de manipulación para no ser detectados correctamente por los radares y, por tanto, evitar la multa. La División de Tráfico de los Mossos afirma que son ineficaces y que, en caso de hacerlo, resulta muy evidente. Tenemos que recordar que ocultar o colocar algún elemento que dificulte o modifique la placa de matrícula es una infracción.

Así mismo, es falso que los radares catalanes se escondan dentro de otros objetos, así como el uso de lacas y pegatinas para hacer ilegible la matrícula o simplemente taparla parcialmente. Incluso hay conductores que, para apurar al máximo la velocidad, no se fijan en el velocímetro del vehículo, sino que la controlan con las indicaciones del navegador, haciendo cábalas para apurar hasta el límite.

Empatía y proximidad a la Justicia

Este es el reclamo de la Asociación para la Prevención de Accidentes de Tráfico, P(A)T, que ha promovido una guía de buenas prácticas: La atención a las víctimas de siniestros de tráfico y de violencia viaria en las instituciones judiciales

La P(A)T ha impulsado, junto con la Cátedra ETHOS de la Universidad Ramon Llull, la guía La atención a las víctimas de siniestros de tráfico y de violencia viaria en las instituciones judiciales, que incluye 30 pautas y recomendaciones para ofrecer a las víctimas de tráfico una atención en los procesos juridicolegales con más empatía, humanidad, dignidad, comprensión y proximidad. El documento quiere dar herramientas a todos los operadores judiciales, jueces, fiscales y abogados para hacer compatible el rigor jurídico con la atención a las necesidades emocionales de las víctimas de tráfico.

“La guía nace de una necesidad, porque actualmente los procesos judiciales suponen un daño añadido a las víctimas que han sufrido un accidente de tráfico o han perdido un familiar, y hay una victimización secundaria”, asegura Yolanda Domenech, directora de P(A)T.

La guía, que ha tenido el apoyo del Servicio Catalán de Tráfico, se ha elaborado a partir de las aportaciones de un grupo de trabajo con víctimas, agentes y profesionales diversos que intervienen en los procesos juridicolegales a raíz de un siniestro de tráfico, y también con psicólogos especializados en luto y trauma, así como sociólogos y filósofos. La publicación ha sido coordinada por el doctor Francesc Torralba, catedrático de la Universidad Ramon Llull, que destaca principalmente los puntos siguientes:

  • “La víctima debe ser escuchada y tiene que poder participar activamente en el proceso desde el momento cero”, que es el accidente. Debe haber un acompañamiento psicológico y emocional siempre.
  • En los procesos judiciales se utilizan lenguajes muy diferentes: la víctima hace un relato autobiográfico muy intenso emocionalmente y la parte jurídica es técnica y precisa. Hay que adaptar y simplificar el lenguaje jurídico, que a menudo dificulta la comprensión por parte de la víctima. “Es necesaria una pedagogía y didáctica lingüística que permita la comprensión a las víctimas y que no haya una situación de desequilibrio.”
  • En las instituciones judiciales se debe evitar la revictimización o victimización secundaria. “El proceso de luto tiene su temporalidad, y revivir la situación en los procesos judiciales activa de nuevo emociones de dolor y hace mucho daño. Hay que agilizarlos para ayudar a cerrar heridas.”
  • A lo largo de todo el proceso judicial debe haber un referente único, dado que “el cambio de jueces en un mismo proceso acentúa los problemas de comunicación”.
  • Por un lado está la reparación de la víctima y por el otro dictar sentencia en la Justicia. La Justicia no puede satisfacer las expectativas de la víctima porque nunca podrá reparar la pérdida de un ser querido, y las instituciones judiciales no harán desaparecer el dolor aunque la sentencia sea justa. Por eso hace falta acompañar a las víctimas psicológicamente y emocionalmente. “La víctima no siempre tiene razón, pero siempre tendría que ser escuchada desde la empatía y la sensibilidad a la justicia.”
  • La guía apunta como un camino a seguir la justicia restaurativa entre el victimario y la víctima o sus familiares. “En algunas víctimas, esta mediación ha tenido un efecto sanador cuando el victimario ha expresado arrepentimiento y ha solicitado el perdón.”

Durante la presentación de la guía en el Colegio de Periodistas de Cataluña intervinieron varias personalidades vinculadas al mundo de la seguridad vial. Recogemos las frases más destacadas:

“Hay que tener en cuenta que la presunción de inocencia existe en paralelo a la presunción de la victimización. Actualmente, en la mayoría de procesos no se te considera víctima si no se considera culpable al perpetuador, y tenemos que dejar de asociar justicia a encontrar un culpable. Las víctimas deben ser protegidas de la victimización secundaria o la revictimización”, Aleksandra Ivankovic, directora adjunta de VICTIM SUPPORT EUROPE

“Es una guía para ayudar a las personas que llegan a las instituciones judiciales y no encuentran la humanidad y proximidad que necesitarían. Es muy importante la empatía y atender las emociones en el proceso judicial, y creo que se tienen que potenciar la mediación y la justicia restaurativa. Ahora es necesario que esta guía se practique, no solo que se lea”, Jordi Jané, profesor de Derecho Constitucional y de la Unión Europea en la Escuela Judicial

“Las sentencias nunca compensarán a las víctimas, pero los jueces no pueden infligir más dolor a las víctimas. Hay que fomentar la mediación porque puede ser un mecanismo para atenuar el dolor”, Isabel López Riera, fiscal delegada de Seguridad Vial de Cataluña

“En lugar de empatía, diría que hace falta una proximidad óptima hacia las víctimas en los procesos judiciales; es la proximidad justa para no perder la objetividad. Además, hay que poner a las víctimas en el centro en los procesos de rehabilitación de los centros penitenciarios”, Nicolás Barnes Méndez, psicólogo de la Unidad de Programas de Intervención Especializada de la Dirección General de Asuntos Penitenciarios de Medidas Penales, Reinserción y Atención a la Víctima del Departamento de Justicia

“Es necesario un acompañamiento desde el minuto cero a las víctimas de violencia vial, los juzgados son demasiados fríos. Los procesos judiciales están orientados al victimario, hay que poner esfuerzos en las víctimas y hay que involucrar a todos los operadores. Hay que conseguir una justicia más amable, empática, que disponga un trato más humano y sensible”, Maria Hilari, decana del Colegio de Abogados de Figueres y representante del Consejo de Ilustres Colegios de Abogados de Cataluña

“El lenguaje jurídico debe ser comprensible y accesible para las personas que están de luto personal. Hay que incorporar la accesibilidad comunicativa en el lenguaje de la Justicia, porque eso también implica una atención más ética a las víctimas. La Administración de justicia destaca por su crudeza y debe acompañar de una forma distinta a las víctimas de tráfico, tal como se pide a la guía”, Ramon Lamiel, director del Servicio Catalán de Tráfico

Empatia i proximitat a la Justícia

Aquest és el reclam de l’Associació per a la Prevenció d’Accidents de Trànsit, P(A)T, que ha promogut una guia de bones pràctiques: L’atenció a les víctimes de sinistres de trànsit i de violència viària a les institucions de justícia

La P(A)T ha impulsat, juntament amb la Càtedra ETHOS de la Universitat Ramon Llull, la guia L’atenció a les víctimes de sinistres de trànsit i de violència viària a les institucions de justícia,que inclou 30 pautes i recomanacions per oferir a les víctimes de trànsit una atenció en els processos juridicolegals amb més empatia, humanitat, dignitat, comprensió i proximitat. El document vol donar eines a tots els operadors judicials, jutges, fiscals i advocats per fer compatible el rigor jurídic amb l’atenció a les necessitats emocionals de les víctimes de trànsit.

“La guia neix d’una necessitat, perquè actualment els processos judicials suposen un dany afegit a les víctimes que han patit un accident de trànsit o han perdut un familiar, i hi ha una victimització secundària”, assegura Yolanda Domenech, directora de P(A)T.

La guia, que ha tingut el suport del Servei Català de Trànsit, s’ha elaborat a partir de les aportacions d’un grup de treball amb víctimes, agents i professionals diversos que intervenen en els processos juridicolegals arran d’un sinistre de trànsit, i també amb psicòlegs especialitzats en dol i trauma, així com sociòlegs i filòsofs. La publicació ha estat coordinada pel doctor Francesc Torralba, catedràtic de la Universitat Ramon Llull, que en destaca principalment els punts següents:  

  • “La víctima ha de ser escoltada i ha de poder participar activament en el procés des del moment zero”, que és l’accident. Hi ha d’haver un acompanyament psicològic i emocional sempre.
  • En els processos judicials s’utilitzen llenguatges molt diferents: la víctima fa un relat autobiogràfic molt intens emocionalment i la part jurídica és tècnica i precisa. Cal adaptar i simplificar el llenguatge jurídic, que sovint dificulta la comprensió per part de la víctima. “És necessària una pedagogia i didàctica lingüística que permeti la comprensió a les víctimes i que no hi hagi una situació de desequilibri.”
  • En les institucions judicials s’ha d’evitar la revictimització o victimització secundària. “El procés de dol té la seva temporalitat, i reviure la situació en els processos judicials activa de nou emocions de dolor i fa molt de mal. Cal agilitzar-los per ajudar a tancar ferides.”
  • Al llarg de tot el procés judicial hi ha d’haver un referent únic, atès que “el canvi de jutges en un mateix procés accentua els problemes de comunicació”.
  • Per una banda hi ha la reparació de la víctima i per l’altra dictar sentència en la Justícia. La Justícia no pot satisfer les expectatives de la víctima perquè mai no podrà reparar la pèrdua d’un ésser estimat, i les institucions judicials no faran desaparèixer el dolor encara que la sentència sigui justa. Per això cal acompanyar les víctimes psicològicament i emocionalment. “La víctima no sempre té raó, però sempre hauria de ser escoltada des de l’empatia i la sensibilitat a la justícia.”
  • La guia apunta com un camí a seguir la justícia restaurativa entre el victimari i la víctima o els seus familiars. En algunes víctimes, aquesta mediació ha tingut un efecte sanador quan el victimari ha expressat penediment i ha sol·licitat el perdó.”

Durant la presentació de la guia al Col·legi de Periodistes de Catalunya van intervenir diverses personalitats vinculades al món de la seguretat viària. En recollim les frases més destacades:

“Cal tenir en compte que la presumpció d’innocència existeix en paral·lel a la presumpció de la victimització. Actualment, en la majoria de processos no se’t considera víctima si no es considera culpable el perpetuador, i hem de deixar d’associar justícia a trobar un culpable. Les víctimes han de ser protegides de la victimització secundària o la revictimització”, Aleksandra Ivankovic, directora adjunta de VICTIM SUPPORT EUROPE

“És una guia per ajudar les persones que arriben a les institucions judicials i no troben la humanitat i proximitat que necessitarien. És molt important l’empatia i atendre les emocions en el procés judicial, i crec que s’han de potenciar la mediació i la justícia restaurativa. Ara cal que aquesta guia es practiqui, no només que es llegeixi”, Jordi Jané, professor de Dret Constitucional i de la Unió Europea a l’Escola Judicial

“Les sentències mai no compensaran les víctimes, però els jutges no poden infligir més dolor a les víctimes. Cal fomentar la mediació perquè pot ser un mecanisme per alleugerir el dolor”, Isabel López Riera, fiscal delegada de Seguretat Viària de Catalunya

“En lloc d’empatia, diria que cal una proximitat òptima cap a les víctimes en els processos judicials; és la proximitat justa per no perdre l’objectivitat. D’altra banda, cal posar les víctimes al centre en els processos de rehabilitació dels centres penitenciaris”, Nicolás Barnes Méndez, psicòleg de la Unitat de Programes d’Intervenció Especialitzada de la Direcció General d’Afers Penitenciaris de Mesures Penals, Reinserció i Atenció a la Víctima del Departament de Justícia)

“És necessari un acompanyament des del minut zero a les víctimes de violència viària, els jutjats són massa freds. Els processos judicials estan orientats al victimari, cal posar esforços en les víctimes i cal involucrar tots els operadors. Cal aconseguir una justícia més amable, empàtica, que disposi un tracte més humà i sensible”,Maria Hilari, degana del Col·legi d’Advocats de Figueres i representant del Consell d’Il·lustres Col·legis d’Advocats de Catalunya

“El llenguatge jurídic ha de ser comprensible i accessible per a les persones que estan de dol personal. Cal incorporar l’accessibilitat comunicativa en el llenguatge de la Justícia, perquè això també implica una atenció més ètica a les víctimes. L’Administració de justícia destaca per la seva cruesa i ha d’acompanyar de forma diferent les víctimes de trànsit, tal com es demana a la guia”, Ramon Lamiel, director del Servei Català de Trànsit

Por una Navidad segura en la carretera

Durante las fiestas de Navidad aumentan los viajes de corta distancia, desplazamientos de ida y vuelta el mismo día para visitar a familiares o amigos y también para realizar las compras navideñas. Son trayectos en los que a menudo se baja la guardia, precisamente por ser viajes cortos y conocidos. Tanto si el viaje es corto como largo, nunca podemos distraernos ni tampoco fiarnos. En el coche cero distracciones, deja el móvil y conduce con seguridad y sin correr. En la carretera, siempre prudencia.

Además, las fiestas navideñas también son sinónimo de reencuentro, alegría y alcohol. Pero si tienes que conducir, es necesario recordar que la mejor tasa es 0%. Al volante, cero alcohol. Siempre existe la opción del transporte público o la figura del conductor alternativo, el que no prueba ni una gota de alcohol.

Disfrutemos todos juntos de una Navidad segura en la carretera. El mejor regalo es que vuelvas.

Aprendemos cómo hacer formación para la movilidad segura

El pasado junio se presentó el libro Com fer formació per a la mobilitat segura en el Departamento de Interior. La obra está impulsada y editada por el Servicio Catalán de Tráfico (SCT), que encargó su redacción a los pedagogos Francesc Esteban y Letizia di Bartolomeo. El libro se basa en el Quadern de trànsit 4. Formació de formadors per a la mobilitat segura(1ª edición de septiembre de 2007), pero con contenidos actualizados y con la incorporación de nuevas teorías, modelos y planteamientos. Está dirigido a personas interesadas en tener una visión renovada de los conceptos de educación para la movilidad segura. Es un manual pedagógico que sirve de orientación y consulta para planificar sesiones de formación que cambien actitudes y consoliden conductas más seguras, uno de los objetivos y razón de ser del SCT. Se puede consultar en línea en la web del Servicio Catalán de Tráfico, aunque también está disponible en soporte físico y se puede solicitar al servicio territorial de Tráfico correspondiente. Hablamos con los dos autores, con los que hemos trabajado estrechamente y con los que aprendemos cuáles son los aspectos clave de este tipo de formación.

¿Por qué se publica este libro y a quién se dirige? ¿Da respuesta a alguna necesidad existente?

Francesc Esteban (F. E.): Este libro va dirigido a todo aquel que quiera realizar formación en movilidad segura y, de una manera más concreta pero no exclusiva, a los monitores y monitoras de educación vial de Cataluña. A veces pensamos que formar es ir a cualquier aula y contar cuatro cosas, y realmente es más complicado que eso. Este libro es un manual que sistematiza los conocimientos que debe tener la persona formadora y que enseña a formar. Es heredero de un libro anterior, que hemos ampliado y mejorado, porque la investigación científica y los cambios en la movilidad nos han obligado a actualizarlo.

El libro apuesta por desarrollar un modelo pedagógico de prevención centrado en la persona y fundamentado en el marco de una movilidad segura y sostenible. ¿Qué ventajas tiene este modelo respecto a la educación vial que se hacía en sus inicios?

Letizia di Bartolomeo (L. B.): Existen distintos modelos de prevención. Los hay que están centrados en la vía, los hay centrados en las normas, los hay centrados en el vehículo. Para nosotros, en un sistema abierto como es la movilidad, es la persona que gestiona el vehículo quien decide cómo ir por la vía, quien se gestiona a sí misma. Optar por un modelo que no tenga en el centro a las personas, que no explique por qué nos comportamos de determinada manera y estudie cómo podemos cambiar, significa estar condenados al fracaso.

¡“Explicar” no es suficiente! Es necesario tener en cuenta las emociones, educar en la percepción de riesgo, considerar los límites de la atención, etc.

¿Hasta qué punto la motivación, la actitud y las emociones desempeñan un papel importante en la toma de decisiones de las personas y en el hecho de adoptar conductas más o menos seguras en la red vial?

F.E.: Las emociones, de hecho, son las que más intervienen en la toma de decisiones. Nuestro neocórtex, nuestro cerebro racional, es muy bueno tomando decisiones, pero necesita mucho tiempo para hacerlo. Las emociones nos ayudan a actuar mucho más rápidamente, obviando diferentes elementos de análisis, ¡claro! La motivación y nuestras actitudes hacen que estemos más preparados para dar un tipo de respuesta u otro. Las emociones son el motor del aprendizaje. Sin ellas, ¡el aprendizaje no arranca!

Si, en términos de educación para la movilidad segura, convenimos que a menudo es necesario cambiar los hábitos de la gente para evitar riesgos en la carretera, ¿qué aprendizaje debemos hacer para lograr este cambio? Y ¿se debe ir adaptando este aprendizaje a lo largo del ciclo vital?

L.B.: Lo primero es que nuestra autonomía y nuestras capacidades van cambiando a lo largo de nuestro ciclo vital. Al igual que cambian los medios de transporte que utilizamos y cambia el espacio donde los utilizamos. Ante todo esto, debemos estar atentos a los cambios externos e internos que se producen, y adaptarnos a ellos aumentando el margen de seguridad.

¿Por qué existe el riesgo de sufrir un accidente y qué variables influyen en la percepción de ese riesgo?

F.E.: El hecho de ir por la vía, en sí mismo, supone un riesgo de sufrir un accidente. No es un sistema cerrado, en el que puedo controlar todas las variables. Se trata de minimizar, en lo posible, el riesgo que corremos. Imaginemos a un niño que quiere cruzar por un paso de peatones. Él puede hacerlo muy bien, pero quizá el conductor va distraído, o le pueden fallar un poco los frenos si el suelo está mojado, o quizás no lo ha visto bien justamente porque es un niño. Debemos asegurarnos de ver y calcular si podemos cruzar con seguridad, pero también de ser vistos. Debemos cruzar por el lugar por el que tengamos más seguridad y debemos estar atentos cuando lo hacemos. Cuando tengas que cruzar un paso de peatones, quítate los auriculares, deja de leer el libro o de mirar el móvil, saca los demás pensamientos de la cabeza y analiza la situación para ver si puedes cruzar con seguridad.

¿Qué competencias de movilidad segura debemos aprender a desarrollar y cómo debemos hacerlo, teniendo en cuenta los distintos niveles y roles de la movilidad?

L.B.: Definimos, de acuerdo con la publicación Competències de mobilitat segura: un model de prevenció centrat en la persona, cinco competencias de movilidad segura: la valoración de la seguridad, la vulnerabilidad y el riesgo; la atención, la interacción y la adaptación al entorno; la gestión de mis competencias y mis límites; la gestión de la influencia, y la gestión emocional. A su vez, para cada competencia se establecen cuatro niveles —principiante, principiante avanzado, competente y experto—, que se expresan en los tres roles que podemos tener en la movilidad: peatón, pasajero o conductor. Vamos desarrollando las competencias con el uso, con la experiencia, ¡pero a veces con eso no basta! La formación nos ayuda mucho, porque nos permite dar un salto en el nivel competencial.

¿Cómo determina el tipo de formación de los educadores para la movilidad segura (Mossos d’Esquadra, policías locales, profesores de formación vial, maestros, educadores de ocio o de asociaciones de víctimas) el traslado de estos conocimientos a los usuarios de la red vial?

F.E.: En el momento en el que estamos, lo que falta es sensibilizar a la población, formar a las personas para que acepten menos riesgo y sean más conscientes de lo que les pasa y por qué les pasa. Todo el que tiene un rol educador debe tratar de influir en su alumnado, cada uno desde su esfera. Debemos lograr que haya todavía mucha más sensibilización en todas estas figuras para que podamos llegar a toda la población.

¿Qué métodos deben utilizar estos formadores y cómo deben hacerlo para que sean eficaces? En una sociedad tan cambiante, ¿es necesario también un reciclaje constante?

L.B.: Se trata de utilizar métodos en los que el participante sea el protagonista, y que sirvan a los objetivos que se han diseñado. Si los métodos utilizan la emoción, ¡se abre una ventana de aprendizaje! Para ello, el formador puede utilizar juegos, dilemas, casos, ejercicios, lluvias de ideas y, en general, cualquier método que haga que el participante se plantee qué hace y por qué lo hace. ¡Así llegamos, al final, a ayudar a construir un comportamiento seguro!

Ciertamente, siempre hay que estar aprendiendo, experimentando, yendo más allá de nuestra zona de confort como formadores. Si no, al final, lo que haremos es repetir lo que ya sabemos y el discurso nos saldrá aburrido, muerto, gastado. ¡Nos tenemos que adaptar a grupos y personas diferentes, y por tanto debemos hacer una investigación constante!

Este compromiso y constancia de los formadores, ¿de qué deben ir acompañados por parte del resto de la sociedad? ¿Qué trabajo queda por hacer y cómo podemos mejorar?

F.E.: Tienes razón, esto no es algo que se consiga en cuatro días, ni es algo que podamos hacer cuatro chalados por nuestra cuenta. ¡Lo primero, en cuanto a los monitores de las policías, es que tengan el tiempo para ir a hablar con el profesorado y participar todos de una programación didáctica coherente y suficiente! El profesorado debe ir ganando más sensibilidad y protagonismo en relación con la movilidad segura y sostenible, ya que, de todas las “educaciones por…” —por la paz, por la sexualidad afectiva y responsable, por el consumo responsable…—, la movilidad segura es la más física, ¡la más experiencial de todas! Y evidentemente debemos contar con los formadores y formadoras viales, con las asociaciones de víctimas o de afectados, con las asociaciones de motos y de bicicletas, con las asociaciones profesionales como ADEVIC y, en general, con toda la sociedad, porque esto es un problema de todos.

Entrevista a Òscar Llatje: “La IA prácticamente puede acabar con los accidentes viarios ocasionados por el factor humano”

En una colaboración de la Casa SEAT y Carnet, han entrevistado a Òscar Llatje, que es el coordinador de seguridad vial y movilidad del Servicio Catalán de Tráfico. Con él han hablado sobre la movilidad y seguridad vial en Cataluña y la aplicación de la tecnología en esta materia, actualmente y en el futuro. La presencia del factor humano en la siniestralidad y cómo puede influir positivamente la introducción de la inteligencia artificial en la conducción de los vehículos es uno de los temas destacados de la conversación, que también publicamos en nuestro blog InfoTrànsit:

¿Cuál es la misión del Servicio Catalán de Tráfico y qué hacéis para cumplirla?

La misión del Servicio Catalán de Tráfico es mejorar la seguridad vial de las carreteras, gestionar el tráfico para que haya menos retenciones y contaminación, y coordinarnos con otras autoridades del tráfico como ayuntamientos, titulares de carreteras y sociedad civil a través de organizaciones interesadas en estos mismos objetivos.

Para llevar adelante esta misión, la parte más importante de nuestro negocio es la gestión de las multas y el seguimiento, día a día, de lo que ocurre en las carreteras. Contamos todos los vehículos que circulan por ellas y sus velocidades para desarrollar todo tipo de acciones que mejoran la fluidez del tráfico.

“Tenemos un índice de accidentes por número de coches que circulan similar al de Dinamarca, Inglaterra y Alemania”

¿Podrías hacer un balance en materia de seguridad vial de Barcelona y Cataluña en comparación con otras ciudades y territorios?

Vamos bien. En Cataluña, en 2003 empezamos una política muy fuerte en tres ejes: el control de la velocidad mediante la instalación de radares y el patrullaje policial, el uso de accesorios de seguridad, y la lucha contra el alcohol y las drogas en la conducción.

Todo esto ha producido un decremento espectacular de los accidentes: en el año 2000, en los inicios del Servicio Catalán de Tráfico, había del orden de 600 muertes anuales en nuestras carreteras. Actualmente hay unas 200, cifra que nos coloca al nivel de los mejores países de Europa: tenemos un índice de accidentes por número de coches que circulan similar al de Dinamarca, Inglaterra y Alemania. Unos datos que demuestran que estamos en el vagón de cabecera de la seguridad vial en Europa.

Con las nuevas tecnologías, ¿cómo ha cambiado el enfoque de las estrategias frente a la accidentalidad?

La inclusión de nuevas tecnologías en el mercado está tardando, pero algunas se han introducido progresivamente hasta ser comunes a todos los vehículos. Por ejemplo, el airbag o el control de tracción y, cada vez más, las cámaras y los sistemas de ubicación de objetos que avisan de la pérdida de carril. Nosotros alentamos a la industria y a todos los actores implicados a seguir estos pasos. De hecho, somos totalmente solidarios con la nueva normativa europea que está a punto de salir, que obligará a implementar en los vehículos de cualquier gama avisadores que ayuden al control de la conducción.

En lo que se refiere a las tecnologías habilitadoras, en los últimos años hemos participado en proyectos como el Catalonia Living Lab, una iniciativa que consiste en ofrecer Cataluña a empresas del sector automovilístico para que puedan probar vehículos con inteligencia artificial.

¿De qué forma la IA puede ayudar a mejorar la seguridad vial?

Más del 90% de los accidentes viarios son por culpa del factor humano. La inteligencia artificial, no tanto por la inteligencia como por la velocidad de cálculo y procesamiento, la diversidad de sensores de que dispone para la toma de decisiones y, sobre todo, la capacidad de reacción, prácticamente puede acabar con ese porcentaje de accidentes.

¿En qué estadio está su implementación?

Ha habido una explosión pública y publicitada de la IA muy grande. Se han volcado muchas esperanzas y quizás ahora estamos un poco decepcionados. Estamos en un período de transición. De momento, hay muy pocos coches que dispongan de un nivel de inteligencia artificial como el que vemos en la ciencia ficción, donde no hay manos al volante y donde, seguramente, no hay ni conductor. Este sería el nivel de automatización 5. Ahora estamos entre el 2 y el 3, pero poco a poco la IA va penetrando en el mercado. Sobre todo por el sector de la alta gama, como siempre ocurre con las innovaciones.

¿Cómo crees que serán nuestras carreteras dentro de 50 años?

Allí donde haga falta, tendrán que ser segregadas, con carriles especiales para los usuarios débiles: los peatones, los vehículos de movilidad personal y las bicicletas. Sin embargo, si no hay una gran demanda de segregación en algún punto concreto, las vías de alta capacidad de tráfico de largo recorrido como la AP-7 o cualquier otra autopista se mantendrán tal y como están. Eso sí, probablemente volverán a tener peajes e implementarán más ayudas a la conducción.

“Mi deseo es que el vehículo autónomo no necesite ninguna ayuda”

Como ingeniero industrial, mi deseo es que el vehículo autónomo no necesite ninguna ayuda; que sea totalmente autónomo. Es decir, que sea capaz de tomar decisiones haya o no conexión o ayuda en carretera. La comunicación y la conectividad deberían ser solo un extra.

¿Cómo puede contribuir la gestión del tráfico a la protección del medio ambiente?

Debemos intentar no tener coches funcionando a 10 kilómetros por hora o parados durante horas en los accesos de Barcelona. Desde el Servicio Catalán de Tráfico intentamos mitigar la demanda de tráfico que se acumula en determinados momentos para que sea lo más laminada posible, intentando buscar las velocidades óptimas de funcionamiento para que el consumo energético sea el más eficiente y genere los mínimos contaminantes por kilómetro.

El futuro de la movilidad urbana y sostenible en tres palabras…

Automatización, energía limpia y menor demanda de movilidad.

Ellas, pioneras al volante

Mujeres que fueron protagonistas anónimas y emancipadas en su época y que se incorporaron simultáneamente a los hombres en el mundo del automóvil. Ellas también cogieron el volante y contribuyeron a la historia de la automoción. Pero, como siempre, son las grandes olvidadas y despreciadas de la historia en un mundo en el que el patriarcado dominaba y domina todas las esferas. Los intermitentes, los limpiaparabrisas, los retrovisores, los cinturones retráctiles, las pastillas y las luces de freno son algunos de los inventos de las señoras de la época.

Las primeras mujeres conductoras fueron mujeres adineradas o actrices de cine que emprendieron aventuras conduciendo sus propios vehículos. En el caso de una de las grandes estrellas cinematográficas de principios de siglo, Florence Lawrence, aparte de lucir su nuevo artefacto inventó el cambio de dirección y de freno, precursores de los actuales intermitentes y luces de freno. O la también actriz Anita King, en 1915, con el apoyo de la Paramount, recorrió EEUU de costa a costa.

Las mujeres también fueron grandes aventureras y a principios del siglo XX, entre 1900 y 1930, realizaron largos trayectos e, incluso, recorrieron el mundo sobre estos primeros trastos. En 1909, Harriet White Fisher se atrevió a tomar el volante de su Locomobile de 40 caballos y visitó Estados Unidos, Inglaterra, Italia, Egipto, India y Japón. En España, Piedad Alvárez se convirtió en la primera mujer taxista en 1932. Y, ya puestas, también compitieron en carreras automovilísticas mundiales, como fue el caso de Camille du Gast en Francia.

Pero lejos de ir de ‘paquetes’, se subieron al mundo del automóvil desde el primer momento. Como escribe Emilia Pardo Bazán en un artículo de 1897, “es una de las mejores conquistas de la civilización”, también para las damas de la época, ya que las liberaba de tener que viajar siempre con “lacayos y palafreneros”.

La Segunda Guerra Mundial lo trastocó todo; con la gran mayoría de hombres en el frente, las mujeres ejercieron una parte de los roles masculinos tanto en casa como en el trabajo. Mujeres anónimas que condujeron ambulancias y otros vehículos a motor, hicieron de mecánicas o trabajaron en todo tipo de fábricas del sector automovilístico. Aunque la mayoría de éstas no eran personas conocidas, sí lo era la Nobel Marie Curie, que convirtió automóviles en ambulancias y en unidades de rayo X portátiles para mejorar la asistencia de los soldados en el frente. O incluso la princesa Isabel, a posteriori reina de Inglaterra, que se unió al Auxiliary Territorial Service (ATS), donde recibió formación sobre mecánica. Además, durante todo su reinado, se la vio conducir sus propios vehículos.

En los años 50, al puro estilo de la serie Mad Men, General Motors creó un grupo precursor de diseño industrial formado por mujeres y que marcó un avance tanto en el diseño de interiores de los vehículos, como también de seguridad. Les llamaban las “damiselas del diseño” y modernizaron el estilo, pero añadieron también nuevos elementos como los cinturones retráctiles o los indicativos de puerta abierta. Además, las mujeres fueron un reclamo publicitario muy típico de aquella época. Es el caso del póster de “Rosie the Riveter”, que fue una de las piezas de propaganda más recordada de la época. El gobierno estadounidense creó estos pósters publicitarios con la intención de alentar a las mujeres a trabajar en lugares donde tradicionalmente lo hacía el otro sexo.

Aventureras, conductoras, mujeres en la segunda Guerra Mundial, pero también inventoras, como son la piloto británica Dorothy Levitt, que patentó el primer limpiaparabrisas; la doctora June McCarroll, a la que se le atribuye la idea de pintar las líneas de separación en la calzada para prevenir accidentes; Magaret Wilcox, que inventó el sistema de calefacción para mejorar la comodidad en invierno y Mary Anderson, que pasará a la historia por patentar en EEUU en 1903 el primer limpiaparabrisas.

Pioneras al volante en todas sus facetas en un siglo XX donde el mundo está en manos de los hombres, en el que destacaron por su ingenio y su espíritu aventurero y que aportaron al mundo de la automoción la versatilidad de su punto de vista femenino.

* Casa Seat expuso el pasado octubre “Pioneras”, un homenaje a las mujeres que han hecho historia en el sector del automóvil y que son poco conocidas. Material de donde se ha extraído la información y algunas fotos para elaborar este artículo.

Esto es todo desde el SCT

Desde hace más de 20 años, el Servicio Catalán de Tráfico pone a disposición de las emisoras del país un servicio gratuito de crónicas radiofónicas. Cualquier radio puede solicitar al departamento de prensa del SCT una crónica sobre el estado de la red viaria (o bien en directo, o bien grabada con pocos minutos de margen). Por lo tanto, los ciudadanos de Cataluña ya hace muchos años que escuchan estas crónicas en los informativos o programas diversos de su emisora preferida. De hecho, según datos del Centro de Estudios de Opinión, casi el 16% de la población se informa del estado del tráfico escuchando la radio. Por eso, y después de tanto tiempo, ha llegado el momento de resolver todas las dudas que la ciudadanía se plantea día sí y día también sobre las crónicas del tráfico y los responsables que le ponen voz; es decir, nosotros.

¿En las crónicas siempre decimos lo mismo?

No, rotundamente no. Es muy desalentador que alguien considere que siempre explicamos lo mismo, no solo porque significa dar poco valor al trabajo que hacemos, sino que además no es verdad. Siempre intentamos destacar aquello que es noticia, las incidencias más importantes y que afectan más gravemente a la movilidad de los conductores. Es cierto que muy a menudo la protagonista es la red viaria del área metropolitana de Barcelona y, por lo tanto, puede parecer que siempre repetimos las vías que forman parte de esta zona. Pero esto no es culpa nuestra, sino que las vías que rodean Barcelona son las que concentran más volumen de tráfico y, por lo tanto, las que registran más incidencias y las que más salen en las crónicas.

¿Si ya estoy parado en una retención, de que sirven las crónicas?

Quién se plantee esta cuestión, tiene un problema de base. Cuando en una crónica del tráfico informamos de una incidencia y de unas retenciones, el objetivo de esta información no es aquella persona que ya está atrapada en la cola, sino que va dirigida a las personas que se dirigen hacia el punto donde hay la retención, para evitar la incidencia (si es posible) y buscar vías alternativas. Y a pesar de esto, está demostrado que el conductor que ya está atrapado en una cola, quiere que en las crónicas se informe, o bien porque quiere saber el motivo por el que está parado o bien porque sencillamente él también quiere sentirse protagonista de nuestras crónicas.

¿De dónde sale la información?

Esta cuestión no tiene una respuesta fácil. Podríamos decir que cogemos toda la información que nos dan las diversas fuentes, la contrastamos, la filtramos y la pulimos para elaborar un discurso radiofónico claro y comprensible que se adapte a las necesidades de los oyentes y también de las emisoras de radio. Las fuentes de información son muy numerosas y variadas: las cámaras del Servicio Catalán de Tráfico, la información del web del mismo SCT que nutren desde el CIVICAT, los equipos aéreos del SCT (helicóptero y avioneta), los Mossos d’Esquadra, avisos de los usuarios en las redes sociales… Todo ello lo desmenuzamos, cultivamos, regamos y transformamos en las crónicas que salen cada día en las radios del país.

¿Somos centralistas?

De ninguna manera, amamos toda Cataluña con la misma intensidad. Pero ya hemos explicado que la red viaria del área metropolitana de Barcelona es la que concentra el mayor volumen de tráfico y, por lo tanto, es la que más se menciona. Y no se puede negar que, hasta hace pocos años, también es la que se tenía mejor controlada. Pero también es muy cierto que, con la mejora de los medios técnicos y tecnológicos que se han aplicado estos últimos años a la información viaria, hemos conseguido una mejor cobertura de toda la red del país y, actualmente, pocas de las incidencias que pasan fuera del AMB se nos escapan (lo decimos pero con la boca pequeña, por si acaso).

La opinión de los expertos

¿Y qué piensan de todo ello los máximos responsables de las radios que emiten nuestras crónicas? Para la directora de informativos de RNE en Cataluña, Sonia Urbano, una buena crónica del tráfico tiene que ser “comprensible, debe tener un ritmo dinámico y que el tono no sea siempre el mismo. Es importante destacar solo las incidencias, excepto en el supuesto de que todo el tráfico sea fluido. La información tiene que ser concreta y la duración no debe superar el minuto”. También para la responsable de actualidad de La Xarxa, Nuria de José Gomar, la crónica del tráfico “debe ser precisa y la información debe estar lo más actualizada posible. Más allá de los nombres técnicos de las vías, son necesarias referencias geográficas para que los oyentes se sitúen rápidamente y de manera fácil”.

Todos ellos tienen claro que los oyentes valoran mucho la información del tráfico: “Sí, totalmente. De hecho, en los informativos siempre colocamos tráfico y tiempo después de los titulares o, incluso, si hay operaciones especiales o incidencias climatológicas que afecten al tráfico, abrimos los informativos con las crónicas”, afirma Sonia Urbano. Nuria de José Gomar también dice que “estamos convencidos que nuestros oyentes la valoran. Priorizamos la información de servicio y la del tráfico es esencial”.

Això és tot des de l’SCT

Des de fa més de 20 anys, el Servei Català de Trànsit posa a disposició de les emissores del país un servei gratuït de cròniques radiofòniques. Qualsevol ràdio pot sol·licitar al departament de premsa de l’SCT una crònica sobre l’estat de la xarxa viària (o bé en directe, o bé enregistrada amb pocs minuts de marge). Per tant, els ciutadans de Catalunya ja fa molts anys que escolten aquestes cròniques als informatius o programes diversos de la seva emissora preferida. De fet, segons dades del Centre d’Estudis d’Opinió, gairebé el 16% de la població s’informa de l’estat del trànsit escoltant la ràdio. Per això, i després de tant de temps, ha arribat l’hora de resoldre tots els dubtes que la ciutadania es planteja dia sí i dia també sobre les cròniques del trànsit i els responsables que hi posen veu; és a dir, nosaltres.

A les cròniques sempre hi diem el mateix?

No, rotundament no. És molt descoratjador que algú consideri que sempre expliquem el mateix, no només perquè significa donar poc valor a la feina que fem, sinó que a més no és veritat. Sempre intentem destacar allò que és notícia, les incidències més importants i que afecten més greument la mobilitat dels conductors. És cert que molt sovint la protagonista és la xarxa viària de l’àrea metropolitana de Barcelona i, per tant, pot semblar que repetim molt sovint les vies que en formen part. Però això no és culpa nostra, sinó que les vies que envolten Barcelona són les que concentren més volum de trànsit i, d’aquesta manera, les que registren més incidències i les que més surten a les cròniques.

Si ja estic aturat en una retenció, de què serveixen les cròniques?

Qui es plantegi aquesta qüestió, té un problema de base. Quan en una crònica del trànsit informem d’una incidència i d’unes retencions, l’objectiu d’aquesta informació no és aquella persona que ja està atrapada a la cua, sinó que va adreçada a les persones que es dirigeixen cap al punt on hi ha la retenció, per tal d’evitar la incidència (si és possible) i buscar vies alternatives. I malgrat això, està demostrat que el conductor que ja està atrapat en una cua, vol que a les cròniques se n’informi, o bé perquè vol saber el motiu pel qual està aturat o bé perquè senzillament ell també es vol sentir protagonista de les nostres cròniques.

D’on surt la informació?

Aquesta qüestió no té una resposta fàcil. Podríem dir que agafem tota la informació que ens donen les diverses fonts, la contrastem, la filtrem i la polim per elaborar un discurs radiofònic clar i entenedor que s’adapti a les necessitats dels oients i també de les emissores de ràdio. Les fonts d’informació són molt nombroses i diverses: les càmeres del Servei Català de Trànsit, la informació del web del mateix SCT que nodreixen des del CIVICAT, els equips aeris de l’SCT (helicòpter i avioneta), els Mossos d’Esquadra, avisos dels usuaris a les xarxes socials… Tot plegat ho esmicolem, cultivem, reguem i transformem en les cròniques que surten cada dia a les ràdios del país.

Som centralistes?

De cap manera, ens estimem tot Catalunya amb la mateixa intensitat. Però ja hem explicat que la xarxa viària de l’àrea metropolitana de Barcelona és la que concentra el major volum de trànsit i, per tant, és la que més es menciona. I no es pot negar que, fins fa pocs anys, també és la que es tenia més ben controlada. Però també és ben cert que, amb la millora dels mitjans tècnics i tecnològics que s’han aplicat aquests darrers anys a la informació viària, hem aconseguit una millor cobertura de tota la xarxa del país, i, actualment, poques incidències de les que passen fora de l’AMB se’ns escapen (ho direm però amb la boca petita, per si de cas).

L’opinió dels experts

I què en pensen de tot plegat els màxims responsables de les ràdios que emeten les nostres cròniques? Per a la directora d’informatius de l’RNE a Catalunya, Sonia Urbano, una bona crònica del trànsit ha de ser “entenedora, ha de tenir un ritme dinàmic i que el to no sigui sempre el mateix. És important destacar només les incidències, excepte en el cas que tot el trànsit sigui fluid. La informació ha de ser concreta i la durada no ha de ser superior al minut”. També per a la responsable d’actualitat de La Xarxa, Núria de José Gomar, la crònica del trànsit “ha de ser precisa i la informació ha d’estar el més actualitzada possible. Més enllà dels noms tècnics de les vies, hi ha d’haver referències geogràfiques per tal que els oients se situïn ràpidament i de manera fàcil”.

Tots ells tenen clar que els oients valoren molt la informació del trànsit: “Sí, totalment. De fet, en els informatius sempre col·loquem trànsit i temps després dels titulars o, fins i tot, si hi ha operacions especials o incidències climatològiques que afectin el trànsit, obrim els informatius amb les cròniques”, afirma Sonia Urbano. Núria de José Gomar també diu que “estem convençuts que els nostres oients la valoren. Prioritzem la informació de servei i la del trànsit és essencial”.