Desescalada y motocicletas

Desde el inicio del estado de alarma, muchos motoristas se han preguntado cuándo podrían volver a conducir su motocicleta y cuándo sería posible viajar con un acompañante. En este apunte, trataremos de aclarar estas dudas para intentar contribuir a una movilidad más segura de este colectivo.

En la fase previa a la progresiva desescalada, antes de la fase 0, solo se permitía el uso individual de la motocicleta y solo si se realizaba alguna actividad justificada como ir a trabajar, comprar o desplazarse hacia un centro sanitario. Además, en general, no se podía llevar ningún acompañante detrás.

Desde la fase 0 y también en la fase 1, dos personas ya pueden viajar en la misma motocicleta si viven juntas. Si no es así, también pueden desplazarse juntas si llevan casco integral o bien casco con visera junto con una mascarilla. Recordemos, no obstante, que según informa Protección Civil, durante la fase 1 no se puede salir a pasear con la moto; por lo tanto, los moteros todavía no pueden salir para disfrutar de las curvas.

Durante las fases 1 y 2, no se puede circular fuera de la región sanitaria en la que nos encontramos, aunque durante la segunda fase se flexibilicen las actividades sociales que podemos hacer. Para recuperar la circulación normal, habrá que esperar a la fase 3, aunque no se podrá viajar a municipios que pertenezcan a otra región sanitaria si estos se encuentran en la fase 2.

Consejos de higiene y autoprotección

Más allá de la normativa, hay que tener en cuenta algunos consejos de higiene y autoprotección. Para conducir la motocicleta, hay que continuar haciendo uso de un equipamiento adecuado y llevar casco, hombreras, guantes, chaqueta y pantalón o mono, y botas hasta los tobillos. Además, hay que limpiar y desinfectar este equipamiento cada vez que nos desplazamos, especialmente los guantes, ya que pueden favorecer un posible contagio de la COVID-19.

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También es aconsejable comprobar la batería, el alumbrado, los neumáticos y los frenos de la motocicleta, entre otros, para poder tener a punto el vehículo a medida que avance la desescalada y tengamos menos limitaciones a la hora de desplazarnos . Además, hay que extremar las medidas de higiene a la hora de mantener la moto. Podemos pasar un paño de algodón, toallitas desechables o papel de cocina con agua y jabón o con soluciones hidroalcohólicas por encima de los elementos que están más en contacto con las manos, como el manillar y los retrovisores.

Finalmente, conviene recordar que hay que respetar los límites de velocidad, aunque el volumen de tráfico sea escaso, ser prudentes en nuestros desplazamientos y respetar escrupulosamente las normas de circulación. Este mes de mayo ha habido en nuestra red viaria 6 accidentes mortales con seis muertos. De estas seis víctimas mortales, tres eran motoristas. Y en los tres casos se produjo una salida de vía, lo que presupone bien una velocidad inadecuada o bien una posible distracción del motorista. Desde el SCT, apelamos a la responsabilidad de los motoristas y del resto de conductores para alcanzar una movilidad segura. Respetemos las directrices del estado de alarma y extrememos las medidas de higiene y lograremos también entre todos una movilidad saludable.

Movilidad y coronavirus: los transportistas

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El trabajo de los transportistas ha sido y sigue siendo esencial en la gestión de la crisis sanitaria que ha provocado el coronavirus. Los camioneros también están haciendo un sobreesfuerzo para garantizar que los estantes de los supermercados y establecimientos alimentarios tengan de todo y los ciudadanos podamos comprar casi con la misma normalidad que antes.

Los datos de movilidad indican que en días laborables el tráfico de vehículos privados ha bajado un 64% mientras que el de transporte pesado solo un 28%. Así pues, el colectivo de transportistas está trabajando con intensidad en un contexto de estrés, nervios y preocupaciones añadidas. Un cóctel emocional que no es en absoluto buen compañero de viaje en la carretera.

Desde que comenzó el estado de alarma, en la red viaria catalana ha habido 8 accidentes mortales con 10 personas que han perdido la vida. Conviene destacar que 7 de estas víctimas mortales registradas durante este periodo, es decir un 70%, han sido en accidentes de tráfico con camiones implicados.

En este sentido, desde el Servicio Catalán de Tráfico queremos hacer un llamamiento a la prudencia para el colectivo de transportistas y conductores de vehículos pesados. Somos conscientes de que están soportando un peso adicional sobre sus hombros, garantizando el abastecimiento de bienes y productos del resto de población que nos tenemos que quedar en casa, que están trabajando en unas circunstancias complicadas y excepcionales y que no es fácil hacerlo cuando nos invaden la incertidumbre, la angustia o el cansancio. Sin embargo, estos datos de siniestralidad son un toque de alerta y es en este sentido que queremos insistir en que todos, pero especialmente el colectivo del transporte de mercancías, no debemos bajar la guardia cuando estamos conduciendo.

Hay que tener en cuenta que el brusco descenso del volumen de tráfico puede generar una falsa sensación de seguridad o de relajación al volante, por el hecho de circular prácticamente solo. Ante esto recordamos que la atención en la conducción es imprescindible para evitar accidentes, dado que una sola distracción, un solo fallo, puede ser fatal en la carretera. También queremos incidir en que conducir sin retenciones no puede ser el pretexto para apretar el acelerador y que hay que respetar siempre los límites de velocidad establecidos para evitar riesgos y accidentes.

Condiciones óptimas del camión y del camionero

Además, también queremos recordar a los transportistas que mantener el camión en las mejores condiciones técnicas es clave para la seguridad de todos los usuarios de la carretera, ya que una avería de un vehículo pesado puede terminar provocando un accidente. Y tan importante como las condiciones del vehículo son las del conductor, así que pedimos también a los profesionales del transporte que sobre todo en trayectos de largo recorrido se detengan al menos cada dos horas. Los excesos de horas de conducción y las minoraciones de los descansos se traducen en una acumulación de fatiga que puede provocar accidentes.

En resumen, lo que pedimos a los transportistas es que veléis proactivamente por vuestra propia seguridad y por la de los demás.

 

El vehículo, a punto para el desconfinamiento

Esta semana se ha iniciado la fase 0 del desconfinamiento y, a partir de ahora, a medida que vayamos avanzando en las diferentes etapas de la desescalada, se podrán hacer más desplazamientos. Después de un periodo de inactividad durante la cuarentena, el vehículo tiene que estar a punto en esta progresiva vuelta a la nueva normalidad y por eso queremos darte cuatro consejos para revisarlo y evitar tener pana en el primer trayecto.

Tal y como recomiendan los expertos en mecánica y mantenimiento de vehículos, para volver a la circulación con seguridad y sin contratiempos ni averías hay que realizar estas comprobaciones:

Revisión visual. Empieza dando un vistazo al exterior del vehículo y, sobre todo, comprueba que no haya pérdidas de ningún líquido donde esté estacionado. En esta primera inspección ocular, mira también que no haya ningún elemento de la carrocería roto o estropeado (retrovisores, intermitentes…).

Niveles de líquidos. Comprueba el nivel del aceite (siempre en frío), líquido de frenos y refrigerante (el nivel tiene que ser el adecuado para evitar sobrecalentamientos del motor).

Batería. La inmovilización del vehículo pasa factura a la batería. Tiene una duración mediana de cuatro años y si, con este criterio, la batería de tu vehículo antes de la cuarentena era “vieja” o no estaba cargada al 100%, podría ser que el vehículo no te arrancara después de esta parada prolongada.

Alumbrado y señalización. Comprueba que funcionan correctamente las luces de posición, cortas y largas, indicadores de freno y marcha atrás y los intermitentes.

Neumáticos. Comprueba la presión de hinchado y también la profundidad mediante los indicadores de desgaste (el dibujo debe tener una profundidad mínima de 1,6 mm).

Frenos. Presta atención a ruidos extraños o a un hundimiento excesivo del pedal del freno.

Limpiaparabrisas. El estacionamiento prolongado del vehículo puede provocar que se malogre la goma de los limpiaparabrisas y podría rayar el vidrio. Antes de empezar a conducir, comprueba el estado de las escobillas y el nivel del líquido de limpieza.

Aun así, si tienes previsto que tu vehículo continúe estacionado durante más tiempo, los expertos recomiendan arrancar el coche mínimo una vez a la semana y dejarlo en marcha durante unos minutos. También es bueno que el vehículo tenga el depósito lleno de combustible en estas paradas prolongadas.

Extremar también las medidas de higiene

En cualquier caso, a la hora de volver a coger el vehículo privado hay que hacerlo con precaución y extremar las medidas para evitar nuevos contagios por la COVID-19. Y es que el plástico y el acero, materiales muy habituales en cualquier coche, moto, etc., son superficies en las que el coronavirus puede sobrevivir bastante tiempo, hasta 72 horas, según apuntan algunos expertos. Así pues, es aconsejable que cada vez que usemos el vehículo, lo limpiemos y desinfectemos pasando un trapo de algodón, toallitas desechables o papel de cocina con agua y jabón o bien con soluciones hidroalcohólicas de como mínimo el 70% de concentración de alcohol por encima de los elementos que están más en contacto con las manos. Lo que no se tiene que hacer en ningún caso es limpiar con lejía o amoníaco, porque echaríamos a perder las superficies del habitáculo. En cambio, sí que se pueden emplear productos de limpieza específicos para la limpieza de vehículos o esprays desinfectantes para sistemas de aire acondicionado.

En el interior del vehículo, las partes más utilizadas y con mayor riesgo de contagio y en los que hay que prestar especial atención con la higiene son: el volante o manillar, el retrovisor, los limpiaparabrisas, el cuadro de mando, el freno de mano, el cambio de marcha, el cinturón de seguridad, etc. También es importante limpiar superficies exteriores, como por ejemplo los marcos y las manecillas de las puertas y la manecilla del maletero, así como la llave del vehículo. Además, en el caso de coches y furgonetas, se recomienda ventilarlos de vez en cuando.

Por último, también hay que ser cuidadosos a la hora de ir a llenar el depósito a gasolineras y áreas de servicio. Entre las medidas de seguridad, hay que usar guantes desechables y pagar con tarjeta para evitar contactos innecesarios.

Conducir con menos tráfico

A raíz de la situación excepcional que estamos viviendo para frenar la pandemia del coronavirus SARS-CoV-2, la movilidad en las carreteras catalanas ha registrado mínimos históricos. Con el confinamiento parcial actual, el descenso del número de vehículos en la red vial del área metropolitana de Barcelona es del 60% entre semana y la reducción sube hasta el 80% el fin de semana.

El poco tráfico y unas vías con una circulación de vehículos muy inferior al habitual puede generar una sensación de falsa seguridad en los conductores que deben moverse en los desplazamientos justificados y autorizados. El razonamiento que, con menos movilidad, hay menos riesgos en las carreteras puede conllevar una relajación, más que peligrosa, en la conducción.

No te distraigas, no corras

Este mes de abril se han seguido registrando accidentes mortales y graves en nuestras carreteras. Es por eso que queremos dar un toque de atención y recordar que conducir es siempre una actividad de riesgo que requiere la máxima concentración. Con las carreteras llenas o vacías, distraerse con el móvil mientras se conduce provoca accidentes. Los mensajes, los whatsapps, los likes, las selfies… pueden esperar. Nuestro lema, que no nos cansamos de repetir, En la carretera aparca el móvil, sigue más vigente que nunca.

Otra cuestión que nos preocupa: conducir sin retenciones no puede ser el pretexto para apretar el acelerador. La situación actual de fluidez en la red vial no debe aprovecharse para correr más de la cuenta y no se puede traducir en excesos de velocidad que aumentan el riesgo de accidentarse y la gravedad de las lesiones.

Estamos vivimos en circunstancias excepcionales, pero la atención y la prudencia al volante deben ser las habituales. Con menos movilidad, no te confíes y no bajes la guardia.

Un Sant Jordi con caballeros, princesas y dragones confinados

Este año Sant Jordi no solo es una fiesta de rosas y libros, sino también de sacrificios y esfuerzos. Niños y niñas llenan las horas del día con ingenio e imaginación reescribiendo así la aventura de quedarse confinado en casa. Leyendo, dibujando, cocinando o haciendo deporte también nos ayudan indirectamente a mantener bajo el volumen de circulación en la red viaria. A todos ellos y ellas, también les queremos agradecer esta buena disposición y el hecho de compartir este insólito y doloroso trayecto de la crisis del coronavirus. ¡La lucha es menos pesada gracias a todos!

Movilidad y coronavirus: preguntas y respuestas

Esta es la sexta semana de confinamiento desde que se pusieron en marcha las primeras medidas para combatir la propagación del coronavirus. Desde entonces, desde la Generalidad se ha puesto énfasis en que hay que limitar al máximo la movilidad y quedarse en casa.

Después de Semana Santa se ha levantado la limitación temporal a ciertas actividades laborales, pero sigue vigente el estado de alarma y, por tanto, se mantiene la restricción de la movilidad exterior, que está permitida solo en situaciones muy concretas (la compra de alimentos o de productos farmacéuticos de primera necesidad, el desplazamiento al centro de trabajo y regreso al domicilio, y la asistencia sanitaria o cuidado de personas con necesidades). En consecuencia, los desplazamientos de ocio siguen estando prohibidos. Además, hay que tener en cuenta que, en los desplazamientos autorizados, en los vehículos particulares se tiene que viajar, por norma general, de forma individual y que desde la Generalidad se ha elaborado un certificado de declaración autorresponsable que facilita demostrar que el desplazamiento se ajusta a las restricciones del estado de alarma.

A continuación damos respuesta a las dudas más frecuentes sobre la situación de emergencia por el coronavirus en cuanto a cuestiones relativas a la movilidad y al tráfico:

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Si tienes otras dudas sobre movilidad, recuerda que nos puedes escribir a través de Twitter a @transit o puedes preguntar por Telegram al 012 (@ gencat012bot).

Imágenes para la historia

Desde que empezó el confinamiento para frenar la propagación del coronavirus, el número de vehículos en nuestra red viaria ha bajado hasta datos nunca vistos. Por ejemplo, durante la quinta semana de confinamiento (desde el 11 hasta el 17 de abril) han circulado por el área metropolitana de Barcelona un total de 1.418.615 vehículos, lo que supone un descenso del 76,4% comparado con una semana normal (6.021.420). Hay vías como la C-33 en Mollet donde la movilidad se ha reducido un 82,8% y en la C-16 en el Túnel del Cadí la reducción ha llegado al 85,6%. Esta reducción tan drástica del tráfico ha provocado imágenes históricas de carreteras y autopistas absolutamente vacías, fotografías más propias de una película que, por su relevancia, hemos querido reunir en esta galería de imágenes y que han sido captadas por el fotógrafo Sergi Ramos.

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Esta Semana Santa es imprescindible seguir en casa

El lunes 6 de abril de 2020 estaba marcado en muchas agendas como el inicio de una anhelada semana en la que se podría hacer una escapada para desconectar de los primeros meses del año y disfrutar de una estrenada primavera que este año, desgraciadamente, por las circunstancias que vivimos, se asemeja más a un invierno. Los planes previstos se han desvanecido, como otros que teníamos anotados y que directamente hemos borrado o a los que hemos añadido un interrogante. Esta Semana Santa no habrá nuevas ciudades que visitar, ni excursiones improvisadas, ni trenes o aviones que coger y tampoco segundas residencias a las que ir.

Mañana será un Jueves Santo atípico en muchos aspectos, entre ellos en cuanto al tráfico. En un contexto de normalidad, la movilidad sería protagonista de la actualidad informativa de la jornada. A las tres de la tarde empezaría la segunda fase de la operación salida de uno de los periodos con más desplazamientos del año.

Por una nula operación salida

Los días del mes de abril que habíamos señalado no son una excepción a las limitaciones de movilidad establecidas. Las policías de tráfico continuarán controlando que se cumplan en todo el territorio y que no haya ninguna operación salida. Aunque sea Semana Santa, las restricciones que afectan a los desplazamientos no han variado y, por tanto, marcharse a una segunda residencia no está permitido. 

Mañana no habrá operación salida, ni medidas especiales, ni quilómetros de retención ni horas punta. No hablaremos de ninguno de estos conceptos porque por responsabilidad tenemos que continuar respetando el necesario confinamiento; una palabra que no habríamos querido añadir a nuestro vocabulario cotidiano y que nos gustaría rasgar y tirar a la papelera, como también lo haríamos con COVID-19, coronavirus o cuarentena. 

Estos últimos días hemos visto imágenes de carreteras principales prácticamente vacías, unas imágenes insólitas, que se tienen que mantener de la misma manera para poder superar la situación en la que estamos inmersos. Se trata de un escenario irreconocible, en el que el tiempo parece detenido y en el que los motores y los cláxones de los coches han enmudecido en un camino en silencio.

Durante esta Semana Santa tampoco hay lugar para excusas. Tu compromiso continúa siendo fundamental para poder frenar la propagación de una pandemia extendida a nivel mundial. A excepción de los desplazamientos por motivos de estricta necesidad o de los servicios esenciales, solo hay una elección posible: mantenerse en casa. La actitud de cada cual y el sacrificio que supone el confinamiento es clave para ayudar a volver a la rutina y la normalidad; una añorada normalidad que no será para nadie como la conocíamos y que tendremos que ir recuperando gradualmente. 

Desde el Servicio Catalán de Tráfico queremos expresar nuestro agradecimiento por tu colaboración y responsabilidad en estos momentos. ¡Gracias!

La movilidad en el área metropolitana de Barcelona durante el confinamiento

La situación que estamos viviendo en estos momentos en nuestro país y también a nivel mundial no tiene precedentes. Un confinamiento masivo como el actual no se había vivido nunca; tampoco sus consecuencias. En cuanto a la movilidad, el descenso del número de vehículos en nuestras carreteras también es histórico y nos muestra unas cifras inverosímiles, que suponen un buen retrato del momento excepcional que nos ha tocado vivir.

Durante las dos primeras semanas de confinamiento, en las principales entradas y salidas de Barcelona la disminución del volumen de tráfico ha sido constante e importante. Consideramos como primer día de confinamiento el sábado 14 de marzo; por lo tanto, la primera semana de confinamiento iría desde sábado 14 hasta el viernes 20 de marzo, y la segunda semana de confinamiento seria desde el 21 hasta el 27 de marzo. Para hacer la comparativa, hemos cogido la primera semana de marzo y la hemos considerado una ‘semana normal’, sin elementos que nos contaminen los datos. Se parte de la base que durante una semana normal, alrededor de 6.000.000 de vehículos circulan por el que se denomina técnicamente Anillo 1 de Barcelona.

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De este modo, durante la primera semana de confinamiento circularon en el área metropolitana de Barcelona un total de 2.386.428 vehículos (1.899.845 durante los días laborables y 486.583 durante el fin de semana). Comparado con una semana normal, esto supone una reducción del -60,4% (-58,7% los laborables, -65,8% el fin de semana).

Durante la segunda semana de confinamiento circularon en el área metropolitana de Barcelona un total de 1.512.722 vehículos (1.371.366 durante los laborables y 141.356 el fin de semana). Comparado con una semana normal, esto puposa una reducción del -74,9% (-70,2% los laborables, -90,1% el fin de semana).

Comparando los datos de las dos primeras semanas de confinamiento es cuando vemos que el descenso del volumen de tráfico es constante. Durante la segunda semana de confinamiento se produjo una reducción del -36,6% comparada con la primera semana de confinamiento (-27,8% los laborables, -70,9% el fin de semana).

Como se puede comprobar, a medida que van pasando los días y que se van endureciendo las restricciones, el número de vehículos va bajando de manera constante y muy pronunciada. Esta reducción drástica se nota todavía mucho más durante el fin de semana. Por lo tanto, parece evidente que los vehículos que circulan entre semana lo hacen, sobre todo, por motivos laborales.

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Las víctimas mortales disminuyen un 14% en los municipios que aplican bien su plan local de seguridad vial

Moto, Via urbana

En Cataluña, el año pasado, 67 personas perdieron la vida en accidente de tráfico en el ámbito urbano, lo que representa un 28,1% del total de víctimas mortales que hubo en la red vial del paí­s.

En ciudades y pueblos tienen lugar un gran número de desplazamientos en los que confluyen diferentes modos de movilidad: peatones, ciclistas, vehículos particulares, vehículos comerciales y de transporte público y, ahora también, vehículos de movilidad personal (VMP). Así pues, la siniestralidad vial en zona urbana presenta problemáticas diferentes a la de la zona interurbana, que hay que afrontar con medidas más concretas.

En este sentido, el Servicio Catalán de Tráfico inició hace más de diez años una línea de apoyo a los municipios para la elaboración de los planes locales de seguridad vial (PLSV). El objetivo de estos planes es avanzar en la mejora de la seguridad vial en el ámbito urbano mediante la colaboración con los gobiernos locales y, en particular, con las policías locales con el fin de reducir los accidentes de tráfico en el municipio. Además, también se quiere proteger a los usuarios de la vía más vulnerables (peatones, motoristas y ciclistas) y planificar la seguridad vial con atención a grupos con necesidades específicas, así­ como dar respuesta a los retos que generan las nuevas formas de movilidad.

Más de doscientos sesenta planes locales

En el conjunto de Cataluña, desde que se pusieron en marcha en 2006 y hasta el año pasado, 266 ciudades y pueblos tienen ya planes redactados. Estos municipios agrupan una población de más de 6,8 millones de ciudadanos, de modo que podemos decir que el 90,8% de la población de Cataluña dispone de PLSV. De cara a este 2020 está prevista la redacción de 15 nuevos PLSV.

Según un estudio que se hizo con motivo de los diez años de implantación de esta herramienta, la existencia de un Plan de seguridad vial representa un elemento distintivo en las tendencias de accidentalidad vial urbana, sobre todo si el PLSV se aplica correctamente. Así pues, el estudio constataba que las víctimas mortales habían disminuido un 14% por término medio en las poblaciones que tenían PLSV y lo habían aplicado bien. Por el contrario, en aquellos municipios que no tenían plan la siniestralidad con víctimas había aumentado entre un 20% y un 50% y en aquellos que tenían plan, pero no lo habían aplicado o lo habían hecho en grado bajo, la siniestralidad también había aumentado un 9%.

Barcelona, via urbana, bici

¿Cómo funcionan?

A través de los planes locales de seguridad vial, el SCT ofrece asistencia técnica a los entes municipales teniendo en cuenta las características, la configuración y las particularidades de cada localidad a través de un diagnóstico previo de la accidentalidad.

A partir de aquí, los PLSV incluyen un plan de acción con medidas de actuación concretas en los entornos de concentración de accidentes o con percepción de riesgo o inseguridad identificados, así como una propuesta de medidas físicas correctoras y preventivas. Aparte, se estudian los principales factores y grupos de riesgo con el fin de delimitar el ámbito de intervención y poder incidir en aquellos comportamientos, colectivos vulnerables y factores más accidentógenos. Además, el plan de acción incluye medidas relativas a la realización de controles preventivos y medidas de educación para la movilidad segura.

Transcurridos 2-3 años desde la redacción del Plan, se lleva a cabo un seguimiento de las medidas implantadas y, posteriormente, pasados 4-5 años, una evaluación del mismo con el fin de valorar el grado de implantación, los objetivos alcanzados y la situación de seguridad vial en el municipio, así como definir la estrategia para los siguientes años.

Aparte de los PLSV, el SCT también colabora con los ayuntamientos a través de la elaboración de trabajos técnicos de seguridad vial en un ámbito concreto y mediante la firma de convenios sobre procedimiento sancionador, cesión de etilómetros, cinemómetros y kits de drogas, así como de parques infantiles de bicicletas y ciclomotores y de adhesión al Servicio de Información y Atención de Víctimas de Tráfico (SIAVT), los cuales también contribuyen a la mejora de la seguridad vial en el ámbito local.