Entrevista a Òscar Llatje: “La IA prácticamente puede acabar con los accidentes viarios ocasionados por el factor humano”

En una colaboración de la Casa SEAT y Carnet, han entrevistado a Òscar Llatje, que es el coordinador de seguridad vial y movilidad del Servicio Catalán de Tráfico. Con él han hablado sobre la movilidad y seguridad vial en Cataluña y la aplicación de la tecnología en esta materia, actualmente y en el futuro. La presencia del factor humano en la siniestralidad y cómo puede influir positivamente la introducción de la inteligencia artificial en la conducción de los vehículos es uno de los temas destacados de la conversación, que también publicamos en nuestro blog InfoTrànsit:

¿Cuál es la misión del Servicio Catalán de Tráfico y qué hacéis para cumplirla?

La misión del Servicio Catalán de Tráfico es mejorar la seguridad vial de las carreteras, gestionar el tráfico para que haya menos retenciones y contaminación, y coordinarnos con otras autoridades del tráfico como ayuntamientos, titulares de carreteras y sociedad civil a través de organizaciones interesadas en estos mismos objetivos.

Para llevar adelante esta misión, la parte más importante de nuestro negocio es la gestión de las multas y el seguimiento, día a día, de lo que ocurre en las carreteras. Contamos todos los vehículos que circulan por ellas y sus velocidades para desarrollar todo tipo de acciones que mejoran la fluidez del tráfico.

“Tenemos un índice de accidentes por número de coches que circulan similar al de Dinamarca, Inglaterra y Alemania”

¿Podrías hacer un balance en materia de seguridad vial de Barcelona y Cataluña en comparación con otras ciudades y territorios?

Vamos bien. En Cataluña, en 2003 empezamos una política muy fuerte en tres ejes: el control de la velocidad mediante la instalación de radares y el patrullaje policial, el uso de accesorios de seguridad, y la lucha contra el alcohol y las drogas en la conducción.

Todo esto ha producido un decremento espectacular de los accidentes: en el año 2000, en los inicios del Servicio Catalán de Tráfico, había del orden de 600 muertes anuales en nuestras carreteras. Actualmente hay unas 200, cifra que nos coloca al nivel de los mejores países de Europa: tenemos un índice de accidentes por número de coches que circulan similar al de Dinamarca, Inglaterra y Alemania. Unos datos que demuestran que estamos en el vagón de cabecera de la seguridad vial en Europa.

Con las nuevas tecnologías, ¿cómo ha cambiado el enfoque de las estrategias frente a la accidentalidad?

La inclusión de nuevas tecnologías en el mercado está tardando, pero algunas se han introducido progresivamente hasta ser comunes a todos los vehículos. Por ejemplo, el airbag o el control de tracción y, cada vez más, las cámaras y los sistemas de ubicación de objetos que avisan de la pérdida de carril. Nosotros alentamos a la industria y a todos los actores implicados a seguir estos pasos. De hecho, somos totalmente solidarios con la nueva normativa europea que está a punto de salir, que obligará a implementar en los vehículos de cualquier gama avisadores que ayuden al control de la conducción.

En lo que se refiere a las tecnologías habilitadoras, en los últimos años hemos participado en proyectos como el Catalonia Living Lab, una iniciativa que consiste en ofrecer Cataluña a empresas del sector automovilístico para que puedan probar vehículos con inteligencia artificial.

¿De qué forma la IA puede ayudar a mejorar la seguridad vial?

Más del 90% de los accidentes viarios son por culpa del factor humano. La inteligencia artificial, no tanto por la inteligencia como por la velocidad de cálculo y procesamiento, la diversidad de sensores de que dispone para la toma de decisiones y, sobre todo, la capacidad de reacción, prácticamente puede acabar con ese porcentaje de accidentes.

¿En qué estadio está su implementación?

Ha habido una explosión pública y publicitada de la IA muy grande. Se han volcado muchas esperanzas y quizás ahora estamos un poco decepcionados. Estamos en un período de transición. De momento, hay muy pocos coches que dispongan de un nivel de inteligencia artificial como el que vemos en la ciencia ficción, donde no hay manos al volante y donde, seguramente, no hay ni conductor. Este sería el nivel de automatización 5. Ahora estamos entre el 2 y el 3, pero poco a poco la IA va penetrando en el mercado. Sobre todo por el sector de la alta gama, como siempre ocurre con las innovaciones.

¿Cómo crees que serán nuestras carreteras dentro de 50 años?

Allí donde haga falta, tendrán que ser segregadas, con carriles especiales para los usuarios débiles: los peatones, los vehículos de movilidad personal y las bicicletas. Sin embargo, si no hay una gran demanda de segregación en algún punto concreto, las vías de alta capacidad de tráfico de largo recorrido como la AP-7 o cualquier otra autopista se mantendrán tal y como están. Eso sí, probablemente volverán a tener peajes e implementarán más ayudas a la conducción.

“Mi deseo es que el vehículo autónomo no necesite ninguna ayuda”

Como ingeniero industrial, mi deseo es que el vehículo autónomo no necesite ninguna ayuda; que sea totalmente autónomo. Es decir, que sea capaz de tomar decisiones haya o no conexión o ayuda en carretera. La comunicación y la conectividad deberían ser solo un extra.

¿Cómo puede contribuir la gestión del tráfico a la protección del medio ambiente?

Debemos intentar no tener coches funcionando a 10 kilómetros por hora o parados durante horas en los accesos de Barcelona. Desde el Servicio Catalán de Tráfico intentamos mitigar la demanda de tráfico que se acumula en determinados momentos para que sea lo más laminada posible, intentando buscar las velocidades óptimas de funcionamiento para que el consumo energético sea el más eficiente y genere los mínimos contaminantes por kilómetro.

El futuro de la movilidad urbana y sostenible en tres palabras…

Automatización, energía limpia y menor demanda de movilidad.

Esto es todo desde el SCT

Desde hace más de 20 años, el Servicio Catalán de Tráfico pone a disposición de las emisoras del país un servicio gratuito de crónicas radiofónicas. Cualquier radio puede solicitar al departamento de prensa del SCT una crónica sobre el estado de la red viaria (o bien en directo, o bien grabada con pocos minutos de margen). Por lo tanto, los ciudadanos de Cataluña ya hace muchos años que escuchan estas crónicas en los informativos o programas diversos de su emisora preferida. De hecho, según datos del Centro de Estudios de Opinión, casi el 16% de la población se informa del estado del tráfico escuchando la radio. Por eso, y después de tanto tiempo, ha llegado el momento de resolver todas las dudas que la ciudadanía se plantea día sí y día también sobre las crónicas del tráfico y los responsables que le ponen voz; es decir, nosotros.

¿En las crónicas siempre decimos lo mismo?

No, rotundamente no. Es muy desalentador que alguien considere que siempre explicamos lo mismo, no solo porque significa dar poco valor al trabajo que hacemos, sino que además no es verdad. Siempre intentamos destacar aquello que es noticia, las incidencias más importantes y que afectan más gravemente a la movilidad de los conductores. Es cierto que muy a menudo la protagonista es la red viaria del área metropolitana de Barcelona y, por lo tanto, puede parecer que siempre repetimos las vías que forman parte de esta zona. Pero esto no es culpa nuestra, sino que las vías que rodean Barcelona son las que concentran más volumen de tráfico y, por lo tanto, las que registran más incidencias y las que más salen en las crónicas.

¿Si ya estoy parado en una retención, de que sirven las crónicas?

Quién se plantee esta cuestión, tiene un problema de base. Cuando en una crónica del tráfico informamos de una incidencia y de unas retenciones, el objetivo de esta información no es aquella persona que ya está atrapada en la cola, sino que va dirigida a las personas que se dirigen hacia el punto donde hay la retención, para evitar la incidencia (si es posible) y buscar vías alternativas. Y a pesar de esto, está demostrado que el conductor que ya está atrapado en una cola, quiere que en las crónicas se informe, o bien porque quiere saber el motivo por el que está parado o bien porque sencillamente él también quiere sentirse protagonista de nuestras crónicas.

¿De dónde sale la información?

Esta cuestión no tiene una respuesta fácil. Podríamos decir que cogemos toda la información que nos dan las diversas fuentes, la contrastamos, la filtramos y la pulimos para elaborar un discurso radiofónico claro y comprensible que se adapte a las necesidades de los oyentes y también de las emisoras de radio. Las fuentes de información son muy numerosas y variadas: las cámaras del Servicio Catalán de Tráfico, la información del web del mismo SCT que nutren desde el CIVICAT, los equipos aéreos del SCT (helicóptero y avioneta), los Mossos d’Esquadra, avisos de los usuarios en las redes sociales… Todo ello lo desmenuzamos, cultivamos, regamos y transformamos en las crónicas que salen cada día en las radios del país.

¿Somos centralistas?

De ninguna manera, amamos toda Cataluña con la misma intensidad. Pero ya hemos explicado que la red viaria del área metropolitana de Barcelona es la que concentra el mayor volumen de tráfico y, por lo tanto, es la que más se menciona. Y no se puede negar que, hasta hace pocos años, también es la que se tenía mejor controlada. Pero también es muy cierto que, con la mejora de los medios técnicos y tecnológicos que se han aplicado estos últimos años a la información viaria, hemos conseguido una mejor cobertura de toda la red del país y, actualmente, pocas de las incidencias que pasan fuera del AMB se nos escapan (lo decimos pero con la boca pequeña, por si acaso).

La opinión de los expertos

¿Y qué piensan de todo ello los máximos responsables de las radios que emiten nuestras crónicas? Para la directora de informativos de RNE en Cataluña, Sonia Urbano, una buena crónica del tráfico tiene que ser “comprensible, debe tener un ritmo dinámico y que el tono no sea siempre el mismo. Es importante destacar solo las incidencias, excepto en el supuesto de que todo el tráfico sea fluido. La información tiene que ser concreta y la duración no debe superar el minuto”. También para la responsable de actualidad de La Xarxa, Nuria de José Gomar, la crónica del tráfico “debe ser precisa y la información debe estar lo más actualizada posible. Más allá de los nombres técnicos de las vías, son necesarias referencias geográficas para que los oyentes se sitúen rápidamente y de manera fácil”.

Todos ellos tienen claro que los oyentes valoran mucho la información del tráfico: “Sí, totalmente. De hecho, en los informativos siempre colocamos tráfico y tiempo después de los titulares o, incluso, si hay operaciones especiales o incidencias climatológicas que afecten al tráfico, abrimos los informativos con las crónicas”, afirma Sonia Urbano. Nuria de José Gomar también dice que “estamos convencidos que nuestros oyentes la valoran. Priorizamos la información de servicio y la del tráfico es esencial”.

Las primeras sanciones de la inteligencia artificial

La nueva herramienta del SCT permite detectar infracciones como no llevar puesto el cinturón o utilizar el móvil al volante

El Servei Català de Trànsit ha comenzado a sancionar a los conductores que utilizan el móvil o que no llevan puesto el cinturón de seguridad captados gracias a la inteligencia artificial. Cada año en Cataluña se ponen más de 20.000 sanciones por manipular dispositivos de telefonía móvil u otros sistemas de comunicación durante la conducción. Hasta ahora los conductores que cometían esta infracción solo podían ser pillados in fraganti y sancionados al momento por los agentes de la autoridad a pie de carretera. Los vehículos “espiell” –patrullas dinámicas no logotipadas– de Mossos d’Esquadra y las sanciones desde los medios aéreos han hecho posible ampliar el número de infracciones localizadas. Ahora el SCT ha conseguido automatizar su detección y ya puede combatir más intensamente la principal causa de accidentes con víctimas en las vías catalanas.

Equipamiento con inteligencia artificial para erradicar las distracciones

Esta nueva tecnología basada en inteligencia artificial funciona a través de unas cámaras que captan y fotografían todos los vehículos a pie de carretera indiscriminadamente y, con un procedimiento de filtraje automatizado, solamente envía al sistema informático aquellos archivos en los que detecta que existe una probabilidad elevada de que haya una persona utilizando el móvil mientras conduce. Varios parámetros, como la posición del conductor en el vehículo, hacen posible que el sistema haga un cribado automático de las imágenes realizadas. En última instancia estas fotografías seleccionadas siempre serán revisadas por un técnico del SCT para verificar que se está cometiendo esta infracción.

Las primeras cámaras con el equipamiento de captación de imágenes a pie de carretera están en la B-23 y en la C-58, dos de las vías con más volumen de tráfico de Cataluña. A modo de ejemplo, durante las tres primeras semanas de septiembre, el sistema ha analizado unas 200.000 fotos. La verificación humana al final del proceso tiene la finalidad de preservar el carácter garantista del procedimiento sancionador del SCT, además de ayudar al sistema de inteligencia artificial a ser cada vez más preciso en el cribado de fotografías.

Responder a una llamada sin el manos libres, leer un whatsapp o mirar las redes sociales son acciones que, si se hacen durante la conducción, pueden provocar un accidente o incluso pueden ser letales. Las distracciones están presentes en 1 de cada 4 accidentes de tráfico con víctimas en las carreteras catalanas, y manipular el móvil es la causa más habitual. Hay que tener presente que utilizar el móvil mientras se conduce equivale en riesgo de peligrosidad a circular cuadruplicando la tasa de alcoholemia permitida. Es un mal hábito y una conducta de riesgo que provoca desviaciones de trayectoria, salidas de vía, choques frontales y, lo peor de todo, víctimas.

La información es poder

La movilidad en la red viaria catalana ha cambiado mucho durante los dos últimos años. Una pandemia mundial y la liberación de los peajes de varias autopistas han supuesto un zarandeo muy importante en nuestras costumbres y en nuestra manera de desplazarnos, en el cómo y en el cuándo nos desplazamos. Si a esto le añadimos que la cifra del número de vehículos que circulan por nuestras vías ya llega a niveles prepandemia, ahora más que nunca es vital estar bien informados antes y durante nuestros desplazamientos.

Antes de iniciar el viaje

Dicen que la información es poder e informarse antes de coger el vehículo nos puede ayudar a movernos con más seguridad. Saber por adelantado el estado del tráfico, conocer cuáles son las vías que van más llenas o si hay alguna incidencia importante que complique la circulación nos permitirá tomar las mejores decisiones para hacer nuestra movilidad más segura.

Una de las opciones para informarse antes de iniciar el viaje es consultar la cuenta de Twitter del Servicio Catalán de Tráfico (@transit). Desde esta cuenta informamos minuto a minuto de todas las incidencias que hay en nuestra red: accidentes, averiados, obras, retenciones, incidencias provocadas por la meteorología y cualquier otra incidencia que pueda afectar al tráfico y que pueda dificultar la circulación. De este modo, se tiene la opción de buscar alternativas que nos permitan no tener que perder nuestro tiempo atrapados en una cola.

Una segunda opción es consultar la página web de incidencias (https://cit.transit.gencat.cat/cit) del SCT, donde se puede encontrar toda la información del tráfico en la red viaria de interés para los conductores.

En ruta

Una vez en marcha, los paneles de mensajería variable situados en muchos puntos de nuestras vías nos permiten también estar informados de incidencias próximas al lugar por donde estamos circulando. Los paneles nos avisan de posibles retenciones, cortes de carril o cortes de vía, de manera que podemos estar alerta y, si hace falta, ir reduciendo la velocidad. E incluso, si nos es posible, buscar vías alternativas para evitar la incidencia.

En este sentido, el Servicio Catalán de Tráfico ha instalado recientemente unos paneles Full Matrix con la tecnología más actual en este campo. Estos nuevos paneles dan más posibilidades de señalización y de configuración de mensajes. Los leds se disponen uniformemente en toda la superficie del panel y se pueden construir mensajes con un alto grado de libertad.

Las crónicas radiofónicas de tráfico

Y la última opción, pero no por eso la menos válida, son las crónicas radiofónicas del estado del tráfico que realizamos los periodistas del departamento de prensa del SCT y que se pueden escuchar en la mayoría de emisoras del país (a veces, también incluso en el 3/24). Las crónicas radiofónicas tienen utilidad tanto si las escuchamos antes de coger el coche como si ya estamos conduciendo. Además, se pueden escuchar mientras hacemos otras actividades, bajo la ducha o tras el volante. Y están redactadas y explicadas con voluntad de servicio, lo que significa que se explican con claridad las incidencias más importantes y que están provocando retenciones destacadas.

Así pues, si cuando estamos haciendo planes para el fin de semana siempre nos aseguramos de escuchar la previsión meteorológica, también hay que coger como costumbre estar bien informados del estado de la red viaria antes de iniciar cualquier trayecto con nuestro vehículo. Y una vez ya estamos tras el volante, continuamos teniendo herramientas para estar bien informados y, de este modo, tener un viaje más seguro y cómodo.

Conoce los 8 ADAS que son obligatorios en los coches nuevos

Los sistemas electrónicos de asistencia en la conducción aumentan la seguridad activa de los vehículos

La seguridad del vehículo desempeña un papel fundamental tanto en la disminución del riesgo de sufrir un accidente como en la reducción de los daños en caso de que finalmente se produzca. En los inicios de la automoción, los elementos de seguridad eran un privilegio, pero con el tiempo y los avances tecnológicos se han convertido en un requisito. Así, los automóviles modernos están cada vez más equipados con sistemas de asistencia a la conducción, los llamados ADAS (Advanced Driver Assistance Systems, en inglés), unos elementos que incrementan notablemente la seguridad activa –ya que permiten prever situaciones de riesgo– y suponen un paso previo a la conducción autónoma y, en consecuencia, a la consecución del hito de la Visión Cero.

Desde julio de 2022 los coches nuevos homologados en la Unión Europea tendrán que estar equipados de serie con 8 de estos elementos electrónicos de asistencia y, posteriormente, se irán incorporando otros. Con este proyecto se quiere reducir a cero las muertes por accidentes de tráfico en Europa en 2050. A continuación, te explicamos cuáles son, cómo funcionan y para qué sirven estos 8 sistemas:

  1. Asistente de velocidad inteligente (Intelligent Speed ​​Adaptation, ISA): conecta el control de velocidad inteligente (Adaptive Cruise Control, ACC) con el sistema de reconocimiento de señales (una cámara interior en concordancia con el GPS las va leyendo) de forma que avisa al conductor y, llegado el caso, limita automáticamente la velocidad del vehículo actuando sobre el funcionamiento del motor o del acelerador. El objetivo es claro: evitar que se sobrepasen los límites permitidos en cada vía.
  2. Cámara de marcha atrás: se activa cuando el conductor pone la marcha atrás (o conectando el sistema cuando se pulsa un botón) y permite realizar con seguridad esta maniobra, ya que reduce el riesgo que puede comportar la falta de visibilidad. Además de facilitar las maniobras de aparcamiento, puede detectar elementos que quedan en un ángulo muerto en los retrovisores. Así, alerta al conductor si se interponen obstáculos en movimiento en los laterales en una trayectoria de hasta 30 metros, primero a través de un aviso visual y, si no reacciona, con una señal sonora progresiva, hasta que llega el momento en el que el sistema actúa sobre los frenos.
  3. Alerta de cambio de carril (Lane Departure Warning, LDW): la función de este asistente –que se activa cuando se superan los 60 km/h– es corregir un cambio involuntario de carril y que el conductor retome el control del vehículo. Así, detecta las líneas que delimitan el carril y la posición del vehículo por lo que, si el coche se acerca a una línea sin que el conductor haya activado el intermitente, activa una alerta –luminosa, sonora o por vibración– para advertir al conductor que está perdiendo la trayectoria. Si el coche también dispone del sistema de mantenimiento de carril, actúa sobre la dirección o sobre el sistema ESP y los frenos de cada rueda para corregir la desviación.
  4. Detector de fatiga y somnolencia: el sistema emite una señal luminosa –una taza de café y un mensaje de texto– que advierte al conductor que debe hacer una pausa cuando lleva más de dos horas conduciendo sin parar o cuando le detecta fatiga, es decir, si en base a patrones marcados, detecta una conducción errónea que identifica como cansancio. Por eso, el sistema utiliza diferentes tecnologías, como un sensor situado al volante que analiza la presión de las manos del conductor, así como los movimientos y los cambios de dirección, o también, en los sistemas más evolucionados, una cámara de reconocimiento facial que analiza las facciones de la cara y los movimientos de los ojos, entre otros.
  5.  Sistema de frenado de emergencia: conocido también como BAS (Brake Assist System) o EBA (Electronic Brake Assist), según la marca del vehículo, reduce el riesgo de accidente por envestida o en una curva, ya que su funcionalidad es acortar al máximo la distancia de frenado. Por este motivo, funciona con una serie de sensores y está asociado al sistema de frenado ABS y al control de estabilidad (ESP), que ya son obligatorios. Así, ante una situación de emergencia, el sistema detecta si el pedal de freno está siendo pisado con suficiente intensidad en relación con los umbrales establecidos y, en su defecto, se activa de forma autónoma hasta que el conductor levanta el pie del pedal. En los sistemas que también detectan a peatones o ciclistas, emite un aviso sonoro o luminoso y, si el conductor no reacciona, activa automáticamente el freno y tensa los cinturones de seguridad. Funciona a una velocidad entre 5 y 40 km/hora, es decir, en tráfico urbano, si bien hay coches en los que también actúa a mayor velocidad.
  6. Bloqueo del vehículo con alcoholímetro: en este caso la UE obliga a preinstalar un sistema en todos los coches nuevos para facilitar la implementación de un alcoholímetro de bloqueo, también denominado Alcolock. Este aparato analiza la tasa de alcohol del conductor e impide que el vehículo se ponga en marcha si se supera el límite establecido o no realiza el control. Dispone de unos sensores para identificar al usuario que garantizan que no se puedan utilizar dispositivos mecánicos para eludir el control y, además, recoge y archiva los resultados para crear un historial de uso.
  7. Caja negra (Event Data Recorder, EDR): colocada en el chasis, normalmente bajo el asiento del conductor, registra varios parámetros tanto del vehículo como de sus ocupantes para recopilar información para reconstruir un accidente y saber qué ha pasado antes, durante y después. Por eso, cuando existe un siniestro, graba todos los datos de los 30 segundos previos y hasta los 5 segundos posteriores. No realiza grabaciones de imágenes ni de audio, sino que analiza parámetros como la velocidad, las revoluciones del motor, el frenado, el funcionamiento de los airbags o de los sistemas de seguridad, entre otros. Los datos se extraen conectándola después a un ordenador y sirven, no tanto para establecer la culpabilidad en un accidente, sino para analizar sus causas e incentivar mejoras en la seguridad vial.
  8. Alerta de cinturón en las plazas traseras: obligatoria en los asientos delanteros desde 2014, ahora se amplía también a los acompañantes que van en las plazas traseras de un vehículo. Al arrancar el motor, el panel recuerda la obligación del uso del cinturón mediante un icono lumínico. Si el coche recorre una distancia predeterminada o supera los 25 km/h y uno de los ocupantes no se ha abrochado el cinturón, el sistema avisa al conductor con una señal acústica.

Como con el resto de los elementos de seguridad activa y pasiva, es importante conocer todos los sistemas, saber utilizarlos correctamente en todas las situaciones (habituales o de emergencia) y hacer un correcto mantenimiento con el objetivo de optimizar al máximo las prestaciones que ofrecen para evitar y paliar los daños de un accidente. Sin embargo, todavía es más importante que quien conduzca respete las normas y evite riesgos. Y es que, más allá de las nuevas tecnologías de asistencia a la conducción, en última instancia, la persona que conduce es la máxima responsable de realizar una conducción segura y eficaz.

ABS, el sistema de frenado que salva vidas

Hace más de cuarenta años, en 1978, Mercedes Benz empezó a ofrecer como equipamiento opcional de su modelo Clase S de la época el sistema de antibloqueo de frenos, también conocido como ABS (por la denominación original en alemán Antiblockiersystem). Patentado por Bosch, este sistema, que evita el bloqueo de las ruedas en caso de frenado brusco y que, por lo tanto, el conductor pierda el control del vehículo, supuso un gran avance en los sistemas de seguridad activa, esto es, el conjunto de elementos que tienen por objetivo evitar que se produzca un accidente. Sin embargo, en los primeros años solo llevaban ABS coches de gama alta. A mediados de los 80 el modelo Scorpio de la marca Ford fue el primero de gama media en incorporarlo de serie, y no fue hasta 2003 cuando el sistema se convirtió en obligatorio para turismos en la Unión Europea.

¿Cómo funciona el antibloqueo?

Con un vehículo sin ABS, cuando se frena bruscamente las ruedas pueden quedar bloqueadas y esto puede comportar la pérdida de control de la dirección o pérdida de estabilidad, así como un aumento de la distancia de frenado y, por tanto, un mayor riesgo de accidente.

El sistema antibloqueo tiene por objetivo mantener la estabilidad y maniobrabilidad del vehículo en situaciones de frenado de emergencia o sobre superficies de baja adherencia (si la calzada está mojada o con hielo, por ejemplo). En estos supuestos, el sistema ABS controla constantemente la velocidad de cada rueda y modifica electrónicamente la presión de frenado en función de la adherencia disponible, reduciendo la presión en una o más ruedas e impidiendo que se paren totalmente. De esta forma se consigue que las ruedas no dejen de girar y se evita que se acabe derrapando sin tener el control de la dirección y sin poder cambiar la trayectoria ante un obstáculo.

¿Cómo utilizarlo?

Si te encuentras en una situación de emergencia, pisa el pedal de freno rápidamente y de forma completa y mantenlo accionado a fondo hasta que el vehículo se pare por completo. También se recomienda pulsar al mismo tiempo el pedal de embrague para interrumpir la conexión entre las ruedas y el motor. Mientras frenes, puede que notes una sensación de vibración en el pedal que, de hecho, indica que el sistema ABS funciona correctamente. Por eso es importante que, aunque notes la vibración, mantengas una presión firme y constante sobre el pedal, incluso en superficies con poca adherencia. Por el contrario, no pises repetidamente el freno ya que, si lo haces, el ABS dejará de funcionar.

Aunque el ABS puede acortar la distancia de frenado, es importante que mantengas siempre una distancia de seguridad adecuada con el vehículo que circula por delante y extremes la precaución en caso de situaciones de riesgo. Si es necesario, maniobra para evitar cualquier obstáculo.

¿Qué sistemas lo complementan?

El control de tracción o ASR: también denominado TCS, el fabricante Bosch lo sacó al mercado en 1986 y Mercedes-Benz fue la primera marca en incorporarlo. Este sistema electrónico antiderrapaje, que comparte sensores con el ABS, evita que las ruedas patinen cuando se acelera, sobre todo si se circula por superficies deslizantes.

El control de estabilidad o ESP: desarrollado también por Bosch y comercializado primero por Mercedes-Benz, este sistema de seguridad activa ha supuesto un gran avance y es obligatorio en la Unión Europea desde finales de 2014. También conocido como ESC, VDC o DSC dependiendo de la marca comercial, ayuda a mantener la trayectoria del vehículo y a evitar salidas de vía o invasiones del sentido contrario en situaciones en las que se alcanza un límite de adherencia crítico.

El ABS en las motocicletas

El primer equipamiento ABS en motocicletas, que se podía encontrar, de forma opcional, en un modelo de la marca BMW, data de 1988. Desde entonces tuvo un crecimiento relativamente lento comparado con el de otros vehículos y asociado primero a motocicletas de alta gama -BMW también fue el primer fabricante en incorporarlo de serie en todos sus modelos en 2013-. Sin embargo, una norma europea establece que desde 2016 el sistema ABS sea obligatorio en aquellas motos nuevas que tienen una cilindrada igual o superior a 125 cc. Este cambio supone una mejora en la seguridad vial de los motoristas, ya que el sistema contribuye a reducir la distancia necesaria de frenado y a evitar que el vehículo caiga al suelo por el bloqueo de la rueda delantera en caso de frenado de emergencia. La misma norma también se extendió a las motos de cilindrada inferior, y hasta los 51 cc la obligatoriedad de estar equipadas con la tecnología CBS, un sistema de asistencia al frenado combinado en base al cual el freno de la rueda delantera y el de la posterior trabajan de forma conjunta y automática para equilibrar la maniobra.

PMV: información y concienciación a pie de carretera

Circulando por autopistas y carreteras, a menudo te habrás encontrado con paneles situados sobre la vía que difunden diferentes mensajes. Son los PMV, paneles de mensajería variable, un elemento clave en la difusión de la información vial de que dispone el Servei Català de Trànsit. En total, hay 127 paneles del SCT distribuidos en numerosos puntos de la red viaria catalana.

La principal función de los PMV es informar a los conductores sobre las incidencias que se pueden encontrar más adelante, ya sea advertir de una situación de peligro o avisar de restricciones de tráfico. A su vez, también se utilizan para difundir mensajes de concienciación y de seguridad vial, dado que suponen un inmejorable canal de comunicación directa con su público: los conductores y conductoras. También hay paneles de formato más pequeño que pueden indicar la velocidad máxima de la vía o el estado de los carriles.

En el terreno de la información vial, el abanico de posibles mensajes es bastante amplio. Así pues, un panel de mensajería variable puede anunciar:

  • Afectaciones viarias inmediatas: cortes de carril, obras, accidentes, incidencias meteorológicas, retenciones, etc.
  • Avisos de incidencias viarias futuras: previsiones de cortes por obras, por pruebas deportivas, cortes por manifestaciones próximas, etc.
  • Restricciones para vehículos pesados o de materias peligrosas
  • Medidas especiales: carriles adicionales
  • Campañas informativas y mensajes de concienciación viaria

Ubicación y renovación

¿Qué criterio se sigue para decidir la ubicación de cada panel? Mayoritariamente, se sitúan en tramos de la red viaria principal, donde se produce una mayor intensidad de circulación y donde habitualmente se dispone de cámaras que permiten seguir en tiempo real qué incidencias se están produciendo. Los paneles se ubican al inicio de los tramos, después de incorporaciones y en puntos de decisión importantes.

Por otro lado, la red de PMV se va renovando, con nuevos paneles que sustituyen otros en mal estado, y paneles que incorporan mejoras, como los paneles con tecnología full matrix, la cual permite escribir mensajes sin limitaciones o representar gráficos en cualquier punto del panel y facilitar así una rápida lectura y comprensión por parte del conductor. Actualmente el SCT dispone de cinco paneles con tecnología full matrix y durante el 2021 se instalarán cinco más: en la C-32 en Castelldefels, A-2 en Sant Vicenç dels Horts, B-23 en Sant Feliu de Llobregat y dos en la C-58 (Ripollet y Cerdanyola del Vallès).

¿Los paneles distraen?

Algunas voces discordantes sostienen que los paneles de mensajería variable pueden distraer al conductor, pero nada más lejos de la realidad. Los PMV están situados en vías de alta capacidad y mejor trazado, donde el riesgo de accidente es más bajo. El diseño y ubicación de los paneles garantizan su lectura a mucha distancia y sin apartar la vista del trazado de la vía, siguiendo el principio de seguridad “vista a la carretera, manos al volante”. Además, se encuentran en lugares abiertos, con mucha visibilidad, y los mensajes son cortos, fácilmente asimilables para los conductores. Los datos de siniestralidad demuestran que alrededor de los paneles de mensajería variable no hay ninguna concentración de accidentes, ni graves ni leves.

Señales de tráfico: orden y seguridad en la carretera

Placas circulares, triangulares, rectangulares o cuadradas con símbolos o leyendas sobre un fondo de color y sustentadas en postes o pórticos. En las carreteras y calles encontramos numerosas señales verticales de tráfico y es vital conocer su significado. Su misión es advertir, reglamentar o informar a los usuarios de la vía, con la suficiente antelación, de determinadas circunstancias de la misma infraestructura o de la circulación. De este modo, las señales aumentan la seguridad vial y contribuyen a una mayor eficiencia y comodidad en la movilidad, ya sea alertando sobre peligros que nos puedan sobrevenir en la vía, transmitiendo un mandato sobre una norma o aportando informaciones de interés.

Las primeras señales se remontan a muchos siglos atrás, cuando todos los caminos llevaban a Roma. Hablamos de los miliarios, unas columnas de piedra normalmente cilíndricas que tenían por objetivo orientar a los viajeros que transitaban por las calzadas romanas marcando la distancia en millas de la época –1.481 metros– entre el lugar concreto y la capital del Imperio romano o cualquier otra ciudad importante de este Imperio.

Con el auge del automóvil, a principios del siglo pasado llegó el incremento de la movilidad y la necesidad de crear ciertas normas consensuadas para poner orden. En este contexto aparecieron las señales modernas: en 1909, en París, nueve países europeos acordaban utilizar cuatro símbolos pictóricos para representar las situaciones de peligro, curva, intersección y paso a nivel.

Modelos de señalización

Después de este primer acuerdo, entrado ya el siglo XX, se celebraron dos cumbres internacionales bajo el amparo de Naciones Unidas, la primera en 1949 en Ginebra y más tarde en 1968 en Viena, donde se definió el modelo de señalización vial que actualmente está vigente en toda Europa, gran parte de Asia y muchos países de África.

Este modelo se basa en la preeminencia de los símbolos y establece qué formas y colores se usan para indicar un mismo concepto. Así, a grandes rasgos, las señales triangulares advierten, las que tienen forma redonda prohíben, limitan u obligan, y, finalmente, aquellas que tienen formato rectangular o cuadrado informan u orientan. Dada su importancia, las señales de prioridad de paso tienen configuraciones diferentes a todas las demás: el estop es octogonal y rojo y el ‘ceda el paso’ tiene forma de triángulo invertido blanco con el contorno rojo.

Los Estados Unidos, por su parte, desarrollaron un sistema de señalización vial diferente, que también fue adoptado por otros países anglosajones como Australia o Nueva Zelanda, así como en América Latina, y que incluye más palabras escritas. Sin embargo, con el paso del tiempo, ha ido incorporando signos coincidentes con los que podemos encontrar aquí. Además, el estop como hoy lo conocemos surgió allí, en 1923, si bien William Phelps Eno, considerado uno de los precursores de la seguridad vial, impulsó un primer modelo cuadrado y con letras negrassobre fondo blanco en Detroit en el año1915.

Prioridad entre diferentes tipos de señales

Hay que tener en cuenta que las señales verticales son solo uno de los tipos de señalización que nos podemos encontrar circulando y, en este sentido, hay que recordar que existe un orden de prioridad:

·       en primer lugar, prevalecen las señales y órdenes de los agentes,
·       a continuación, la señalización circunstancial que pueda haber,
·       seguidamente los semáforos,
·       luego las señales verticales de circulación
·       y, por último, las marcas viales de la calzada.

C-MobILE: la APP para conectar los vehículos con la carretera

El proyecto europeo C-MobILE desarrolla servicios de ayuda a la movilidad en Barcelona y su área metropolitana

La APP es gratuita e integra avisos visuales y por voz dentro de cualquier aplicación de navegación como Google Maps o Waze

Los vehículos pueden captar cada vez más información sobre las carreteras por las que circulan y, con el tiempo, su conexión con las infraestructuras será cada vez mayor para contribuir a una movilidad más segura y eficiente. En esta línea trabaja el proyecto europeo C-MobILE, que cuenta con la colaboración del Servicio Catalán de Tráfico (SCT).

La APP C-MobILE Barcelona es la primera que puede ofrecer a los conductores servicios como avisos sobre la presencia de vehículos de emergencia o colectivos vulnerables (motoristas, ciclistas y peatones), además de notificar incidencias como retenciones, obras y accidentes. También puede retransmitir a los conductores el contenido de los paneles de mensajería variable de les carreteras, informar sobre límites de velocidad y calcular si el usuario llegará al próximo semáforo en verde o en rojo.

C-MobILE Barcelona se puede usar simultáneamente con otras aplicaciones de navegación, como Google Maps o Waze, y está disponible de forma gratuita para móviles Android. El proyecto se está desarrollando en las ciudades de Barcelona, Bilbao, Vigo, Burdeos, Copenhague, Newcastle y Tesalónica, y en la provincia holandesa de Brabante Septentrional. Cuando los usuarios viajan a estas ciudades europeas, la APP se integra con los sistemas locales de avisos para seguir informándoles de las incidencias que tienen lugar a su alrededor.

Con un consorcio liderado por entidades como Applus+ IDIADA, RACC y el Ayuntamiento de Barcelona, a través del Instituto Municipal de Informática, el proyecto C-MobILE tiene como reto establecer una plataforma europea para la tecnología Cooperative Intelligent Transport Systems (C-ITS), que permite a los vehículos comunicarse entre sí y con elementos de la infraestructura viaria, así como con otros usuarios de la carretera. Así pues, dentro del programa de la Unión Europea (UE) Horizon 2020, el proyecto C-MobILE supone un paso más en el desarrollo del vehículo conectado.

Entre otras contribuciones al proyecto, el SCT ha colaborado conectando a C-MobILE sus bases de datos de incidencias y la información de los paneles de mensajería variable. Además,  miembros del SCT testearon la primera versión de la aplicación haciendo rutas por el territorio con diversos vehículos. Para el SCT, esta iniciativa es una oportunidad para informar con una mayor repercusión a los usuarios de las carreteras sobre afectaciones viarias o sobre la aproximación a la Zona de Bajas Emisiones, mejorando así la gestión del tráfico y la seguridad.

Los vehículos conectados, más cerca

En un futuro no demasiado lejano, los vehículos convencionales y los conectados tendrán que coexistir en nuestras carreteras. Para conseguirlo, se deberá preparar la infraestructura vial del futuro para facilitar esta convivencia. Precisamente este es el objetivo del proyecto europeo de I+D INFRAMIX, una iniciativa multidisciplinar en la que participan 11 empresas e instituciones europeas.

Este proyecto pone en su epicentro la búsqueda de soluciones para diseñar, actualizar, adaptar y probar elementos físicos y digitales de la infraestructura vial. El objetivo es crear un modelo de autopista que permita un tráfico ininterrumpido, predictible, seguro y eficiente, capaz de gestionar el periodo de transición de vehículos. Con esta idea bien presente y como un nuevo paso para alcanzar estos objetivos, durante este mes de septiembre se han hecho unas pruebas en la AP-7 en las comarcas gerundenses con un vehículo conectado a través de una red de tecnología de comunicación de última generación.

Inframix post1

Durante los cuatro días que han durado las pruebas, se han hecho simulaciones con un vehículo con conductor en su interior que, mediante una red de tecnología de comunicación de última generación, ha recibido datos sobre tres escenarios diferentes:

– Asignación dinámica de carril: en este escenario, el objetivo era evaluar la apertura de un carril dedicado a vehículos autónomos y las distintas señalizaciones que se pueden observar durante el circuito.

– Obras en la autopista: el objetivo era la señalización, tanto en los paneles de mensajería variable como en los pórticos y en los trolley situados en el arcén previo al inicio de la obra.

– Retenciones: dentro de este escenario, el objetivo era evaluar la aplicación de estrategias de tráfico que ayuden a mejorar el flujo de tráfico y la seguridad vial.

Para poder llevarlo a la práctica, se tuvieron que instalar tecnologías de detección como sensores y comunicación de última generación en el lugar de las pruebas. “Autopistas”, la compañía del grupo Abertis, ha liderado la creación de esta nueva señalización y otros elementos físicos con el objetivo de que la convivencia, en un futuro más próximo de lo que parece, de los vehículos convencionales con otros automatizados sea lo más rápida, fluida y saludable posible.

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