Tecnología al servicio del ciudadano en los nuevos paneles de mensajería variable

Mensajes más gráficos y claros: eso es lo que permiten los cinco nuevos paneles que el Servicio Catalán de Tráfico instaló en fase de pruebas el pasado mes de mayo y que entran en funcionamiento esta semana. “El objetivo es que el usuario con un vistazo entienda mejor la información que estamos ofreciendo, que no tenga que leer tanto”, explica Cristina Pou, subdirectora general de Gestión del Tráfico.

Los paneles de mensajería variable (PMV) son uno de los medios clave de difusión de información de que dispone el Servicio Catalán de Tráfico, que cuenta con 131 paneles propios distribuidos en las carreteras de la red vial principal.

Los dispositivos que hay actualmente tienen una zona de texto en la parte central donde se pueden escribir mensajes (en tres líneas con 12 caracteres cada una) y dos zonas gráficas, situadas en los extremos, donde se pueden representar imágenes en color. Así pues, presentan bastantes limitaciones a la hora de informar al usuario, lo que no ocurre con los nuevos paneles, que Pou describe como “de última generación”. “Son los primeros en el estado español con tecnología full matrix, un sistema que otros países europeos ya utilizan”, explica. Estos paneles tienen una matriz de píxeles en toda su superficie, de modo que no tienen ningún tipo de límite a la hora de escribir mensajes o representar gráficos en cualquier punto del panel. “Con la nueva tecnología, el panel es como una pizarra”, subraya la subdirectora general de Gestión del Tráfico. Esta flexibilidad a la hora de diseñar texto y gráficos ¾que permite, entre otros, poder representar letras mayores para destacar mensajes de especial relevancia¾, hace que el conductor requiera menos tiempo para comprender el mensaje.

Panell Fluid per C-58Los nuevos dispositivos están instalados en las principales vías de acceso a Barcelona: en la C-58, a la altura de Badia del Vallès; en la C-32, entre El Masnou y Montgat; en la C-31, en L’Hospitalet de Llobregat; en la B-23, entre El Papiol y Molins de Rei, y  en la AP-7, en Sant Cugat del Vallès. La subdirectora general de Gestión del Tráfico explica que, en función de cómo funcionen y una vez estén consolidados, se harán nuevos pedidos. “Hay un cambio total en el modo de informar y necesitamos que el usuario lo interiorice”, concluye. También explica que, a iniciativa del SCT, se ha creado un grupo de trabajo a nivel europeo para que todos los organismos utilicen los mismos pictogramas y haya homogeneidad en los mensajes.

El transporte público con vehículos autónomos

¿Cómo será el panorama de la movilidad catalana en un futuro no muy lejano? Siempre es difícil hacer predicciones sobre una posible realidad futura, pero aunque algunos lo puedan considerar ciencia ficción, la creación de una red de transporte público con vehículos autónomos se adivina, desde hace unos años, como una alternativa de futuro al vehículo privado de toda la vida. Profesionales del ámbito de la movilidad prevén poder circular de forma automática por la ciudad hacia el año 2020, y llegar al Nivel 5 de automatización –es decir, vehículo sin conductor– hacia el 2025-2030. Dentro de este escenario de progreso y de innovación, desde el Servicio Catalán de Tráfico se está trabajando en este sentido para definir qué modelo de movilidad queremos en las ciudades y pueblos de Cataluña.

Vehículo Autónomo

La aplicación del vehículo autónomo en el transporte público genera todavía varias incógnitas: la financiación y la viabilidad; la seguridad; la legalidad y la responsabilidad del conductor; la transformación del modelo de movilidad, o la desconfianza de los usuarios a la hora de utilizar un vehículo sin conductor. Pero también son muchas las ventajas que aporta al entorno, como por ejemplo la eficiencia energética y la sostenibilidad. Además, la inteligencia artificial aplicada facilitará un descenso de la siniestralidad i el aumento de la comodidad. Sin olvidar que el vehículo autónomo en el transporte público permitirá una mayor capacidad de adaptación a la demanda.

Paradójicamente, existe la posibilidad que en un escenario en que el vehículo privado autónomo ya esté del todo establecido y generalizado, este haga la competencia al transporte público, gracias sobre todo a una mayor flexibilidad. Es decir, el usuario puede preferir utilizar un vehículo autónomo privado por encima del transporte público.

Vehículo Autònomo

En junio de 2018 se ha presentado la primera iniciativa que acercará el transporte público autónomo a los municipios catalanes en septiembre. Una propuesta liderada por la Asociación de Municipios por la Movilidad y el Transporte Urbano (AMTU), un referente catalán en el sector de la movilidad. La iniciativa ofrece a los ayuntamientos de Cataluña la posibilidad de participar de una gira itinerante para experimentar el vehículo público autónomo en el municipio respectivo, con un carril de una ruta de transporte reservado para la circulación de hasta cuatro vehículos autónomos. De este modo se quiere concienciar sobre los cambios económicos y culturales, en la movilidad, en la planificación urbanística o en el paisaje que comportaría la llegada de esta modalidad de transporte emergente y de futuro.

Durante la celebración de la XIV Jornada Catalana de la Movilidad, organizada por la AMTU, se pudo ver por primera vez en Cataluña un autobús autónomo en exposición. Era la primera vez en toda Europa en que municipios medianos y pequeños tenían acceso a probar el transporte público autónomo.

Por lo tanto, es seguro que el uso de los vehículos autónomos en el transporte público llegará. Quizás no lo hará de forma inmediata, pero la tecnología ya está preparada. Ahora sólo falta que la sociedad catalana y las administraciones públicas también lo estén para incorporarla del todo.

La autoescuela para los vehículos autónomos

Car learning at act (CARLA) es el nombre de un simulador, un proyecto desarrollado por la UAB, que aprovecha la tecnología de los videojuegos para entrenar sistemas de inteligencia artificial (IA) para coches sin conductor .

El proyecto lo desarrolla un equipo de la UAB del Centro de Visión por Computador (CVC-UAB) y cuenta con la financiación del fabricante de procesadores INTEL, que ha despertado también el interés de fabricantes de coches del sector y que ya trabajan con algún prototipo.

Este entorno virtual permite que los coches autónomos aprendan a conducir y los ponen a prueba ante diferentes situaciones reales, algunas de ellas críticas, que nos podemos encontrar en la conducción.

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El investigador de la UAB Computer Science Department, y jefe del proyecto, Antonio M. López, nos explica que “En la conducción autónoma, uno de los componentes más importantes es la inteligencia artificial, y esta se tiene que desarrollar a base de entrenamiento con datos y metadatos”. Dado que son procedimientos caros, el equipo de la UAB hace tiempo que trabaja en el uso de videojuegos para el entrenamiento de algoritmos de visión por computador de cara a la investigación en la conducción autónoma.

features.jpgDespués de presentar el proyecto en diversas conferencias de prestigio del sector, a mediados del año 2016, la empresa Intel les propuso empezar a desarrollar un simulador desde cero. “La idea era que todo fuera open source y, de esta manera, asegurarnos de que cualquier persona pueda beneficiarse del simulador para hacer sus pruebas, para desarrollar su IA, contrastar sus ideas, etc.”, añade Antonio M. López.

Ahora hace seis meses que CARLA se abrió y, aunque hay otros simuladores más sencillos y otros enfocados a otro tipo de vehículo como los drones, en la actualidad es el simulador principal y de más calidad con respecto a la conducción autónoma.

Dentro del sector del vehículo autónomo, existen otros simuladores privados, de empresas, y CARLA se presenta como complemento de estos simuladores porque, según el investigador, “al ser open source, ofrece la posibilidad de comparar diferentes ideas a nivel mundial bajo un mismo marco conocido por todos”.

Hay que tener en cuenta que CARLA ha tenido una buena acogida por la comunidad que trabaja el coche autónomo y que está en continuo desarrollo atendiendo las necesidades técnicas y nuevas funciones que surgen de su aplicación por parte de los investigadores, empresas y fabricantes.

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El coche multiusuario: ¿adiós al coche propio?

El coche multiusuario (en inglés, car sharing) es una iniciativa que apuesta por la sostenibilidad y el ahorro para el usuario y que se presenta como alternativa al coche en propiedad. Este sistema de movilidad propone compartir el uso de una flota de vehículos que la empresa responsable del servicio gestiona, asignando los coches según las reservas y facturando los servicios a final de mes. De esta manera, el usuario, que se ha abonado previamente al servicio, alquila un vehículo compartido y paga su uso, por kilómetros o por horas o días. Así, dentro de los términos de lo que contrata, el conductor se despreocupa del combustible, el seguro del vehículo o el aparcamiento.

Este sistema se diferencia del coche compartido (en inglés, car pooling), que parte de la idea de que dos o más personas que hacen trayectos similares acuerdan hacerlos conjuntamente, en el coche privado de una de ellas, de manera regular y organizada, compartiendo también los costes del viaje. En el caso del coche compartido no se necesita una empresa que lo gestione, ya que se trata de un acuerdo entre usuarios, pero coincide con el coche multiusuario en su carácter sostenible y ahorrador para los conductores.

Una minoría de usuarios que crece

El sistema de coche multiusuario pretende mejorar la movilidad en favor del medio ambiente y ahorrar los gastos y quebraderos de cabeza que puede originar tener un coche propio. Ahora bien, ¿cuál es el uso que hace el colectivo de conductores? “En España, hay aproximadamente 2.600 vehículos (1.600 de los cuales son eléctricos), y contamos con unos 300.000 clientes registrados, el 2% de la población española con permiso de conducir. En Cataluña, el número de vehículos es de 500 (ninguno eléctrico), con unos 40.000 clientes registrados”, asegura Pau Noy, presidente de la Asociación Española de Car Sharing. Aunque la ciudadanía no apueste todavía en gran medida por esta opción, el número de empresas que apuestan por este sistema va creciendo gradualmente. “En España, existen ocho empresas de car sharing, de las cuales dos actúan en Barcelona y su área metropolitana”, apunta Pau Noy. En Barcelona están presentes Avancar y Bluemove. Barcelona, Madrid, Sevilla y Bilbao son las principales metrópolis donde se está desarrollando el coche multiusuario. Además, Barcelona es la única ciudad donde el servicio se ha extendido por su área metropolitana.

¿Sale a cuenta?

Para saber si vale la pena olvidarse del coche en propiedad y pasarse al sistema de coche multiusuario hay que sacar la calculadora y ponerlo todo en una balanza, no solo el aspecto económico. “El precio medio que paga un usuario de car sharing depende del tipo de contrato que escoja y del recorrido que realice, pero puede estar entre 2 y 4 euros por km, contando la tarifa temporal, y cubriendo todos los gastos”, explica Noy. Actualmente, el coche multiusuario todavía es un sistema limitado a las grandes ciudades, y su uso todavía se encuentra lejos de ser generalizado, pero si se expande podría llegar a ser una alternativa al coche propio. Según Noy, “la demanda de este tipo de servicio va creciendo constantemente en los últimos años, una demanda que se caracteriza por un gran conocimiento del producto por parte del público de Madrid y Barcelona y por un bajo uso fuera de estas dos ciudades”. “No obstante, en el próximo decenio se espera multiplicar la demanda por cinco en estas dos ciudades y que el servicio irrumpa en las principales ciudades de España y, de forma más importante, en las ciudades medias catalanas”, añade.

¿Una opción de futuro?

Aunque el sistema de coche multiusuario es una iniciativa sostenible, que permitiría reducir el número de vehículos en carreteras y calles, la evolución de su implantación todavía es muy tímida. Según Pau Noy, hay que impulsar medidas para fomentar este sistema de movilidad, en el ámbito público y privado: “Alemania acaba de aprobar una ley del car sharing en el ámbito federal; habría que aprobar a escala española una ley similar, que reconociera el hecho del car sharing y le otorgara los privilegios que merece en tanto que servicio de interés público.” “Las administraciones locales y regionales se tienen que implicar en la difusión del producto y en su integración con las redes de transporte público, copiando lo que hacen las ciudades europeas; llevamos mucho retraso”, avisa Noy.

Habría que ver, al fin y al cabo, si en un futuro próximo se consolidara el coche multiusuario y se extendiera su uso más allá de las grandes metrópolis, si el conjunto de conductores abandonaría la idea de tener un vehículo en propiedad en favor de compartir una red de vehículos desde cualquier punto del territorio cuando fuera necesario desplazarse. Es decir: disponer libremente de un coche propio y pagar los gastos que se derivan o utilizar a demanda una red de vehículos compartidos donde solo se paga el desplazamiento.

El botón de emergencia, más seguridad de serie

Desde el 1 de abril todos los coches y furgonetas de nueva fabricación matriculados en Europa tienen que llevar incorporado, obligatoriamente, el botón de emergencia o eCall, un sistema inteligente de llamada a los equipos de emergencia que, en caso de accidente, genera una alerta inmediata y facilita la localización exacta del vehículo.

La implantación de este servicio gratuito, con cobertura en toda Europa, tiene como objetivo recortar el tiempo de respuesta de los servicios de emergencia y, de esta manera, reducir el número de víctimas así como la gravedad de las lesiones causadas por un siniestro vial. Con la entrada en vigor de esta normativa aprobada por el Parlamento europeo en abril de 2015, se calcula que el número de personas muertas en las carreteras europeas se puede reducir al menos un 4% y el de heridas graves, al menos un 6%.

En Cataluña, el CAT112 está preparado desde el pasado mes de octubre para gestionar este tipo de llamadas.

¿Cómo funciona?

Si ha habido un choque que hace disparar los sensores del sistema, como por ejemplo que se haya activado el airbag, el botón de emergencia se conecta automáticamente con el centro de emergencias (112) más próximo. En este sentido, Natàlia Clop, responsable de organización del CAT112, explica que la activación del botón de emergencia “genera una llamada de audio que va acompañada de un paquete de datos que beneficia la gestión de la emergencia”. Así, cuando acaba de pasar el accidente, los servicios de emergencia tienen constancia de que este ha tenido lugar y de dónde ha sido exactamente gracias a una tarjeta SIM virtual y a la localización por satélite. También les llega información relevante como el tipo de vehículo y el combustible que consume o el número de pasajeros (con el cinturón de seguridad abrochado).

Sin embargo, si se produce una emergencia que los sensores no son capaces de detectar, el botón de emergencia también puede ser activado de manera manual por los ocupantes del vehículo. En cualquier caso, las llamadas eCall tienen el mismo comportamiento que una llamada al 112 y, por lo tanto, se podrá efectuar la llamada siempre que haya cobertura de algún operador telefónico.

 Menos tiempo de respuesta, más vidas salvadas

La incorporación del botón de emergencia como elemento de serie en coches y furgonetas nuevos se convierte, en consecuencia, en un avance importante en cuanto a la seguridad vial, ya que facilitará que se pueda atender a los heridos lo más rápido posible durante la llamada golden hour –la primera hora desde que se ha producido el accidente–, que es en la que se producen el 75% de las muertes por accidente de tráfico. La responsable de organización del CAT112, Natàlia Clop, destaca, así, que “lo más importante es que proporciona la localización del accidente y eso permite reducir el tiempo de la llamada y la gestión de la emergencia”. Y es que, según la Comisión Europea, el sistema permite una reducción del tiempo de respuesta de los servicios de emergencia de un 50% en zonas rurales y de un 40% en zonas urbanas. Esta actuación más rápida de los equipos que atienden un accidente de tráfico gracias al botón de emergencia permitirá no solo salvar vidas, sino también reducir la gravedad de las lesiones de las personas heridas en un siniestro vial.

Un reordenamiento necesario para el nuevo protagonista de la movilidad: la bicicleta

A raíz de los debates surgidos en los últimos meses en torno a la Mesa de la Bicicleta y al VI Congreso Internacional de la Bicicleta, celebrado en Reus, instituciones y agentes sociales han ido coincidiendo en la necesidad de ordenar la normativa jurídica que tiene que ver con el aterrizaje definitivo de la bicicleta en el espacio público urbano e interurbano. Sobre esta base, el Servicio Catalán de Tráfico (SCT) y la Dirección General de Infraestructuras de la Movilidad del Departamento de Territorio han organizado, este 14 de marzo, una jornada sobre los aspectos jurídicos de la bicicleta en las ciudades, con la participación de 200 personas. En el acto también han colaborado las entidades Plataforma en Defensa de la Bicicleta i Fem Bici. En la inauguración, la directora de l’SCT, Eugenia Doménech, ha destacado la necesidad de “respeto y empatía entre todos los usuarios para caminar hacia una movilidad sin víctimas y hecha a medida de las personas”.

Foto bicis a ciutat

No son nuevas las quejas del sector sobre una preeminencia de la normativa a favor de los vehículos a motor y de una cierta incoherencia en leyes, reglamentos y ordenanzas en el tratamiento y definición de los ciclos, pero cada día que pasa, la implantación de la bicicleta y de otros vehículos similares, con soporte eléctrico o parcialmente motorizado, hace más urgente una actualización legal. Y la presencia en la jornada de agentes de los Mossos d’Esquadra y de las policías locales es un buen ejemplo, también, de la necesidad de solucionar dudas, en la teoría y en la práctica.

Los ponentes, por ejemplo, nos hicieron dar cuenta de que los artilugios eléctricos ahora mismo pueden llegar a tener categoría de ciclomotor, y de que los triciclos eléctricos de reparto de mercancías son ya una prioridad que está trasladando furgonetas y camiones a miniplataformas logísticas y reduciendo las zonas de carga y descarga.

Es un tópico decirlo, pero la bicicleta ya no se irá de nuestras ciudades y carreteras, y en todos los usos. Irá a más, sobre todo con la eclosión de la bicicleta eléctrica, pero también de las conexiones con las áreas metropolitanas y las interconexiones crecientes entre los puntos intermodales de transporte público y los polígonos industriales. Uno de cada cuatro catalanes utiliza la bicicleta cada día, y no es extraño encontrarte a un ciclista en todas partes; bien, en las autovías, por donde pueden ir, pero donde a menudo no se les da una alternativa segura o, por razones obvias, por las autopistas.

Pero la bicicleta, una vez las grandes ciudades han decidido desterrar el coche de los aparcamientos de superficie (y han empezado a hacer lo mismo con las motos), es y será la gran protagonista del cambio cultural a favor de una movilidad segura, sostenible y saludable. Mucho más que el transporte público colectivo.

Conectados a una mejor movilidad

El concepto del coche como medio de transporte de cuatro ruedas que conducimos para desplazar personas de un lugar a  otro, pronto pasará a la historia. Lo que podría parecer hace años un artefacto extraído de una película futurista se está convirtiendo en una realidad no muy lejana. Vehículos con un nivel máximo de autonomía, que ya no tendremos que conducir porque circularán solos y que nos permitirán realizar actividades como escribir un correo electrónico, ver un partido de fútbol, conectarnos a las redes sociales, mantener una videoconferencia o hacer la compra,  llegarán en un futuro próximo pero, según los expertos, no antes del 2025 o 2030.

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Fuente: Tesla

La integración entre el sector de la automoción y el de las telecomunicaciones ha sido precisamente protagonista de la última edición del Mobile World Congress, celebrado hace unas semanas en Barcelona. Las empresas de automóviles han aprovechado este acontecimiento para presentar sus innovaciones en el ámbito del coche conectado, basado en el 5G, la quinta generación de telefonía móvil incorporada a los vehículos y pieza básica para el desarrollo del coche autónomo. La conectividad es clave ya que los vehículos sin conductor tendrán que recibir y enviar datos constantemente a través de la red de internet para conectarse con las infraestructuras (semáforos, señales o paneles de las carreteras) y con otros coches para poder circular con seguridad.

¿Qué aporta actualmente el coche conectado?

+Seguridad-> La tecnología asociada a la conectividad va avanzando rápidamente y actualmente ya proporciona a los usuarios dispositivos que mejoran su seguridad, entre ellos el E-Call, que será obligatorio a partir del 31 de marzo de este año para todos los coches nuevos que se vendan en Europa. A través de este sistema, el vehículo activa una llamada al 112, contacta con los servicios de emergencia en caso de sufrir un accidente grave e informa de la ubicación del coche. De esta manera se consigue que el auxilio y la asistencia a las víctimas se realice de una manera rápida.

Infotainment-> Por otra parte, los vehículos conectados actúan ya como extensiones de los smartphones y ofrecen a los conductores aplicaciones ligadas a la información y al entretenimiento (infotainment). Se trata, por ejemplo, de programas que facilitan datos sobre el estado del tráfico, sobre la situación meteorológica, las posibles rutas para llegar a un destino concreto, la ubicación de las gasolineras más próximas a nuestra localización o que adaptan la música de los coches a los perfiles de los usuarios.

La fusión entre la conectividad y la automoción supondrá una revolución que no solo transformará la movilidad, sino que también impregnará muchos otros aspectos de nuestras vidas. Conectado, autónomo y eléctrico, así será el paradigma del coche de las generaciones del futuro; un mañana donde habrá menos víctimas de tráfico (por la eliminación de los errores humanos), menos emisiones contaminantes derivadas del tráfico y, probablemente, menos tiempo perdido en congestiones en las grandes ciudades.

Hace más de cien años, Bertha Benz ya lo hizo

Hasta junio del año 2018, las mujeres de Arabia Saudí, cuando suban a un vehículo, tendrán que ir en los asientos de detrás o bien como copilotos. Todavía tendrán que esperar ocho meses para ponerse al volante sin el riesgo de ser arrestadas, ocho meses para poder ser autónomas y dejar de depender de terceros, de sus familiares o de chóferes profesionales si quieren desplazarse en coche. Arabia Saudí es el único país del mundo donde a las mujeres se les denegaba el derecho a conducir, pero la semana pasada, un decreto real levantaba esta restricción después de muchos años de lucha y reivindicaciones de las saudíes.

La mujer ha estado vinculada a la conducción desde el nacimiento del automóvil a finales del siglo XIX, pero su acceso generalizado a la movilidad ha sido progresivo.

Foto dona conduint

Un viaje en triciclo de 106 kilómetros que haría historia

Bertha Benz, esposa de Carl Benz (cofundador de Mercedes Benz e inventor del primer vehículo motorizado, el Patent Motorwagen), se considera la primera mujer conductora, al hacer un recorrido en un triciclo a motor. En 1888 subió al artefacto inventado por su marido con sus dos hijos, emprendió un viaje de 106 kilómetros entre las ciudades alemanas de Mannheim y Pforzheim –dejó una nota donde decía “Vamos a Pforzheim a ver a la abuela”­ y pudo demostrar que el innovador vehículo era apto para realizar trayectos de larga distancia. Para hacer el periplo, no exento de algunas incidencias, tardó trece horas. Hay que tener en cuenta que el triciclo solo podía coger como velocidad máxima los 16 km/h.

Al volante bajo la tutela masculina

En el Estado español no fue hasta 1925 que una mujer obtuvo el permiso de conducir. La pionera fue la leonesa Catalina García, en unos años en los que la mujer era considerada todavía como una menor de edad y necesitaba una autorización de su padre o de su marido para disponer de carnet de conducir. Además, y según recogía un Real decreto de 23 de julio de 1918, también se exigía un certificado de buena conducta expedido por la alcaldía y un certificado médico que acreditara que se tenían condiciones auditivas y de visión óptimas, aparte de saber escribir y leer para poder interpretar las señales de tráfico, conocer el reglamento y saber conducir.
El 41%, mujeres

Una vez alcanzada la equiparación de derechos con el sexo masculino después de muchas décadas de desigualdad, la mujer participa en la movilidad de manera activa y protagonista. Con el paso de los años, la proporción de hombres y mujeres que conducen se ha ido equilibrando. Actualmente, y según el censo de conductores, la distribución por sexo en Cataluña es de un 58% de hombres y un 41% de mujeres. Actualmente, y según el censo de conductores, la distribución por sexo en Cataluña es de un 58% de hombres y un 41% de mujeres. Si nos fijamos en la siniestralidad, el año pasado de las víctimas mortales (a 24 horas) por siniestro vial en Cataluña, 107 eran hombres y 47 mujeres.

Cataluña, pionera en Europa en el impulso de las pruebas del vehículo autónomo y conectado

directora stand“Las distracciones, una de las principales causas de accidentes con víctimas, están muy relacionadas con un mal uso de nuevas tecnologías durante la conducción. En este sentido, el vehículo autónomo y conectado nos ayudará mucho a reducir la siniestralidad en las carreteras. De hecho, el vehículo autónomo puede contribuir a que logremos una movilidad sin víctimas.” La directora del Servicio Catalán de Tráfico, Eugenia Doménech, se expresaba así en el marco del Connected Hub que tuvo lugar en el congreso Automobile Barcelona.

Con este convencimiento, el Servicio Catalán de Tráfico se ha convertido en uno de los principales impulsores del Catalonia Living Lab, el Foro Industrial para la Conducción Conectada y Autónoma, diseñado conjuntamente por la Generalitat, la industria y los agentes del sector.  Esta plataforma se concreta en una red de localizaciones en Cataluña –en circuitos, carreteras, zonas industriales, espacios urbanos y parkings– donde empresas de todo el mundo podrán realizar pruebas en relación con el despliegue de estas tecnologías. De este modo, Cataluña se convertirá en  un entorno de pruebas único en Europa en el ámbito del vehículo autónomo y conectado.

La iniciativa prevé que empresas catalanas y de todo el mundo, ya sean fabricantes de vehículos o de componentes de automoción, puedan llevar a cabo pruebas para desarrollar, realizar tests y validar la tecnología del vehículo autónomo y conectado en el marco de un entorno regulado que lo permita con las adecuadas garantías de seguridad.

En concreto, inicialmente está previsto que las pruebas se puedan llevar a cabo en varios puntos del país en tres circuitos –el de Barcelona-Cataluña, el de Castellolí y las instalaciones de Applus IDIADA–, siete rutas –que sumarán casi 200 km, con tramos, entre otros, en la AP-2 y la AP-7, donde ya se han realizado pruebas– y siete zonas abiertas –que superarán los 12 km2 de superficie–.

En su intervención en el Connected Hub, el consejero de Interior, Jordi Jané, explicó que “en casi el 92% de los accidentes de tráfico interviene el factor humano, y las nuevas tecnologías incorporadas a los vehículos tienen que conseguir que esta incidencia tan elevada se reduzca de forma considerable”.  “Este es un gran reto“, remarcó, y añadió que “los nuevos elementos que se incorporan al coche lo hacen más seguro”.

La Generalitat, a través del Servicio Catalán de Tráfico, actuará como facilitar estas pruebas, que tienen por objetivo contribuir al desarrollo y transformación de la industria de la automoción en Cataluña, así como fortalecer su posicionamiento en todo el mundo y atraer  nuevos proyectos de inversión extranjera de carácter productivo a nuestro país. Además, se trata de una iniciativa que quiere aportar valor añadido a la cadena de valor de la industria de la automoción en Cataluña e impulsar la estrategia del país en el ámbito de la industria 4.0, con la voluntad de liderar la cuarta revolución industrial en el sur de Europa.

El coche del futuro, conectado y autónomo

Conquistar el mercado del coche conectado y autónomo. Este es el interés común que ha reunido a muchas empresas automovilísticas y de telecomunicaciones en la edición del Mobile World Congress (MWC) de este año, que se ha celebrado del 27 de febrero al 2 de marzo en el recinto ferial de Gran Via de Barcelona. Los sectores implicados están cada vez más involucrados en el desarrollo de un tipo de vehículo al que los expertos atribuyen muchas posibilidades, tanto en cuanto a conducción eficiente y menos contaminante como a una mejor movilidad y seguridad vial. El coche del futuro ya es una realidad.

Durante el MWC se ha llevado a cabo la primera demostración de conducción remota en tiempo real de un vehículo gracias a la red 5G, que ha sido posible por la  colaboración de Telefónica y Ericsson. Pilotos situados en el stand de Telefónica en el Mobile han podido conducir un vehículo que estaba en el circuito de Idiada de Applus en Santa Oliva (Baix Penedès), a unos setenta kilómetros de distancia. Entre ellos, el consejero de Interior, Jordi Jané. Este coche conectado abre nuevas oportunidades en el sector de la automoción.

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El consejero de Interior, Jordi Jané, y la directora del Servei Català de Trànsit, Eugenia Doménech en el MWC

Tal y como recogen algunos medios de comunicación, en la actualidad ya hay compañías que trabajan en modelos de vehículo de “nivel 5” de autonomía, que es el máximo teórico reconocido en la escala de los vehículos autónomos, en el que el coche solo necesita del conductor una dirección donde dirigirse y él hace todo lo demás. Se trata de un tipo de vehículo equipado con cámaras de visión esférica, sensores ultrasónicos y radares frontales, además de un software específico. Con todo, mientras se alcanza esta autonomía completa, el mercado ofrece un sistema de conducción semiautónoma con posibilidades como el frenado automático, el cambio de carril o la conducción autónoma limitada a autovías, entre otras.

Pronto, y gracias al coche conectado y autónomo, el tiempo que empleamos en conducir podremos ocuparlo en otras tareas durante un desplazamiento que será más eficiente y, sobre todo, más seguro.