Conducción helada: riesgos y soluciones

Conducir con hielo es una situación peligrosa que hace que tengamos más posibilidades de perder el control del vehículo, y que en Cataluña puede pasar sobre todo entre los meses de noviembre y marzo en las zonas más interiores y de montaña. Las placas de hielo no solo se forman allí donde ha nevado. La caída de temperaturas, sobre todo durante la noche y la madrugada; el frío después de llover, la humedad permanente o la niebla engelante son fenómenos que están relacionados con las heladas y que provocan que el hielo haga acto de presencia en las carreteras.


A lo largo del 2021 hubo en la red vial catalana 107 accidentes en asfalto helado, nevado o resbaladizo, y 161 en 2021. Si miramos atrás, desde el 2010 se han registrado en estas condiciones de hielo en la calzada o suelo deslizante alrededor de 2.000 accidentes, de los cuales 9 han sido mortales.


Aunque a veces es un elemento inesperado y que nos puede coger desprevenidos, el agente de tráfico Joan López, coordinador de Educación para la Movilidad Segura de la Región Policial Central de los Mossos d’Esquadra, nos da algunos trucos para saber cómo prevenir y afrontar el hielo en el asfalto.

1) PREVENCIÓN


La gran mayoría de vehículos de hoy en día, cuando la temperatura exterior es inferior a 4 grados, avisan de la posible existencia de hielo en la carretera, cosa que tenemos que tener en cuenta para tomar medidas preventivas.


El hecho de ver el asfalto blanco o brillante también nos puede indicar que hay hielo, pero a menudo lo que vemos en la carretera son los productos salinos que, ante episodios de bajas temperaturas, se utilizan para evitar que se formen las placas de hielo.

2) UBICACIÓN


Aunque las placas de hielo pueden pasar totalmente desapercibidas a la vista, hay unos lugares y condiciones que las hacen más probables y previsibles. El hielo en las carreteras puede formarse en cualquier sitio húmedo y perdurar durante el día allí donde no toque el sol.


Además, también es probable encontrarlas en las entradas y salidas de los túneles, en  los puentes y zonas próximas a los ríos.

3) CONSEJOS

  • En la conducción con situaciones meteorológicas que afecten a la adherencia del vehículo, es determinante que los neumáticos estén en buen estado.
  • No se puede reducir bruscamente la velocidad, tenemos que ir mucho más lentamente y conducir con suavidad: en caso de entrar en una zona con placas de hielo, se podrá controlar mejor el vehículo.
  • Hay que acelerar poco a poco para favorecer la adherencia de los neumáticos al asfalto.
  • Hay que conducir con la marcha más larga posible y mantener la dirección recta.
  • Si la parte posterior del vehículo se descontrola, hay que girar el volante en la dirección opuesta para enderezar la trayectoria.
  • Si hay más coches circulando, hay que aumentar la distancia de seguridad: el hielo hace duplicar o incluso triplicar la distancia de frenado.

El agente López remarca también que “si te desplazas por zonas de montaña o de bajas temperaturas constantes, es muy recomendable llevar neumáticos de invierno, o bien los nuevos cuatro estaciones, ya que se evitarán posibles sobresaltos y situaciones desagradables”. Conviene destacar que las características de los neumáticos de invierno los hacen útiles no solo sobre nieve, sino en una gran diversidad de suelos, donde tienen una mejor adherencia y respuesta de frenado a baja temperatura.

Hielo en el parabrisas

Con Joan López también hemos repasado las soluciones para evitar el hielo en el vehículo. Cuando las temperaturas son bajas y tenemos el coche estacionado en la calle, es probable que por la mañana tengamos el parabrisas helado. La mejor manera de evitarlo es ser previsores y, si no podemos poner el vehículo a cubierto, se puede cubrir el cristal con un plástico, manta o cartón.

Si no hemos tenido esta previsión y el cristal está cubierto de hielo, lo mejor es utilizar algún producto anticongelante específico. Si no tenemos, habrá que utilizar un producto que tenga una alta graduación de alcohol y que no lleve grasas porque engrasaría el cristal. Para ayudar a sacar el hielo también se puede utilizar una rasqueta de plástico.

Otro recurso es poner en marcha la calefacción con el ventilador al máximo cuando arrancamos el motor del vehículo, ya que el calor será progresivo y no habrá cambios bruscos de temperatura. Antes de iniciar la marcha, hay que sacar el hielo de todos los cristales, también de los laterales y los retrovisores.


Sobre todo, ten en cuenta lo que no podemos hacer:

  • Provocar contrastes de temperatura muy repentinos, como por ejemplo aplicar agua caliente o enfocar aire de temperatura elevada contra el parabrisas. El cristal se puede resquebrajar o incluso romper.
  • Activar los limpiaparabrisas, porque es muy probable que estén pegados al hielo y se estropeen.
  • Tirar sal: aunque es un producto que evita la congelación, no descongela. Se podría rayar el cristal innecesariamente.

¿La ‘masculinidad dominante’, tras las conductas de riesgo en la carretera?

Aplicando una mirada de género a la seguridad vial se pone de manifiesto que las mujeres tienen menos accidentes y son menos infractoras.

Las mujeres tienen menos accidentes de tráfico y son menos infractoras en la conducción. Esta es la conclusión de aportar una perspectiva de género a los datos de la siniestralidad vial en Cataluña. Concretamente, el 75% de los muertos por accidente de tráfico son hombres y el 25% son mujeres, aunque la distribución de los permisos de conducir en la actualidad se sitúa en 57% para el sexo masculino y 43% para el femenino.


En este sentido, la subdirectora de Seguridad Vial, Anna Pintó, asegura que “la movilidad no es neutra, hay comportamientos diferenciados entre hombres y mujeres y los datos también rompen el estereotipo de que las mujeres conducen peor”. Pintó añade que “la conducción de las mujeres es más colaborativa y prudente frente a la conducción más competitiva y menos valorativa de los riesgo de los hombres”.


Los conductores son más infractores que las conductoras, dado que un 88% de las denuncias policiales por consumo de alcohol y drogas en la conducción son a hombres, y en los excesos de velocidad el 70% de los expedientes sancionadores también lo son. Imma Gonzalo, directora y formadora de la autoescuela Goncal Formació, asegura que “el hombre, incluso por naturaleza, es más atrevido, más imprudente, más inseguro, se atreve al riesgo. Parece que le gusta este factor de riesgo y de intensidad en la carretera”. Además, en los cursos de recuperación del permiso de conducir y de puntos la gran mayoría de asistentes son conductores hombres. “Mujeres vienen muy pocas y estas a veces no han cometido ellas la infracción”, afirma Gonzalo.

Según los expertos, la denominada ‘masculinidad dominante’ estaría detrás de las conductas de riesgo e infractoras en la conducción. “Las estadísticas hablan por ellas solas y en los hombres, fruto de esta construcción de nuestra masculinidad patriarcal, machista y de los modelos que hemos tenido, pues realmente hay una conducta de temeridad y de infringir las normas”, afirma Rubén Sánchez, subdirector de Sensibilización y Prevención del Departamento de Igualdad y Feminismos.


Por otra parte, una guía del Instituto de Biomecánica de Valencia sobre cómo mejorar la seguridad de las mujeres en los coches autónomos del futuro revela que, actualmente, los vehículos son menos seguros para las conductoras y que tienen un 17% más de probabilidades de morir en caso de accidente. José Solaz, director científico del Instituto de Biomecánica de Valencia, explica que “hay un interés en el cambio, pero arrastramos una historia de ingenieros diseñando para conductores masculinos: hombre de entre 30 y 50 años de población norteamericana o centroeuropea, y eso lo tendríamos que desmontar de alguna manera”.


Ante el sesgo de género, el Servicio Catalán de Tráfico apuesta por poner en el centro de la seguridad vial los valores femeninos de prudencia y de rechazo a las conductas de riesgo para tender hacia una conducción más respetuosa. Es una realidad que hay que tener en cuenta y, en este sentido, el SCT ya está aplicando parámetros de perspectiva de género en el ámbito de la seguridad vial y de las acciones formativas y educativas a través del Plan de seguridad vial 2021-2023.

10 años acompañando a las víctimas

El Servicio de Información y Atención a las Víctimas de Tráfico (SIAVT) ha celebrado recientemente su décimo aniversario. Desde el 2012, mediante el 900 100 268, de nueve de la mañana a ocho de la noche y cada día del año, el SIAVT ha dado respuesta a las necesidades de los familiares y afectados por accidente de tráfico. Durante estos diez años de existencia, el servicio ha recibido 4.300 consultas, en las que ha ofrecido orientación e información sobre los trámites después del siniestro, la posibilidad de conocer los recursos existentes, recibir información sobre los derechos que les reconoce la legislación vigente y el apoyo psicológico ante un siniestro de tráfico.

Más proactividad

Además, en 2021 el Servicio de Información y Atención a las Víctimas de Tráfico amplió los servicios y empezó a hacer un seguimiento proactivo periódico a los familiares de las víctimas mortales de los accidentes de tráfico para apoyarlos durante el año posterior al accidente, en todos los trámites y recursos en los ámbitos jurídico, sanitario, psicológico y social. El objetivo prioritario es que las víctimas y los familiares no se sientan solos y desamparados. Hasta el año pasado, cuando se producía un accidente mortal, los Mossos d’Esquadra o las policías locales informaban a los familiares de la existencia del SIAVT –entregándoles un tríptico– y eran estos los que se tenían que poner en contacto. Teniendo en cuenta la situación de desconcierto y dolor, esto suponía una dificultad añadida que hacía que, a veces, no se llegara a utilizar el recurso. Ahora, una vez se ha llenado un formulario de cesión de datos que habilita a los psicólogos del SIAVT a llamarles, ya se establece un primer contacto y, a partir de aquí, si es necesario, se hace un seguimiento proactivo a lo largo de un año, durante el cual se les apoya y asesora sobre los diferentes trámites.

Servicio pionero

Un servicio como el que ofrece el SIAVT no se puede encontrar actualmente en ningún país o región de Europa. En palabras del presidente de la FEVR (Federación Europea de Víctimas en la Carretera), Filippo Randi, «el SIAVT es un modelo muy interesante que se puede replicar en otros países europeos. Las personas tienen el derecho a recuperar su calidad de vida después de un siniestro de tráfico y tienen que existir servicios especializados con profesionales de diferentes disciplinas que puedan responder a las necesidades de cada momento. Es primordial para el bienestar de las víctimas que conozcan los recursos existentes. La colaboración entre el SIAVT y las asociaciones de víctimas es esencial para poder ampliar el alcance de este servicio, siempre pensando en el beneficio de las víctimas».

Jornada conmemorativa

Estas declaraciones del director del FEVR se dieron durante la Jornada de conmemoración de los 10 años del SIAVT que organizó el Servicio Catalán de Tráfico este mes de noviembre. Durante esta jornada, se celebraron varias mesas redondas con la participación de psicólogos, miembros de varios cuerpos policiales y fiscales, así como representantes de las asociaciones STOP Accidentes, Prevención de Accidentes de Tráfico y responsables del programa Game-Over del Instituto Guttmann. Una de las principales conclusiones que se pudieron extraer de los diversos debates e intervenciones fue la necesidad de dar a conocer a más gente la existencia del Servicio de Información y Atención a las Víctimas de Tráfico, un servicio todavía desconocido para la gran mayoría de la población y que puede llegar a ser de vital importancia para todos aquellos familiares y afectados por un accidente de tráfico.

Vigilancia a los camiones de la AP-7

Este otoño los Mossos d’Esquadra han realizado controles a gran escala con segregación total de vehículos pesados en las antiguas explanadas de los peajes


La liberación de peajes en la autopista AP-7 ha permitido habilitar unas zonas de control de la movilidad en las antiguas explanadas de las cabinas. Esta nueva configuración de la infraestructura ha permitido por primera vez desarrollar dinámicas de vigilancia policial segregadas y exclusivas a vehículos pesados, principalmente en las zonas de la Roca del Vallès y de Martorell en ambos sentidos de la circulación.

En estos dispositivos preventivos, en los que participan diferentes áreas de control y un elevado número de efectivos policiales, se desvían del tráfico todos los camiones que circulan por la autopista hacia la zona de vigilancia habilitada, donde los agentes realizan un cribado y selección de los vehículos pesados a controlar. Así lo han hecho este otoño los Mossos d’Esquadra a pie de autopista, con la colaboración del Servicio Catalán de Tráfico y el Ministerio de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana, en un total de cuatro macrocontroles.

Este año la División de Tráfico ha detectado un incremento del 20% de las infracciones en los tiempos de descanso de los transportistas y desde la liberación de los peajes se han duplicado los accidentes mortales con vehículos pesados implicados en este eje vial. Para intentar cambiar estos indicadores y para aumentar la seguridad vial de los camioneros y de todos los usuarios de la AP-7 se han realizado, y se seguirán planificando más adelante, estos controles a gran escala con segregación total de camiones en estas superficies de la autopista.

Combatir la percepción de impunidad en la autopista sin barreras

“La autopista sin barreras puede dar la percepción de impunidad a determinados conductores y estos macrocontroles nos ayudan a ponerlos en alerta”, asegura el inspector Andreu González, jefe de la División de Tráfico de los Mossos d’Esquadra. “Antes en la AP-7 solo podíamos hacer controles de selección dinámica y aleatoria y con estos dispositivos masivos en vehículos pesados, la vigilancia es mucho más intensiva y menos azarosa”, explica el inspector.

Concretamente, en estos cuatro operativos policiales se han controlado 453 vehículos pesados y se han impuesto 253 denuncias:

  • 119 para no respetar tiempo de conducción y descanso
  • 47 por distracciones, ITV, auriculares
  • 7 por exceso de peso
  • 42 por otros motivos de transportes
  • 3 alcoholemias positivas y 2 de drogas
  • 33 actos de inspección de trabajo
  • 14 vehículos han sido inmovilizados

Esta vigilancia integral al transporte pesado ha incorporado elementos tecnológicos nuevos que han facilitado la tarea de control preventivo, como dispositivos que permiten detectar manipulaciones de tacógrafo en dinámico, sin parar los camiones.

Planes de contención para reducir la siniestralidad

A raíz del aumento exponencial de la siniestralidad registrado durante el pasado mes de abril, con 23 víctimas mortales, el Servicio Catalán de Tráfico y la División de Tráfico de los Mossos d’Esquadra iniciamos un primer plan de contención para poner freno al flujo constante de víctimas en las carreteras. El plan se sostiene principalmente sobre cuatro pilares:

  • Intensificación de la presencia policial en todo el país
  • Incremento de los vuelos de información, vigilancia y control
  • Refuerzo de radares en línea para controlar la velocidad
  • Difusión constante de consejos de seguridad y mensajes de concienciación vil en los paneles de las carreteras y en las redes sociales

Objetivos

Los principales objetivos de este plan específico para reducir la siniestralidad son:

  • Prevenir y reducir los accidentes graves y mortales, con especial atención a los accidentes de motoristas, ciclistas y peatones
  • Reducir los comportamientos de riesgo, con un plan de patrullaje integral que controla distracciones, excesos de velocidad, uso de los sistemas de seguridad pasiva y consumo de alcohol y drogas, entre otros
  • Promover una movilidad segura del transporte de mercancías en vehículos pesados y ligeros

Los controles policiales han abundado especialmente en las vías que concentran un alto número de víctimas mortales o heridas graves, es decir, la AP-7, la A-2, la N-II, la N-260, la C-13, la C-14, la C-31, la C-32, la C-25, la C-35 y la C-58.

Resultados

En cuanto a la actividad policial de este plan de contención por parte de la División de Tráfico de los Mossos d’Esquadra, se han efectuado 850 controles y se han interpuesto 20.295 denuncias relacionadas con la seguridad vial durante el mes de mayo. Las sanciones más comunes han sido por:

  • Falta de ITV
  • Distracciones
  • Exceso de velocidad
  • Consumo de alcohol o drogas
  • No obedecer las señales de tráfico

Respecto al resto de meses del año, “se ha detectado un incremento de infracciones por distracciones y también un aumento de denuncias por consumo de alcohol y drogas”, explica el inspector Andreu González, jefe de la División de Tráfico de los Mossos d’Esquadra. Por otro lado, se ha observado una reducción de infracciones por exceso de velocidad, si lo comparamos con otros meses de este 2022. A su vez, las denuncias en el ámbito del transporte durante el mes de mayo han sido similares a las del resto de meses. “Respecto a los hechos penales relacionados con el tráfico, los delitos de conducción bajo los efectos del alcohol y conducir sin permiso han sido los más representados”, subraya González.

AP-7

Conforme ha ido avanzando el 2022, con la movilidad ya plenamente recuperada después de la pandemia, ha ido cobrando un funesto protagonismo la autopista AP-7, hasta el punto de acumular el 20% de las víctimas mortales de este año. Con la liberación de los peajes, el volumen de tráfico en esta vía se ha incrementado hasta un 40%. Si bien el trasvase de tráfico a otras vías menos seguras que la AP-7 ha comportado una notoria reducción de siniestralidad en esas carreteras, esto también ha generado varios efectos colaterales para la AP-7, como por ejemplo el uso masivo de una vía que necesita reformas estructurales, el incremento exponencial del tráfico de vehículos pesados o el preocupante aumento de los atropellos mortales.

Para neutralizar esta creciente siniestralidad en la AP-7, el Departamento de Interior ha dado continuidad al plan de contención, ahora de forma específica e intensiva para la autopista AP-7. A grandes rasgos, las medidas consisten en:

  • Controles de velocidad para reducir la velocidad media de conducción: controles estáticos y dinámicos a lo largo de toda la vía y también controles específicos a vehículos que tienen velocidades limitadas, como el transporte de mercancías
  • Controles integrales en vehículos de transporte para detectar conducción bajo los efectos del alcohol o las drogas, y para asegurar el cumplimiento de los tiempos de conducción y de descanso
  • Refuerzo de la inspección aérea para detectar infracciones

En junio, durante el plan específico de vigilancia de la AP-7, dirigido especialmente al control de la velocidad excesiva y del transporte, se realizaron 339 controles de velocidad, con 306.236 vehículos controlados y 6.505 vehículos denunciados (esto supone el doble de controles y el triple de denuncias en la AP-7 respecto al 2019). En relación con los controles integrales en vehículos de transporte, se  llevaron a cabo 145, en los que se detectaron 199 infracciones de la normativa de transportes y 816 de la normativa de tráfico. De estas, conviene destacar que 327 fueron por exceso de velocidad y 296, por distracciones. Estas medidas se pusieron en marcha el fin de semana largo de la Segunda Pascua y se mantienen para los próximos meses. No obstante, paralelamente a todas estas medidas, hace falta también la complicidad de todos los conductores y conductoras, ya que la prudencia y el cumplimiento de las normas son indispensables para reducir el número de víctimas en las carreteras.

La formación para ciclistas llega a las tiendas especializadas

Los ciclistas son, junto con peatones, motoristas y usuarios de vehículos de movilidad personal (VMP), el grupo de usuarios más vulnerable ante el reto de una movilidad sostenible y más segura para todos. En lo que va de año, en las carreteras catalanas, tres ciclistas han muerto, una veintena más han resultado heridos de gravedad y más de 200 han sufrido lesiones leves por un accidente de tráfico.

Para concienciar a este colectivo y para concentrar público potencial, los Mossos d’Esquadra han empezado a dar charlas de movilidad segura en tiendas especializadas. La primera tuvo lugar en Lleida, en Cicles Fransi, a principios de julio, coincidiendo también con la campaña de controles intensivos para prevenir las conductas de riesgo de los conductores de bicicleta coordinada por el Servicio Catalán de Tráfico.

En esta formación, Jesús Alcalde, agente de los Mossos y coordinador del área de educación y formación vial del Área Regional de Tráfico de Ponent, habló de los beneficios del uso de la bicicleta, de las normas básicas de circulación con este vehículo, de las medidas de autoprotección, de la estadística de accidentalidad de los últimos años y de la gestión de las emociones como conductores de bicicleta. En este sentido, Alcalde destaca que «a veces los ciclistas están pendientes de si cuando les avanza alguien lo hace de manera correcta y, si no es así, pueden reaccionar soltando las manos del manillar, lo que supone un peligro». Entre otros aspectos, en la formación se puso de relieve la importancia de la percepción de peligro en las situaciones que se puedan encontrar los ciclistas y se recordó que estos, con los peatones y el resto de los conductores, comparten el tráfico por la red viaria y deben convivir con ella de forma respetuosa.

Al finalizar el acto, a la docena de asistentes se les obsequió con un brazalete reflectante, un elemento de seguridad imprescindible para cuando los ciclistas circulan de noche, con condiciones meteorológicas adversas con poca visibilidad o por el interior de túneles.

 

Visión y conducción

Conducir es una actividad básica en nuestras vidas. Y nuestra visión es fundamental para llevar a cabo una conducción correcta y para tomar decisiones en la carretera. Hasta un 90% de la información que necesitamos, la recibimos a través de nuestros ojos y, en la carretera, tomamos unas 15 decisiones por cada kilómetro recorrido. Es por eso que hay que cumplir una serie de requisitos visuales a la hora de ponernos tras el volante.

Según la norma, los conductores que necesitan usar equipamientos ópticos como gafas o lentillas para lograr la agudeza visual necesaria para la conducción deben informar de ello durante el examen psicofísico y esta condición ha de constar en el informe. En cambio, las lentes intraoculares no se consideran lentes correctoras y, por lo tanto, no hay que notificarlo.

La agudeza visual mínima para conducir

La agudeza visual mide la capacidad del ojo para distinguir detalles. A la hora de realizar las pruebas, deben incorporarse los sistemas de corrección visual que se necesiten. Ahora bien, puede pasar que un ojo perfectamente graduado no llegue a tener una buena agudeza visual, sobre todo debido a tres causas:

–             Aparición de cataratas:  el cristalino va volviéndose opaco.

–             Alteraciones de la retina, como retinopatías o DMAE (degeneración macular asociada a la edad), que pueden provocar ceguera.

–             Ojo vago.

La agudeza visual mínima binocular para conducir es de 0.5 para el conductor común, tanto para obtener el carné de conducir como para renovarlo. Si se trata de un profesional, para no ser considerado conductor con visión monocular, debe tener un mínimo de 0.8 en el ojo de mayor agudeza visual y 0.1 en el de peor agudeza. Además, en caso de necesitar lentes correctoras, no podrán exceder de 8 dioptrías.

Los deslumbramientos o sensibilidad al contraste

En el Reglamento general de conductores, el deslumbramiento se denomina “sensibilidad al contraste”. Tanto los conductores corrientes como los profesionales no deben presentar alteraciones en su capacidad de recuperación a esta sensibilidad, ni a la visión mesópica (aquella con baja iluminación).

El deslumbramiento al volante se produce cuando en el campo visual aparece una fuente luminosa más brillante que la iluminación general. En este momento, se produce una contracción máxima de la pupila, acompañada de molestias visuales temporales como lagrimeo, parpadeo frecuente o pérdida momentánea de visión, por lo que resulta muy peligroso a la hora de conducir.

Si se sufre algún tipo de alteración de la visión, se establecerán restricciones para garantizar la seguridad durante la conducción, ya que la sensibilidad al contraste es fundamental para la visión nocturna en la carretera. La normativa no establece unos límites concretos en este caso y, por lo tanto, el médico y el examinador tendrán la última palabra. No es un tema menor, puesto que cuando se llega a los 50 años se va perdiendo esta capacidad y a partir de los 65 se convierte en un aspecto clave para la renovación de la licencia.

La importancia de las revisiones visuales en la conducción

Es importante destacar que el propio conductor debe valorar su capacidad para conducir en términos generales, pero también respecto a su visión, y que es crucial que lo indique cuando sienta que no está capacitado para ello. Sin embargo, según la Sociedad Española de Oftalmología, el 68% de los conductores tiene algún problema de visión y no hace nada para solucionarlo. Por lo tanto, hay que ser prudente, hacerse una revisión visual anual y, si se detecta algún problema, mirar de solucionarlo lo más pronto posible.

Datos (según el estudio ‘Estado de la salud visual de los conductores en España 2017’)

–             Uno de cada cuatro conductores circula con una agudeza visual binocular inferior al límite exigido al conductor profesional (0.8) y lo más probable es que sea porque no lleva la graduación actualizada.

–             El 27,2% de los conductores tienen, al menos, una deficiencia visual que afecta a la conducción.

–             600.000 españoles se ponen al volante con una agudeza visual inferior a la que obliga la ley (0.5).

–             Los conductores con mala visión (0.4 de agudeza visual, por debajo del mínimo legal) tienen tres veces más accidentes que el resto de conductores.

–             Un conductor de más de 55 años necesita 8 veces más tiempo para recuperarse de un deslumbramiento que un joven; y uno de 45, 4 veces más luz que un joven para poder distinguir el contenido de las señales.

Por todo ello, el Servicio Catalán de Tráfico (SCT) se suma a la campaña de la asociación Visión y Vida y desde los paneles de mensajería variable también fomenta una buena revisión de la vista antes de conducir. Porque ver bien es sinónimo de seguridad en los desplazamientos.

Anatomía de un accidente

Cuando se produce un accidente de tráfico con víctimas, se abren diferentes interrogantes que hay que resolver: ¿Cómo se ha producido el accidente?, ¿a qué velocidad iban los vehículos?, ¿quién es el causante del siniestro? Esta laboriosa tarea de recogida de pruebas la lleva a cabo la Unidad de Investigación de Accidentes de Mossos d’Esquadra. El principal cometido de los agentes de esta unidad será la reconstrucción del accidente para determinar las causas y las responsabilidades, dado que detrás de cada siniestro hay un atestado que deberá radiografiar qué ha pasado y, a menudo, también un juicio que tendrá que determinar las causas y los responsables.

Recoger y documentar

Cuando los agentes de la Unidad de Investigación de Accidentes de la Región Metropolitana Sur de Mossos d’Esquadra reciben un aviso de accidente de tráfico con víctimas, lo dejan todo y acuden rápidamente al lugar del siniestro para recoger el máximo de pruebas. Una vez se ha atendido a las víctimas, los agentes inician su tarea documental: hacen fotografías del lugar y de los vehículos, toman medidas, marcan las huellas de los neumáticos en el asfalto, hacen pruebas de alcoholemia o extraen los datos del tacógrafo (si hay un camión o un autobús implicado), entre otras labores.

A menudo, tienen que actuar con rapidez y bajo presión, puesto que el siniestro obliga a cortar carriles o toda la vía y se forman congestiones de tráfico que conviene no alargar demasiado. “La lluvia a veces también nos puede dificultar el análisis que hacemos de las huellas de los neumáticos en el asfalto”, explica Andreu Calafell, agente de la Unidad de Investigación de Accidentes de la Región Metropolitana Sur. «Lo que nos da más información son las huellas de neumático: nos determinan las trayectorias y la distancia de frenado y nos ayudan a determinar una posible velocidad «, detalla Calafell.

Analizar y determinar

Una de las tareas fundamentales que se efectúa en el asfalto es hacer una fotografía cenital de la escena que posteriormente servirá de base para crear en el ordenador una planimetría a escala del accidente, con el objetivo de reconstruirlo. Con este ‘mapa’ de los hechos, el equipo de atestados determinará el punto de colisión, las posiciones iniciales y finales de los vehículos implicados, las trayectorias y la velocidad anterior y posterior a la colisión de cada vehículo.

Esta reconstrucción del escenario del accidente, que a veces se acaba traduciendo en un delito contra la seguridad del tráfico, de lesiones graves o de homicidio por imprudencia, permite hacer una radiografía bastante precisa de lo que ha pasado y por qué ha pasado. “La confección del atestado es muy importante, puesto que se recogen todos los datos, pruebas y análisis hechos para que en la diligencia de valoración técnica policial se determine lo más objetivamente posible cómo pasó el siniestro”, subraya Montse Monnè, agente de esta unidad especializada. Al final, la inspección ocular en el lugar del siniestro, la planimetría y el informe fotográfico son los trámites fundamentales en la instrucción de unas diligencias.

Event Data Recorder

A partir de julio de este 2022, todos los coches nuevos fabricados tendrán que abrir el acceso al EDR (Event Data Recorder), el sistema que registra todos los datos de un siniestro, contenidos en un dispositivo llamado ACM (Airbag Control Module). El ACM es una centralita que controla la mayor parte de los sistemas de seguridad del vehículo y de la que los Mossos d’Esquadra extraen los datos que el EDR ha grabado durante los 5 segundos previos al accidente.

El dispositivo graba variables como la velocidad del vehículo, el frenado, la fuerza del impacto frontal y lateral, los movimientos de dirección, sistemas de seguridad como los airbags, cinturones o determinados asistentes. Los datos almacenados (no se graban conversaciones ni información personal) se obtienen de forma inmediata cuando se conecta el EDR a un ordenador. “Es una herramienta fundamental en la investigación de accidentes, no tanto para determinar la culpabilidad del accidente por si sola, sino para aclarar los múltiples factores que intervienen en la reconstrucción de un siniestro”, precisa el sargento Xavier Flores, jefe de la Unidad de Investigación de Accidentes de la Región Metropolitana Sur.

El EDR es uno de los sistemas ADAS de ayuda a la conducción obligatorios a partir de 2022, una medida establecida por la Unión Europea para aumentar la seguridad de los conductores y reducir la siniestralidad en las carreteras.

La seguridad pasiva, la mejor protección para salvar la vida

Los resultados de la última campaña policial preventiva de uso de sistemas de seguridad pasiva coordinada por el Servicio Catalán de Tráfico constatan que todavía hay que concienciar y también contar con la complicidad y la responsabilidad de los usuarios de la red vial. Entre el 7 y el 13 de febrero pasado, Mossos d’Esquadra y policías locales interpusieron 2.445 denuncias, de las cuales 2.097 (85,8%) por no llevar el cinturón de seguridad, 202 (8,3%) por no llevar el casco y 146 (5,97%) por no utilizar los sistemas de retención infantil (SRI).

En el caso del cinturón, en el transcurso de una semana se pusieron una media de 300 denuncias diarias, la mayoría a conductores. Así, se sancionó a 1.180 conductores (56,3%), 744 acompañantes de los asientos delanteros (35,5%) y 173 pasajeros de los asientos traseros (8,25%).


No utilizar los dispositivos de seguridad pasiva o hacerlo de manera incorrecta agrava las consecuencias de lesividad de las víctimas. Según datos provisionales, 49 de las víctimas mortales o heridas graves que se registraron el año pasado en las carreteras y autopistas catalanas no llevaban el cinturón abrochado. Eso supone que un 7% de los muertos o heridos graves de accidentes de tráfico en zona interurbana durante el 2021 no llevaban puesto este elemento de seguridad pasiva. Por otra parte, 18 de los motoristas y ciclistas muertos o heridos graves en zona interurbana no llevaban el casco o no lo llevaban bien abrochado, lo que representa un 2,6% de las víctimas mortales o heridas graves de estos colectivos vulnerables. También en 2 casos de muertos o heridos graves en carretera no habían utilizado correctamente el sistema de retención infantil.

Recordamos que el uso del cinturón de seguridad es obligatorio para todos los ocupantes de todos los vehículos, en todos los trayectos y tanto en vías urbanas como interurbanas. En caso de turismos, en los asientos de atrás también es obligatorio y básico para evitar secuelas graves en caso de accidente. Además, hay que llevar estos cinturones correctamente abrochados. Con respecto a los niños, los menores con una altura igual o inferior a 135 cm tienen que ocupar obligatoriamente los asientos traseros y tienen que utilizar siempre un sistema de retención homologado y adaptado a su talla y peso. Excepcionalmente, los menores con una estatura igual o superior a 135 cm pueden utilizar directamente los cinturones de seguridad del vehículo. No obstante, hasta los 150 cm es recomendable que sigan utilizando un sistema de retención infantil. También se recomienda utilizar la sillita a contramarcha.

En relación con el casco de los motoristas, debe ser homologado y se recomienda que sea del tipo integral. Si es integral, de una sola pieza, protege toda la cabeza y la cara. Hay que llevarlo bien abrochado y de la talla adecuada. Tiene que quedar ajustado y la correa de sujeción no puede quedar suelta ni superar nunca la barbilla. Además, hay que tener en cuenta que el casco no es para toda la vida. La fecha límite del material con el que se ha fabricado, el uso, el trato recibido o el grado de exposición a los elementos meteorológicos que haya sufrido limitan su correcto funcionamiento en caso de accidente.


También conviene destacar que, en carretera, para conducir una bicicleta es obligatorio llevar casco, y en ciudad, también lo es para los menores de 16 años. Además, desde la Administración, también se fomenta la importancia de llevar casco cuando se utilizan vehículos de movilidad personal.

En definitiva, no solo se tienen que utilizar los sistemas de seguridad pasiva, sino que hay que hacerlo de manera adecuada y de acuerdo con la normativa. No llevar abrochado el cinturón, o llevarlo de forma inadecuada, así como los sistemas de retención infantil, el casco y otros elementos de protección obligatorios comporta una pérdida de 4 puntos y una sanción de 200 euros. En la carretera, minimicemos riesgos. La seguridad pasiva es la mejor protección para salvar la vida.

Accidentes por irrupción de animal, un problema en auge

El SCT quiere implementar un nuevo sistema de aviso a los conductores que detecta el movimiento de animales y activa señales luminosas

El año pasado en las carreteras catalanas hubo casi 5.000 accidentes en los que se vio implicado un animal, cerca del triple de los que se registraron en el 2014, cuando se produjeron 1.754 siniestros de este tipo. La mayoría de estos accidentes, llamados cinegéticos, no suelen ocasionar daños personales, y cuando hay heridos estos son mayoritariamente de poca gravedad. Así, de las 1.840 víctimas ocurridas en los últimos ocho años, 1.753 resultaron heridas leves y 80, graves. Sin embargo, también han fallecido 7 personas en este período por este tipo de accidentes, dos de ellas en siniestros que ocurrieron el año pasado.

Este incremento de los accidentes cinegéticos está relacionado especialmente con el incremento de la densidad de jabalíes por todo el territorio, un problema que no afecta solo al tráfico, así como el crecimiento también continuo del corzo en determinadas partes del país. Y la previsión es que esta tipología de accidentes siga aumentando de forma preocupante en los próximos años.

Por este motivo, aparte de las actuaciones en relación con los pasos específicos de fauna que realizan los titulares de las diversas vías o las posibles acciones de control cinegético, el Servicio Catalán de Tráfico quiere dar un paso más en cuanto a la estrategia de aviso a los conductores, más allá de las señales verticales que ya existen. En este sentido, estudia implementar un nuevo sistema de aviso de presencia de animales en la vía con el objetivo de que no se produzca el choque y que, si se produce, sea lo más leve posible.

Como ya se ha probado en algunos sitios fuera de Cataluña, se quiere promover un sistema de detección de animales por infrarrojos que se activa solo cuando detecta la presencia de un animal de determinadas dimensiones sobre el asfalto, momento en el que emite una alerta a unos paneles de señalización lumínica intermitente situados en las proximidades de las zonas de paso de animales. Cuando el animal irrumpe en la calzada, los paneles indican al conductor que debe reducir la velocidad. Esta medida se instalaría en tramos de paso habitual de fauna y en vías en las que se haya detectado una acumulación de accidentes. Y es que, según apuntan estudios sobre este sistema, tiene una eficacia del 90% en la reducción de la accidentalidad.

¿Qué hacer en caso de encontrarnos un animal en la vía? 

Si bien la irrupción en la calzada de un jabalí u otro animal en libertad de grandes dimensiones es un factor imprevisible –y difícilmente evitable–, el comportamiento de la persona que conduce el vehículo es un factor determinante para evitar la colisión. Por ello, aparte de mantener una adecuada alerta en los tramos de mayor riesgo de sufrir un accidente con un animal salvaje, haciendo caso a las señales de paso de animales en libertad, hay que tener en cuenta estos consejos: 

  • Moderar la velocidad, especialmente en franja horaria nocturna o de poca visibilidad. También en tramos de vía en los que el campo visual se ve reducido por vegetación, árboles o campos de cultivo.
  • Siempre que se pueda, utilizar el alumbrado de largo alcance.
  • En caso de un posible accidente, no evitar el impacto con el animal; normalmente suele ser más seguro que chocar con un vehículo en sentido contrario o salir de la vía.

Hay que tener en cuenta que, si bien los accidentes con animales suponen una pequeña proporción de los accidentes con víctimas, comportan una notable movilización de recursos, tanto por la tramitación de reclamaciones patrimoniales de las compañías aseguradoras de los vehículos –la legislación establece que en los accidentes ocasionados por atropello de especies cinegéticas, el responsable es el conductor del vehículo– como por la necesidad de sacrificar a los animales que quedan heridos y recoger los restos de los animales atropellados.