Adelantar, maniobra peligrosa

En 2021, el 43% de las víctimas mortales en carreteras convencionales fueron por colisiones frontales

Avanzar en una carretera convencional es una de las maniobras de la conducción que comportan más riesgos y peligrosidad y también de las que requieren más atención, seguridad y cálculos previos. Un error al adelantar en una vía de doble sentido puede tener unas consecuencias dramáticas si acaba en una colisión frontal.

En 2021, en la red vial interurbana de Cataluña se registraron 729 muertos y heridos graves, y de estos, un 67% se produjeron en carreteras convencionales. Concretamente, de estas 486 víctimas muertas o heridas de gravedad en carreteras de un carril por sentido, un 31,3% fueron por choques frontales. El porcentaje se eleva hasta el 43% si nos fijamos solo en las víctimas mortales, dado que de las 75 personas muertas registradas en vías convencionales el año pasado, 32 fueron por este tipo de colisiones. En 2019 se registraron unas cifras similares, ya que a lo largo de todo el año hubo 99 víctimas mortales en carreteras de un carril por sentido, de las cuales 41, es decir un 41,4%, fueron por choques frontales.

Este tipo de colisiones suelen ser impactos de alta intensidad con consecuencias de lesividad muy graves para los ocupantes de los vehículos, y acostumbran a estar relacionadas principalmente con adelantamientos temerarios o indebidos, pero también con las distracciones, como la utilización del móvil, que suponen una desviación de la trayectoria del vehículo, o también con la fatiga y la somnolencia.

La normativa vigente permite a turismos y motocicletas superar el límite de velocidad de la vía convencional hasta 20 km/h para adelantar. Con esta excepción, se puede adelantar a 110 km/h en una carretera de doble sentido limitada a 90 km/h. Sin embargo, cuando entre en vigor la nueva Ley de tráfico, el próximo 21 de marzo, no estará permitido este aumento de la velocidad para avanzar y los límites de las vías no se podrán sobrepasar en ningún caso ni excepción.

De esta manera se pretende desincentivar los adelantamientos para evitar colisiones frontales y, en definitiva, víctimas. También se quiere armonizar la normativa con el resto de países europeos, de entre los cuales no hay ninguno que prevea esta posibilidad de sobrepasar los límites para adelantar. La desaparición de esta medida contribuye a la necesaria pacificación del tráfico para reducir los muertos en las carreteras y alcanzar los objetivos europeos.

Con todo, desde el Servicio Catalán de Tráfico te queremos remarcar y recordar los pasos a seguir para hacer un adelantamiento de forma segura y minimizar los riesgos en caso de que tengas que realizar esta maniobra:

  1. SEÑALIZAR: Antes de empezar el adelantamiento tienes que mirar los retrovisores para visualizar y comprobar que el contexto vial es propicio para la maniobra (velocidad, posición, capacidad de aceleración, condiciones de la vía), asegurarte de que no circula ningún otro vehículo por el sentido contrario e indicar con los intermitentes la intención de adelantar al vehículo de delante.
  2. EJECUCIÓN RÁPIDA, DECIDIDA Y SEGURA: Las dudas son malas compañeras de los adelantamientos y, si no estás seguro o no ves del todo claro que puedas hacer la maniobra, es mejor que no lo ejecutes. Mientras estés haciendo los cálculos previos al adelantamiento, no disminuyas la distancia de seguridad con el vehículo que te precede porque reducirás visibilidad y el espacio para la aceleración. Siempre tienes que dejar una distancia lateral suficiente con el vehículo que estás sobrepasando.
  3. REGRESO AL CARRIL: En la maniobra de adelantamiento tienes que ocupar el carril contrario el mínimo tiempo posible y volver progresivamente hacia el carril de tu sentido, indicándolo con el intermitente y manteniendo la distancia con el vehículo que avanzas para que este no tenga que frenar.

2+1, proyecto para evitar colisiones frontales
El Servicio Catalán de Tráfico, en el marco del Plan de seguridad vial 2021-2023, prevé trabajar conjuntamente con el Departamento de la Vicepresidencia y de Políticas Digitales y Territorio y con los titulares de vías para extender la implementación de los 2+1 carriles para evitar colisiones frontales. Concretamente, la medida consiste en la formación de un segundo carril adicional en un sentido u otro de la circulación, alternadamente, y la instalación de una separación física entre sentidos. Este modelo se ha aplicado con éxito en países punteros en seguridad vial, como Suecia, Francia o Irlanda.

El SCT colabora con los ayuntamientos para fomentar la movilidad segura y sostenible en el ámbito urbano

Desde que tiene competencias, el Servicio Catalán de Tráfico (SCT) coopera con el ámbito local para mejorar la seguridad vial y reducir la accidentalidad con víctimas en zona urbana. Gracias en parte a esta colaboración, al esfuerzo de todos los agentes implicados y, en general, a una mayor concienciación, en dos décadas ha habido un decremento de la mortalidad dentro de casco urbano, pasando de las 156 víctimas mortales por accidente de tráfico del año 2000 a las 51 en 2020. Finalmente, en 2021 se han registrado 53 víctimas mortales en zona urbana. Sin embargo, a pesar de esta reducción de la mortalidad, impera la necesidad de seguir trabajando para evitar que se pierdan más vidas humanas por siniestros viales. Por eso es tan importante la colaboración con los municipios y los consejos comarcales mediante convenios, su ejecución y su posterior seguimiento y evaluación.

Estrategias de colaboración en seguridad vial

El SCT colabora con los municipios para reducir los siniestros viales en el ámbito urbano y fomentar una movilidad más sostenible. Esta colaboración se inicia con la firma de diferentes convenios que el SCT pone a disposición de los municipios.

Esta colaboración se instrumentaliza bajo el paraguas de un convenio marco de colaboración entre el Servicio Catalán de Tráfico y el correspondiente ayuntamiento. Este convenio tiene como objetivo establecer el marco de colaboración entre ambas partes en el desarrollo de determinadas acciones en materia de tráfico y seguridad vial. Actualmente, se han firmado con ayuntamientos y están vigentes 303 convenios marco. En virtud de este tipo de convenio, se pueden establecer los siguientes convenios previstos en sus anexos:

  • Convenio para la redacción de un plan local de seguridad vial. Redacción de un plan para reducir la siniestralidad en la red vial de ese núcleo urbano, teniendo en cuenta aquellos datos generales, de movilidad y accidentalidad y los lugares con mayor concentración de accidentes en el municipio. Se han firmado un total de 274 convenios de este tipo, de los que 126 siguen vigentes.
  • Convenio para la adhesión al sistema de información y atención a las víctimas y afectados de accidentes de tráfico en Cataluña del Servicio Catalán de Tráfico (SIAVT). Permite que las personas que han sido víctimas o afectadas por accidentes de tráfico producidos en las vías urbanas e interurbanas del municipio puedan acceder a información y orientación jurídica, administrativa, social y psicológica, para minimizar la situación traumática que se produce después de un accidente de tráfico. Se han firmado un total de 108 convenios de este tipo, de los que 107 siguen vigentes.
  • Convenio de colaboración en materia de controles de velocidad con aportación de aparato cinemómetro. Vigilancia y control de los excesos de velocidad del tráfico en las travesías y vías urbanas. Se han firmado un total de 206 convenios de este tipo, de los que 198 siguen vigentes.
  • Convenio de colaboración en materia de controles de alcoholemia con aportación de etilómetro. Vigilancia y control de los niveles de alcoholemia de los conductores que circulan por las travesías y vías públicas urbanas. Se han firmado un total de 220 convenios de este tipo, de los que 218 siguen vigentes.
  • Convenio de colaboración en materia de controles de estupefacientes con aportación de kits de detección de sustancias estupefacientes y material de apoyo. Vigilancia y control de la presencia de drogas en conductores que circulan por las travesías y vías públicas urbanas, mediante la asignación por parte del Servicio Catalán de Tráfico de un kit anual de detección de sustancias estupefacientes, el material de apoyo correspondiente y la confirmación de muestra con saliva en el laboratorio, en su caso. Se han firmado y todavía están vigentes un total de 188 convenios de este tipo.
  • Convenio de colaboración en materia de educación para la movilidad segura práctica (bicicletas). Desarrollo conjunto entre el SCT y el ayuntamiento de actividades prácticas de educación para la movilidad segura con bicicletas. Se han firmado un total de 230 convenios de este tipo, de los que 224 siguen vigentes.
  • Convenio de colaboración en materia de educación para la movilidad segura práctica (ciclomotores). Desarrollo conjunto entre el SCT y el ayuntamiento de actividades prácticas de educación para la movilidad segura con ciclomotores en el marco de los centros educativos. Se han firmado un total de 104 convenios de este tipo, de los que 100 siguen vigentes.
  • Convenio para la redacción de un trabajo técnico de seguridad vial para el ayuntamiento correspondiente. Elaboración y redacción de un trabajo técnico para la mejora de la seguridad vial en un ámbito de actuación concreto, de acuerdo con una problemática específica en la que es necesario incidir, como puede ser la necesidad de pacificación del tráfico en un área concreta o en todo el municipio, la ordenación del tráfico y la movilidad en un polígono industrial o en una urbanización o el estudio de la seguridad vial en una travesía o en zona periurbana, así como sobre otros ámbitos en los que se considere necesario intervenir para mejorar la seguridad vial en el municipio. Se han firmado y todavía están vigentes un total de 7 convenios de este tipo.

El SCT también establece convenios con los consejos comarcales en tres casos específicos: para la adhesión al sistema de información y atención a las víctimas y afectados de accidentes de tráfico en Cataluña (3 convenios firmados hasta ahora), y en materia de educación para la movilidad segura práctica con bicicletas (4 convenios firmados) o ciclomotores (2 convenios firmados).

Desde el SCT seguiremos fomentando la implicación y la colaboración de los ayuntamientos y de los consejos comarcales para mejorar la seguridad vial y fomentar la movilidad más sostenible y saludable, a través de la firma de estos convenios, dado que, entre otros factores, han ayudado a mejorar la seguridad vial y a reducir las muertes por accidente de tráfico.

El parabrisas: consejos básicos para mantenerlo en buen estado

La correcta visibilidad del entorno, clave para una conducción segura, nos la proporciona un elemento del vehículo que a menudo nos pasa desapercibido y al que no prestamos la atención necesaria. Además, también nos aísla de la intrusión de elementos del exterior y nos protege en caso de sufrir un accidente. Hablamos del parabrisas, una pieza vulnerable pero básica para la seguridad y la estructura de los vehículos que, a lo largo de su historia, ha contribuido a evitar accidentes y víctimas en la carretera.

El Reglamento general de circulación, en su artículo 19, recoge que es responsabilidad del titular del vehículo garantizar la correcta visibilidad de las superficies con cristales. En este sentido, para comprobar que el parabrisas no se haya deteriorado, la prevención es fundamental: hay que dedicar unos momentos a hacer una revisión visual y observar con detalle si tiene algún desperfecto que, por pequeño que sea, pueda acabar interfiriendo en nuestra seguridad. Con el fin de evitar estropear el parabrisas, el inspector y subjefe de la División de Tráfico de Mossos d’Esquadra Jordi Batista nos da algunas recomendaciones ante situaciones concretas en las que nos podemos encontrar en la carretera.

1) Cambios de temperatura

Si estacionas el coche en la calle en pleno invierno, a menudo puedes encontrarte el parabrisas cubierto de una placa de hielo o nieve. En este caso es muy contraproducente deshelarlo con agua caliente, ya que pasamos de un estado muy frío a un aumento considerable de temperatura en muy poco tiempo. Eso provoca mucha tensión en la superficie del cristal, que puede producir grietas o, si ya tiene, aumentarlas mucho más.

  • ¿Qué hacer? Para evitar encontrarnos con el parabrisas helado, con previsión, se puede tapar la superficie del cristal, por ejemplo, con un cartón. No se tendrían que activar las escobillas (se corre el riesgo de rallar el cristal o de estropear el motor). Se recomienda utilizar productos adecuados o bien poner en marcha el vehículo y utilizar el aire de la calefacción a medida que el vehículo se vaya calentando. Para ayudar a sacar el hielo también se puede utilizar una rasqueta de plástico.

2) Suciedad excesiva (mosquitos, barro, etc.)

Sobre todo en verano y si hacemos un viaje largo, el impacto continuo de mosquitos puede llegar a crear una capa que dificulte ver bien. En estas condiciones resulta difícil retirarla del parabrisas si utilizamos las escobillas y agua, ya que a menudo, y más si lo hacemos en marcha, se crea una capa grasienta que nos deja momentáneamente sin visibilidad. Eso también puede pasar si ha llovido barro o después de un tiempo de inactividad en el que se haya depositado arena sobre el cristal.

  • ¿Qué hacer? En estos casos es preferible limpiarlo a mano con el vehículo estacionado, utilizar un jabón neutro y evitar rascar ya que se puede rayar el parabrisas. El jabón neutro evita crear una capa de grasa que normalmente aparece cuando llueve y accionamos las escobillas.

3) Impactos de objetos

El impacto de piedras u objetos en marcha, e incluso fenómenos climatológicos repentinos como granizadas de dimensiones considerables, pueden provocar daños en el cristal, a menudo no visibles. Estos impactos que parecen inofensivos pueden derivar en un problema grave a lo largo del tiempo. La alteración de la superficie del parabrisas por una grieta o rayada puede influir en la capacidad de protección en un accidente y dificultar la conducción nocturna, ya que puede distorsionar la iluminación ambiental de la carretera y del resto de usuarios.

  • ¿Qué hacer? Invertir unos minutos en revisar el parabrisas puede ayudarnos a detectar estos daños. Si se localizan en el campo de visión, habrá que dirigirse a un establecimiento especializado donde realicen la reparación adecuada en función de la gravedad de la grieta.

Por otra parte, el inspector Jordi Batista también destaca que es importante hacer una limpieza correcta del parabrisas y comprobar que las escobillas no han perdido efectividad: “Si observamos que a la hora de activarlas no dejan el cristal lo bastante limpio y no evacuan suficientemente el agua, es posible que toque renovarlas. Utilizar un recambio adecuado y de calidad es importante para garantizar que duren más tiempo”, remarca. Además, en caso de tener que añadir líquido al depósito, se aconseja usar jabón neutro o un producto específico de limpieza.

Para acabar, conviene subrayar que el parabrisas es un elemento que se revisa en la ITV. En el supuesto de que se detecten grietas, impactos o cualquier otro desperfecto se podrá considerar como una deficiencia leve o grave.

El limpiaparabrisas, un invento de Mary Anderson (1866-1953)

Circular bajo la lluvia o la nieve por las calles de una gran metrópolis de principios del siglo XX no debía de resultar nada cómodo ni seguro. Así lo constató la promotora inmobiliaria y viticultora estadounidense Mary Anderson, en un viaje a la ciudad de Nueva York en invierno de 1903. A Anderson le sorprendió que los conductores de los tranvías y de los coches tuvieran que detenerse frecuentemente para retirar a mano la nieve que les impedía ver correctamente y conducir de manera segura. A partir de entonces, empezó a diseñar un artilugio que permitiera retirar de la luna frontal las gotas de agua, los copos de nieve o cualquier otro elemento que afectara a la visibilidad. El nuevo dispositivo, que patentó en 1903, consistía en un brazo metálico oscilante que fregaba el parabrisas con una lámina de goma y que se accionaba con una palanca manual desde el interior del vehículo.

En 1905, Anderson intentó que una empresa canadiense comercializara su ingenio pero, a pesar de la mejora que suponía para la seguridad vial, finalmente la compañía desestimó la oferta porque consideró que no sería económicamente rentable. En 1908, con la aparición del Ford T (considerado el primer vehículo utilitario), el limpiaparabrisas se convirtió en un equipamiento fundamental para los coches, y hacia 1916 su uso se popularizó en la industria del automóvil. Aun así, la autora de este eficaz invento no llegó a recibir nunca ninguna compensación por derechos de propiedad. Y no fue hasta 2011 cuando Mary Anderson entró a formar parte de la National Inventors of Fame.

Cambios en la Ley de tráfico

A partir del 21 de marzo, manipular el móvil durante la conducción, no llevar abrochado el cinturón, avanzar a ciclistas sin respetar la separación lateral mínima o tirar a la vía objetos o colillas que pueden causar un accidente o un incendio estará más penalizado. El pasado 3 de diciembre, el Congreso de los Diputados aprobó la Ley de tráfico, circulación de vehículos a motor y seguridad vial, con la que se quiere actualizar y mejorar la eficacia del sistema del permiso por puntos y reforzar la seguridad vial en las carreteras. La Ley entra en vigor el 21 de marzo de 2022, al cabo de tres meses de su publicación en el BOE.

Respecto a estos cambios normativos, el director del Servicio Catalán de Tráfico, Ramon Lamiel, destaca el incremento en la sanción, de 200 a 500 euros, y en la detracción de puntos, de 4 a 6, por tirar colillas desde el vehículo: “Es una propuesta que se hizo desde el SCT y lo celebramos; se ha endurecido el lanzamiento de colillas, que puede provocar incendios; es una buena noticia para las campañas de verano, pero también para la seguridad vial en las carreteras”. El titular del SCT asegura que estas nuevas medidas ayudarán a reducir la siniestralidad: “La lucha contra el uso del móvil, por ejemplo, es una batalla que tenemos que librar entre todas las administraciones”.

Nuevas medidas

A grandes rasgos, los principales cambios anunciados por la DGT son:

  • Móvil: aumenta la sustracción de puntos hasta 6 (antes 3) por utilizar el móvil, sujetándolo con la mano, durante la conducción. La sanción se mantiene en 200 euros. La misma sanción y la sustracción de 3 puntos en este caso por utilizar el móvil, manteniéndolo ajustado entre el casco y la cabeza del usuario, mientras se conduce.
  • Cinturón: -4 puntos (antes -3) por no llevar abrochado el cinturón, o llevarlo de forma inadecuada, como también los sistemas de retención infantil, el casco y otros elementos de protección obligatorios. Los conductores de vehículos de movilidad personal estarán obligados a utilizar el casco en los términos que reglamentariamente se determine. La sanción se mantiene en 200 euros.
  • Ciclistas: aumentan de 4 a 6 los puntos a descontar para todos los conductores de vehículos en adelantamientos en que se ponga en peligro a ciclistas sin dejar la separación mínima obligatoria de 1,5 metros; la sanción se mantendrá en 200 euros. Además, en vías con más de un carril por sentido, será obligatorio cambiar de carril para avanzar a ciclistas o ciclomotores.
  • Colillas: -6 puntos (antes -4) por tirar a la vía objetos o colillas que pueden producir accidentes o incendios.
  • Adelantamientos: se suprime la posibilidad de que turismos y motocicletas puedan superar en 20 km/h los límites de velocidad en las carreteras convencionales cuando avancen a otros vehículos.
  • Restricciones en las ZBE: se introduce una nueva infracción grave (200 euros) por no respetar las restricciones de circulación derivadas de la aplicación de los protocolos en episodios de contaminación y de las zonas de bajas emisiones.
  • Menores y alcohol: los conductores menores de edad de cualquier vehículo (ciclomotores, motos hasta 125 cc, bicicletas, vehículos de movilidad personal, etc.) no podrán circular con una tasa de alcohol superior a cero.
  • Recuperación de puntos: se ha unificado el periodo para recuperar el total del crédito de los puntos del carné, tanto por infracciones graves como por infracciones muy graves. Transcurridos dos años sin haber sido sancionados en firme por vía administrativa por la comisión de infracciones que comporten la pérdida de puntos, los titulares de los permisos o licencias afectados por la pérdida parcial de puntos recuperarán la totalidad del crédito inicial de 12 puntos.
  • Alcoholock: a partir del 6 de julio de 2022, será imperativo para los vehículos de transporte de viajeros de las categorías M2 (más de 9 plazas, con una MMAA igual o inferior a 5 toneladas) y M3 (más de 9 plazas, con una MMAA superior a 5 toneladas), que dispongan de un lugar por la instalación de los alcoholímetros antiencendido.
  • Cursos de conducción segura y eficiente: se podrán recuperar 2 puntos del carné por la realización de cursos de conducción segura y eficiente.
  • Copiar en el examen: se considerará infracción, con 500 euros de sanción, utilizar dispositivos de intercomunicación no autorizados en las pruebas para la obtención o recuperación de permisos o licencias de conducción. Además, el aspirante no podrá presentarse nuevamente a las pruebas en un plazo de seis meses.

Comunicar la peor noticia

Tras una víctima mortal por accidente de tráfico hay una familia que tiene que recibir la noticia de la pérdida repentina de un ser querido, un relato que no querrían tener que escuchar pero que, una vez lo sepan, marcará un antes y un después en sus vidas. Sin embargo, de qué manera se les comunique esta noticia puede conllevar un impacto más o menos traumático y puede ayudar en la asimilación del hecho e iniciar el proceso de duelo.

Así pues, cuando hay una muerte inesperada, ya sea en un siniestro vial o en otras circunstancias, es importante cómo se da la noticia y el entorno en el que se da: si bien una comunicación siguiendo ciertas pautas no eliminará el dolor normal por la pérdida de un ser querido, tampoco añadirá más dolor.

Mayoritariamente, son los cuerpos policiales los que hacen esta tarea de informar de lo ocurrido. Si hablamos de accidentes de tráfico, solo si la persona muere en el traslado al hospital o en el centro médico donde ha ingresado tras sufrir el accidente esta comunicación recae en los servicios asistenciales del centro; asimismo, si la víctima mortal es extranjera y viajaba sola, en este caso se hace a través del consulado.

Apoyo psicológico

En Cataluña, desde el 2017 existe un convenio de colaboración entre el Servicio Catalán de Tráfico (SCT) y el Sistema de Emergencias Médicas (SEM) para ofrecer apoyo presencial y atención especializada psicológica a los afectados y personas del entorno de las víctimas de un siniestro vial en todos los municipios catalanes (menos Barcelona). En base a este acuerdo, en los supuestos de accidentes con víctimas mortales, el SEM ofrece apoyo psicológico cuando hay que comunicar a un familiar directo una muerte por accidente de tráfico.

Foto SEM: Xavi Blanco

De este modo, cuando se produce un accidente mortal, agentes de la División de Tráfico de los Mossos y la Unidad de Atención Psicológica (UAP) del SEM, formada por dos técnicos de emergencias sanitarias y un psicólogo, acuerdan un punto de encuentro para ir al domicilio de los familiares donde se ha de hacer la comunicación, un desplazamiento que se intenta realizar lo antes posible. Antes de ir, actualizan la información y establecen cómo se procederá. Si bien los agentes policiales suelen ser los encargados de explicar qué ha sucedido, con la información que se tiene en ese momento del accidente, la comunicación puede contar con el asesoramiento, en su caso, de los psicólogos.

Pautas para una buena comunicación

La notificación de malas noticias se debe hacer sin ambigüedades y asegurando que la persona a la que se informa ha entendido realmente qué ha pasado. En relación con esto, Andrés Cuartero, jefe del equipo de psicólogos del SEM, apunta que el apoyo psicológico a los familiares “tiene como objetivo empoderarlos para que sean ellos los que lo comuniquen a otros miembros, sobre todo si hay hijos o hijas menores en el domicilio” y explica cuáles son las pautas para hacer una buena comunicación: “no tener prisa, hablar despacio, repetirlo las veces que sea necesario, responder a las preguntas-angustias del familiar, decir la verdad, ser claros si preguntan por un aspecto que desconocemos, etc.”

Sobre esta cuestión, el sargento y jefe de turno de los Mossos Ramon Codina añade: “Les decimos lo que ha pasado, evitando frases hechas, tecnicismos y detalles innecesarios. Por eso hay que tener la máxima información posible, porque las familias lo primero que quieren saber es qué ha pasado, cuándo, cómo… No admiten inconcreciones.”

Con el fin de prepararlos para esta tarea, los miembros del cuerpo de Mossos que realizan el curso de tráfico tienen una asignatura cuando se están formando en el Instituto de Seguridad Pública de Cataluña (ISPC) para aprender cómo dar el mensaje con la máxima humanidad, empatía y profesionalidad posibles y, al mismo tiempo, saber gestionar el estrés que pueden generar estas situaciones a los mismos agentes. Además, las asociaciones de víctimas como PAT-APAT y Stop Accidentes participan como invitadas en la asignatura para que expliquen su experiencia y repasar qué cosas se han hecho bien y mal en algunos casos reales. Como explica Andreu González, jefe de la División de Tráfico de los Mossos, el objetivo es “que los agentes vean no solo la importancia que tiene la comunicación, sino también el efecto que ocasiona en la víctima ya que, sin quererlo, le podemos infligir más dolor al que ya tiene por la pérdida de un ser querido”.

En este sentido, el máximo responsable del equipo de psicólogos del SEM también destaca la importancia de hacer una buena comunicación: “El impacto de un hecho traumático, como la muerte repentina, abrupta, por un accidente de tráfico, puede verse afectado negativamente, añadiendo más dolor, si no se comunica bien. En cambio, una comunicación eficaz desde el punto de vista emocional puede ayudar a gestionar el estrés y la ansiedad iniciales y facilitar el inicio del proceso de duelo.”

Tras el accidente

Los Mossos han incorporado este año al procedimiento un nuevo ámbito de comunicación con las víctimas, posterior al momento en que se informa del hecho luctuoso. Esta comunicación se hace en dos tiempos, en torno a los diez días después de la fecha del accidente, para ver cómo están y explicarles que se levantará una acta y, posteriormente, al cabo de unos treinta días, y una vez los familiares hayan tenido tiempo para aportar los datos sobre los beneficiarios, para cumplimentar esa acta.

Como detalla el jefe de la División de Tráfico de la policía catalana, esta comunicación posterior tiene un doble objetivo: “El primero, como policía judicial, colaborar con la justicia para determinar la situación económica en la que quedan las víctimas de un accidente (familiares de los muertos o heridos graves) para que la fiscalía y el juez puedan impulsar la restitución económica, es decir, que cobren los seguros y los gastos que se les hayan generado lo más rápidamente posible. El segundo es detectar situaciones de vulnerabilidad social, personas que hayan podido quedar desamparadas sin recursos económicos porque la persona fallecida era quien aportaba los recursos económicos. En estos casos, avisamos a los servicios sociales para que actúen de forma urgente.”

Grabando en la carretera

Los móviles actuales permiten que, hoy en día, todos llevemos encima una cámara (fotográfica o de video). Registrar imágenes de todo aquello que nos rodea nos resulta más fácil que nunca y las redes sociales posibilitan una difusión amplia y rápida. Este hecho, que por un lado nos abre un mundo de nuevas posibilidades, también viene acompañado de ciertos peligros si se utiliza erróneamente. La posibilidad de difundir imágenes a través de las redes sociales tiene que ir acompañada de un alto grado de responsabilidad. Además, el deseo de conseguir estas imágenes no justifica comportamientos temerarios.

Grabar una infracción de tráfico

Cuando nos desplazamos por la red viaria o cuando estamos cerca de una carretera, podemos ser testigos de una infracción de tráfico que, incluso, puede llegar a poner en peligro a otros usuarios de la vía. La posibilidad de hacer fotos o de grabar imágenes es grande, sobre todo con el deseo de denunciar la infracción a las autoridades, pero también con la voluntad de difundirlo en nuestras redes sociales. Es en este punto, a la hora de decidir si difundimos o no las imágenes, que tenemos que hacer un ejercicio de responsabilidad.

La normativa de protección de datos, el Reglamento (UE) n.º 2016/679 del Parlamento Europeo y del Consejo, relativo a la protección de las personas físicas en cuanto al tratamiento de datos personales y a la libre circulación de estos datos, y la Ley orgánica 3/2018, de protección de datos personales y garantía de los derechos digitales, limitan esta publicación de imágenes en las redes sociales, sobre todo cuando se reconocen las facciones de la persona o la placa de matrícula del vehículo.

Por lo tanto, si se publican las imágenes de una infracción de tráfico, ¿se estará cometiendo un delito penal? La respuesta a esta pregunta no es clara. Incluso está abierto el debate sobre si la matrícula de un vehículo es o no un dato personal. Quizás la pregunta que habría que hacerse es: ¿por qué motivo se quiere difundir unas imágenes como estas, con qué objetivo? ¿Merece la pena correr el riesgo de un posible perjuicio? Es antes de difundir las imágenes que tenemos que realizar este ejercicio de reflexión. Porque si lo que se quiere es denunciar la infracción, hay mejores maneras de hacerlo. Lo explicamos precisamente en el artículo Cómo puedes denunciar una infracción de tráfico. Y hay que recordar que la primera opción si vemos a alguien conduciendo de forma temeraria es llamar al 112 para que avisen a la policía.

Grabar accidentes

Hace un par de años corrió por las redes sociales el video de un policía alemán en el que, al comprobar como algunos conductores grababan imágenes de un accidente de tráfico, se acercaba a uno de ellos y le decía: “¿Quieres ver gente muerta? Pues ven conmigo’’. Lo hacía precisamente para denunciar esta conducta de grabar accidentes, legalmente cuestionable, moralmente reprobable. No solo eso: esta acción puede generar retenciones, provocar otros accidentes ante los frenazos o velocidades inadecuadas e, incluso, entorpecer las tareas de los servicios de emergencias. A parte de que, si el que graba es el propio conductor, recibirá una multa por utilizar el móvil mientras conduce. En el artículo En caso de accidente, sigue el PAS indicamos qué pasos debes seguir si te encuentras un accidente, pero ya te avanzamos que grabar imágenes no es uno de ellos.

Grabar y grabar y grabar

–           Controles policiales: Mucha atención también a la hora de grabar imágenes de mossos o policías locales realizando controles. Las personas que difundan este tipo de imágenes pueden ser denunciadas siguiendo la Ley orgánica 4/2015, de protección de la seguridad ciudadana, con multas muy elevadas.       

  • ¿Selfies de paquete?: El helicóptero del Servicio Catalán de Tráfico grabó unas imágenes en las que se ve a una chica que va de paquete en una moto haciéndose selfies mientras circulan por la carretera. La multa se la llevó la conductora, por adelantar en línea continua. Pero es evidente que la conducta de un paquete no tiene que ser esta, puesto que pone en peligro la seguridad de las dos, distrayendo a la conductora y desestabilizando el vehículo. ¿Todo ello para hacerse una selfie? Sin obviar la equipación de las dos, que no sería el más adecuado para ir sobre este vehículo de dos ruedas.

–           Los retos virales: ¿Quién no recuerda el reto viral que se puso de moda hace unos tres años y que consistía en bajar del coche en marcha y ponerse a bailar al ritmo de la canción In my feelings? En su momento, los Mossos se vieron obligados a recordar que está prohibido grabar con el móvil mientras se conduce, conducir sin poner atención, desabrocharse el cinturón de seguridad mientras se circula o poner en peligro a terceras personas. Todas estas acciones se producían en el reto In my feelings.

Una cámara en mi coche

Como último punto, nos queda resolver la cuestión de la legalidad de llevar una cámara en el parabrisas del coche para grabar imágenes cuando el coche está en marcha. Por regla general, llevar una cámara en el vehículo está permitido. De hecho, ya existen en el mercado determinados modelos de vehículos que llevan instaladas de serie estas cámaras, que se activan o bien automáticamente en caso de colisión o a voluntad del conductor cuando este las acciona.

Aun así, también hay que tener presente que, según los artículos 18.2 del Real decreto 1428/2003 y 13.3 de la Ley de seguridad viaria, manipular esta cámara durante la conducción está catalogado como infracción grave, sancionada con una multa de 200 euros y la pérdida de 3 puntos del carné de conducir. Por otro lado, solo estaría autorizada para usos domésticos, dado que la Ley orgánica de protección de datos prohíbe expresamente la publicación de fotografías y videos sin el expreso consentimiento de las personas grabadas.

Reducir los accidentes de motocicleta, objetivo de la nueva campanya del SCT «La ruta más segura»

Libertad, pasión, conexión con la naturaleza, complicidad, pertenencia a un colectivo o solidaridad son algunas de las sensaciones y valores que definen la experiencia única e indescriptible que puede suponer ir en moto. Para muchos motoristas, salir a rodar en solitario o en grupo va más allá de una simple afición y conforma un estilo de vida al cual, a pesar de los riesgos que pueden correr en la carretera, no están dispuestos a renunciar. En este estilo de vida propio, la moto acostumbra a tener un papel fundamental y crea fuertes lazos de amistad y camaradería con otros enamorados de las dos ruedas, con quienes comparten rutas, inquietudes, emociones y experiencias vitales.

La cara amarga de la pasión por las motos es, sin duda, la accidentalidad en la carretera. Este año 2021, 35 motoristas han perdido la vida en la red vial interurbana de Cataluña y ya representan una de cada tres del total de víctimas mortales (datos cerrados a 21 de septiembre). Ante el escenario actual de siniestralidad de este grupo vulnerable de la movilidad, el Servicio Catalán de Tráfico (SCT) ha puesto en marcha una campaña de sensibilización dirigida específicamente a ellos. La nueva acción comunicativa, cuyo lema es “La ruta más segura”, tiene precisamente como protagonistas a conductores de moto de gran cilindrada y se fija como objetivo final reducir la siniestralidad vial del colectivo.

El eje comunicativo de la campaña se centra en buscar la identificación y la implicación de los motoristas con los mensajes que les transmiten otros amantes de las motos como ellos, que viven las mismas experiencias, que pueden correr los mismos riesgos, que utilizan un mismo código en la carretera y para los que su vida gira, en gran medida, en torno a las dos ruedas. Los elementos centrales de la campaña son cinco spots basados en un formato testimonial, en los que cinco motoristas, Nils, Marc, Cristian, Pepi y Pedro escenifican una ruta por carretera e intercalan conversaciones sobre cuestiones relacionadas con la seguridad vial que les afectan directamente. Algunos de los temas que tratan son la importancia de llevar un equipamiento de protección adecuado, hacer un buen mantenimiento del vehículo y practicar una conducción tranquila y preventiva. Además, también dialogan sobre aspectos más personales como, por ejemplo, las consecuencias de haber sufrido un accidente grave en la carretera, cómo viven sus familias la afición por la moto o la pérdida de amigos a causa de un siniestro mortal. En definitiva, reflexiones que inciden en que la responsabilidad al manillar tiene que ser máxima y que ponen el foco en el valor de la vida.

Nils, que fue víctima de un accidente de tráfico grave en moto, es el protagonista del primer spot de “La ruta més segura”.

La nueva campaña de concienciación se alargará hasta finales de año y se difundirá a través de varios canales de televisión, cines, redes sociales y medios digitales.

¡Si te gusta rodar en moto, haz de tu ruta la ruta más segura!

Embajadores de concienciación
Nils, 20 años en moto y víctima de un accidente de tráfico grave: “Yo te recomiendo que no tengas prisa, que lo que no llegues a ver hoy lo verás mañana. Muchas veces nos perdemos el camino por querer llegar al destino.”
“Engrasar la cadena, mirar la presión, el aceite…, tenemos que hacerlo cada vez que salimos. Si no lo haces, te arrepentirás toda la vida.”
Pepi, 5 años en moto: “Yo te diría que la carretera no es el circuito. No tienes que ir el primero ni ser el más rápido, ni el que más plega”.
Cristian, 6 años en moto: “No tienes que demostrar nada a nadie.”
“Nosotros somos el chasis. Entonces, una buena chaqueta, unos buenos pantalones, unas botas, el casco, es obvio, pero el cuerpo tiene que ir protegido. ¿Qué prefieres, pasar calor o dejarte la piel?”
Marc, 6 meses en moto: «Lo que te estás jugando es tu vida. Tienes que ser consciente de tus limitaciones.”
Pedro, 45 años en moto: “Demasiada gente se ha perdido… Esta es la cara triste de nuestra pasión y de nuestra afición. Tengo 61 años y he perdido ya a unos cuantos amigos.”

¡Al volante, siéntate bien!

10 pautas para conducir con una posición adecuada

Seguro que alguna vez te has fijado en conductores que no tenían una postura correcta mientras conducían. ¿Te viene alguna imagen a la memoria? ¿Alguien que cogía el volante con una sola mano, que apoyaba un brazo por la ventana, que llevaba un abrigo voluminoso o quizás que iba con el asiento inclinado hacia atrás? Estos podrían ser algunos ejemplos de malas prácticas a la hora de conducir que pueden poner en riesgo la seguridad de uno mismo y de las personas que nos acompañan. Por eso, hay que ser conscientes de que sentarse bien es clave para reaccionar ante cualquier imprevisto y minimizar lesiones en caso de un accidente, aparte de retrasar el cansancio y la fatiga, sobre todo en viajes largos.

Antes de arrancar el vehículo vale la pena invertir unos minutos en revisar una serie de pasos y comprobar que nuestra manera de sentarnos al volante es la adecuada. Aquella frase insistente que los padres y madres nos repetían de pequeños durante las comidas o cuando hacíamos deberes y los profesores en la escuela, la reiterada “Haz el favor de sentarte bien”, se ajustaría también al momento en que nos ponemos al volante… ahora ya de adultos.

En la autoescuela, seguramente fue lo primero que nos enseñaron cuando aprendimos a conducir, pero con el paso de los años a menudo dejamos de darle la importancia que tiene para garantizar una conducción segura. Repasamos las 10 claves para sentarse correctamente en el coche:

  • Distancia de los pies con los pedales: no tienen que estar ni demasiado cerca ni demasiado lejos de los pedales. Para saber si nuestra postura es la más idónea, tenemos que pisar a fondo el embrague y comprobar que la pierna izquierda quede semiflexionada, de manera que al pisar el freno con la pierna derecha, ambas queden igualadas. Con eso conseguiremos una buena fuerza de frenado en caso de que tengamos que detener el vehículo de manera urgente.
  • Inclinación del asiento: la espalda debe mantenerse pegada al asiento.
  • Distancia entre el cuerpo y el volante: las muñecas deben quedar colgando por el arco superior del volante. Con respecto a los brazos, tienen que estar flexionados y nunca completamente extendidos, ya que eso no solo puede suponer una pérdida de control del vehículo, sino que nos hará cansar rápidamente y nuestra espalda se verá forzada. Hay que tener presente que cualquier extremidad que quede bloqueada en caso de accidente provocará que la energía del siniestro se desplace por nuestro cuerpo y pueda causar lesiones graves en rodillas, caderas, muñecas, codos u hombros. Por este motivo siempre tenemos que adoptar una posición con las piernas y los brazos flexionados.
  • Reposacabezas: se trata de un elemento que acostumbra a pasar inadvertido, pero que es fundamental para evitar una posible lesión cervical. Por eso, tenemos que asegurarnos de que tanto la parte más alta de nuestra cabeza como el reposacabezas están perfectamente alineados.
  • Asiento: es recomendable que esté lo más bajo posible, lejos del techo, ya que en caso de vuelco, podríamos tener graves lesiones en la cabeza. Asimismo, tenemos que procurar que en caso de colisión lateral nuestra cabeza no impacte en el montante superior del vehículo.
  • Cristal de la ventana: hay que tener en cuenta que es peligroso circular con el cristal semibajado, ya que si sufrimos un impacto lateral, las posibilidades de lesiones en la cabeza son altas. Lo tenemos que hacer con el cristal totalmente subido o máximo abierto dos dedos.
  • Altura del volante: es aconsejable medirlo de manera que el arco superior se encuentre entre la barbilla y el cuello. Eso supondrá que nuestros brazos no estén demasiado levantados, nos cansaremos menos y conseguiremos un mayor control del volante ante un imprevisto.
  • Posición de las manos: para saber cuál es la mejor posición, sigue una regla sencilla: recuerda la posición de las manecillas de un reloj a las 10 h y 10 minutos. Colocar las manos de manera simétrica hace que la fuerza quede más repartida y el giro sea mucho más fluido, sobre todo a la hora de tener que esquivar un obstáculo en la carretera con una maniobra repentina.
  • El cinturón: no te olvides del elemento más importante de seguridad pasiva dentro del vehículo. Es preferible que en la medida de lo posible conduzcamos sin ropa gruesa (para garantizar la libertad de movimientos) y que la banda central del cinturón esté colocada sobre la pelvis y no sobre el abdomen, para proporcionar una mayor sujeción del cuerpo. Colocar este dispositivo de manera óptima nos ayudará a estar más protegidos ante un posible accidente y a mejorar la eficacia de los airbags frontales.
  • Los espejos retrovisores: por último, hay que regular los espejos de manera que tengamos el campo de visión más amplio posible a fin de eliminar al máximo los puntos ciegos.

En coche hay muchos aspectos sobre los que hay que prestar atención para garantizar la seguridad vial, y cómo nos sentamos es determinante en el caso de sufrir un accidente.

¿Ya tenías en cuenta estas pautas a la hora de conducir? Recuerda que la responsabilidad en la conducción también consiste en mantener una posición apropiada al volante.

Hacer seguro el ir a pie

Desde 2010, 44 personas mueren atropelladas de media cada año en Cataluña y se registran también más de 300 heridos de gravedad. Desde el Servicio Catalán de Tráfico continuamos esforzándonos para proteger a los más vulnerables de la movilidad con el objetivo de reducir la siniestralidad. En este sentido, esta semana, del 30 de agosto al 5 de septiembre, coordinamos con las policías locales de varios municipios una campaña preventiva de protección de peatones en zona urbana.

Con esta acción intensiva de vigilancia se quieren combatir tanto aquellos comportamientos de los conductores que pongan en peligro la seguridad de los peatones como las conductas antirreglamentarias o no seguras de las personas que van a pie, como por ejemplo cruces incorrectos, así como la detección de infracciones relacionadas con el incumplimiento de los semáforos y los pasos de peatones. En la última campaña semanal realizada este año en marzo se denunciaron 362 actitudes imprudentes cada día. Estas infracciones y comportamientos de riesgo ponen en peligro a los peatones. Hay que poner en práctica medidas de seguridad para protegerlos y para autoprotegerse:

1) En zona urbana las principales actitudes inadecuadas de peatones y conductores que deben evitarse son:

  • No respetar los semáforos: pasar en rojo.
  • Cruzar sin mirar a izquierda y derecha para asegurarse de que se puede hacer sin riesgo.
  • Irrumpir, los peatones, por zonas no habilitadas en situaciones en las que puede haber riesgos potenciales relacionados con la circulación de vehículos. Además, no solo son víctimas de las distracciones por el uso del móvil los conductores de los vehículos, sino también los peatones, que corren un riesgo muy alto si no están atentos a la hora de cruzar las calles y pueden acabar siendo atropellados.
  • Desplazarse, los peatones, por itinerarios no reglamentarios pero que se perciben como itinerarios correctos.
  • Invadir, los vehículos (como los patinetes eléctricos, pero también las motocicletas que aparcan en las aceras, por ejemplo), zonas de circulación exclusivas para transeúntes que obstaculizan sus itinerarios seguros y preferentes, y que les obliga a optar por rutas alternativas que pueden conllevar peligros.

2) Pautas para prevenir atropellos en la carretera:

Por las autopistas y autovías está totalmente prohibida la circulación de peatones. Si inevitablemente hay que desplazarse por otros tipos de vías, deben seguirse unas normas básicas para no poner en peligro la propia seguridad ni la de los demás usuarios:

  • Si la vía no dispone de un espacio especialmente reservado para peatones, se debe circular por la izquierda, en sentido contrario al tráfico.
  • Hay que circular por el arcén o, en su defecto, por la calzada, acercándose tanto como se pueda al borde exterior.
  • Preferiblemente, los peatones tienen que caminar uno detrás de otro.
  • Si es de noche o hay poca luz, hay que llevar un chaleco reflectante. También es recomendable llevar una linterna para ver por dónde se camina y para que los vehículos nos vean mejor.

3) Hay que ser consciente de que, en caso de avería o accidente y que haya que bajar del vehículo, el conductor y todos los ocupantes pasan a ser peatones, y además en una situación especialmente de riesgo. ¿Qué hacer para actuar con seguridad?:

  • Si es posible, detener el vehículo fuera de la carretera, en un lugar donde no entorpezca el paso, para evitar nuevos accidentes.
  • Señalizar la presencia del vehículo con los triángulos, situados como mínimo 50 metros delante y detrás del vehículo (en vías de doble sentido), o bien con la señal luminosa V-16.
  • Activar las luces de emergencia y, si es de noche, también las de posición.
  • Salir del vehículo por la parte más segura y con el chaleco reflectante obligatorio puesto, y alejarse de la calzada, a ser posible tras la valla de protección.

Una trágica efeméride convertida en día internacional

El 17 de agosto de 1896, en Inglaterra, se produjo el primer atropello mortal de un coche a un peatón. La londinense Bridget Driscoll, de 44 años, fue la primera víctima mortal de la historia por el impacto de un automóvil. Posteriormente, la Organización Mundial de la Salud (OMS) promovió el 17 de agosto como el Día Internacional del Peatón para conmemorar este hecho trágico, pero también para convertirlo en bandera de la reivindicación de una movilidad más segura en todo el mundo para los más vulnerables del tráfico, los peatones.

A lo largo del siglo XX los peatones fueron perdiendo espacio para su circulación segura en todos los pueblos y ciudades y la movilidad con vehículo a motor se convirtió en la prioridad. Actualmente se está revirtiendo esta tendencia y las actuaciones van encaminadas a pacificar el tráfico y recuperar espacios seguros para ir a pie. Según datos de la OMS, cada año mueren 270.000 peatones en el mundo, lo que representa un 22% de las 1,3 millones de muertes por accidentes de tráfico. Conviene destacar que precisamente este 2021, coincidiendo con la campaña de este organismo #Love30 para exigir a los gobiernos medidas para aumentar la seguridad de los peatones y, principalmente, la reducción de los límites de velocidad, entró en vigor en nuestro país, en mayo, el límite de velocidad genérica de 30 km/h en pueblos y ciudades.

El límite a 30 km/h reduce en un 80% el peligro de morir atropellado, ya que si un vehículo que circula a esa velocidad impacta contra un peatón, el riesgo de que la persona muera es del 10%, mientras que si el mismo vehículo va a 50 km/h el riesgo se eleva hasta el 90%. Con esta velocidad se reduce a la mitad la distancia necesaria para detener el vehículo: aumenta la seguridad vial. Además, tiene estos otros efectos positivos: menos ruido ambiental, niveles de contaminación más bajos y menos congestión, y la mejora de la convivencia entre los diferentes usuarios y el fomento del uso de medios de transporte más activos y saludables.